viernes, 30 de enero de 2026

Otro "tercer grado" fraudulento

Foto de la Itxas Martxa en la que fue exhibido Asier García Justo
García Justo fue condenado como uno de los autores materiales del asesinato del ertzaina Iñaki Totorika (pincha) en 2001 en Hernani (Gipuzkoa) y de la colocación de la bomba con la que ETA intentó matar a los periodistas Aurora Intxausti y Juan Palomo (pincha) en 2000 en Donostia.
COVITE 28 Ene 2026
El Colectivo alerta de que el etarra Asier García Justo ha accedido al tercer grado a pesar de seguir vinculado al entramado político y social de la izquierda abertzale, que continúa legitimando el terrorismo de ETA

Denuncia la alarmante rapidez con la que se están concediendo terceros grados a presos de ETA, apenas una semana después de los dos últimos casos

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha denunciado la concesión de un nuevo tercer grado «fraudulento» al miembro de ETA Asier García Justo, en el marco de una política penitenciaria que continúa avanzando sin disimulo en la dirección marcada por la izquierda abertzale: vaciar las cárceles de etarras sin exigirles el arrepentimiento real que la legalidad vigente establece como requisito para acceder al régimen de semilibertad. «Lo que estamos viendo es la culminación de la última exigencia de ETA y de la izquierda abertzale que queda por cumplir en este final de ETA negociado que vivimos, y cuyas consecuencias estamos pagando las víctimas con la impunidad de los asesinos de nuestros familiares», ha denunciado Consuelo Ordóñez, presidenta de COVITE.

Asimismo, COVITE ha advertido de la enorme prisa con la que se están concediendo estos terceros grados «fraudulentos». «Apenas una semana después de que se otorgaran los dos últimos, el Gobierno vasco vuelve a conceder otro más, confirmando una dinámica de aceleración que evidencia la voluntad política de normalizar privilegios penitenciarios a los presos de ETA que siguen vinculados a la izquierda abertzale, al margen del cumplimiento efectivo de la ley», han denunciado desde el Colectivo.

Asier García Justo continúa plenamente vinculado al entorno político y social de la izquierda abertzale. COVITE ha constatado que figura en la última lista actualizada de Etxerat —de fecha 30 de diciembre de 2025— asociación que agrupa a los presos de ETA adscritos a la órbita de SORTU y EH Bildu, a los que siguen presentando como «presos políticos». Además, García Justo ha sido exhibido públicamente en actos de exaltación como la Itxas Martxa de Plentzia, un festival anual caracterizado por la exhibición explícita de etarras no arrepentidos, tanto del entorno de EH Bildu como de la disidencia.

COVITE ha subrayado que el hecho de que en el último año no haya sido exhibido de forma tan visible como otros miembros de ETA no responde a ningún proceso de desvinculación del entramado de la izquierda abertzale, sino a una estrategia política y judicial, dado que García Justo tenía entonces un juicio pendiente por el atentado contra la periodista Aurora Intxausti y su marido, Juan Palomo. «La invisibilidad puntual no puede confundirse con arrepentimiento; es una táctica coyuntural», han advertido desde el Colectivo.

Al igual que en otros casos recientes, la progresión al tercer grado se sustenta en una carta manuscrita privada en la que el preso expresa fórmulas genéricas de reconocimiento del daño causado, empatía hacia las víctimas, renuncia a la violencia y compromiso con vías pacíficas. Los informes penitenciarios también aluden a factores como la buena conducta en prisión, la participación en programas de tratamiento, el apoyo familiar, hábitos laborales o la posibilidad de empleo. Sin embargo, COVITE ha insistido en que ninguno de estos elementos sustituye el requisito legal esencial de los signos inequívocos y verificables de arrepentimiento.

«El artículo 90 del Código Penal no exige textos retóricos ni reflexiones privadas, sino hechos objetivos que acrediten un arrepentimiento sincero», ha denunciado la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez. En este sentido, ha recordado que el arrepentimiento implica necesariamente la ruptura con los entornos políticos y sociales que siguen justificando públicamente la trayectoria criminal de ETA. «No se puede estar en las listas de Etxerat, ser exhibido por la izquierda abertzale y, al mismo tiempo, estar arrepentido, puesto que la izquierda abertzale prohíbe a todos los presos de ETA arrepentirse desde hace muchos años, y cada cierto tiempo se encargan de recordarlo públicamente», ha subrayado.
(para escándalo de todos, estos son los socios de Sánchez y Chivite)

Desde COVITE han reiterado que comprobar si un preso de ETA está verdaderamente arrepentido es sencillo: cuando lo está, queda automáticamente apartado de los entornos de la izquierda abertzale. «Ese es el único indicador fiable, y no se da en este caso», han recalcado. El Colectivo ha recordado, una vez más, el caso de presos que sí rompieron de forma efectiva con ese entorno, lo que se reflejó de manera inmediata en su exclusión de las dinámicas de exhibición y propaganda.

Consuelo Ordóñez ha criticado que «si tan sincero es ese supuesto reconocimiento del daño, ¿por qué esas cartas no se hacen públicas, en lugar de quedar escondidas en un expediente administrativo?». En sus palabras, «estas cartas son una burla a la ley y un insulto a las víctimas, a las que se nos exige un acto de fe mientras los hechos desmienten sistemáticamente las palabras». Ordóñez ha señalado también la responsabilidad de la Fiscalía de la Audiencia Nacional en esta dinámica de impunidad, ya que es la única institución competente para recurrir los terceros grados y no lo está haciendo. En su lugar, la Audiencia Nacional ha optado «por otorgar validez a escritos que carecen de cualquier credibilidad, lo cual es lamentable y devastador para las víctimas».

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