domingo, 17 de abril de 2022

El tercero, comulgar por Pascua florida

Viático en Donostia: Comunión Pascual en la calle Elcano. / KUTXATEKA
Muchos cristianos se quejan -y con razón- de todas las marranadas que les están haciendo en la España de hoy. Yo les invito a desolvidar lo que nos cuenta R. Mera, en el blog "De acebo y jara", y que luego me digan si no estamos ahora todos, no creyentes -por supuesto- y también creyentes, mucho mejor que en aquellos años.

Comulgar por Pascua florida,                                                                     por R. Mera
Consciente de que muchos de mis lectores más jóvenes no saben qué encierra este concepto permítanme que les sitúe.
Según el catecismo del Padre Ripalda, vigente en aquellas fechas y que los de mi generación (años cuarenta y cincuenta e inicio de los sesenta) y otras anteriores y posteriores estudiábamos en la escuela y la catequesis hasta el punto de que aún hoy somos capaces de repetir de carretilla muchas de sus enseñanzas.
Decía el citado catecismo:
Los Mandamientos de la Santa Madre Iglesia son cinco:
-El primero, oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar.
-El segundo, confesar a lo menos una vez al año, en peligro de muerte, o si se ha de comulgar.
-El tercero, comulgar por Pascua florida.
-El cuarto, ayunar cuando lo manda la santa Madre Iglesia.
-El quinto, pagar diezmos y primicias.
Aquí, en el tercero, aparecía Pascua Florida. El concepto de “florida” hacía referencia a la primavera para señalar que la Pascua a la que se señalaba era la de Resurrección y no otras, como la de Navidad, que la iglesia también celebra.
Esa obligación se llevaba a rajatabla, hasta el punto de que después de comulgar se pasaba por la sacristía donde el párroco extendía un justificante que te podía ser exigido en alguna circunstancia posterior.
El sacerdote debía procurar que todos lo cumplieran y era obligado llevar el registro del citado cumplimiento pascual, donde figuraban todos y cada uno de sus fieles, y se daba testimonio de haberlo cumplido o se certificaba la falta que estaba castigada con la excomunión.
Gracias a estos registros conocemos muchos de los censos de diversas poblaciones de los siglos XVI al XVIII.
No se libraba ni el tato ya que el carecer del citado justificante te podía acarrear múltiples problemas en unos años en que la Iglesia (el párroco de cada pueblo) y el Estado (Guardia Civil) venían a ser, si es que no lo eran, una misma cosa. 
Pero no se crea el lector que lo de la Pascua Florida era cosa de Franco y de su Régimen. Ni mucho menos. En España, desde 1.526, el Cumplimiento Pascual podía realizarse desde el Miércoles de Ceniza hasta el domingo de la Santísima Trinidad.
Pero aún podemos ir más atrás ya que el canon 21 del IV concilio Lateranense de 1.215 decía así:
“Todos los fieles de uno y otro sexo, después de que hayan llegado al uso de razón, deben confesar sinceramente todos sus pecados, al menos una vez al año, a su propio confesor. Debe procurar cumplir la penitencia que les fuera impuesta en la medida de sus fuerzas recibiendo, con devoción, al menos en Pascua, el sacramento de la Eucaristía, a no ser que, por alguna causa razonable y según el consejo de su propio confesor, en su momento, juzgara que debe abstenerse de ello. Si no fuera así, que en vida sea apartado de la entrada de la Iglesia y, muerto, sea privado de sepultura….”
Como verán la cosa venía de lejos.

Nota de Desolvidar

sábado, 16 de abril de 2022

Tudela: Semana Santa 1970 ca.

" ¡¡ Alégrate María, porque tu hijo ha resucitado !!"
El Volatín y la Bajada del Ángel son dos tradiciones inseparables y de muchos siglos que destacan por su ingenuidad, simpatía, significado religioso y por su esencia popular. 
Los hermanos Caro Baroja las recogieron en este vídeo de hacia 1970.
Enhorabuena a Serafín Ramírez Gamen, que ha leído el pregón y, además de para las víctimas del coronavirus, ha tenido un entrañable recuerdo para Ucrania.
El Volatín (a las 10,00 horas del Sábado Santo)
¡Ojalá fueras tú, entrañable muñeco de nuestra infancia, tú, que por ser de madera ni sufres ni padeces, ni pecas ni mereces, el único chamuscado; tú, desgarrado, descoyuntado y roto en este mundo nuestro! ¡Tú, el payaso que se ofrece en espectáculo y nos hace reír a toda costa de sus quebrantos…!
(D. Sebastián Sotés. Pregón de 2002. D. Sebastián fue mi profesor aquel curso 61-62)
Tudela 'ajusticia' al virus (pincha) en su Volatín 2022
En la mañana del Sábado Santo, tiene lugar en la plaza de los Fueros -o Plaza Nueva- la función del Volatín, representación de carácter religioso popular del ahorcamiento de Judas (o, mejor, es la venganza del pueblo por la traición de aquel). Aunque la documentación data este acto en 1732, la tradición lo remonta hasta el siglo XVI.

Se le pone a Judas un enorme puro petardo que, tras explosionar, ennegrece la cara del muñeco y rompe sus ropajes. Luego es zarandeado una y otra vez, hasta destrozar totalmente su traje.
Veamos y escuchemos este delicioso vídeo de los Caro Baroja de 1970 o 71:

La bajada del ángel (09,00 horas. Domingo de Resurrección)
El Ángel anuncia ese mensaje de convivencia, que un pueblo sabio y antiguo valora como el bien más preciado y que tan bellamente sabe expresar en estas Ceremonias.
(D. Germán Porras Olalla. Pregón de 2000)
Domingo de Resurrección. Es una expresión de la felicidad popular por la Resurrección de Jesús.
La Virgen es situada bajo una gruesa maroma de 90 metros que atraviesa la Plaza de los Fueros.
Una vez que se abre la puerta del templete, un niño (desde 2008 también las niñas) se desliza por la maroma moviendo los brazos simulando un lento vuelo, para ir al encuentro con la Virgen, a la vez que se santigua tres veces a toda velocidad y arroja aleluyas. Suena la Marcha Real (el himno nacional).
Todo ello ante la mirada y los aplausos de los miles de personas que abarrotan la Plaza.
Una vez que llega a la altura de la Virgen, vuelve a santiguarse tres veces y pronuncia con fuerza las siguientes palabras:
" ¡¡ Alégrate María, porque tu hijo ha resucitado !!".
A continuación le quita el velo a la Virgen (y al primer intento), colocándoselo en el hombro, ante la emoción y los aplausos de la multitud.
Veamos dos vídeos: el de los hermanos Caro Baroja, de hacia 1970 y el del Ángel de 2018
Por una vez, tengo que hacer una crítica a los Caro Baroja. La jota que ponen de fondo es preciosa y es una de las pocas jotas navarras de contenido erótico-religioso:
Quisiera ser, vida mía, (navarrica, capullico, flor de mayo)
cuando rezas el rosario,
cuentecica entre tus dedos (navarrica, capullico, flor de mayo)
y oración entre tus labios
El problema es que tapa dos sonidos ambientales tan importantes como el de la Marcha Real (Himno Nacional) y las palabras del Ángel. Motivos suficientes para tener que incluir este vídeo de 2018:

viernes, 15 de abril de 2022

El Cristo de Mena y el de la Legión

Cristo de Mena: pie derecho por encima; Legión, pie izquierdo por encima
El Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena son las advocaciones de Cristo que surgen de una talla de Cristo crucificado, original de Pedro de Mena, datada aproximadamente en 1660, y que se conservó en la Iglesia de Santo Domingo (Málaga) hasta su destrucción, durante la "democrática, ejemplar y pacífica IIª República".
La imagen del Santísimo Cristo de Mena, como la conocemos hoy en día, fue esculpida en 1941 por Francisco Palma Burgos, inspirándose en la imagen original de Pedro de Mena. Se encuentra en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán de Málaga.
Pertenece a la Congregación de Mena y procesiona el Jueves Santo en la Semana Santa de Málaga. Vinculado con la Legión Española desde 1928, a partir de 1960 se impulsó que cada acuartelamiento de la Legión tuviera una imagen de esta advocación, por lo que existen otras tallas similares.
12 Mayo, mañana: incendio Iglesia Santo Domingo;.dcha: día 13, mañana
Historia
Lo cuenta con todo detalle Wikipedia. Considerada una de las obras más singulares del escultor imaginero granadino, sufrió varios ataques y mutilaciones antes de ser definitivamente destruida en 1931 durante la quema de iglesias y conventos de Málaga del 11 y 12 de mayo de ese mismo año. De la talla original sólo se conserva parte de una pierna, rescatada durante la quema por el artista Francisco Palma Burgos y expuesta en el Palacio Episcopal, y un pie, que lo custodia la Congregación del Cristo de Mena. 
Estas secciones de la talla fueron agrupadas tras la quema por Narciso Díaz de Escovar, académico de Bellas Artes de San Luis que, en una carta al escritor malagueño Miguel Ruiz Borrego describía los hechos diciendo: "(...) El Cristo de Mena que se creía salvado, pues lo escondieron entre paños unos hermanos en un almacén, se quemó luego. Han aparecido los carbones. Palma salvó una pierna y mi sobrino tiene un pie casi carbonizado, pero se ve el hueco del clavo y se conservan dos dedos. El San Juan de Dios de Santiago, la Dolorosa de los Mártires, la Virgen de San Pablo, el Señor del Puente, la Exaltación... todo quemado. Hoy me han dicho que en la Trinidad quemaron todas las imágenes y por tanto habría perecido la magnífica Virgen de la Paz de Ortiz y el notable San Onofre, escultura del siglo XV."

El Cristo de Mena y la Legión
A partir de 1925 la Congregación de Mena tuvo la idea de colocar la imagen del  Cristo de la Buena Muerte, desde el inicio de la Semana Santa, sobre un catafalco a fin de que los malagueños pudieran verlo muy de cerca. Toda Málaga pasó ante él. 
1ª guardia legionaria al Cristo de Mena (pie dcho.)1931
Según Elías de Mateo, en 1928 la Legión Española (aún con la denominación de El Tercio) nombra al Cristo de la Buena Muerte su Santo Protector, escoltándolo por primera vez en la procesión en 1930. La unión entre El Tercio y la Congregación era cada vez mayor.
Los años de la II República y los de nuestra Guerra Civil supusieron un grave revés. La pérdida del Cristo de Mena, de la capilla y de los enseres procesionales obligarán a un forzoso exilio de la Congregación en la Catedral, montándose, a partir de 1932 los tradicionales cultos internos en su honor. Durante la Guerra Civil, los congregantes de Mena son perseguidos y asesinados.
En 1942 se bendice el Cristo de la Buena Muerte y Ánimas (conocido popularmente como el "Cristo de Mena"), tallado por Francisco Palma Burgos recreando el de Mena, instalándolo otra vez en la Iglesia de Santo Domingo.
Uno de los momentos en los que se manifiesta esta devoción militar es cuando se realiza el traslado y posterior entronización del Cristo en la mañana del Jueves Santo con un acto en la explanada de Fray Alonso de Santo Tomás, en el que el Cristo sale a hombros de los caballeros legionarios.
Por la noche, durante la procesión, La Legión desfila marcialmente detrás del trono, sin perder de vista a su protector, entonando continuamente el ‘Novio de la Muerte’ entre el calor y los vítores de los malagueños.

El novio de la muerte
Fue un cuplé cantado por Lola Montes con letra de Fidel Prado Duque y música de Juan Costa Casals (1882-1942). Se interpretó por primera vez el 20 de julio de 1921 en el Teatro Vital de Málaga. El 30 y 31 de julio de 1921 se interpretó en el teatro Kursaal de Melilla, con gran éxito. Dado que su letra exaltaba el espíritu militar y legionario, fue adaptada por la legión española, que la interpreta con ritmo solemne en determinadas ocasiones, una de ellas es el traslado del Cristo de la Buena Muerte en la Semana Santa de Málaga.
Posibles inspiraciones La letra se basa en un suceso real que tuvo lugar el 7 de enero de 1921 en Beni Hassán. En el transcurso de una acción militar durante la Guerra del Rif, falleció como consecuencia de heridas de guerra el cabo de la primera bandera de la legión Baltasar Queija de la Vega. En su bolsillo se encontraron al parecer unos versos que acababa de escribir, emocionado por la reciente muerte de su novia. Poco antes había expresado a sus compañeros el deseo de reunirse prontamente con ella en la otra vida. Esta historia fue recogida por el fundador de la legión española, Millan Astray, en su libro La Legión... Al Tercio. Sin embargo, dado lo novelesco del suceso y la falta de datos sobre la actividad poética de Baltasar Queija de la Vega, algunos historiadores la han calificado como leyenda.
Yo personalmente, mientras no haya una hipótesis mejor fundada, prefiero creer que quien inspiró la letra fue el cabo Baltasar Queija. Y os invito a escuchar esta versión de 1951 a dos voces solistas.

jueves, 14 de abril de 2022

Universidad de Navarra: Bulos en pandemia

De pie: Ignacio López-Goñi, Carmen Erviti y Bienvenido León. Sentados:
Ramón Salaverría y María Pilar Martínez Costa. Foto EDUARDO BUXENS
Desmontando los bulos de la pandemia
Investigadores de la Universidad de Navarra participan en un estudio sobre los bulos relacionados con la ciencia y salud en la pandemia
MARÍA JOSÉ ECHEVERRÍA
DN 14/04/2022
 Ramón Salaverría, Mari Carmen Erviti, Pilar Martínez
-Costa, Nacho López-Goñi y Bienvenido León.
Una imagen de un jubilado llorando ante una farmacia supuestamente por el alto precio de las mascarillas, la afirmación de que el tabaco previene contagios de coronavirus o de que el café cura la enfermedad. Son algunos de los bulos que se difundieron en la pandemia y que fueron desmentidos. 
Un equipo de investigadores de la Universidad de Navarra y del Barcelona Supercomputing Center han llevado a cabo el proyecto RRSSalud, financiado por la Fundación BBVA, para analizar los tipos y diseminación de la desinformación sobre salud en las redes sociales en la pandemia.
El trabajo ya ha visto la luz en un primer artículo, ‘Desinformación de ciencia y salud sobre la covid-19’, que publicó ayer la revista americana Plos One. El artículo analiza 533 bulos difundidos en los tres primeros meses de pandemia y desmentidos por tres organizaciones españolas de verificación, acreditadas internacionalmente en esa fecha (Maldita, Newtral y EFE Verifica).
Estos profesores de la UN presentaron este miércoles el trabajo y explicaron que durante la pandemia se desarrolló una ‘infodemia’ masiva (abundancia de información) que contribuyó a la desinformación en un momento en que el acceso a la información de calidad era crucial.
Los investigadores se centraron en los bulos sobre ciencia y salud y concluyeron que los más comunes afectaban a la investigación científica y gestión sanitaria. Además, se transmitían en forma de texto, se basaban en el engaño, usaban fuentes reales, tuvieron un enfoque internacional y se difundieron, sobre todo, por redes sociales.
CUATRO TIPOS
A partir del análisis, los autores del artículo han establecido una catalogación de bulos diferenciando:
1. los de ciencia apresurada (aquellos referidos a ciencia que no ha tenido suficiente tiempo para consolidarse)
2. Ciencia descontextualizada
3. Ciencia mal interpretada
4. y falsedad sin base científica

En su análisis, los expertos establecieron cuatro tipos de bulos según su relación con el conocimiento científicos. Los dos primeros se relacionaban con datos de la ciencia ‘apresurada’ o ‘descontextualizada’, por ejemplo tras estudios difundidos sin la correspondiente revisión. También hubo bulos por mala interpretación y otros directamente falsos, como que el café previene el coronavirus.
Desde un punto de vista psicológico, Salaverría indicó que perciben que creer los bulos se sustenta en que “nos gustan”, ya que “refuerzan nuestras ideas”. Además, las personas tienden a ser confiadas, dijo. Ni la edad ni una mayor educación inmunizan frente a los bulos, apuntó. En este contexto, es importante aprender a decir “no lo sé” y recalcaron que la comunicación pública de la ciencia es fundamental. “Necesitamos saber de ciencia y cómo funciona”.

DETECTAR BULOS
​1. Fuentes fiables. Consultar fuentes fiables. La popularidad no supone ser una fuente fiable.
2. Cortar la cadena. Ante una duda sobre una información, no compartirla y cortar la cadena.
3. Evaluar. Titulares impactantes, sorprendentes o soluciones ‘fáciles’ a problemas complejos tienen que llevar a desconfiar.
4. Contexto. Verificar fechas, desconfiar de imágenes fuera de contexto y cifras sueltas.
5. Agencias. Consultar con agencias verificadoras, que detectan informaciones falsas.

“El enorme uso de las redes sociales ha sido un caldo de cultivo”
Ignacio López-Goñi, microbiólogo de la UN, es uno de los participantes en el estudio de la desinformación en ciencia y salud.

¿Qué han visto?
Estudiamos 533 bulos tres meses y la mitad ocurrieron en el primer mes. Tiene lógica porque fue el momento de más incertidumbre, falta de información... El enorme uso de las redes sociales en la pandemia ha sido un caldo de cultivo.

¿Les ha sorprendido tanto bulo?
Inicialmente sí aunque al coincidir la pandemia tiene lógica. Muchos se relacionaban con la ciencia exprés, los famosos ‘pre-print’. Son artículos que se hacen públicos pero sin revisar y que enseguida llegaban a los medios. Algunas investigaciones se hacían virales y luego se demostraba que igual tenían un error e incluso no llegaban a publicarse.

¿Estas pre-publicaciones no debería salir a la luz?
Los sanitarios ante los bulos
El método ‘pre-print’ sin revisar, que se ha disparado, era necesario porque si esperas a la revisión puede pasar un año y había necesidad de compartir ese conocimiento. Pero una cosa es la desinformación en el sentido voluntario, de falsedad, y otra cosa es el error involuntario, que en ciencia ocurre.

¿Ha habido mucha desinformación con mala intención?
Ha habido de las dos. Unas generadas por esa ciencia a alta velocidad o porque hay un dato científico que se malinterpreta, y luego está el fraude, el engaño a propósito.

¿Qué engaño le llamó la atención?
Que el café curaba. Era un engaño total, sin ningún dato. Partía de un oftalmólogo chino que no existía, se había inventado todo.

Ni edad, ni nivel cultural hacen inmunes a los bulos.
No. Es importante detectarlos.

¿Alguna clave para hacerlo?
Si se ve algo muy sensacionalista, espectacular o raro nos tiene que alertar. Y la fuente, quién lo dice. También en la fuente está el problema de la autoridad aumentada. Personas formadas que pueden ser fuente de mala información. ‘Médicos por la verdad’ han generado mucha desinformación.

¿Y el negacionismo?
Sí, pero con las vacunas en España no ha habido un movimiento beligerante. Ha habido gente que dudaba por la rapidez y es razonable. Pero esos colectivos de "expertos", entre comillas, han hecho mucho ruido y desinformación.

¿Qué enseñanza se puede sacar?
En la universidad nos decían: ¡no creas todo lo que viene en los artículos científicos. ¡Ten espíritu crítico! Ahora igual: no creas todo lo que ves en la tele o llega por redes. Ojalá se quede la cultura científica, la divulgación de la ciencia. Si la sociedad está mejor formada desde el punto de vista científico y técnico tendrá más criterio y será menos manipulable. Es el reto, mantener el rigor y hacer la ciencia sencilla y clara.

miércoles, 13 de abril de 2022

Rosa Oteiza (2), por F. Pérez Ollo

José y Rosa vivieron una pasión en la Pamplona de 1900
Una pionera olvidada,                                                                              por Fernando Pérez Ollo
Rosa Oteiza, independiente y discreta, pamplonesa perpetuada en el bronce, no ha merecido ni una referencia en las historias feministas locales

Diez céntimos elocuentes
El domingo 24 de septiembre de 1893, el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Santa Cecilia estrenaron el Himno a los Fueros, compuesto por Gorriti, con letra de Hermilio de Olóriz.
«Florecen las virtudes / entre tu honrada grey / como el fértil campo brota apiñada mies./ Por eso nunca sierva/ni vil pudiste ser / y el que atentó a tu honra / muerto cayó a tus pies», exageraba la cuarta estrofa. Pero la hipérbole de esos versos no desdice de la historia oficial del monumento, cuya mayor inexactitud es que se financió sólo con aportaciones voluntarias. En julio de 1893, en Tafalla se abrieron las suscripciones, alentadas por los párrocos. Una señora fue a casa del de Santa María y le dijo: «Tengo cuatro hijos, no tengo más de 10 céntimos en mi poder y quiero dejarlos para ayuda del Monumento». Y los dio. Este es un rasgo humilde y más elocuente que cien discursos.
1895-1896-1903 Comienzos rápidos, pero luego... Y aún sin placas
Matrimonio sin convivencia
El matrimonio en 1918 con José Julián Ozcoidi Errea (9 registros en Prensa histórica) no parece que cambiara mucho la vida de Rosa Oteiza. En los padrones municipales no aparecen domiciliados juntos más que en 1940. Es más, él no figura como residente en Pamplona, ni está enterrado en el cementerio de la ciudad, y a ella la encontramos, año tras año, a veces como soltera, siempre en compañía de su madre —hasta que ésta murió en 1945— y de su hermana Benita, en la calle Compañía y luego, en Pozoblanco. Pero sería necio pensar que los papeles oficiales recogen y agotan toda la verdad, mucho menos la de una vida.
Pozo Blanco 19-2º, esquina con las Escalericas de San Nicolás- Ahí murió Rosa Oteiza
Rosa, José y el silencio
Sobre el Monumento a los Fueros corre sotto voce y entre iniciados en la historia menuda local el runrún de que a la modelo de la dama foral y al arquitecto les unía una arrebatada relación sentimental. Rosa Oteiza y Manuel Martínez de Ubago fueron amantes, o más bien ella fue la amante de él, según esa noticia no escrita y bisbiseada durante décadas. No es exacta. 
En el primer quinquenio del siglo XX, el arquitecto de moda y la joven, que no debía pasar inadvertida en la ciudad, eran solteros. Pero Manuel y Rosa no mantuvieron un idilio volcánico. La estupenda moza —dieciochoañera cuando posó para la estatua de bronce— se enzarzó en amores con José, hermano de Manuel, y también arquitecto. 
Quiosco música Zaragoza, obra fraterna
Ya va dicho que, cuando llegó la estatua en bronce y a Manuel le dio un causón (soponcio), disgustado con el trabajo de los fundidores barceloneses (¿o por el parecido con Rosa?), fue José quien la elevó y colocó sobre el alto pedestal. 
Luego, terminado el Monumento, Manuel y José se trasladaron, hacia 1906, a Zaragoza, ciudad en la que ambos trabajaron. José llegó a concejal. Más tarde, José hubo de abandonar la capital aragonesa y se instaló en San Sebastián, en el alto de Aldapeta. José —lerrouxista y presidente del Partido Radical (anticlerical, anticatalanista, liberal y republicano) en Guipúzcoa— fue alcalde donostiarra entre abril de 1935 y enero de 1936, casó y tuvo familia. Aún (en 2001) vive su viuda, con 99 años. 
Rosa estaba en Pamplona en 1905, pero no en los diez años siguientes. Cuando se casó en 1918, el párroco de San Juan Bautista dice que ella era feligresa suya, es decir había vuelto al piso que la madre ocupaba en la calle Compañía. No abandonó más la ciudad. En los padrones figura siempre como comadrona. La historia oculta asegura que trabajaba como costurera. 

Boda interrupta
Basílica (pincha) y calle de Santa Engracia
En la familia Martínez de Ubago cuentan que José y Rosa tuvieron hijos (José, Julio -1903-, y Luis) y que él los reconoció. José anunció su enlace matrimonial con una señorita zaragozana en la iglesia de santa Engracia. El día de la boda, Rosa se presentó en el templo con sus pequeños (dato a comprobar). José no pudo casarse y tuvo que abandonar la capital aragonesa y se fue a San Sebastián (de donde llegó a ser alcalde). De esta historia, que los Martínez de Ubago pamploneses conservan fresca, acaso lo más sorprendente es que José, dada su filiación política, se casase por la Iglesia. 
Doña Rosa Oteiza Armona, según los testimonios, fue hasta el final una mujer discreta, de mucho carácter y celosa de su independencia. Concedió alguna entrevista, pero no desveló trazo alguno de su verdadera vida. A cien años de los hechos, cuesta creer que Doña Rosa, la pamplonesa perpetuada por el bronce, no haya merecido ni una referencia en las historias feministas.

Nota de Desolvidar
Cuatro años después de estos dos escritos de Pérez Ollo, apareció en 2005 el libro "Mujeres que la historia no nombró", promovido por el área de Servicios sociales y Mujer, del Ayuntamiento de Pamplona. En él hay un capítulo dedicado, por fin, a Rosa Oteiza. ¿A que sabéis quién lo escribió? Pues sí, don Fernando Pérez Ollo.

martes, 12 de abril de 2022

Rosa Oteiza (1), por F. Pérez Ollo

Rosa Oteiza fue la modelo
Cuenta Fernando Pérez Ollo que, "alguna vez, un periodista joven (él mismo: 31 años cuando murió Rosa Oteiza y vecino de ella) intentó arrancarle algunos secretos, pero ella no desveló nada de su verdadera vida, ni siquiera de la alta dama foral, a cuyos pies pasaba a diario en su camino a San Nicolás, sin elevar la vista".
Fernando fue el primero que hizo pública la doble vida de Rosa Oteiza, 31 años después de que ella muriera:

18/10/1970 DN
Consignamos con verdadera pena el fallecimiento, ocurrido ayer en nuestra ciudad, de doña Rosa Oteiza Armona, bondadosa señora que contaba con muy extensas amistades que supo alcanzar con su trato afectuoso y con las bellas prendas personales que le adornaban. Había alcanzado la edad de 87 años en constante ejemplo de acendrada piedad, teniendo las mayores complacencias en la práctica de sus devociones. Acompañamos en su sentimiento a sus hermanos don Luis, doña Pilar (viuda de don Nicolás Picaza) y doña Concepción; hermana política doña Tomasa Eguaras y demás parientes

DN 12/10/2001 VIERNES
Rosa Oteiza Armona,                                                                            por Fernando Pérez Ollo
La modelo de la dama foral, pamplonesa de San Antón, nació en agosto de 1883, vivió en la calle Compañía y murió hace 31 años en la de Pozoblanco Rosa Oteiza Armona

Isabel la Católica y la rendición
«Esa matrona de bronce / donde dice Ley Foral / quiere decir entre líneas / que Navarra es inmortal», exaltaba una copla de hace siete décadas. La señora sigue sobre su pedestal, pero no todos saben leer. Un familiar del arquitecto Martínez de Ubago cuenta que, no hace mucho, escuchó con pasmo cómo una guía explicaba a un grupo de turistas: «Y arriba está Isabel la Católica, que enseña a los navarros la carta de rendición». No queda claro si se rindió la reina castellana o fueron los navarros los que capitularon. En cualquier caso, un disparate estúpido. Isabel pinta poco en esta historia. Murió en 1504, su viudo conquistó Navarra en 1512 y la unió a la Corona de Castilla en 1515. Mal podían los navarros levantar un monumento para exaltar a los Católicos. Y, sin embargo, ay, no habrá sido ésa la mayor aberración oída por Rosa Oteiza, dama en bronce

Arako (GEN)
ARAKO
(Cándido Testaut Macaya, 1885-1956) fue redactor de este periódico desde 1910 hasta su muerte, «psicólogo de la aldea por antonomasia (...) creador de un género literario navarro imitado por no pocos, no superado por nadie», según decía la necrológica. Sus «Dialogando» y «Chirigotillas» son fuente imprescindible para conocer el habla de la Cuenca y costumbres y ritos locales, hoy perdidos, si no olvidados.
Arako —en euskera, "el de marras"— dedicó una de sus «Chirigotillas» primaverales de 1913 a la ficción de que la alta dama del Monumento a los Fueros le citaba fuerapuertas, allá por la Cruz Negra. La matrona le expuso en endecasílabos dos quinquenios de disgustos y le preguntó por «esa inauguración que tanto tarda / sin que sepa el motivo.
— La respuesta / es de lo más difícil; pero creo / que, si se cansa usted de estar derecha, / puede esperar sentada.
—Es ésa tu creencia? /
—Tal es, señora.
—Entonces me retiro / y en cuanto haya ocasión, me voy a América».
La inauguración no llegó a darse. Presunta foto de Rosa Oteiza
La modelo de la dama foral se llamaba Rosa Estefanía Oteiza Armona. Nació en la calle de San Antón, 22, 4°, el 13 de agosto de 1883, a las 3 horas y media. Era la segunda de los siete hijos que entre 1878 y 1899 tuvieron Miguel Oteiza Alonso (1855-1899), de Allo, y Francisca Armona Olite (1859-1945), de Urroz. Los abuelos paternos vieron la luz en Allo; los matemos, en Urroz y Salinas de Monreal. Conviene señalar que Ramón Armona, bisabuelo de Rosa, era natural de Pamplona, del barrio de la Magdalena.
Los Oteiza-Armona se casaron en Urroz el 10 de diciembre de 1877. Ambos eran vecinos de Pamplona. Él, carpintero jornalero; ella, «dedicada a las labores domésticas».
A Rosa la bautizó el párroco de San Nicolás, Francisco Guillén, el mismo día natal.
El hermano primogénito, Simón Julián, murió a los tres años, el 12 de febrero de 1882. Así, Rosa fue la hija mayor desde que abrió los ojos y pronto tuvo que asumir alguna responsabilidad. Cuando ella contaba quince años, el padre murió el 6 de abril de 1899, de ataxia cerebral, según el acta. Tres días antes había nacido su última hija, María Concepción Benita. El funeral en la parroquia de San Nicolás fue de cuarta. Entre Rosa y Benita Ilegaron al mundo Luis (1885— 1973), María Concepción (1887—1888), Juan de Mata (1893-1922) y Pilar (1895-1977).

Novia y viuda
Al quedar huérfanos, de Rosa y sus hermanos cuidó la abuela materna, Micaela Olite Unzué, de 73 años. Pero enseguida la familia se instaló en las escuelas de la calle Compañía, cuyo puesto de portera encomendaron a la señora Armona. Pilar y Benita se hicieron maestras. En 1940 aún vivían en Compañía la madre, Rosa y Benita.
Francisca Armona falleció el 1 de julio de 1945, de insuficiencia cardiaca. Para entonces ya habitaba con sus hijas en la calle Pozoblanco, 19, segundo piso.
En el mismo domicilio cerró los ojos Rosa, el 17 de octubre de 1970, sábado, a los 87 de edad. La partida parroquial de defunción asevera que era viuda, estado que no apareció en la esquela inserta en este periódico. La partida no miente. Doña Rosita contrajo matrimonio el sábado 28 de septiembre de 1918, en San Juan Bautista, con José Julián Ozcoidi Errea, pamplonés de S. Lorenzo, 6 años más joven que ella y maestro.
Los dos días anteriores, el Teatro Gayarre había vivido una minitemporada de ópera a cargo de la compañía de Blanca Drymma. El jueves, 26, Tito Schipa había hecho el Ruggero de «Manon» de Massenet. El mítico Schipa —nacido en 1889, según la sospechosa biografía oficial— que en 1917 había estrenado «La Rondine» de Puccini en Montecarlo. Y el 27, Ofelia Nieto fue Mimí en «La Bohéme». A Doña Rosa los problemas bohemios musicados por Puccini debían de parecerle leves. Doña Rosa, novia en 1918, era ya viuda, según el registro parroquial, (sin figurar como casada).

lunes, 11 de abril de 2022

Aurelio Sagaseta: de pajarillo a pollito

"Txittua, norat uha?(Pollito, ¿a dónde vas?) no es -como asegura Diario de Navarra- original de Aurelio Sagaseta; es simplemente una versión de una canción de amor, "Txoriñoa nora hua?" (Pajarillo, ¿a dónde vas?),  que  Azkue y el Padre Donostia encontraron en territorio labortano.
Lo que no explica Sagaseta es cómo se las arregla el pollito para pasar los Pirineos nevados y llegar a España, donde está la amada del de Labort.
  
Ésta es la crónica de Pilar Fernández Larrea:
Aurelio Sagaseta, en el centro, en el acto en el que cantó el Orfeón Donostiarra P.F.L.
Aurelio Sagaseta, premio Orfeón Donostiarra-Universidad del País Vasco
El maestro de capilla de la catedral de Pamplona recibió el reconocimiento en San Sebastián por su extensa trayectoria en la música 

De ahí viene, en Navarra, "Chantrea" y "chantrear"
Aurelio Sagaseta Aríztegui, maestro ("chantre") de la Capilla de Música de la catedral de Pamplona, recibió el viernes en San Sebastián el XXI Premio Orfeón Donostiarra/UPV-EHU, “por su extensa trayectoria en el ámbito de la música”. Tras el acto de entrega, el Orfeón Donostiarra ofreció una actuación en el aulario Ignacio María Barriola del campus de Guipúzcoa, y en la propina, algo que a Sagaseta le hizo “especial ilusión”, una obra suya, “muy difícil y peligrosa de cantar y ya olvidada, que hace unos años cantó en el Teatro Real de Madrid el Orfeón Pamplonés”, 'Txittua, norat uha?' (Ver crítica, al final).
El Orfeón Donostiarra interpreta la pieza 'Txittua, norat uha?'
PILAR FERNÁNDEZ LARREA
Sagaseta estuvo acompañado por cuatro hermanos y otros familiares, además de Ángel Iriarte, vicedeán de la catedral de Pamplona y amigos y compañeros, entre ellos Carmen Arbizu, catedrática del Conservatorio Superior de Navarra o Igor Ijurra, director del Orfeón Pamplonés. 
Recordó el maestro de capilla, catedrático de Armonía en el conservatorio Pablo Sarasate y miembro correspondiente de la Real Academia de San Fernando, que “entre ensayos y actuaciones” ha dirigido unas 350 veces a la Capilla de Música de la catedral, junto con el Orfeón Pamplonés y la Orquesta Sinfónica de Navarra en los 60 años de magisterio que suma, “en eventos socio religiosos, San Fermín, San Saturnino... que programa y dirige el maestro de capilla”.
Zorcico de Ituren (pincha) 1960 Aurelio, al chistu, y su padre, primero de los danzaris
Sagaseta reparó en sus orígenes, nacido en Palaziokoborda de Ituren, al abrigo del Mendaur. Un caserío que fue “la otra universidad, aunque no expida títulos académicos, educa para la vida”. 
Y dijo que le gustaría “ser recordado como el músico que trata de unir el culto, desde lo culto”. 
Además se entregó otro ex aequo a la investigación musical a Asier Odriozola y Óscar Candendo.

Crítica: Ni suya ni olvidada
[y en la propina, algo que a Sagaseta le hizo “especial ilusión”, una obra suya, “muy difícil y peligrosa de cantar y ya olvidada, que hace unos años cantó en el Teatro Real de Madrid el Orfeón Pamplonés”, 'Txittua, norat uha?']
Así dice el párrafo de Pilar Fernández Larrea que entrecomilla lo que son palabras de Aurelio Sagaseta.
Azkue y P. Donostia
Dejando de lado la contradicción de que si es suya, no puede estar olvidada, la canción evidentemente no es de Sagaseta, ya que Txittua, norat uha? es simplemente una versión de una canción labortana que Resurrección María de Azkue (1864-1951) recogió bajo el título de Xoriñoa nora hua y el Padre Donostia (1886-1956), con el de Txoriñoa nora hua. En ambos casos, "¿Pajarillo, adónde vas?". Y a la que Sagaseta ha cambiado en el título al "pajarito" (xoriñoa, txoriñoa) por un "pollito" (txittoa, txittua).
El propio Orfeón Donostiarra tiene una grabación en YouTube con el título de Txoriñoa, nora hua? (escrito con errores).
Mariano Izeta. Pero el mejor argumento es la grabación que en 1953 le hizo Alan Lomax en Elizondo a Mariano Izeta, escritor, folclorista y colaborador en la página "Nafar izkuntza" de Diario de Navarra (“la primera página en euskera publicada en España”) 
Mariano Izeta, bailando la mutildanza; la presa del Chocoto (Elizondo) y Alan Lomax

Txoriñoa, nora hua?
Como ya hemos señalado, esta canción de amor fue recogida por Azkue y el Padre Donostia en la región labortana.
Palomas, en el collado de Lindux
Las tres grabaciones que Lomax le hizo a Izeta son de altísima calidad pero ésta es, para mí, la que Mariano interpreta de manera más dulce, redonda y perfecta, hasta el punto de que, al final, me parece que el propio Alan Lomax quiere decirle, emocionado, algo así como: "bueno, ca..." y ahí, desgraciadamente, se corta la grabación. Pero después de haber leído la carta que Lomax le envió, no creo equivocarme si afirmo que le dijo: "bueno, ca...ntas de maravilla", o similar.
La claridad de la dicción de Mariano permite seguir la letra a la perfección, aunque no se sepa vasco. Un verdadero deleite.
Pero antes os aconsejo que leáis la traducción para que sepáis de qué va.
El amante es del norte de los Pirineos (vasco-francés), pero la amada está en España. Aunque, en la primera estrofa le dice al pajarillo que ya irán juntos cuando la nieve se derrita, en la segunda, ya no aguanta más y envía al pajarillo a la borda de su amada con el recado de su amor.
Txoriñoa, nora hua
bide hegalez aidian?
Espainiara joaiteko
elurra dek aldian.
Joango gaituk elkarrekin
ura urtzen danian.

Hasperena hua, habil,
maitenaren bordara.
Habil eta esan hagiok
nik bilgautzen haudala.
Bihotzian sar hakio,
asko maite detala
Pajarico, ¿dónde vas
con tus dos alas por el aire (volando)?
Para ir a España,
hay nieves en todos los lados
Iremos juntos
cuando la nieve se derrita

Suspiro, ve, anda
a la borda de la amada.
Anda y dile
que yo te envío.
Métete en su corazón,
que la quiero mucho.