miércoles, 2 de septiembre de 2026

"Con vuestra boina roja y una manta"

"Fascistas armados hasta los dientes y perfectamente uniformados", dice la IA. Más vale que tenemos esta fotograf-ÍA
Como ya conté en "Prisciliano Mendiburu: héroe en la Guerra Civil", mi madre la recitaba sin disimular el orgullo que sentía por su marido. Y mis dos hermanos mayores llevan los nombres de Carlos y Nieves. Enseguida veréis por qué.

Al inicio de la Guerra Civil en julio de 1936, los requetés de Navarra jugaron un papel psicológico y disuasorio crucial para consolidar el control del bando sublevado en Zaragoza, rompiendo la parálisis inicial de la ciudad frente a la CNT que tenía mucha fuerza en Aragón y a la amenaza de las milicias anarquistas de Cataluña, concretada en la columna Durruti.

06 06 1936 Mola y Cabanellas en Murillo de las Limas
Aunque el alzamiento militar en Zaragoza fue ejecutado por el general Miguel Cabanellas, la llegada inmediata de los requetés navarros blindó la postura de la capital aragonesa. Tras la sublevación del 19 de julio, Zaragoza se encontraba sumida en una tensa huelga general. La población civil y los propios militares alzados temían la reacción de las organizaciones obreras locales (la CNT-FAI tenía enorme fuerza en la ciudad) y el avance inminente de las columnas milicianas desde Barcelona. 

El 24 de julio de 1936, la llegada a Zaragoza de una columna de unos 2.000 requetés navarros, sin armas, pero cantando el Oriamendi, gritando "Viva España" y con sus icónicas boinas rojas, transformó radicalmente la situación. Su desfile triunfal por el centro de la ciudad infundió confianza a las fuerzas sublevadas locales y provocó un profundo efecto desmoralizador en los focos de resistencia del Frente Popular.

Me dice Pablo: "Me contó un señor que recordaba ver llorar a su madre, asomada al balcón de casa en Zaragoza, cuando llegaron los del Tercio María de las Nieves, y oírle decir 'Zaragoza está salvada'".

Justo un año después, Heraldo de Aragón publicaba este vibrante poema de J. San Nicolás Francia

ESTAMPA MEMORABLE
OFRENDA A LOS REQUETÉS
Al Tercio de Doña María de las Nieves del Requeté de Navarra.

Hoy hace un año justo
¡Requetés de Navarra!
que llegasteis, cantando, a Zaragoza
con vuestra boina roja y una manta.

¡Viejo Puente de Piedra!
¡carroza de heroísmo de mi Patria!
cuando sus pies rozaron tus hombreras,
cómo retemblarían tus entrañas.

Más de dos mil veníais a la guerra.
A la estación del Norte fué una Banda
de Música cantando y sus clarines
ya tenían clamores de batalla.
Qué poca gente había por las calles;
todos desde el balcón os contemplaban;
con la boina y al hombro la mantica
desfilabais gritando... ¡Viva España!

Vosotros nos traíais viva y limpia
la primera Bandera roja y gualda
y en la Diputación, sobre el tejado,
la pusisteis al sol de la mañana.
Desde allí os vi llegar de cuatro en fondo;
un fraile capuchino os abrazaba;
cuando nos dimos cuenta a qué veníais
nuestros ojos llenáronse de lágrimas.

Vosotros nos traíais viva y limpia
la primera Bandera roja y gualda;
os dieron un fusil y desde entonces...
¡a ver quién es el guapo que la arranca!

¡Requetés españoles!
¡Requetés de Navarra!
vosotros derramásteis la alegría
por la ciudad temblona y solitaria;
vosotros nos metísteis el coraje

en el fondo del alma;


vosotros nos echásteis a la calle;
vosotros nos llamábais a las plazas;
vosotros... sí, clavásteis la Bandera
y ¡a ver quién es el guapo que la arranca!
Os fuisteis al Pilar a ver la Virgen;
bien pronto erais soldados de la Patria;
con vuestro traje kaki y aquel mauser
qué consuelo infundían vuestras boinas.

A poco de llegar ya os marchábais;
os ibais a los campos de batalla;
quedando en Zaragoza la Bandera,
la Virgen del Pilar ¡cómo os guiaba!
Dejásteis vuestro pueblo y vuestros campos
que tenían las mieses desmayadas;
las mozas las trillaron y aventaron
y hoy las mozas, en la era... ¡cómo cantan!

Las cosechas aquellas que dejásteis
ya son trigo otra vez y ya las dallan;
vosotros por los campos de la guerra
segando los laureles para España.

Hoy hace un año justo
¡Requetés de Navarra!
que os vimos llegar a Zaragoza
con vuestra boina roja y una manta;
la boina era muy vieja... ¡del abuelo!
la mantica... la nueva de la casa...

Recibid mi canción porque aquí ondea
la primera Bandera roja y gualda;
desde entonces se riza con el aire
y a ver quién es el guapo que la arranca
de Aragón, de Castilla...
y de vuestro solar... ¡Viva Navarra!
J. SAN NICOLAS FRANCIA.

El blog Premín de Iruña lo cuenta de manera muy peculiar.

No hay comentarios: