lunes, 24 de agosto de 2026

Francisco de Val en Zaragoza, 1972

Francisco de Val vs Raphael
Entrevista en Zaragoza 1972
La noticia en portada nos lleva a las páginas centrales de Aragón Exprés. A la izda., una entrevista a Raphael en Lima. A la dcha., otra entrevista a Francisco de Val que le ha prohibido a Raphael cantar "Torito bravo" porque "Aunque podía reportarme muchísimo dinero, su estilo desvirtúa mi canción"

FRANCISCO DE VAL, EN ZARAGOZA
1972 04 18 Aragón expres
Ha prohibido a RAPHAEL que cante "TORITO BRAVO"
"Aunque podía reportarme muchísimo dinero, su estilo desvirtúa mi canción"

Si quiero hablar de Saturnino Francisco García Val, tendría que hacerlo diciendo que es una de las personas más encantadoras que he conocido, que escuchándole, el tiempo pasa volando porque tiene miles de anécdotas que contar, porque se siente niño hablando de los niños, poeta hablando de poesía, músico hablando de música y aragonés por encima de todas las cosas y de todo el arte.

Pero no quiero hablar de Saturnino Francisco García, sino de Francisco de Val, del creador de "Palomitas del Pilar", "Campanitas de la Aldea", "Sierra de Luna", "Viajera", "Torito Bravo" y un etcétera muy largo hasta completarlo con unos ochenta títulos (en la SGAE tiene 378 títulos registrados).
En la terraza de una cafetería comenzó hablándome de música. Hace veinte años, me dijo, compuse una canción que se titulaba "Me pediste un beso". La hice para Carmen de Veracruz y fue un éxito en Sudamérica. 
Hace un par de años, Peret la grabó como suya la misma canción solo que con distinto título "Una lágrima cayó en la arena". La Sociedad de Autores demandó al cantante que se negaba a admitir que la canción fuese mía...
—Sincera y llanamente, señor de Val, le interrumpo, ¿cuándo le ha proporcionado más dinero esta canción, hace veinte años o ahora?
—Ahora, claro, porque los arreglos de Peret hicieron el traje que necesitaba la melodía para que ésta triunfara por tierras hispanas. 
—Hace unos meses, en una sala zaragozana Raphael cantó "Torito Bravo" como final de espectáculo diciendo que la canción era de un autor americano. Fernando Sancho, paisano suyo y mío, le "reprendió" diciéndole que la canción era del aragonés Francisco de Val. ¿También ha demandado al cantante de Linares?
—No, pero le he prohibido que la cante.
—¿Existe algún motivo concreto?
—Ninguno, pero su estilo desvirtúa mi canción. Ya sé que como en el caso de Peret podría reportarme mucho dinero, pero no me interesa, solo me interesa la belleza de mis creaciones.
Según Francisco de Val, José de Aguilar fue quien mejor la interpretó
Le creo. Este aragonés que nació en Villafeliche, que se crió en Jaulín y que pasó su juventud en Sierra de Luna, conserva la lealtad de su tierra, y aprecia, porque él también la tiene, la sinceridad de los hombres. Y porque ya le conozco un poco, le creo.

AMIGO DE MIGUEL FLETA
Nos "emborrachamos" los dos hablando de Miguel Fleta. Conocíamos, y la coincidencia fue la culpable de nuestra "embriaguez" en que el "Adiós a la vida" cantado por el oscense arranca las lágrimas a una piedra.
—Usted que fue amigo de Fleta, usted que estaba a su lado cuando murió, dígame, ¿cómo era él?
—Era más baturro que yo, que ya es decir. Cuando estábamos juntos nos pedían que cantáramos jotas, pero él no podía, se disculpaba diciendo que tenía la voz impostada. Sufría cuando tenía que negarse.
Observé un ligero temblor en la barbilla de De Val, cuando me hablaba de Fleta. "Eramos muy amigos", me repitió por tres veces.
—A la madre de mi alma, la vi reñir con mi padre, no supe a quién defender, sólo esa vez fui cobarde". ¿Por qué compuso esta jota?
—Para dar réplica a Aurora Bautista. Ella un día haciéndose la graciosa dijo que la jota era una "cochinada", luego prohibieron durante un tiempo sus películas y yo le compuse la jota.
—¿Rectificó Aurora?
—No lo sé, nunca le he preguntado.
—Le llaman el Agustín Lara español. ¿Comparar al mejicano...
—Como persona no puedo compararme, él era muy bohemio, muy introvertido... como músico tampoco. Los dos tenemos un estilo muy personal. Ninguno de los dos tenemos idea de música. En esto coincidíamos. Si hubiésemos estudiado música, quizá no hubiésemos tenido la sensibilidad creadora que nos caracteriza.
Ante un café conocí al músico, y más tarde ante un celtibérico chocolate con churros en casa de unos parientes suyos y muy queridos amigos míos conocí al hombre y al cantante.
—Charlábamos entre canción y canción. ¿A qué años se escapó de casa?
—La primera vez a los once. Vivíamos entonces en Jaulín. Mi padre era el veterinario del pueblo y se enfadó conmigo porque no soportaba que me pasara el día tocando la guitarra. Vine a Zaragoza y un guardia muy "simpático" me llevó al Amparo. Allí estuve hasta que vino mi padre, "con muy buen talante", a recogerme.
—¿Y la segunda?
—La segunda a los dieciséis. Pero entonces fui a Sierra de Luna. Allí trabajé como herrero hasta que fui a la mili.
—¿Volvió a trabajar como herrero?
No. Después de cumplir el servicio nacieron mis primeras canciones.
1958, 2 de Noviembre. Fco. de Val escucha emocionado las palabras del alcalde de Sierra de Luna
En mi exilio madrileño supe lo que es añorar la tierra de uno. Hice dos viajes a las Cinco Villas y compuse "Sierra de Luna". Hace doce años me rindieron un homenaje. Me dedicaron la plaza donde estaba la herrería que me permitió vivir durante cuatro años. Nunca olvidaré a ese pueblo ni a sus gentes.
Firmo y rubrico sus declaraciones. El jueves pasado y después de 12 años, Francisco de Val ha vuelto a Sierra de Luna, y como entonces las lágrimas no le dejaron hablar al ver por segunda vez una plaza azul con letras en blanco, muy cerca de la casa donde vivió Ramón y Cajal.
Paseando por el pueblo, más tarde me contaba, con ese acento sudamericano que le ha quedado tras sus viajes y largas estancias por tierras latinoamericanas: ¿Sabes? cuando me rindieron un emotivo homenaje hacía muchos años que las aguas del cielo se negaban a humedecer los campos y prácticamente las reservas se habían acabado. Pero hubo fiesta, y de las grandes. El gesto me dio idea para una nueva canción "Plegaria a la Virgen".
¿Escuchó la Virgen la Plegaria?... No lo sabemos, pero podemos afirmar que a partir de entonces Sierra de Luna creció mucho y no en perímetro precisamente.

ME QUEDARÉ EN ZARAGOZA
Francisco de Val vino a su tierra a pasar la Semana Santa. Echará en falta al Círculo madrileño de Bellas Artes, mi "Café Gijón", mis amigos... pero esto me llama mucho.
Seguimos hablando de sus proyectos, de ese L.P. que va a grabar de ese festival benéfico que quiere hacer en Zaragoza a beneficio... de lo que sea, no importa, si el Ayuntamiento quiere puede contar con Francisco de Val, un hombre que lamenta su soltería sólo por los hijos que no ha tenido.
—¿Por qué no se ha casado?, le pregunto.
—Quizá por amor. Estuve a punto de hacerlo con una aristócrata sevillana, Maruja Gamero-Cívico, marquesa de la Atalaya, pero Merry del Val puso algún obstáculo y cuando abandoné Sevilla, dejé allí mis amores enterrados bajo la Giralda.
Muy agradables han sido las horas que he pasado con este hombre cuyos recuerdos me han emocionado. He leído por vez primera una carta escrita de puño y letra por una princesa. "A mi artista más admirado", dice en el primer renglón de la carta que tiene el sello de la Casa Real de Borbón. He leído una carta de Inmaculada de Terry, que es todo un poema. También he leído, por qué no decirlo, don Francisco, unas cartas con letra de redondilla casi ilegibles por culpa de los años, que son auténticas declaraciones de amor... Todas ellas están bien y muy guardadas junto al corazón de este hombre que nació en Villafeliche y pasó su juventud en Sierra de Luna, de este hombre que ha triunfado, como si el triunfo fuera cosa fácil, en España y Sudamérica, de este hombre que después de muchos años ha vuelto a su tierra, a su Aragón porque es lo que más ama y porque aquí ha encontrado a la familia y a los amigos que nunca le olvidaron, que a fin de cuentas no han hecho sino pagar con la misma moneda.
Lola ESTER

No hay comentarios: