martes, 25 de julio de 2017

Gótico y curiosidades en Iglesia San Lorenzo

San Fermín, San Miguel de Aralar y Santa María la Real,  recibiendo el 08.05.1922 al brazo incorrupto de San Francisco Javier, con motivo III centenario canonización, en Paseo de la Aduana, junto a San Lorenzo.
Para cuando leas esta entrada, no habrán pasado más de 20 horas desde que me han llegado unas imágenes que nos van a romper los esquemas a muchísimos pamploneses.
Quienes hemos visto, en imágenes de los últimos 175 años, los cambios -a veces feos de solemnidad- que ha ido sufriendo el exterior, la fachada, la torre… de la iglesia de San Lorenzo, ni siquiera sospechábamos que el origen de esta iglesia estuviera en los albores del siglo XIII -nos lo asegura Martinena (La reedificación neoclásica de la Iglesia de San Lorenzo de Pamplona)ver también imágenes en blanco y negro y pies de fotos-, y que fuera reconstruida en el primer tercio del XIV.
La nave actual -señala Wikipedia- es de Juan Antonio de Pagola, de 1805, y es una simple nave neoclásica. La fachada anterior, que era barroca sufrió las bombas disparadas por el general Leopoldo O'Donnell desde la Ciudadela, por lo que fue desmontada y realizada la fachada actual por Florencio de Ansoleaga en 1901.
Por todo ello, es difícil imaginar que, tras falsos techos o en lugares de difícil acceso visual, todavía pervivan -como vais a ver- algunos restos de su pasado gótico original.
Me envía este correo Martinena que incluyo aquí por su importancia:
Hola Patxi. Solamente aclararte que ese descubrimiento tuvo lugar hacia 1980 y lo hicimos Jesús Omeñaca y yo. Don Jesús dio cuenta del mismo en la revista La Verdad y yo lo hice en Diario de Navarra. Alguna de las fotos las utilicé en el artículo de la revista Principe de Viana en el que di a conocer la fecha y el arquitecto de la reedificacion de la nave actual de San Lorenzo. Lo que le he sugerido al párroco Javier Leoz -y creo que está por la labor- es estudiar la forma de que las bóvedas góticas sean visibles desde el interior de la iglesia.

Imagen 1. Interior de la nave neoclásica de San Lorenzo, terminada en 1810. El retablo mayor, que sustituye al neoclásico realizado por Anselmo Salanova, fue inaugurado en 1908. Las dos capillas laterales de la derecha (Piedad y de la Purísima) conservan, ocultas por la falsa bovedilla actual las primitivas bóvedas góticas. Foto: Desolvidar

Imágenes 2 y 3. Comunicadas entre sí por esa abertura en la pared, he aquí las dos primitivas bóvedas góticas situadas sobre las capillas laterales de la imagen 1. Fotos de Javier Leoz en Facebook

Imágenes 4 y 5. Detalle pintura en clave gótica y techo del siglo XIV con pinturas murales. Fotos de Javier Leoz en Facebook

Imagen 6. Bóvedas, claves y nervaduras correspondientes a la fábrica gótica, situadas encima de la capilla de la Purísima o de la Santísima Trinidad. Datan, al parecer, de comienzos del siglo XIV. Foto de Javier Leoz en Facebook.
Imagen 7. Ventanal ojival lobulado de la fábrica gótica, con decoración heráldica policromada, situado encima de la capilla de la Piedad. Parece corresponder al primer tercio del siglo XIV. Hasta finales del XVII daba luz a una de las capillas laterales, desde el claustro. Fue tapiado en 1693, al edificarse la nueva capilla de San Fermín. Foto de Javier Leoz en Facebook.

Imagen 8. Ventanal lobulado ojival, situado encima de la bóveda actual de la capilla de la Purísima. Fue tapiado, como el anterior, en 1693 y anteriormente daba luz desde el claustro a una de las capillas. Foto de Javier Leoz en Facebook.
Imagen 9. Vista de la iglesia de San Lorenzo y la capilla de San Fermín en 1841. La torre-campanario, de gran elevación y reciedumbre, hasta bien entrado el siglo XVI sirvió de baluarte a la muralla exterior de la ciudad, flanqueando una de las puertas del antiguo Burgo de San Cernin. En 1806 se acordó mantenerla en pie, adosándola a la nave neoclásica. A raíz del bombardeo de 1841 quedó seriamente dañada, por lo que hubo que rebajarle su altura en un tercio el año 1852. Acuarela de Sanz y Benito en el Archivo Municipal.
En los últimos años del siglo XVII se adosó a la nave gótica, sobre el solar del claustro y del primitivo cementerio, la capilla barroca del glorioso Patrón San Fermín.

Imagen 10. La iglesia en los últimos años del siglo XIX. La torre presenta el aspecto que tenía tras la demolición parcial llevada a cabo en 1852. Se aprecia la portada barroca de 1743 y la nueva puerta neoclásica, antes de que la tapiaran. En el ángulo superior derecho, algo que parece un curioso reloj cuadrado que en todas las fotos marca la misma hora. Foto de Roldán en el Archivo Municipal.

Imagen 11. Vestigios de la primitiva fabrica gótica existentes al exterior, hacia la parte de la capilla de San Fermín. Lo único que se hizo en 1807 fue rebajar la altura del muro y de la torreta de la derecha, y abrir la ventana semicircular entre los contrafuertes. Foto: Pachi González.
Imagen 12. Arista de empalme o intersección del testero de la fábrica neoclásica con uno de los planos del primitivo ábside gótico que permaneció en pie. Obsérvese la diferencia entre la sillería de comienzos del XIX y el antiguo aparejo medieval. Foto: Pachi González


Imagen 13. Comparemos esta imagen con la de portada, de 1922. El Irati en el Rincón de la Aduana

lunes, 24 de julio de 2017

¿Qué se Trama en Ibañeta?

Miembros del Gabinete Trama y estudiantes colaboradores,
junto a la excavación de la cabecera de la ermita.  A.V.
"A lo mejor tenemos la suerte de encontrar uno de los escenarios de la batalla de Roncesvalles. Podría ser en la vida de un arqueólogo lo más importante que te ha pasado" (Merche Unzu).
Crucemos los dedos y deseemos a Merche, Carlos y Nicolás, del Gabinete Trama de arqueología, toda la suerte del mundo
1934.08.01 Ruinas de San Salvador; al pie de la carretera, 3 hombres junto a la estela de la
Virgen de Roncesvalles. Al fondo, el monumento a la Paz de los Pirineos en construcción. 

Una excavación saca a la luz la antigua ermita de San Salvador de Ibañeta
Este mes se ha intervenido sobre la cabecera del templo que estuvo en uso al menos un millar de años
ASER VIDONDO Alto de Ibañeta
Ya sólo el nombre de 'Roncesvalles' es evocador
Se trata sin duda uno de los puntos de Navarra con más historia. El alto de Ibañeta ha sido zona de paso obligado en el Pirineo durante milenios, un lugar donde se han fraguado importantes batallas, un vigilado punto fronterizo, un espacio de culto religioso y de atención a peregrinos... Y, fruto de ese atractivo histórico, el Gabinete Trama de arqueología ha centrado sus esfuerzos en excavar e investigar  uno de los edificios que allí se levantó y estuvo en uso al menos un millar de años: la antigua ermita de San Salvador de Ibañeta. Culmina hoy la tercera campaña centrada en este templo también conocido como Capilla de Carlomagno, y del que la documentación escrita más antigua data del año 1027.  Este mes de julio se ha excavado la parte de la cabecera, en una superficie de 9x9 m, evidenciándose que es prerrománica, de forma plana y orientada hacia el este. Han salido muros, pavimentos y el escalón de acceso al presbiterio.
Antes, se realizó una cata en 2009 de la mano de la película ‘La chanson de Roland’, encontrándose un muro y dos enterramientos del siglo XIII, y luego en 2016 otras cuatro pequeñas catas para delimitar el entorno.  
“Siempre habíamos querido intervenir aquí. Es una zona interesante históricamente y tenemos un proyecto de recuperación de lugares arqueológicos emblemáticos del Camino de Santiago, pero lo difícil era conseguir los permisos. La grabación de la película nos abrió la puerta”, señala Mercedes Unzu Urmeneta, arqueóloga y directora del Gabinete Trama. Participa en esta intervención junto con sus compañeros Carlos Zuza Astiz y Nicolás Zuazua Wegener, y un grupo de estudiantes de la UNED de Pamplona (centro que financia la actuación), más dos de Barcelona y Burdeos. También se han ofrecido dos charlas en Burguete.
"Ruinas de la Capilla de Carlo Magno en la cumbre de Ibañeta" (postal desde 1940)
Restos bajo la actual ermita
“En fotos aéreas del vuelo histórico de Rada de 1929 se ven aún las ruinas, hoy cubiertas. Y también nos hemos apoyado en las excavaciones que hizo en esta zona en los años 50 Luis Vázquez de Parga cuando se iba a abrir la actual carretera”, señala Unzu. Sobre parte del templo que se ha empezado a excavar se levantó en 1963 la actual ermita de San Salvador. Y a su lado, también sobre el antiguo templo, pasa el trazado de la carretera que se habilitó a mediados del siglo XIX, hoy camino de acceso al aparcamiento.  “Tendría unas dimensiones de 7 m de ancho y 25 m de largo, todo de una única nave. En el año 1127 se le adosó un hospital para peregrinos, al hilo del auge que empezó a tener el Camino de Santiago, pero sólo funcionó 5 años ante las inclemencias del lugar (a 1.057 m de altitud). 
Se han encontrado monedas desde
época romana al siglo XVIII. A.V.
Se bajaron a un lugar más llano y recogido, y así nació Roncesvalles”, repasa Carlos Zuza.  “Aún no hemos encontrado materiales que nos permitan fechar con exactitud la ermita, pues estuvo en uso hasta mediados del siglo XIX, cuando se quemó en un incendio fortuito. Habrá que excavar en los alrededores, analizar la estratigrafía. Sí han salido monedas que van desde época romana al siglo XVII, y también cerámicas medievales”, añade. “Se sabe que esto ya antes era lugar de culto, que hubo un santuario romano, pues en la excavación de Vázquez de Parga apareció un ara (altar) de los siglos I-II d.C. dedicada al Sol Invicto”.
1916-25 Veraneo de la familia Altadill Aldave en Burguete. Grupo de
excursionistas en las ruinas de la ermita de San Salvador en Ibañeta

domingo, 23 de julio de 2017

El turismo, Pamplona y Bildu


Haber puesto a la zorra a cuidar el gallinero navarro y pamplonés tuvo, desde el principio, un tremendo coste ético y estético.  El coste económico no tardaría en llegar y estos Sanfermines ya ha sido evidente. Es lo que tiene utilizar la fiesta como un escaparate del proyecto político de Bildu.
Nos lo cuenta J.L. Sánchez de Muniáin

El turismo, Pamplona y Bildu                                          por J.L. Sánchez de Muniáin
El turismo es un mercado en alza y en la actualidad en nuestro país goza de uno de los momentos más álgidos. Veíamos en estas páginas, que ha aumentado su peso relativo sobre el PIB al tiempo que las previsiones de crecimiento del mercado turístico (un 4%) son aún mayores que las del Producto Interior Bruto en su conjunto.
Los Sanfermines representan uno de los más potentes productos turísticos de Navarra y son nuestra principal referencia en el mercado internacional, de forma que, si su percepción es buena, la misma procura efecto locomotora sobre otros productos del sector navarro.
Sin embargo, este año de pleno empuje generalizado de visitantes, las fiestas de San Fermín no sólo no se han beneficiado de ese viento a favor, sino que han registrado un preocupante retroceso con respecto a años anteriores. 
Y lo que es aún peor: han perdido repentinamente buena parte de su proverbial atractivo internacional.
Los datos los han padecido los representantes y trabajadores del sector en primera persona y son incontestables: Un 25% menos de ocupación, hoteles de referencia en San Fermín que a duras penas pudieron completar su ocupación tan solo el fin de semana, o las cifras constatadas por los hosteleros que registraban bajas en la facturación.
Nuestras banderas nunca han corrido peligro
En honor a la verdad, son muchas las causas que pueden contribuir a este descenso: La inercia de varios años de cifras en ligero descenso, la proliferación de un mercado no regulado de pisos y apartamentos, la cada vez mayor y más exigente competitividad en el sector… Y además, el temor ante la ola de terrorismo Yihadista, o la corriente en favor de la supresión de la tauromaquia. Algunas de estas causas son difíciles de enfrentar y otras quizá no tanto si se pone el empeño necesario.
Sin embargo, es desolador comprobar cómo quien tiene el encargo de administrar y gestionar la imagen, no solamente la descuida, sino que provoca nuevos motivos para generar rechazo en el exterior.
Los responsables del Gobierno municipal y foral (que al fin y al cabo son los mismos con los papeles intercambiados), han provocado un daño añadido a la proyección de las fiestas de San Fermín que va a costar muchísimo esfuerzo reparar.
Todos respaldamos y vemos como necesarias las campañas en favor del respeto y en especial con el objetivo de desterrar comportamientos primitivos respecto de las mujeres con ocasión de las fiestas. De hecho, estas campañas se activan con acierto desde hace varios años tanto en Pamplona como en otras localidades de Navarra.
Sin embargo, la sobreactuación y el interés de utilizar esta sensibilidad por parte de quienes actualmente gobiernan ha logrado que en cualquier medio de difusión resulte imposible disociar los términos San Fermín y agresión sexista (probemos a introducir el término San Fermín 2017 en Google). Y esto, sí es un error mayúsculo.
O tal vez no lo sea para los responsables de Bildu y de sus socios. Porque la promoción de la fiesta está en manos de quienes siempre solamente han considerado las fiestas de San Fermín como un aparato más de su negocio político.
Kantauri: más de 20 asesinatos
Para Bildu y para el nacionalismo, las fiestas de San Fermín son importantes si sirven para difundir al mundo mensajes de apoyo a presos de ETA, o si sirven para emborronar el chupinazo con su símbolo nacionalista (recordemos la gran ikurriña desplegada que provocó el retraso de la fiesta hace unos años). ¿Por qué habríamos de pensar que el alcalde Asirón tiene algún interés en que la fiesta tenga buena imagen, si siempre su grupo se ha dedicado a lo contrario? 
Bildu no desea que en San Fermín aumente el número de visitantes o que apostemos de verdad por un turismo de calidad, porque su apuesta son unas fiestas de txoznas y pancartas más uniformes con otras de su “espacio político” y alejadas de la extraordinaria imagen única con la que todavía se identifican los Sanfermines en el mundo.
Por eso, no le preocupa que la imagen de unos sanfermines “peligrosos” desde el punto de vista del respeto a la mujer puedan ahuyentar posibles visitantes. Ni tampoco le preocupa que el comercio ilegal de falsificaciones colonice el centro de la ciudad, ni se esfuerza en resaltar la imagen de Pamplona como ciudad segura en la cual se detiene en cuestión de minutos a una banda de violadores que venía delinquiendo por todo el país. (la seguridad es un factor clave a la hora cuando el turista decide donde orientar su visita).
En definitiva, si ya eran varias las amenazas que sufre la excelente proyección turística de San Fermín, los actuales responsables políticos además de no contribuir a su neutralización, han añadido algunas más. El problema, son ellos y por tanto no cabe esperar que pongan interés en la solución. 
Solo queda pensar en encauzar el enorme esfuerzo colectivo que habrá de desplegarse para corregir el deterioro y recuperar toda la potencia atractiva de un evento diferente a todos y único en el mundo.  
Juan Luis Sánchez de Muniáin Lacasia es parlamentario foral por UPN 

viernes, 21 de julio de 2017

Del Sputnik a la Estación Espacial

La Tierra, desde el interior de la Estación Espacial (Google Maps)
Sello de conmemoración
Hace casi 60 años, en octubre de 1957 -tenía yo 7 añicos- vimos toda la familia el Sputnik, cruzando el cielo -ya oscuro- de Pamplona, desde los Jardines de la Taconera. Era el primer artefacto que el ser humano ponía en órbita. Ahora me he enterado de que lo que vimos no fue propiamente el satélite, sino el cohete auxiliar que también alcanzó la órbita terrestre y fue visible como un objeto de primera magnitud.
Recuerdo también, allá por el 61-62, el comentario de la madre de un compañero: "¿por qué se meten esos rusos en el Reino de Dios?", Fuerte, ¿verdad? Ya entonces me pareció una mentalidad aún más infantil que la mía: la de quienes confunden el cielo con el Cielo, de los que creían que el Cielo estaba arriba y el Infierno abajo y las nubes algodonosas servían de sofá a angelotes regordetes. Algo no muy extraño entonces.
Sesenta años después, aunque el progreso en este campo de la navegación espacial no cumple las expectativas que se tenían a finales de los años 60, ya podemos visitar la Estación Espacial Internacional sin movernos del sofá.

La Estación Espacial
La Estación Espacial Internacional (ISS) gira sobre nuestro planeta a 400 kilómetros de altura desde hace 16 años. Desde entonces, por un breve período de tiempo, se ha convertido en el hogar de las personas que componen su tripulación, permitiéndoles investigar aspectos tan diversos como la reacción del cuerpo humano ante la microgravedad, el estudio de los ciclones, o la monitorización de los desechos de nuestros océanos
Y, cada noventa minutos, completa una órbita sobre la Tierra a una velocidad de 7,7 kilómetros por segundo, lo que hace que recorra cerca de 27.000 kilómetros en una hora. Subir a bordo de ella no es tarea fácil.

Sin embargo, Google Street View ha conseguido lanzar un cohete con éxito hacia la ISS. Desde ayer, será posible visitar telemáticamente la Estación Espacial Internacional gracias al álbum interactivo que ofrece la Compañía.
Las imágenes fueron recopiladas por el astronauta y mecánico de a bordo Thomas Pesquet, que utilizó parte de los seis meses que pasó a bordo para fotografiar el interior de los 15 módulos que componen la estación, y de los dos vehículos que posee: el SpaceX Dragon y el Orbital Cygnus (pincha sucesivamente de izquierda a derecha y de arriba abajo):


España, de noche
¡Quién nos iba a decir que un día íbamos a viajar -aunque sea virtualmente- en aquel Sputnik que vimos de niños desde la Taconera! Además sin los miedos y peligros que pasan quienes viajan en las naves reales.
Sólo nos queda levantarnos del sofá y navegar hasta el mueble-bar en busca de la mejor copa con el mejor vino de nuestra tierra para celebrarlo.
Apaga las luces (para contar todas estrellas) y a pantalla completa

“¿Es eso verdad, aita?”


Gracias al Menticias (¿por qué hasta ellos le llaman así?) me enteré de que la manifestación por la bandera de Navarra no era más que una maniobra de distracción para relegar a un segundo plano las irregularidades detectadas en la planta de biogás de Ulzama…
Y yo, que era uno de los tres ultras convocantes, sin enterarme.
Más vale que, ayer por fin, Patxi exalcalde de Ulzama respondió a la pregunta de su hija:
-"¿Es cierto, como dicen en el colegio, que ´has robado tres millones de euros? ¿Es eso verdad, aita?”

"No todo vale en política"                                                         por Patxi Pérez Arregui
El exalcalde de Ulzama expresa la indefensión en la que se encuentra quien sufre acusaciones y difamaciones personales que no se sostienen en un tribunal
Algunos dirán que he tardado mucho en responder a las acusaciones, difamaciones, calumnias y demás despropósitos que, tanto mi familia como yo, hemos tenido que aguantar todo este tiempo. Lo cierto es que han sido semanas enormemente dolorosas para todos nosotros. Dolorosas porque, ante las desinformaciones interesadas y dirigidas que se han ido publicando sobre mi desempeño público al frente del Ayuntamiento de Ulzama, ha sido complicado mantener la compostura. Dolorosas porque convivir con aquello del “difama que algo queda” ha sido muy injusto. 
Ahora que la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Navarra ha archivado el caso “Planta de Biometanización” es cuando, con el respaldo de la Justicia, puedo gritar alto y claro a los cuatro vientos que todo era mentira. 
Ahora es el momento oportuno para responder de forma tajante y contundente a quienes me han acusado vilmente sin ningún otro propósito que destruir mi imagen y mi honor. 
Ahora es cuando quiero decir que todo ha sido un infundio político. Todo ha sido una mentira cuyo único objetivo era hacerme daño, y, de paso, hacer daño a un partido político. Todo ha sido una “vendetta” pergeñada desde la esfera pública. 
Ahora es cuando quiero decir que no todo vale en la vida para sacar rédito electoral.
Soy inocente de las falsas acusaciones que se han vertido sobre mí. Y lo soy, no sólo porque así se desprende del archivo de las actuaciones de la Fiscalía impulsadas por la Cámara de Comptos. Lo soy porque lo he sido siempre, antes de que se iniciara todo este proceso, y por eso puedo decirlo con mucho orgullo: "soy inocente". 
Como máximo responsable del Ayuntamiento del Valle de la Ulzama entre los años 2003 y 2012, mi única obsesión ha sido conseguir lo mejor para todos y para todas. Lo mejor y lo más conveniente en todo momento para el Valle. En algunas ocasiones habré acertado y otras me habré podido equivocar. Sin embargo, mi conciencia está tranquila porque en todo este tiempo no he hecho nada de lo que pueda avergonzarme y mucho menos he metido la mano en la caja.
Efectivamente, soy inocente de lo que cierta clase política -con poca “clase”- me acusaba. Que quede claro: ni me he llevado ni he hecho que nadie se llevara un solo euro de dinero público. Quien diga lo contrario, miente; y miente a sabiendas, que aún es peor. La mentira tiene las patas muy cortas, y si esa mentira tiene poca consistencia, al final cae por su propio peso. Y así ha sido. Por esa razón salgo a defender mi honorabilidad con ahínco y tesón. Garra no me falta, y ganas tampoco.
Todos estos meses han dejado una marca importante en mi entorno, en mi familia, en mis amigos, en mí. La sospecha de que yo hubiera podido incurrir en un caso de corrupción política no nos ha dejado descansar. Las preocupaciones, el qué dirán, los titulares de cierta prensa seguidista, amarilla y partidista han hecho que, por momentos, haya sido insufrible permanecer callado. Ha sido duro escuchar cómo tu propia hija, una inocente niña de apenas once años te preguntaba si era cierto, como decían en el colegio, que yo había robado tres millones de euros: “¿Es eso verdad, aita?” Agria sensación de impotencia se me quedó al escucharle. ¿Cuánto le tuvo que costar a mi hija hacerme esa pregunta? Pensar en el sufrimiento y en la vergüenza interior que debió sentir me rompe el corazón. “No, cariño, no. Yo no me he llevado ni un duro. No te preocupes. La gente critica sin saber y acusa por acusar”.
Llegado este punto, ¿quién se hace responsable ahora de restaurar mi honor? ¿Alguien va a pedir disculpas de las aseveraciones gratuitas que han ido difundiendo por las redes sociales y desde determinados medios de comunicación social? ¿Por qué los grupos parlamentarios que sustentan este gobierno nacionalista no han permitido que el Legislativo tuviera acceso a los informes en los que se basó la Cámara de Comptos para hablar de irregularidades en mi gestión? ¿No hacen tanta gala de transparencia?  ¿Por qué en este caso no lo han hecho? Ahora sabemos por qué, y todavía se sabrán y se demostrarán más cosas.
La política es lo que tiene. Unos días te critican y otros también. Nunca llueve a gusto de todos, y cuando la lluvia se transforma en tormenta, aún menos. Creo firmemente en mis convicciones políticas. Mi paso por la “cosa pública” atesora infinidad de ejemplos de servicio a mis vecinos y vecinas. He trabajado por ellos y por ellas, por mi familia, por mis amigos y amigas y por Navarra. Con casos como el mío, ¿quién va a querer dar el salto a la política y dejar de lado su profesión? ¿Alguien va a querer estar expuesto a esta bastarda crítica por el mero hecho de tener ideas contrarias a las de sus opositores? Malos tiempos para la política. No todo vale.
Patxi Pérez Arregui es exalcalde de Ulzama

jueves, 20 de julio de 2017

Pioneras del Encierro

Maggie Cerise nos ha mandado un comentario (6º). Muchas gracias
Ekiñe, la corredora que ha hecho unos comentarios muy interesantes en esta entrada, me ha mandado estas fotos que he añadido al álbum de Facebook: Mujer y Encierro.

Fue en 1975 -aún no había muerto Franco- cuando mi hermana Mariví, que entonces tenía 21 años, decidió que iba correr el Encierro. Fueron los Sanfermines de La Trastienda y de aquel montón tras el cual fue corneado de muerte mi ex-compañero de atletismo Gregorio Górriz.
Para que su acción no pasara desapercibida, se puso de acuerdo con la entonces corresponsal de la revista Cambio 16Alicia Rivas, también dispuesta a correr, y ambas se reunieron para preparar el asunto.
Antes que ellas, otras mujeres lo habían intentado, pero los propios mozos echaban a las mujeres que trataban de correr el Encierro.
Y no sólo en el Encierro. Había mozos -y gente, en general- que no querían ver a la mujer participar ni siquiera en la salida de las peñas de la Plaza de Toros, todo un espectáculo en aquellos años. Y el mejor modo para que ni lo intentaran era meterles mano. Y lo hacían con todo el descaro del mundo, amargándole la tarde a la cuadrilla de chicas que intentaba entrar.
Y es que todavía los sanfermines se consideraban “cosa de hombres”
 
Marichu Olazarán y Celaya. Peña Muthiko Alaiak
La mujer en las Peñas
Sin duda, la Peña Muthiko Alaiak fue siempre la pionera y las mujeres eran socias de la Peña en igualdad con los hombres.
En los años sesenta, “en la primera asamblea que hubo sobre el tema, salió por unanimidad que fueran socias con todos los derechos”, recordaba la presidenta de la peña.
Pero en el resto de peñas tuvieron que esperar hasta los años 80. Fue entonces cuando decidieron que “no queríamos ser las novias de, madres de o amigas de... Queríamos ser nosotras en la fiesta. En las peñas no se nos regaló nada, hubo que pelearlo.”


Objetivo cumplido
Ya el año anterior de 1974 había sido derogada por fin la normativa sobre festejos taurinos, por lo que, sobre el papel, las mujeres ya podían participar. El problema era que, a pesar de ser legal, la autoridad competente las sacaba del recorrido y la actitud de muchos mozos que no las admitían.
Así que buscaron la solidaridad de algunos corredores, amigos y familiares, para que les sirvieran de parapeto en el caso, probable, de que intentaran echarlas del recorrido.
Al final, no hubo necesidad de protegerlas ya que nadie intentó impedir su derecho y ellas cumplieron el objetivo que se habían marcado.
Mariví y Alicia fueron las primeras. No quisieron demostrar que podían correr igual o mejor que los hombres, sino que exigieron a la autoridad y, sobre todo, al resto de corredores el derecho que tenían -el mismo que nosotros- a correr en el Encierro.


Paradojas de la vida
Recientemente (2016), las mujeres que fueron pioneras en exigir la igualdad de derechos en las peñas y en los Sanfermines han recibido un homenaje en reconocimiento a su lucha por la igualdad.
Paradojas de la vida, alguna de ellas le decía a mi hermana en el 75: “las mujeres en el Encierro no hacemos más que estorbar”
Esperemos que no sigan pensando lo mismo.

miércoles, 19 de julio de 2017

El origen vasco del toreo a pie

Andaba buscando algo breve que mostrara que el origen del ”toreo a pie” procede del Norte de España, sobre todo de Navarra -cuna de ganaderos y toreros-, Provincias Vascongadas y Aragón (allá por el siglo XIV). Y que su transformación en arte se debe a Andalucía, a principios del siglo XVIII. Pero sólo he encontrado este artículo que me convence muy poco. Miradlo muy críticamente, sobre todo las etimologías.
Actualización: me acaban de enviar este inmenso trabajo que confirma ampliamente lo que venimos diciendo: "Dice Cossío que «la cuna del toreo a pie fue Navarra (...) pero su trasformación en arte se debe a Andalucía"

El origen vasco del toreo a pie, por Kepa Oliden
José Letona sostenía que el toreo a pie nació en la zona pirenaica vasco-navarra.
pelotaris, 1904
A diferencia de la pelota, un juego que no es originario vasco, pero quedó arraigado aquí, el toreo, que sí es originario de estas tierras, se desarrolló en el sur y en el centro de la península ibérica. José Letona (1908-1987) argumentaba esta afirmación en una extensa tesis que vio la luz en 1983 y que sostenía que la lidia a pie se inició en el Pirineo vasco-navarro «porque el pastor vasco, pastor a pie, se enfrentó al toro de esas maneras». En cambio, el pastor del sur «conducía al ganado a caballo». Más tarde, el toro se hizo pastueño al trasladarse al sur. Allí los pastores se defendían del animal a caballo, cuarteando (10ª ac.). De lo que nació el toreo en redondo.
Letona subraya la antigüedad del toreo vasco profesional datando a los primeros toreros de estas tierras en el año 1400 «cuando toreaban en las plazas de Balmaseda, Azpeitia, Mondragón, Tolosa, San Sebastián y Pamplona. En cambio, a los primeros pelotaris los conocieron nuestros abuelos», asevera.

Afición por la 'fiesta brava' en el Norte
El cronista extrae un dato histórico ilustrativo: en las bodas del rey Felipe IV (1621-1665) se lidiaron toros en la Plaza Mayor de Madrid. «Los toreros a caballo era originarios de Andalucía, Castilla y Extremadura, mientras que los de a pie era de Navarra. Son afirmaciones -señala Letona- que constataron incluso Cossío, Ortega y Gasset y Gabairu».
De hecho, el famoso filósofo Ortega y Gasset mantenía que el nombre más antiguo que se conoce de torero, en el sentido de que se presentaba con una cuadrilla organizada y disciplinada, es nada menos de Zaracondegui, apellido indudablemente vasco.
Otro de los toreros 'prehistóricos' que menciona Letona es el que inmortalizó el pincel de Goya en su Tauromaquia: Martín Barcáiztegui 'Martintxo', natural de Oiartzun. [Nota: sobre el origen y verdadero nombre de Martincho, 'polémica habemus'. Como aperitivo, escuchad bien este vídeo:
]
Y es que la etimología y los apellidos vascos no faltan en el mundo taurino. Decía Letona que «tenemos una nueva prueba» del arraigo vasco de los toros «al constatar que varias de las primeras ganaderías que registra la historia y que alcanzaron muy notoria fama, son auténticamente norteñas, vasco-navarras para ser más concretos. A cualquier mediano aficionado le suenan nombres casi legendarios como Carriquiri, Guendulain, Espoz y Mina, Zalduendo... Posteriormente son otros muchos ganaderos de reses bravas los que inscriben sus apellidos vascos con caracteres triunfales en la historia de la 'fiesta': Urcola, Urquijo, Murube y Miura (Mihura, muérdago en euskera), como indiscutible póquer de ases.

Etimología vasca (leer nota al final)
José Letona realizó un pormenorizado análisis del léxico de origen vasco presente en el mundo taurino. Comienza aludiendo a uno de los documentos más antiguos que atestigua el enfrentamiento del hombre y el toro. Se trata de la Estela de Clunia, que muestra a un hombre empuñando un arma punzante y portando un escudo en actitud de acometer. En una inscripción en caracteres ibéricos, según estudiosos como Juan Bautista de Erro y Azpiroz, puede leerse 'ni beyarnari', que podría traducirse como 'toreador' o 'lidiador de toros'.
Pero el cronista arrasatearra también recoge las palabras de José Luis Domenge, quien en su obra 'La gran mancha ibérica' sostiene que diversos términos taurinos «no pueden proceder sino del euskera». Y plantea como ejemplo más paradigmático el caso de la tan castiza exclamación 'olé', al que algunos atribuyen ascendencia árabe. «'Olé' quiere decir en euskera gusto, complacencia; como 'oleki' quiere decir 'a placer' o 'a gusto'.
En la obra citada, su autor sostiene que el sustantivo 'morlaco' aplicada al toro viene de la denominación vascuence 'm(b)iur-lako', que se traduce por 'puntas torcidas'. Lo mismo que 'burel', con el que designamos al toro, viene de 'bur-ele' que en euskera significaría 'cabeza de ganado'.
La palabra 'berrendo', que utilizamos para designar a un toro que tiene color de capas sobre otro distinto, a forma de manchas más o menos extendidas, que harán que sean 'berrendo en negro' o 'berrendo en colorado', pone por caso, también provendrían del euskera, en que 'birrindu' quiere decir 'esparcido' o 'disperso'.
 Otra palabra más a la que este autor atribuye una procedencia vasca es 'garrocha', que derivaría de 'aga-erotza' que significaría 'palo largo para hacer caer', lo que en realidad viene a ser la garrocha. Una modalidad de salto sobre el toro que se perdería al igual que el toreo primitivo norteño, que Letona sostiene que era muy atlético con quiebros, cortes, ziz-zagueos... que se han perdido para dejar paso al toreo 'ballet' o danza que hoy impera en el toreo andaluz.

Nota: Sobre estas etimologías, Desolvidar no se hace responsable de las opiniones de José Letona. Más aún, siendo sólo un aficionado, me atrevo a decir que Letona no ha estado nada acertado a la hora de asignar el origen de estas palabras.