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domingo, 22 de marzo de 2020

Travesía del Arga (1940-62)

El Puente de la Rochapea (donde está J. Altadill) era salida y llegada de la Travesía del Arga
La «Travesía del Arga», durante veintidós años (1940-62), constituyó un festejo que congregaba, después de «El Cohete», a una multitud que se acomodaba y llenaba las orillas del río pamplonés, el puente del Plazaola, cuesta del portal Nuevo, Curtidores, plaza de la Virgen de la O, avenida de Guipúzcoa hasta el puente de Santa Engracia, e incluso en «Vista Bella» la gente se apiñaba para contemplar aquellas competiciones de natación. Nosotros no comprendimos nunca aquella diversión que para la mayoría consistía en divisar unos puntitos que se movían en el agua. [Hay que tener en cuenta que cada equipo llevaba gorro de distinto color y cada nadador, su número. Todo ello se anunciaba en la prensa y en los folletos de publicidad].

Origen de aquellas competiciones 
Impresionante foto -años 30- de Zaragüeta. 
Los pamploneses llamaban al club
«La Piscina», seguramente por ser la
primera que se instaló en nuestra ciudad
En el mes de octubre de 1939, cuando culminaba la temporada de natación en Pamplona —lo de «temporada» es una forma de decir, porque en realidad sólo había algunos nadadores en el «Club Natación» y otros pocos en la piscina del «Campo de Deportes Larraina»— los del Club de la Media Luna decidieron enviar a José Luis Ollo —entonces una promesa— a una prueba de categoría nacional: la del Ebro en Zaragoza, de unos 1.500 metros, que era la distancia ideal para aquel alevín de agua dulce. La competición tenía lugar entre el Puente de Hierro del ferrocarril (en aquella época no existía el de Santiago) y el Puente de Piedra, algo más allá del templo del Pilar. En el ambiente del Club de Natación, no todos eran partidarios de aquel desplazamiento, pues consideraban algunos que a los 16 años y pese al presunto desentrenamiento de las figuras a causa de la reciente guerra civil, la travesía del Ebro era una empresa excesiva para aquel joven tritón. Ollo respondió, y demostró la gran clase que llevaba dentro, ganando la prueba.
Salida de la Travesía del Arga correspon-
diente al año 1956. (Foto Fernando Bozano)
A partir de entonces los emprendedores del SEU (Sindicato Español Universitario), con sede en la avenida de Zaragoza, no perdieron de vista la posibilidad de organizar en Pamplona algo semejante con el propósito de integrarlo en el programa de las fiestas en honor de San Fermín: la «Travesía del Arga». De hecho había comenzado el auge de la natación navarra, que llegó a alcanzar puestos cimeros en la nacional, con el surgir de nadadores (Puy, Erice, San Julián, Huici, José Mª Ollo y un largo etcétera que no recuerdo) y de piscinas que alcanzó tal número que convirtió a Pamplona en la ciudad europea, proporcionalmente, con más instalaciones de este tipo. 
Ricardo Bel, Fermín Asas, Jesús Ollo y el popular y dinámico Francisco Fernández Orrio, más conocido por «Patxi», y algunos más, vieron coronado su esfuerzo con la realidad de aquella travesía del Arga el día 14 de julio de 1940, entre el Puente de la Rochapea y la Presa de Cuatro Vientos o Santa Engracia, en ida y vuelta, recorrido que costó decidir, pues había partidarios del tramo del Arga comprendido entre el molino de Ciganda y la presa de San Pedro. Entonces el agua del Arga podía casi beberse.

Características de la prueba 
Las competiciones se celebraban a la una de la tarde del día 6, a excepción de la primera prueba (1940) que tuvo lugar a las 9 y media de la mañana, y la undécima (1950) a las 6 y media de la tarde. En 1951 no se celebró esta prueba. 
Desde la segunda prueba (1941), ésta adquirió título «Nacional de 1ª Categoría». Eran tiempos en que se fueron suprimiendo las grandes pruebas nacionales por la degradación e insalubridad de las aguas dulces, como la «Travesía del Urumea», de prestigio nacional e internacional, y las saladas por su contaminación de petróleo; creo que fue en 1944 cuando José Luis Ollo ganó la «Travesía del Puerto de Barcelona», llegando a la meta negro de nafta, precisando cerca de una hora en quitarse el petróleo con un trozo de cristal.

Recorrido
Cuartel GC en una Arriasco inundada
Desde el principio se adoptó uno de 1.500 metros, imprescindible para que la prueba alcanzase categoría nacional, siendo la solución efectuar las competiciones, como ya hemos dicho, en el tramo comprendido entre el Puente de la Rochapea y la represa de Santa Engracia, en donde se instalaba una boya, en torno a la cual, se efectuaba el viraje para retornar a la meta situada en el mismo punto de salida. 
De vestuario, se habilitó un largo corredor de la casa-cuartel de la Guardia Civil de la Rochapea, en la plazuela por donde se corre el Encierrillo, plazuela que en la actualidad (1984) continúa sin bautizar oficialmente, aunque en el siglo XIX se denominaba «Plazuela del Arriasco», topónimo vasco, que significa "abundancia de piedras", hoy olvidado. Veremos cuándo nuestros sesudos ediles -que tanto presumen, sobre todo algunos, de la recuperación del vascuence- rescatan este topónimo, netamente euskérico, y lo incorporan oficialmente al callejero local.
Sta Engracia 1940-50 más antigua que la Catedral 

Una anécdota de la prueba 
En la primera travesía, como no se podía obligar a los nadadores a que se tirasen del puente de la Rochapea, se pidieron prestadas las barcas de «el Venecia» (sociedad establecida en uno de los viejos y destartalados caserones existentes en las proximidades del puente, en las Tenerías), colocándolas junto al puente y poniendo sobre ellas tablones con el fin de crear una plataforma suficiente para aguantar a los competidores hasta el momento en que sonase el silbato de salida. Lo lamentable fue que antes de sonar el chiflo se cayeron al agua los tritones revueltos con las tablas y las embarcaciones, pero... se dio por válida la salida oficial.
[Y otra de la hemeroteca: 07/07/1946 Venció Ollo, que desde los primeros momentos se impuso a sus contrincantes, aunque tuvo que reñir una enconada lucha (podemos verla en el NO-DO) con Ferrer, que no se despegaba de él. Ollo no pudo rebajar la marca del año pasado que fué 21'23, porque tuvo un gran inconveniente y fué que a las once de la mañana le quitaron la escayola de una pierna, después de haber tenido la pierna enyesada una semana. La clasificación fué la siguiente: 1.-Jose Luis Ollo. C. N. Pamplona, 21'49. 2.-Ferrer. S. E. U. Zaragoza, 22'30... Casualidades de la vida, me acabo de dar cuenta de que las imágenes del NO-DO sobre la Travesía del Arga son precisamente de ese año 1946:
 ]

Resumen de los veintidós años de la «Travesía del Arga» 
El primer año, la prueba fue ganada por los catalanes Martí y Castellfort, de Barcelona, seguidos del santanderino Carzón, consiguiendo el cuarto puesto el navarro José Luis Ollo. 
Nuestro paisano, a partir de 1941, inició una serie de triunfos, hasta conseguir en años sucesivos el primer palmarés de la «Travesía» con seis primeras victorias y dos segundos puestos, apuntándose, además, en 1945, el récord de la prueba al rebajar la marca que estaba en 24 minutos 6 segundos, a 21 minutos 22 segundos. 
Este fue el motivo por el que se instituyó posteriormente (1949, coincidiendo con su retirada) el «Trofeo José Luis Ollo» para el que consiguiese ganar la prueba tres años consecutivos o cinco alternos: no fue concedido a nadie.

Regata San Fermín de Piragüismo 
No queremos dejarnos en el tintero una prueba, si no de natación, muy afín a ella, que tuvo lugar en los Sanfermines de 1965, el día 9 a las 12 del mediodía, organizado por los clubs Natación y Deportivo Amaya, consistente en una competición de piraguas en el río Arga, en el tramo comprendido debajo del parque de la Media Luna y la Cuesta de Beloso.

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