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| El vicepresidente Félix Taberna conversa en el atrio del Parlamento con Amparo López, minutos antes del inicio de una sesión plenaria. Jesús M Garzaron |
Iñigo Salvoch Marcos Sánchez Beatriz Arnedo DN 08/01/2026
Crisis de gobierno en Navarra. Los cambios afectarían a la parte socialista de su gabinete y, al menos, a dos de sus integrantes. Dos pesos pesados. Una de las personas que saldría del Palacio de Navarra es el hasta ahora vicepresidente primero del gabinete y consejero de Presidencia e Igualdad, Félix Taberna Monzón (Marcilla, 1961), que en la pasada legislatura fue precisamente el asesor de Chivite. Otro cargo que dejaría el Gobierno es la portavoz del Ejecutivo y consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Amparo López Antelo (San Sebastián 1971).
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| El vicepresidente primero del Gobierno, Félix Taberna, en una intervención anterior en el pleno del Parlamento navarro JESÚS GARZARON |
Taberna, un ‘gurú’ que acabó siendo incómodo
Félix Taberna Monzón (Marcilla, 1961) da cara a uno de los perfiles políticos de mayor trayectoria en la política navarra actual. El hasta ahora vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, se afilió muy joven al Partido Comunista y de allí pasó a Izquierda Unida, donde fue coordinador general en Navarra durante doce años (1992-2004), aunque acabó distanciándose y abandonando la formación.
Roberto Jiménez lo repescó para el Partido Socialista en 2011, cuando lo nombró director del Instituto Navarro de Administración Pública en el gobierno de coalición UPN-PSN. Él se define como un “moderado consecuente” cuando se le pregunta por su evolución política. Sociólogo y experto en estrategia prospectiva, trabajó en el gabinete de estudios de CC OO y posteriormente como consultor en el espacio colaborativo inPactos junto a otros sociólogos.
En el primer gobierno de Chivite ejerció como asesor de la presidenta, un ‘gurú’ en la sombra, y fue en su segundo mandato, inaugurado en agosto de 2023, cuando dio el salto de nuevo a la primera fila política con un peso muy relevante en el gabinete. Taberna no sólo ocupó la cartera de Presidencia e Igualdad, sino que fue designado vicepresidente primero. Veterano de la política, llegó a su nuevo puesto con la idea de gobernar con “luces largas” y lograr “acuerdos de país”, “reformas profundas y acuerdos políticos que transformen a Navarra”. Sin embargo, todo parece indicar que los derroteros de la legislatura, marcada hoy por las sospechas sobre la adjudicación de los túneles de Belate y los escándalos que rodean al PSOE, han hecho que Taberna estuviera cada vez menos cómodo en el Gobierno y que Chivite hubiera perdido su confianza en él.
Al parecer, hace más de un año que habían abandonado la rutina de comer juntos una vez por semana en Palacio. Fueron premonitorias las palabras que Javier Esparza le dedicó a Taberna en el debate de presupuestos: “Tengo la certeza de que no se siente cómodo y que es crítico con lo que está pasando con los posibles casos de corrupción. Seguro que ha pensado en dejar este Gobierno en más de una ocasión”.
Si algún Consejero sobra en el Gobierno es el tío de Chivite.
— Cristina Ibarrola (@crisibarrola_) January 8, 2026
Pero ni siquiera basta con eso. La responsable última de todo es María Chivite.
Los navarros no pueden seguir con un Gobierno solamente preocupado por tapar las nuevas evidencias de corrupción.
Chivite debe dimitir. pic.twitter.com/Lx1sbJKpH2



2 comentarios:
Tiburón del Arga
Tengo el gusto de haber coincidido algunas veces con Félix. Es un político con piso, con discurso ideológico coherente, y con una dosis de fidelidad política destacable. Yo tampoco tengo duda de que se ha sentido muy incómodo; al menos en el último año.
Chibite ha querido tirar de él hasta donde ha podido, sobre todo porque era el mirlo blanco de su entorno. Tengo pocas dudas de que ella necesita ahora algo más que eso, y al igual que su maestro Sánchez, ha decidido rodearse de la guardia pretoriana que él desde su coherencia no podía brindarle.
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