domingo, 19 de diciembre de 2021

Noche lagunera y Tafalla

Placa de Altafaylla de C/Tubal 10, de Tafalla.
El Ayuntamiento tafallés debería exigir algún documento en el que aparezca la expresión "noche lagunera" (referida a los sucesos de Tafalla y Lagunero, en 1869) anterior a la jota de Lanas (hacia 1930) y, mejor aún, anterior a la copla canaria (1908 en la hemeroteca).

Carnavales. Ayuntamiento de Tafalla
"Recuperados a principio de los ochenta, año a año han ido ganando en participación y derroche de imaginación. La efigie del coronel liberal José Lagunero y Guijarro, protagonista de una represiva y violenta noche en 1869, que dejó en la memoria de tafallesas y tafalleses un triste recuerdo, se convierte en el monigote que arde como símbolo de lo nefasto."
Lo más cierto de este párrafo de la página del Ayuntamiento es lo de "derroche de imaginación". No se trata de una recuperación, sino de una creación ex novo. La primera vez que la hemeroteca de Diario de Navarra (desde 1903) da noticia del Carnaval tafallés es en febrero de 1995
"La «Ronda lagunera», acompañada de zanpantzar, fanfarre y danzaris, consistirá en la ridiculización de un personaje -en este caso histórico-, como José Lagunero y Guijarro, general liberal que en 1869 cercó Tafalla y asesinó a varios vecinos carlistas. Según el bando anunciador del carnaval, el horror de la noche del 29 de abril ha quedado en el habla popular con la expresión «Una noche lagunera» para referirse a cualquier noche de perros."
Esta frase del bando anunciador que relaciona "noche lagunera" con Lagunero y "noche de perros" está también presente en la placa que el Grupo "cultural" Altafaylla (pincha) colocó en la casa de Manuel Idoy (ver foto de portada). Y ambas copian al pie de la letra este párrafo del libro "¡Abajo las quintas!..." (1994) de José Mari Esparza Zabalegui 
Pero las tragaderas del Ayuntamiento de Tafalla no se limitan a creer (y hacer creer a los tafalleses), sin ningún documento que lo pruebe, que la expresión "noche lagunera" proviene del general José Lagunero. Promociona además unas coplas -LAGUNEROREN KOPLAK, con letra de Ángel Luis Iriso “Zaki", profesor de la ikastola Garcés de los Fayosque se cantan mientras se celebra la "Ronda lagunera". Da la impresión de que en Tafalla todo el mundo habla vasco menos el Ayuntamiento, que no se entera de los últimos versos de esa copla:
Orain zure hezurrak dira errautsezkoak; 
pozik gabiltza dantzan bai Tafallakoak ta Euskal Herrikoak
(Ahora tus huesos son ceniza. Alegres bailamos los de  Tafalla y también los de Euskal Herria)

Noche lagunera
La expresión "noche lagunera", como ya vimos en "Lagunera", la entrada dedicada a la jota de Ezequiel Endériz, cantada por Raimundo Lanas, proviene de una copla canaria. Esa coplilla, original y tradicional de la isla de Tenerife, que Ezequiel (nacido en 1889) tuvo que copiar hacia 1930, la he encontrado citada por 1ª vez en el periódico El Progreso (3ª columna, arriba) de Sta. Cruz de Tenerife, de 07.01.1908. Y luego en La Prensa (1ª col. final), también de Tenerife, de 18.07.1913. 
Aquí tenéis ambos recortes:

Así pues, "una noche lagunera", "lagunera", se refiere a La Laguna, es el gentilicio de San Cristobal de La Laguna. Y se refiere a las características, un tanto adversas, de algunas noches de La Laguna. 
El reuma que yo me gasto / me lo cogí enamorando 
a mi novia lagunera, / en invierno y chubascando.
Ésta es la fama que tiene. La Laguna tiene una altitud de unos 550 m. Las noches de invierno el mercurio ronda los 8-10º. Para un canario, acostumbrado a una eterna primavera de 23-25º, las noches laguneras son frías.
Aunque la laguna ya no está desde mediados del XIX, la naturaleza no se rinde, y en bastantes ocasiones el agua ha vuelto a ocupar el espacio del que fue desalojada, como en esta foto de la Calle Juan de Vera (Sol y Ortega) durante la inundación de 1977.
Ahora se entiende que "la calle de mi morena no era calle, que era un río".
La expresión "noche lagunera" llegó a Navarra (y a Tafalla) gracias a la jota -plagiada- de Ezequiel. Y en la hemeroteca de Diario de Navarra aparece la expresión quince veces, la mayor parte referida a la jota, una a una anécdota terrible de Raimundo Lanas (la jota lo salvó) y alguna, precisamente desde Tafalla, para referirse a una noche de juerga, diversión y cánticos que impedían dormir al vecindario. Nada que ver con una noche de pavor y menos con José Lagunero.
Ni en la Prensa Histórica ni en la Hemeroteca de Diario de Navarra aparece la expresión "noche lagunera" referida a José Lagunero. Esa atribución no es más que una excusa para manipular el Carnaval de Tafalla, engañando de paso al propio Ayuntamiento.
Escuchemos, para quitar el mal sabor de boca, a Raimundo Lanas en Lagunera:

jueves, 16 de diciembre de 2021

Antonio Hdez., Cumbre Vieja y Horizontes

Antonio, con 20 y con 75
Ha sido el mejor regalo de cumpleaños. El víspera, 13 de diciembre, día de Santa Lucía, a las 22:21 UTC, el Cumbre Vieja cesó su actividad en todos los parámetros (no emite lava ni gases, no presenta señal de tremor y apenas se registran seísmos) y se mantiene así, bajo mínimos, ya más de 72 horas. Los científicos, prudentes, se dan un plazo de diez días para decretar el final de la erupción.

Antonio Hernández Hernández
Desde el comienzo de la erupción, este blog ha estado muy atento a lo que sucedía en La Palma. Además de por solidaridad humana y de compatriotas, por la especial simpatía que siento por esas islas desde la adolescencia.
Corría el año 1964 (estaba a punto de nacer mi hermano Nacho) cuando llegó por la casa de mis padres, en Pamplona, Antonio Hernández Hernández, de la isla de La Palma. Enseguida congeniamos y, aunque tuvo que volver pronto, nos carteamos y mantuvimos la relación hasta hoy mismo.
Breña Alta, Fuencaliente, Panadería El Llanito, Caldera de Taburiente... son nombres que yo le escuchaba y que absorbía como una esponja.
Antonio, sacerdote, ha estado muchos años en Proyecto Hombre y ha sido reconocida su dedicación a los más jóvenes con problemas de drogodependencia. Precisamente por su labor como presidente del Proyecto Hombre Canarias, ha recibido el título de Hijo Predilecto de La Palma.
En los últimos tiempos ha sido nombrado Rector del Santuario de la Virgen de las Nieves, en la isla de La Palma y ha propuesto usar joyas de la Virgen para ayudar a damnificados por el volcán.

Revista Horizontes
Me ha hecho mucha ilusión haber encontrado alguna referencia en internet de aquella publicación “Horizontes. Revista de los Seminaristas de Tenerife”. Antonio me la mandaba en cuanto salía el número y yo devoraba, sobre todo, los artículos dedicados al folclore canario.
En la Revista Horizontes aprendí coplas muy conocidas  como:
El zurrón del gofio, yo lo traigo aquí
El que quiera gofio me lo pide a mí
Pero también aprendí alguna otra muy desconocida y que -tiene gracia- he tenido que ser yo el que la ha subido a la Red:
El reuma que yo me gasto / me lo cogí enamorando
a mi novia lagunera, / en invierno y chubascando.
Y gracias a esa afición que me metió Antonio y la Revista Horizontes, he sido capaz de resolver el origen y significado de la misteriosa jota Lagunera que desde 1930 nadie había conseguido explicar satisfactoriamente. Aquí, la copla original canaria:
Una noche lagunera, 
noche de viento y de frío; 
la calle de Carrera 
ya no es calle, que es un río...
Y el haber estado muy atento al folclore canario desde los 14 años me ha envalentonado y me he atrevido a dar una explicación propia al origen del nombre de Los Sabandeños. Y he conocido la versión canaria de la canción infantil que se cantaba en Pamplona de "Los amores de Paco":

Así pues, gracias, Antonio; gracias, Revista Horizontes; y que siga la calma en Cumbre Vieja, para que los palmeros puedan recuperarse.
Nunca os olvidaremos.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Indar Gorri: ni Osasuna ni Salud

Chimy Ávila celebra el gol de la victoria frente al Barcelona ante los aficionados
de Graderío Sur REUTERS
Se suele traducir Osasuna como Salud. La ausencia de mascarillas (obligatoria en el Sadar) permite ver la cara de odio de estos "aficionados" ante el gol de Chimy. ¡Junta Directiva, medidas ya!

Fijaos los miramientos de Fernando Ciordia en Diario de Navarra, en el pie de foto  y en los titulares. Está tan centrado en no ofender a Indar Gorri que en el pie de foto habla de "gol de la victoria". Y por supuesto no los cita como "Indar Gorri", sino que utiliza circunloquios como "sector reducido de Graderío Sur", "aficionados de esa zona del campo", "aficionados, aunque sea una minoría":

"Insultos, peinetas y algún escupitajo en la celebración del gol del Chimy
Un sector reducido de Graderío Sur cargó contra el delantero argentino cuando celebró el empate con ellos a escasa distancia 
Se les van a salir los ojos. Se han
metido toda la banda de cal.
Minuto 86 de partido. El Chimy Ávila caza un balón en el borde del área y marca el gol del empate contra el Barcelona. El Sadar se viene abajo. El argentino no se lo piensa y se dirige a celebrarlo junto a Graderío Sur, llegándose a subir ligeramente a la valla publicitaria apretando los puños. El ruido es ensordecedor en el estadio. Osasuna ha rescatado un punto y ha vuelto a ser un equipo reconocible.
Sin embargo, 48 horas después ha trascendido un vídeo del momento de la celebración con unos aficionados de esa zona del campo nada cariñosos con el delantero de Osasuna. En las imágenes se pueden apreciar insultos, peinetas e incluso algún escupitajo.

Hay claros gestos de desaprobación hacia su propio jugador. Algunos siguen sin perdonarle una foto que exhibió en verano con el rostro de Santiago Abascal, líder de VOX. Pidió perdón entonces y, tras escuchar gritos en su contra cuando pisó El Sadar con ese sector de Graderío Sur presente ("Chimy, vete ya"), volvió a pedir disculpas juntando las manos cuando marcó su primer gol al Granada hace mes y medio.
Desde entonces, no se ha vuelto a corear nada en su contra, pero esos gestos reflejan que para algunos aficionados, aunque sea una minoría, la herida sigue abierta sin cicatrizar. En esa zona, hay bastantes más aficionados que sí celebran el gol en el momento de ver de cerca al Chimy."

En cambio, la Redacción de Navarra.com  (lee la noticia completa) es mucho más clara:
LKN pidió perdón para el Chimy
"Sin embargo, tras este nuevo incidente queda reflejado una vez más que Indar Gorri no solo es incapaz de respetar las ideas de los futbolistas, del que es en teoría su equipo de fútbol, sino que además, en un momento de éxtasis, de felicidad, tras arrancar un empate en los instantes finales contra un club como el Barcelona, su enfermiza obsesión política le impide disfrutar de ese momento, hasta el punto de insultar y escupir al autor del gol".

Muchos aficionados piden medidas a la Junta Directiva contra Indar Gorri:
"Esta Junta Directiva ha sido valiente y ha resuelto un montón de problemas que tenia el club, pero con éste no se atreve. Esta gente hace lo que les da la gana en tiempos del Covid (sin mascarilla, sin respetar su localidad, fumando porros, bebiendo...) y además insultan a árbitros, rivales, ciudades, policía y, en el colmo de todos los colmos, hasta escupen a nuestros jugadores. Antes o después al club no le quedará más remedio que tener que hacer algo como ya han hecho muchos otros clubes".

Y otros dan un buen consejo a Chimy:
"no vuelvas a celebrar un gol en esta grada y menos pedirles perdón; que te lo pidan ellos a ti, porque el resto del campo te respetamos y nos merecemos más reconocimiento por tu parte, ya que siempre te hemos apoyado, así que menos miramientos con esta gente"

Última hora: Algo es algo
Osasuna abrirá una investigación para identificar a la persona que escupió al Chimy Ávila
La junta directiva ha considerado que estos hechos son "absolutamente deplorables"

martes, 14 de diciembre de 2021

El Fin del Mundo en Pamplona

Cristo de Ancheta (1577 ca) Catedral Pamplona
Reflexiones, recuerdos y agradecimientos por vuestras felicitaciones en mi cumpleaños

Cumplir años
Solemos tener una idea equivocada. Yo ahora he cumplido (gracias a todos por vuestra felicitación) 72 años. Y me parece que ayer tenía 71 y que hoy empiezo el año 72º de mi vida. Gran error. Lo siento, pero tenemos un año más de lo que nos parece.
Cumplir viene del lat. complēre 'llenar', 'completar': Ayer tenía 71 años y 364 días y hoy ya tengo 72 completos, cumplidos. Y mañana empiezo el año 73 de mi vida.
En 24 horas he pasado de tener 71 años a empezar el año 73.
Se entiende muy bien con el primer año de nuestra vida. Cuando nacemos, empezamos el primer año. Y el día que apagamos la 1ª velita, acaba el primer año y empezamos el 2º.

El paso del tiempo
Cuando somos ya mayores, el tiempo no pasa, vuela.
En cambio de niño... Tengo el recuerdo de la primera vez que fui consciente de unas vacaciones de verano. Estaba en las Escuelas de Compañía, con cinco o seis añicos. 
- Ahora vais a tener tres meses de vacaciones- dijo doña Camino.
- ¡Tres meses! ¿Cuántos volveremos a la escuela después?-pensé.
Tres meses entonces era una eternidad. Daba tiempo para todo. Menos para aburrirse.

El Fin del Mundo en Pamplona
Cuando yo era niño, el fin del mundo estaba muy presente y lo sentíamos muy cercano. 
Alguien me dijo algo que me caló hasta lo más profundo y me inundó de temor:
- ¿Sabes el Cristo de la Catedral? Cuando la barbilla toque el pecho, llegará el Fin del Mundo.
Hoy ese Cristo está en la capilla de San Juan Bautista, pero entonces estaba en la del Santísimo. Todos los días, en el Rosario de los Esclavos, con mi tío Silvestre dábamos la vuelta a la girola de la Catedral y, al pasar delante del Cristo, comprobaba con satisfacción que, aunque la barba ya tocaba el pecho, a la barbilla aún le debía de faltar algo.
(Nota esa leyenda pamplonesa la he oído también decir del bellísimo mechón de pelo que cuelga de la corona de espinas).
El 14 de diciembre de 1959 cumplí diez años. Empecé a oír que en 1960 llegaría el Fin del Mundo. Me pareció una injusticia:
- Señor, sólo tengo diez años, ¿cómo puedes  hacerme esto?- me quejaba amargamente.
Llegaron las Navidades. Y en el arranque de Carlos III -¿en la visera del Gayarre?- pusieron un letrero luminoso muy bonito: FELIZ 1960.
- ¡Qué ingenuidad! ¿No saben que el 1 de Enero llega el Fin del Mundo?- pensaba para mis adentros.
Legó el 1 de Enero. Pasó 1960 y el mundo, como un vagabundo, siguió girando en un cielo azul:
No tardaron los "ponedores de fechas" y los milenaristas en empezar a hablar, ahora, del año 2000.
Pero yo ya empezaba a estar vacunado contra esas tonterías. Y además me decía con tranquilidad:
- En el 2000 ya tendré 50 años y, si vivo, seré ya un viejo (así veía a la gente de 50). Ya habré vivido de sobra para que no me importe morir.
Estamos a punto de empezar el 2022. Ahora tengo ya 72 años, 72 velitas apagadas, y ninguna prisa por bajarme de este planeta vagabundo (valga la redundancia: planeta, del griego planétes ‘vagabundo’, porque se desplazan por el cielo, en contraste con las estrellas, que se consideraba que estaban fijas, como chinchetas clavadas en el firmamento).

lunes, 13 de diciembre de 2021

Catalán: de aquellos polvos, estos lodos

Un digital independentista difunde la identidad del padre del niño de Canet
Fue a finales de los 90. Me había despistado con el coche en una carretera de Gerona y llamé a unas jóvenes y les  pregunté  por la localidad a la que quería ir. Como no sabían decirme, consultaron al señor que iba con ellas. Él, en vez de contestar, les inquirió en catalán:
- En quin idioma heu preguntat? (¿En qué idioma ha preguntado?)

E L MUNDO, MARTES 9 D E SEPTIEMBRE DE 2008 ESPAÑA
PROHIBIDO ESTUDIAR EN ESPAÑOL / La persecución
La imposición del catalán en los centros educativos de Cataluña traspasa los límites de las aulas. La Consejería de Educación de la Generalitat, a través de directores, profesores y personal de servicio, interviene en los patios, los comedores, las actividades extraescolares y en el ámbito familiar. No son incidentes aislados. Es una estrategia para imponer el catalán como lengua habitual fuera del horario lectivo. El fervor de unos y el temor de otros permite que niños de 6 años vean afeada su conducta por pedir hacer pis en castellano.

«Si un niño pide pan, agua o pis en castellano, hay que ignorarlo»
La monitora de un comedor escolar de Barcelona denuncia el sistema de imposición del catalán promovido por la Generalitat en Cataluña

MANUEL ROMERO, BARCELONA
.– Como en cualquier sistema de dominación en el que los cómplices pasivos son necesarios, la inmersión lingüística en Cataluña requiere de colaboradores tácitos que ejecuten las reglas que emanan de la Consejería de Educación de la Generalitat. Sara Burgos estaba llamada a engrosar esas filas pero ha roto la cadena de órdenes y el manto de silencio que cubre la implantación del catalán en las escuelas y en la sociedad catalana. Para el Colegi de Educació Infantil i Primaria Gayarre, en el barrio de Sants de Barcelona, su rebelión no es baladí. La insubordinación de Sara, monitora de comedor de 22 años de edad, representa, a juicio de sus superiores, una amenaza para los cimientos de la política lingüística de la Generalitat. Su acción de sabotaje: contestar en su idioma a los niños de Primero de Primaria –de 6 años– que le solicitaban permiso en castellano para hacer pis o reclamar algo más de pan o agua en la comida.
2008. Sara Burgos, de 22 años, es monitora de
comedor y estudiante de Integración social.
MANUEL ROMERO

Sara Burgos es natural de Barcelona y vive en la cercana localidad de Santa Susana, en la comarca del Maresme. Aunque su lengua materna es el castellano, habla perfectamente catalán. «Cuando comencé a estudiar, siempre en colegio público, acababa de ponerse en marcha la enseñanza en catalán, así que lo hablo sin problemas. Quien se dirige a mí en catalán le contesto en ese idioma y si me hablan en español, cambio con naturalidad. No recuerdo que nadie en mi infancia me prohibiera hablar en castellano». 
Su relación con el aparente equilibrio lingüístico de Cataluña dio un vuelco a principios del pasado junio, cuando el curso escolar estaba a punto de concluir. «Estoy estudiando Integración Social y realicé un curso de monitora de comedor de colegio, una actividad muy socorrida en Cataluña para ganar algo de dinero y ayudarte en los estudios». 
Sus funciones en el colegio Gayarre eran sencillas. Cada día, Sara Burgos debía acompañar, a la una de la tarde, a un grupo de niños procedentes de la clase de Primero de Primaria y llevarlos al comedor, atenderles y vigilarles durante el almuerzo, conducirlos al patio de recreo y devolverlos a su aula a las tres. 

«Comencé a realizar esta labor en enero. A finales de curso, en los primeros días de junio, se dirigió a mí la coordinadora del comedor. Me explicó que la Generalitat había realizado una encuesta escolar y se había detectado que las monitoras hablaban castellano frecuentemente con los niños en el patio de recreo. A ello se sumaba que mi grupo tenía un alto índice de conversación en castellano conmigo en el comedor. Después de recriminar mi acción, me dijo que lo que estaba sucediendo era muy grave y que tenía que acabar con esta situación. Había que erradicar el español de las escuelas catalanas y de ésta en particular». 
Sara Burgos se quedó atónita. Durante cinco meses había estado respondiendo a los niños en el idioma en el que se dirigían a ella y eso, al parecer, ponía en riesgo los objetivos lingüísticos catalanistas. 
Sara desconocía que aquel incidente no era una anécdota o una rabieta de su superiora. Había incumplido el espíritu y la letra del Plan por la Lengua y la Cohesión Social, elaborado en 2004 y actualizado hace un año por la Consejería de Educación de la Generalitat de Cataluña. El proyecto establece en su página 21 las normas básicas de actuación dentro de la escuela, tanto pública como privada, para «incrementar el uso de la lengua catalana y el aranés, si fuera el caso, como lengua vehicular y de comunicación en los centros educativos». Esa era la clave.
Sara Burgos había incumplido la regla. La Consejería de Educación de la Generalitat dispone de numerosos equipos humanos, herramientas técnicas y la información de colaboradores voluntarios que la mantienen al tanto del estado de la cruzada para la imposición del catalán. «La Consejería habían realizado un test para conocer el idioma de los niños en las horas lectivas, no lectivas, extraescolares, actividades y comedor», relata Sara. 
El Plan por la Lengua y la Cohesión Social indica en la misma página que entre sus fines se encuentra «elaborar un diagnóstico de la situación del centro con la consecuente reflexión y valoración» y «establecer actuaciones para adaptar los programas de inmersión lingüística a la situación actual». Allí estaba Sara, siendo objeto de las medidas correctoras. «Cuando se conocieron los resultados, el director del colegio llamó a su despacho a mi coordinadora y le entregó el apartado que me afectaba». Constaba que Sara había utilizado el español para contestar a los niños que le habían reclamado en ese idioma algunas de las necesidades a la hora de comer, como pedir más pan, agua o ir a hacer pis. 
«Mi coordinadora fue tajante. Si me hablaban en castellano no debía darme por enterada. En su lugar debía contestarles: ‘A veure, torname’l a repetir que no t’he entès’ (A ver, vuelve a repetírmelo que no te he entendido), ya que estábamos en Cataluña y la lengua de enseñanza es el catalán». 
Sara Burgos respondió que no iba a seguir esas directrices y que estaba dispuesta a que la despidieran por ello. «Dije claramente que si un niño se dirigía a mí en castellano, iba a continuar contestándole en su idioma. Por otro lado, en ningún caso he hablado en español si me han preguntado algo en catalán. Entre otras cosas, porque sé catalán. Sorprendentemente éste no era el caso de la coordinadora, que se estaba dirigiendo a mí en castellano en medio del comedor y ante los niños. Ahora está estudiando catalán para alcanzar el nivel C». 
Sara Burgos argumentó que existen niños sin ningún conocimiento de catalán y que la única forma de comunicación que tienen es el castellano. 
«Hay críos ecuatorianos, incluso un chico de seis años con una edad mental de tres, con problemas de desarrollo y dificultades en el habla, que tiene el castellano como lengua materna y una necesidad muy fuerte de que le hablen en su idioma. También debía contestarle que no le entendía cuando se dirigiera a mí en español». 
El enfrentamiento alcanzó su punto álgido cuando Sara puso una sola condición para acatar la orden, «que el colegio cumpliera la sentencia que les obliga a incluir en sus impresos de inscripción la casilla con la opción de educación en castellano, que no aparece». A la coordinadora, esta demanda le pareció todo un desafío y se limitó a decir que estaba conduciendo el asunto hacia un debate político. 
La amonestación sirvió para que en las orillas del oasis del colegio público Gayarre afloraran los cactus de la imposición lingüística. «Trataron de convencerme argumentando que para lograr metas profesionales había que cumplir órdenes y que, para alcanzar su puesto, mi superiora había tenido que asumirlas sin rechistar, aparte de que en este colegio el director era de Esquerra Republicana de Catalunya». 
Precisamente la figura del máximo rector del centro sobrevolaba el conflicto. «Él se reunió con mi coordinadora, que fue quien me presionó y amenazó con que no llegaría a ningún lado. Directamente el director no se dirigió a mi». 
Al día siguiente, Sara Burgos volvió a estar con los niños de su aula. Aunque estaba decidida a seguir tratando igual a los escolares, su comportamiento no era el mismo. «Sentía la angustia de que me estaban escuchando. Me molestaba todo, incluso que los niños me hablaran. Estaba deprimida. Después de la reunión con mi coordinadora me puse a llorar de rabia, de impotencia. Es horrible que traten de privarte de la libertad de expresarte en tu lengua materna». 
La amonestación a Sara y el requerimiento al resto de las monitoras del comedor para que no contestaran en castellano a los niños que se dirigieran a ellas en este idioma no provocaron más que su única oposición. «Mis compañeras no decían nada. Al contrario, repetían a la coordinadora que nunca hablaban en español, cuando eso es mentira. Los niños se dirigen a nosotras en castellano y acostumbramos a contestarles en lo que nos hablan. Si es en catalán, les respondemos en catalán. Los críos nos van marcando el idioma y lo que quieren es que les des las respuestas». 
El proceso para reconducir lingüísticamente el comedor del colegio público Gayarre no había concluido. Días después, la coordinadora del comedor comunicó a Sara que cuando el director del centro compartiera mesa con ellas, toda la conversación debería ser en catalán. «Era completamente hipócrita. Entre las monitoras hablamos en castellano durante la comida y era antinatural que yo, después de seis meses, comenzara a hablar en catalán a unas personas con la que nunca lo he hecho. Es como si con mi madre empiezo a hablarlo». 
Sara recibió este requerimiento en dos ocasiones, sin que ella modificara el hábito. «Nos avisaban cuando iba a venir a comer con nosotras pero yo mantuve mi costumbre. En una ocasión me habló en catalán y yo le contesté en ese idioma, pero recuerdo que otra vez me dirigí a él en español, como algo natural. Cataluña es España y tenemos dos idiomas oficiales». 
Tras las vacaciones, Sara Burgos ha vuelto a trabajar, pero ha puesto una condición: que no sea en el CEIP Gayarre. Cuando ella no esté, los niños de Primaria tendrán que aprender a decir pis en catalán si no quieren volver a casa con los pantalones mojados.

Disciplina férrea más allá del aula
ERC fracasa en su intento de blindar la
inmersión lingüística con la Ley Celaá
Los colegios en Cataluña se rigen por la Ley de Inmersión Lingüística y por las resoluciones 1 de julio de 2005 de la Generalitat «para la organización y el funcionamiento de centros docentes». En ellas se confiere a los colegios actuaciones que trascienden el ámbito escolar, como el fomento de agrupaciones de alumnos fuera del centro con el fin de favorecer «las interacciones comunicativas para mejorar el aprendizaje y el uso de la lengua catalana». Además, su plan de actuaciones incluye: 
- Consolidar la lengua catalana y el aranés, si fuera en caso, como eje vertebrador de un proyecto plurilingüe. 
- El proyecto lingüístico debe garantizar un tratamiento de las lenguas que dé respuesta a las necesidades reales de todo el alumnado, velando por el uso del catalán como vehículo de enseñanza y aprendizaje y como lengua de relación en todos los ámbitos. 
- La programación general del centro ha de incluir objetivos y actuaciones que garanticen el uso de la lengua catalana entre los miembros de la comunidad educativa. 
- Utilizar la lengua catalana como lengua propia de Cataluña, y el aranés en el Valle de Arán, normalmente como lengua vehicular y de aprendizaje en todas las actividades internas y externas de la comunidad educativa. 
- Establecer pautas de uso lingüístico favorables a la lengua catalana para todos los miembros de la comunidad educativa y garantizar que todas las actividades y las comunicaciones entre el centro y el entorno sean en lengua catalana, sin perjuicio de que se arbitren medidas de traducción en el periodo de acogida de las familias de alumnos recién llegados.

Dime, niño, en qué hablas
Al colegio público Roc Blanc, en Viladecavalls (Barcelona) no le basta con enseñar en catalán todas las materias. También quiere conocer en qué lengua se desarrolla la vida privada de sus alumnos y familiares. El viernes 8 de febrero entregó a los niños una hoja con preguntas que debían devolver en mano el lunes siguiente. 
Las encuestas son cada vez más frecuentes en los colegios catalanes. Tratan de averiguar por qué tras 25 años (recordemos, escrito en 2008) de imposición del catalán en las escuelas, y de 450 millones de inversión anual, los alumnos prefieren el español para comunicarse en la calle. 
Algunas de las preguntas de la encuesta eran: 
- ¿Qué lengua hablas en casa? 
- ¿Qué lengua hablas normalmente con tus amigos y compañeros de escuela? 
- ¿Qué lengua se habla en las emisiones de radio o de televisión que oyes o ves? 
La hija de Manuel Cuevas, de 11 años, devolvió la encuesta con la anotación de sus padres: «La vida privada no está regida por ninguna norma y cada uno hace lo que le apetece».

sábado, 11 de diciembre de 2021

Zarzuela en el Danubio

Que una chica se dedique al "género chico" será chocante, pero no es ninguna sorpresa. Eso sí, que la camarera que acaba de ponerte las copas se arranque con "Como nací en la calle de la Paloma", ya son palabras mayores.

Como ya sabéis, los viernes solemos juntarnos a cenar los seis (Los Xey, jajaja) e indefectiblemente terminamos con canciones. Pedro saca su guitarra, Juanjo la armónica y a las rancheras les suceden los boleros, jotas, canciones sanfermineras... Y hasta  el Asturias patria querida.
Hay unos cuantos vídeos, impresionantes todos, en los que cantantes cuasiprofesionales se disfrazan de viajeros, de vendedores del puesto del mercado, de camareros... y sorprenden a la concurrencia, a los clientes con sus interpretaciones.
Carlos y Pedro
En el Bar Danubio no ocurre eso. Nadie se disfraza. Los propios camareros cantan y tocan la guitarra tan bien como auténticos profesionales. La pena es que tienen tanto trabajo que no pueden prodigarse con su afición a la música.
Pero lo que ocurrió este viernes sobrepasó todas las expectativas. Vino también Joaquín, y Pedro tuvo el refuerzo de la bandurria de Carlos -todo un lujo-. Éste algo debía de saber de la camarera que nos había tomado la nota porque atacó con la bandurria una pieza de zarzuela, El barberillo de Lavapiés, concretamente el "Como nací en la calle de la Paloma". Nosotros no sabíamos seguirle, pero desde el otro lado de la barra se empezó a escuchar la sorprendente voz de Miriam, la camarera.
Tras las dudas iniciales, Miriam salió de la barra y se acercó a nuestro grupo y, entre su voz y la bandurria de Carlos, nos dejaron a todos ojopláticos, hasta el punto de que, al terminar, Joaquín se abalanzó hacia Miriam con ánimo de felicitarla, gesto que fue impedido por Carlos, interponiendo la bandurria al grito de "¡Que hay covid, fuera!".
Pienso que es una pena que hoy pocos puedan vivir de la música, pero para nosotros fue todo un lujo ser atendidos por una camarera capaz de interpretar con tanto arte la salida de Paloma en El barberillo de Lavapiés.
Por supuesto, Carlos fue invitado. Nada, en comparación con el arte que derrochó toda la noche.
Disfrutad de esta maravilla:
Como nací en la calle de la Paloma,
ese nombre me dieron de niña en broma;
y como vuelo alegre de calle en calle,
el nombre de Paloma siguen hoy dándome.

Aunque no tengo el cuello tornasolado,
siempre está mi cabello limpio y rizado;
y aunque mi pobre cuerpo no tiene pluma,
siempre está fresco y blanco como la espuma.

En lo limpita paloma soy,
y salto y brinco por donde voy;
y a mi nombre de Paloma siempre fiel,
ni tengo garras ni tengo hiel.

En lo limpita paloma es,
y salta y brinca con gran placer;
y a su nombre de Paloma siempre fiel,
ni tiene garras ni tiene hiel.
Como está mi ventana cerca del cielo
y por él las palomas tienden el vuelo
cuando veo en mis vidrios que el alba asoma,
tender quisiera el vuelo cual las palomas.

Pero al ver que las venden en el mercado
y que las pobres mueren en estofado,
digo mitad en serio, mitad en broma:
«Hay sus inconvenientes en ser paloma».

En lo que arrullo paloma soy,
que siempre canto por donde voy,
y a mi nombre de Paloma siempre fiel,
busco un palomo; ¿quién será él?

En lo que arrulla Paloma es,
y siempre canta con gran placer;
y a su nombre de Paloma siempre fiel,
busca un palomo... ¡dichoso él!

Francisco de Val en El Mundo

 Aunque fuera cierto, no se puede despachar al autor de tan entrañables canciones con expresiones tan desafortunadas como "le gustaba el juego y la noche, no se casó, con lo cual estaba siempre de juerga". Y menos puestas en labios de PepeRamón.
Tampoco el titular del artículo es muy acertado. A mi juicio, las tres canciones mas impresionantes de Paco el herrador son Sierra de Luna, Viajera y Plegaria al Pilar. Después de escucharlas, lo que pide el cuerpo es exigir un mayor reconocimiento y reivindicar para él, por ejemplo, el título del puente emblemático de Zaragoza: "Puente de Piedra Francisco de Val".

De lo que viene a continuación el texto es de Javier Ortega en El Mundo

JAVIER ORTEGA Zaragoza
Jueves, 9 diciembre 2021
Francisco de Val
El desconocido autor de Torito bravo y Una lágrima cayó en la arena que murió arruinado tras haberse hecho rico con derechos de autor
Han cantado sus éxitos Antonio Machín, Lolita Garrido, Rosita Ferrer, Gracia Montes, Jorge Sepúlveda, Rocío Jurado, Luis Mariano, Peret, Manolo Escobar o Isabel Pantoja

Aragón Televisión dedicó el programa La Posada de las Almas del pasado domingo a Francisco de Val, un casi desconocido compositor y, sin embargo, autor de populares y conocidas canciones que han llevado y llevan en su repertorio destacados intérpretes.
Muchos pudieron descubrir, por primera vez, la azarosa vida del autor de Una lágrima cayó en la arena, Qué bonita que es mi niña, Sierra de Luna (El Ebro guarda silencio), Aquellos ojitos verdes, Campanitas de la aldea, Torito bravo, Será una rosa, y hasta (más de) 300 composiciones más de diversos géneros como canción española, tangos, boleros y coplas de jota.
Éxitos que han cantado, entre otros intérpretes, Antonio Machín, Lolita Garrido, Rosita Ferrer, Gracia Montes, Jorge Sepúlveda, Rocío Jurado, Luis Mariano, Peret, Manolo Escobar o Isabel Pantoja.
Aseguran que era muy amigo de Carlos Gardel y que estuvo con el tenor Miguel Fleta en el momento de su muerte.
Villafeliche: Reconocimiento a F. de Val en 2010
Francisco García de Val nació en 1897 en la localidad zaragozana de Villafeliche, conocido como el pueblo de la pólvora por sus molinos que formaban las Reales Fábricas de Pólvora. A los tres años la familia se trasladó a la vecina localidad de Jaulín, porque su padre, Anacleto García, era el veterinario. En Jaulín comenzó a tocar la guitarra y se escapó de casa, porque su progenitor no quería que fuera artista.
Al cumplir 20 años fue llamado a cumplir el servicio militar, destinado en Barcelona, algo que cambió su vida y comenzó a componer.

Poeta, cantor y compositor, escribió dos libros Cantables y Poesías y Ángelus, en 1932 y 1940, grabó algunos discos, triunfó tanto en España como en América e hizo canciones para el cine como Alma del Tango y El tornado, en la película Mercedes; Campanitas de la aldea en Paz; Caminito del olvido en la Malagueña; o Viajera en Tiovivo de José Luis Garcí.

Vivió a tope y murió pobre
Su biógrafo Ramón Gaspar asegura que ganó mucho dinero por los derechos de autor, pero como era "muy bohemio y le gustaba el juego y la noche, no se casó, con lo cual estaba siempre de juerga. Fue un hombre que vivió a tope y murió pobre en una pensión de mala muerte, después de haber tenido un pisazo en el centro de Madrid. Tan pobre que daba pena, cuenta un gran tenor, y no permitía que le invitaran a un café".
Francisco de Val falleció en Madrid en 1984 y está enterrado en el osario del cementerio de la Almudena.
En el citado programa, el alcalde de Villafeliche, Agustín Caro, recordó que solo volvió al pueblo en tres ocasiones, una a pedir una partida de nacimiento, otra con un grupo de jota y se dedicó a rondar por las calles y la tercera con Mikaela, artista con la que tenía previsto casarse, algo que no sucedió.
Francisco de Val con Mikaela, foto que
dedicó al alcalde de Villafeliche.
De esa visita es la foto en la que están los dos juntos y que el compositor dedicó al alcalde del momento. Es una de las pocas que se conservan más recientes de él y que aparece en publicaciones como el libro Francisco de Val, vida , poesía y música, de José Ramón Gaspar y Patxi Mendiburru que sacaron del olvido al compositor y llevaron a cabo una investigación sobre su obra poética y musical.
Se le recuerda como un hombre bohemio, que andaba por Madrid, por las salas de fiestas y editoriales musicales ofreciendo sus canciones. Ataviado con camisa blanca, un pañuelo en el cuello y otro en el bolsillo de la chaqueta.

El pleito con Peret
No sabía música, él componía la letra y la melodía y al llevarla a un profesor para que le hiciera los arreglos para partitura, "se solían apoderar de los derechos musicales. Él lo sabía y no le importaba, porque en el fondo estaba orgulloso de codearse con esta gente, pero el autor era él", según recuerda Ramón Gaspar.
Hay al menos dos las canciones de Francisco de Val sobre cuya autoría se ha suscitado la polémica. En 1949, compuso el bolero Me pedías un beso, que Peret transformó en 1967, con aire de rumba, en Una lágrima cayó a la arena.
Francisco de Val exigió sus derechos de autor y la Sociedad General de Autores demandó a Peret, quien tuvo que conformarse con figurar como simple intérprete de dicha canción.
Y la polémica se dio por zanjada. No obstante, el propio Francisco de Val reconoció que el arreglo de Peret era "el traje a medida de su melodía" y que fue la canción con la que más derechos de autor había cobrado.

Pleito por Qué bonita es mi niña
La otra pugna se refiere a la autoría de Qué bonita es mi niña. Florencio Ruiz Lara, de nombre artístico Flores El Gaditano, nacido en Algeciras en 1921, desde siempre defendió que esa canción es suya.
Sin embargo, quienes han investigado la vida y la obra de Francisco de Val han encontrado un libro de poesías, Angelus, publicado a principios de 1948, casi dos años antes de la pretensión de Flores, en el que aparece Qué bonita que es mi niña como musicada, con aire de habanera y bolero, con las dos estrofas y estribillo habituales y tres estrofas más.
Desde que en 2010 fueron presentados dichos argumentos, nadie ha propuesto ningún otro en contra.