sábado, 22 de agosto de 2020

"Sakana", simple traducción de "la Barranca"

La Burundesa, fábrica de lencería de Tomás Galvete
Cuando estudié geografía de Navarra en la escuela, ningún maestro me enseñó que al Corredor del Araquil se le llamara "Sakana". 
En el Atlas de la Universidad (de Floristán y Martín Duque) aparecía "La Burunda y "La Barranca", pero no "Sakana".
Atlas de Navarra (Floristán- Martín Duque) pág 10-11 2ª edición 1981
Cuando, de niños, pasábamos por la Bajada Javier, había una fonda que se llamaba "La Barranquesa", no "La Sakandarra".
Corría el año 1925 cuando Javier Ochoa, natural de Urdiain (Navarra), campeón mundial de lucha libre y fundador de la empresa La Burundesa, se encontró con que no tenía medio de transporte directo para viajar a Pamplona a una consulta médica desde el Valle de Burunda, donde él residía.
Siempre Burunda y Barranca. Y Burundesa y Barranquesa.
Con esto no quiero decir que no exista el topónimo "sakana". Lo hay en Abárzuza, Adiós, Alsasua, Cizur... Sino que a ese Corredor, llamado tradicionalmente "La Barranca" y que comienza en La Burunda, ni los padres ni los abuelos ni... de los actuales barranqueses (que no sakandarras) le han llamado Sakana. Que es una traducción, hecha recientemente (oficialmente, por Euskaltzaindia, supongo). Y que los topónimos de nuestra tierra no se traducen.
Antes, en la Toponimia Oficial de Navarra (ficha del topónimo), disponíamos de unas fichas con la documentación y antigüedad de los topónimos. Desde hace unos meses parece que las han escondido para que no descubramos desaguisados como éste.
La Burundesa, fundada por Javier Ochoa, en San Miguel
"Sakana" en la hemeroteca
Al no disponer de las fichas de la Toponimia Oficial, no he tenido más remedio que recurrir a la hemeroteca para comprobar la antigüedad del topónimo.
Y las primeras apariciones son en la de Diario de Navarra (desde 1903), en su página en vasco "Nafar-izkuntzan orria" a partir de 1966 y, en alguna ocasión, acompañada del nombre en español: "Sakana aldean (Barrankan)". 
Los hijos de Ulayar limpiando la casa de pintadas
Ya en 1980, aparece en DN: "Miembros del comando «Sakana» (Vicente Nazábal, Angel Erdozia, Patxi Huici, Jesús María Reparaz, Juan Nazábal, Eugenio Ulayar y José Luis Erdozia son acusados por la policía de formar parte del comando Sakana de ETA militar y de haber participado en el asesinato del ex alcalde de Echarri Aranaz Jesús Ulayar, ocurrido el 27 de enero de 1979) de ETA Militar, han sido condenados por la Audiencia...". Por lo que se ve, a ETA no le gustaba la "Barranca". Ni tampoco Jesús Ulayar.
"Valle de Burunda". Inscripción del dintel de la ermita de San Pedro (Alsasua-Urdiáin)
Conmemoración de la coronación del primer rey de Navarra Garcia Ximenez.
Así pues, hasta 1966 aparecen exclusivamente "Barranca" y "Burunda". Miles de veces. 
De entre éstas, ha llamado poderosamente mi atención esta referencia de 26/09/1958 sobre "Barranca": 
HISPAVOX 1.963 Eskerrik asko Josian
"En esa jornada, la carrera de la mañana y otros deportes por la tarde, fueron alicientes poderosísimos para que la juventud de la Barranca eligiera a Alsasua como punto donde pasar la fiesta... A VIENA El pasado lunes, en compañía de su madre doña Josefa Celaya, emprendió viaje a Viena, donde ha de representar a España en el Campeonato Mundial de Acordeón. el joven alsasuarra Enrique Fernández"
Como suponéis, el acordeonista es Enrique Fernández de Garayalde y Lazcano Celaya (Alsasua, 1939), hoy "Enrike Zelaia".

Valles y municipios de la Barranca (Wikipedia)
      valle de Araquil      valle de la Burunda      valle de Ergoyena
En conclusión...
Los topónimos de Navarra no hay que traducirlos. Nadie pide que traduzcan "calle Aldapa" o "Mendigorría". Sin embargo, algunos se empeñan en traducir o buscar nombre vasco a toda costa al "Barrio San Juan" o a "la Milagrosa". 
O a la Barranca...
Si ya es incorrecta la traducción de topónimos, me parece una imposición intolerable que "Sakana" se quede como nombre exclusivo, por ejemplo, de la Mancomunidad.
Es como si Mendigorría se tradujera a "Monte rojo (o pelado)" y con esa nueva denominación representara al pueblo en cartelería, mensajería, etc del Ayuntamiento.
Por lo que me ha sorprendido agradablemente la página de Wikipedia sobre la Barranca.
Como, en su día, la de Fuenterrabía.

Actualización 2024 11 11
Acabo de darme cuenta de que el gentilicio de Burundi es burundés y burundesa. Jajajaaj!!!

jueves, 20 de agosto de 2020

Judíos en Navarra. La Judería de Pamplona

Calle de la Merced, corazón de la Judería
Juan Carrasco (Universidad Pública de Navarra) es el autor de "Juderías y Sinagogas en el reino de Navarra", publicado en Príncipe de Viana. Desde hace tiempo populariza sus tesis mediante conferencias y vídeos


Judería de Pamplona. Tesis de Juan Carrasco
Muerte de Sancho Garcés IV en Peñalén
“En la época romana y visigoda pudo haber una vieja judería pero ante los eclipses y despoblaciones de la ciudad no tenemos noticia de ella”.
Pero, sobre todo, Juan Carrasco hace una revisión de la fecha fundacional que se creía hasta hace muy poco, estableciendo la nueva fecha del comienzo de la judería de Pamplona en 1063:
"Hasta hace muy poco tiempo, todos y yo mismo,  habíamos pensado que la judería de Pamplona tenía una fecha fundacional clara, 1154, fecha en que nuestro monarca Sancho el Sabio autoriza al Cabildo y al arcediano de Tabla a que se pueda instalar -en el enclave que le concede para ello- una comunidad judía".
Pero Juan Carrasco ha encontrado testimonios del año 1063 que mencionan la existencia de una judería:
“Ese año, Sancho el de Peñalén hizo una donación a uno de los mas destacados vasallos, un tal Sancho Galindez, y a su mujer, Urraca, de unos casales en el barrio judío de Pamplona. lo que apunta a la existencia de una comunidad judía en la capital del reino desde al menos el año mil.”
¡ojo! La Estafeta era “la Carpintería de zaga el castieillo”
Localización de la Judería pamplonesa
Dormitaleria_1916_AGªDean
En Febrero de 2018, Sociedad Civil Navarra publica un artículo sobre este tema de la localización de la Judería de Pamplona en el que ya incorpora la nueva fecha del comienzo de dicha judería en 1063:

Los documentos de la Cámara de Comptos del Archivo de Navarra nos permiten precisar su emplazamiento en la bajada de Javier, la calle de la Merced, la calle Juan de Labrit, una parte de la Ronda Barbazana, el Palacio Arzobispal y la calle Dormitalería.
Varios documentos nos confirman, además, que la judería estaba rodeada por un muro, levantado sorprendentemente en época de Carlos el Calvo (1295-1328, restauración de la Navarrería) no para aislar a los judíos, sino para protegerlos de la animadversión de los cristianos. Se sabe que a lo largo del siglo XV varios judíos habían traspasado la cerca de separación y vivían entre los cristianos, con el consiguiente conflicto vecinal. 
Los Registros de Comptos de los siglos XIV y XV certifican que en la judería pamplonesa habitaban entre 100 y 150 familias.
Gito-Alai y convento de la Merced. 1935 J. Cía
Los judíos tenían un mercado distinto del de los cristianos y se localizaba en torno a la alcacería, aunque no se conoce su localización exacta en Pamplona. Sí que se sabe que la venta se efectuaba los lunes, martes y miércoles de cada semana. Junto a la alcacería se hallaban los panaderos y los puestos del mercado. 
El lugar donde estuvo la sinagoga no admite ninguna duda: el solar del actual Retiro Sacerdotal (pasa a 1927) y de parte de la Plaza de Santa María la Real. Después de la expulsión de los judíos de Navarra en 1498, fue comprada por los frailes Mercedarios para reconstruir su convento y la iglesia de Santa Eulalia.

Se tienen noticias de la existencia de una judería ya en el año 1063 (con Sancho el de Peñalén, según Juan Carrasco). 
1914. Calleja de la Merced
El rey Sancho el Sabio otorgó en 1154 un privilegio autorizando a la Iglesia para que pudiera admitir judíos en Pamplona y en otros lugares, quedando en su beneficio los ingresos que generasen los nuevos moradores. 
Durante la cruenta guerra de los burgos, en 1276 la Judería fue arrasada junto con la Navarrería, hasta su reconstrucción a partir de 1320. En la Carta de Repoblación de la Navarrería, otorgada por Carlos el Calvo en 1324, entre los derechos que se reservó el rey, estaba el de tener en ella una judería. 
La expulsión de los judíos de Navarra fue decretada en el año 1498, por los reyes Juan de Labrit y Catalina de Foix, y tuvo como consecuencia inmediata el cambio de nombre del barrio de la Judería por el de Barrio Nuevo.
A mediados del siglo XVI esta denominación alternaba con el de la rúa de la Judería, que era la actual calle de la Merced.

Consta la existencia de los dos portales que abrían al exterior la antigua Judería:
Hoy se ha recuperado la puerta (dcha) que sale al exterior
atravesando la Caserna desde la plaza (izda)
-el Portal del Río, cuyo emplazamiento coincide con la esquina del Palacio Arzobispal que da a la ronda de la Barbazana y que era el comienzo del camino que conducía al molino de Garci-Marra, el hoy conocido como Molino de Caparroso, y también al cementerio de los Judíos, situado fuera de las murallas exteriores de la ciudad, hacia las huertas de la Magdalena. 
Final Merced (izda). El 31.07.1918. en el derribo de las murallas
apareció en esa zona el portal de la Fontana Vieja
-El otro portal se conocía como de la Fuente Vieja, y se situaba al final de la actual calle de la Merced o antigua rúa de la Judería. El nombre le venía de una fuente que existía cerca del frontón Labrit.

Galle 1933 Escolares junto al Gayarre

Galle 1933 Escolares junto al Gayarre
Desde hace tiempo ando detrás de esta foto y ayer, por fin, di con su ubicación.
A todos los que se la he mandado les ha parecido extraño que ese lugar estuviera "junto al Gayarre" y a mí también. Y he intentado situarla en otras partes de Pamplona, siempre junto a las murallas (por el muro que se ve al fondo). Y siempre sin éxito.
He llegado a sospechar si la ubicación que da el Archivo Abierto no estaría equivocada y que la foto no fuera en Pamplona.
Pero lo es. Y está "junto al Gayarre". Lo he averiguado porque ayer hice un acto de fe y me dediqué a buscar fotos de la zona donde está el Gayarre y de esa época.
Y encontré ésta:
El Teatro Gayarre que cerraba la plaza del Castillo (ver las tres aspas), precisamente por Carlos III, comenzó  a ser desmontado en 1931, terminándose las obras en febrero de 1932. La foto es de 1933, por tanto, ya podemos  ver  el característico tejado del Gayarre (ver detalle en la siguiente) y, debajo del tejado, el muro en ángulo recto, el mismo -creo yo- que tienen detrás los escolares en la foto de portada. Se ve, incluso, la división horizontal que tiene dicho muro.
Como sabéis, el Crédito Navarro es la primera manzana que tiene Carlos III, a la izquierda, cuando se sale de la Plaza del Castillo. Y la 2ª es la del Gayarre.
Pues, fijaos bien en la siguiente foto (de la primavera de 1932), porque el Gayarre ya está anunciando alguna obra de teatro o su próxima apertura (se inauguró el 3 de mayo de 1932), mientras que, a la izquierda del Gayarre -pero en la misma manzana-, todavía no se ha construído el número 1 (pincha) de Carlos III.
Ese hueco del número 1, hoy ocupado por Dentix y toda la vida por Almacenes Erro, es el que ocupan los chavales de la foto de portada:
Me estoy riendo porque, tras tanta gimnasia mental, cuando ya daba por terminada esta entrada, he encontrado esta foto, compañera de la foto de portada, en la que se ven, a la derecha, las mismas piedras del lateral del Gayarre y hasta un letrero que dice "TAQUILLAS":
Gracias, José Galle, por ambas fotos. La de portada, por hacerme pensar (y mucho). Y esta última, porque  -aunque me haya hecho sentir un poco, bastante, muy, pero que muy gilipollas- por corroborar que había dado con la solución correcta.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Seminario Tejería, trinquete, Angel Mora

1936.Trasera Seminario Episcopal de Tejería. Actual calle Juan de Labrit
Cuentan Los 13 de Tejería que en el Seminario de esa calle estaba el trinquete más antiguo de Pamplona y que un seminarista, Ángel Mora, hacía borota "jugando en este trinquete con el consentimiento del señor conserje". Joaquín Jokintxo Ilundáin, el del chupinazo, le hizo un precioso obituario a Mora, cuando el gran remontista falleció en 1945.

Seminario Episcopal de Tejería
Seminario tras caseta de arbitrios 1936 Cía AMP
Este seminario se construyó en el 1772, cinco años antes que el Seminario Conciliar de Dormitalería. Fue casa de retiro de ejercicios espirituales para sacerdotes y seminaristas próximos a tomar las ordenes. 
Con la expulsión de los jesuitas, se trasladó al Colegio de la Compañía (1782) y el viejo caserón de la calle Tejería se transformó en colegio de San Francisco Javier (1881), como una sección del Seminario conciliar a cuyas aulas acudían sus colegiales. 
En 1900 este seminario contaba con 646 alumnos 266 teólogos, 123 filósofos, 257 de humanidades (latines).  De todos ellos, unos 100 serian internos, el resto de los seminaristas residían en posadas de la ciudad, por lo cual la zona de Tejería tenia mucho transito de jóvenes estudiantes.  
En los años 30, San Agustín (amarillo) estaba cortada por el Seminario (negro) de Tejería (rojo)
El trinquete
Línea roja, puerta del Seminario, vista desde San
Agustín (izda) y desde Tejería, casi Estafeta (dcha)
1936 J. Cía AMP
Dentro del Seminario existía lo que posiblemente fue el primer trinquete (hacia 1840) de Pamplona, cuando ésta tenía 25.000 habitantes. 
Este trinquete resistió hasta 1930, cuando se terminó el derribo de las murallas de Tejería. 
Estaba situado en lo que hoy es el último tramo de la calle san Agustín a Juan de Labrit (o trasera de Tejería).  En esta trasera había una puerta de acceso directo al trinquete, mientras la puerta principal del Seminario estaba situada en la calle Tejería, justo enfrente de San Agustín, y era por donde entraban los seminaristas. 
Este trinquete tenia, en la pared izquierda, un pasillo corrido bajo tejadillo y cerrado con hierro de forja y malla de alambre de la época. En la parte superior de la misma pared tenía varios balcones de palco para los reverendos y señores catedráticos. Tenia techo de madera con varias vigas de grosor diferente.
Las paredes debían de ser muy irregulares, por lo que los efectos de la pelota serían complicados.  Algunos de aquellos pamploneses que jugaron en este trinquete nos han dado la poca información que hay sobre él.
Euskal-Jai 1928. De pie, Cestona, Arbeloa, Jesús Ábrego ( Ábrego I), Guelbenzu, Azkoitia, Guetaria, Olagüe, Arce, Ezponda, Benavides, Guruceaga, Mina, (Practicante Sr. Moreno). Sentados:Mendaza, Marquina, Agirre, Ábrego II, Larramendi, Cildoz, Iraola, Arrizabalaga, Insausti, Bastarrica, Mora, Irigoyen II, Salsamendi II y Patricio.
Ángel Mora (remontista)
El joven Mora era estudiante en el seminario de Tejería y se recreaba jugando en este trinquete con el consentimiento del señor conserje, que tenía el gusanillo de la pelota en el cuerpo, siendo este hombre el padre de los remontistas Cildoz.

Por Jokintxo Ilundáin
1939 chupinazo Joaquín Jokintxo Ilundáin
Ha fallecido Angel Mora Recaséns (04.10.45). Del ámbito.del «Euskal-Jai» desaparece una de las más populares figuras de la vida pelotística de Pamplona...
Mora, fue un pelotari de intuición más que de fuerza: pero siempre fue misterio para los aficionados, el saber de dónde sacaba Mora aquella fuerza con que hacía frente a los pelotazos de los forzudos de entonces, cuando se jugaba con pelotas casi muertas, se sacaba del siete y se llegaba a rebote una o dos veces en cada partido... 
Mora fue «estudiantico» de cura, antes de ser pelotari: llegó a pasear por Pamplona en las filas de seminaristas de latines, luciendo, sobre negra boina, el «higo» famoso de negras hebras de seda. 
GALLE 1933 seminaristas del Colegio
de San Juan Bautista en Pamplona AGN
Se conoce que hasta el aula de latín llegaba el ruido de los chasquidos de la pelota, al chocar en el frontis del Euskal, y Mora pensó más en corretear como pelotari que pasar a la categoría de filósofo. Empezó a hacer catres y, quizá, con la aquiescencia y buen grado del portero del Seminario, alto, delgado, con nariz saliente y serias cejas; pero que tenía metida muy adentro la afición a la pelota: era el padre de otro pelotari, Cildoz, a quien vimos ya viejo, viejo, resistió todos los partidos de pie y en invierno, con un blusón oscuro por todo abrigo, un pequeño tapabocas negro: su hijo y Morica y el pequeño de Elgóibar, fueron sus ídolos. 
Pronto empezó a brillar el juego de Mora. A poco más de un año, era ya pelotari de primera y figura imprescindible en los partidos de los domingos.
Tenía una movilidad extraordinaria para desplazarse en la cancha y él fue, quien comenzó a darle eficacia y brío, al voleazo: entraba a volea, ágilmente, sorprendiendo al zaguero contrario por lo rápido de la jugada y, sobre todo, si el zaguero contrario era de peso, como aquel buen Marquínez... 
Euskal-Jai 1909 José Ayala AMP
Su época más brillante, la constituyó la rivalidad, cerrada, reñida, de iguales a iguales, con Abarrategui, Basterrica, Patricio y Junco. ¡Qué partidos hizo entonces Morica! Tanto jugaba que, varios años, por las fiestas de San Fermín o la temporada -entonces, clásica- de San Francisco Javier, jugó contra Irigoyen, el terrible Irigoyen de entonces, y contra Beorlegui, el pelotari que ha dado los pelotazos más duros y violentos. ¡Pero allí estaba Mora, con su camisa abombada, para parecer más corpulento, su elegante cabellera echada hacia atrás y sus ojos saltones, grandes y redondos, encendidos por el ardor de la pelea, y allí lucía su brazo, entrando al aire, dibujando cortadas o dos paredes, o poniendo la pelota donde decían los viejos de Estella que hay que colocarla para hacer el tanto: donde no esté el contrario. Como su juego era espectacular y rápido, los remates de Mora eran siempre emocionantes y levantaban grandes ovaciones. ¡Qué artista!.., 
Ahora, que también a veces -como de todo hay en la vida del Señor-, Morica aparecía medio dormido, desganado, sobre-entrenado, como se dice ahora. Y en esas veces, le ganaba hasta Echezarreta. Era entonces el verle a Mora, sorprendido de sus fallos, haciendo esas inclinaciones seguidas de asombro, yendo y viniendo de un cuadro a otro, mirando asustado al público... 
En una ocasión de éstas —¡cuánto se reía Mora al recordarlo!— un viejo y castizo aficionado, y pamplonica no digamos, don Modesto Utray, le obsequió desde un palco con una cencerrada estrepitosa. Se jugaba entonces a juegos. Mora, naturalmente, estaba fatal y desacertado, y sus contrarios, le habían sacado 6 por 1. Reaccionó ante la burla, tan pública y sonora, y sudando tinta y cubriendo toda la cancha y no teniendo un minuto de reposo, trajo la igualada a 8 juegos para los 9 a que se jugaba. El frontón era un hervidero de gritos, emoción y satisfacción de la afición contenta. Mora ganó aquel partido, pero tuvo que estar más de un mes descansando. 
Jai-Alai de la Habana Vieja
Este gran artista de la pelota, se fue después a jugar a Méjico y a Madrid, y a otros sitios más (1921, Jai-Alai, La Habana). Era un bohemio sencillo y apacible. Ante la vida fácil o las situaciones difíciles, sabía siempre sonreír y estar alegre... Cantaba siempre, y siempre con una finura y un buen gusto excepcional. Y con esa «cuadrilla» de Pacho Lusarreta, el de los tiempos de oro de Osasuna, y de Salinas, el actor mímico de más gracia de España, que no ha sido nunca actor, y otros, era de verle y oírle a Mora canciones mejicanas, melodías argentinas, variaciones de flamenco y ocurrencias bilbaínas. - (Continuará)
La vida de Mora fue eso: jugar a la pelota y cantar bien. Así le ha llegado la muerte. Y sonriente, sonriente, la aceptó. Y recordando sus buenos y felices tiempos de seminarista, contestó en latín a las oraciones en su agonía. Y murió—oh felicidad— como mejor se puede vivir: ni envidiado, ni envidioso.

martes, 18 de agosto de 2020

Calle San Agustín (J.J. Arazuri y J. Aliaga)


Sacada desde la trasera de Tejería 39-43. Calle San Agustín a la izquierda.
Anterior, quizás, a 1897 (no se ve la torre ni reforma alguna de la parroquia)
La calle San Agustín esconde secretos y misterios, como la foto de portada (no es el trinquete de San Agustín, sino el Rebote de Villabona), que la lectura de estas líneas de Arazuri y Aliaga nos ayudarán a desentrañar, al menos, en parte

SAN AGUSTIN (Pamplona. Calles y Barrios)
Euskal-Jai, fachada a San Agustín
De la antigua ciudad de la Navarrería. Cruza de la calle de Javier (San Francisco) a la de Labrit. Hasta la cuarta década de este siglo en que se derribó el Seminario Episcopal abriéndose nueva vía. esta calle terminaba en la de Tejería. 

Calle de San Clemente.—En el siglo XIV. al reconstruirse la Navarrería, esta calle se denominaba en 1350 Rúa de San Clemente o San Climent. 
En 1355, aquel nuestro rey Carlos II concedió licencia a los Agustinos Calzados para fundar un convento en los solares adquiridos por ellos en la rúa de San Clemente de la Ciudad de la Navarrería (1). 
El 28 de mayo de 1412, Carlos III el Noble concedió a los agustinos cien robos de trigo anuales para la fundación de una misa cantada todos los días en el altar mayor delante de San Agustín. Esta misa era la primera que se celebraba al amanecer (2). 
Este fue el motivo por el que pronto el nombre de San Clemente se cambió por el de San Agustín. aunque hubo una corta época en que persistieron ambos títulos.

Torre San Agustín dsd casi Dormitalería
Calle de San Agustin.—Durante el mismo siglo XIV se cambia el título de San Clemente por el de San Agustín. Así, el 23 de marzo de 1377 «...Catalina de Burgos. vecina de Pamplona, cede por 20 libras a Guillén de Broa, arcediano de Usún. una casa y huerta en la calle de San Agustín» (3). 
Aún antes aparece el título de San Agustín. En octubre de 1366 «...Arnalt de Bert. mercader de Pamplona como tutor de Joanet Sant de Reta, vende al cabildo una casa en Pamplona por 450 libras, sita en la Navarrería. lindante con las casas de la cofradía de San Blas, con la calle Mayor. y con las rúas de Calderería y San Agustín (4). La calle Mayor a la que hace referencia, se trata de la calle Mayor de la Judería (hoy calle de la Merced).

Convento de San Agustín.— El título de esta calle tiene su origen en el del convento de los frailes agustinos. 
Se da como hecho cierto que en 1355 fundaron los agustinos un convento en la rúa de San Clemente. Existen diversos datos sobre su construcción entre 1381 y 1391 (5). 
En 1391, «...es encontrada muerta junto al puente sito entre Larrasoaña y Urdániz, una tal Coleta de Bonilla, romera, encontrándole 9 francos y un rocinet, que se vendió por 4 libras y 10 sueldos; la encuesta fue hecha por un notario y el dinero fue entregado a la obra de San Agustín de Pamplona» (6). 
Posible retrato de Garcilaso de
 la Vega, de autor desconocido
El 26 de febrero de 1498, Juan y Catalina, reyes de Navarra, donan a los agustinos de Pamplona el fosal de los judíos, extramuros de dicha ciudad, para la construcción de un nuevo convento e iglesia (7). Como muy bien opina Martinena Ruiz, aquella donación no llegó a efecto ya que jamás se edificó un convento entre las murallas de la Judería y el río, que era el lugar en donde estuvo el fosal de los judíos o «Cimiterio iudeorum». 
Hay un hecho sucedido en el convento digno de ser contado: Por cédula del Emperador Carlos V, refrendado por Francisco de los Cobos, se impuso el hábito de Santiago a Garcilaso de la Vega, encargando a don Pedro de Toledo, Marqués de Villafranca y Comendador de Monreal que le armara Caballero. La ceremonia tuvo lugar el 11 de noviembre de 1523. Fueron testigos de ceremonia don Luis Portocarrero, conde de Palma. El acto tuvo lugar en Pamplona por hallarse el famoso poeta luchando en Navarra contra los franceses que habían invadido nuestras tierras (8). 
La primitiva iglesia del convento fue reedificada en el siglo XV (9). 
En los comienzos del siglo XIX, durante la ocupación napoleónica, el convento sufrió la primera exclaustración, siendo requisado por los franceses, así como durante el trienio liberal. 
San Agustín hacia 1940.
Foto: Zubieta y Retegui
En 1821, el Ayuntamiento Constitucional de Pamplona, informó en virtud de una R.O. comunicada por el Jefe Político de la Provincia, acerca de los tres conventos suprimidos (Merced y San Agustín de Pamplona y el del Crucifijo de Puente la Reina). En relación con el de San Agustín dice «...además entiendo que el convento de San Agustín, que ha quedado desembarazado, podría ser muy del caso para cuando llegue la ocasión de establecer en esta capital la Universidad de 2.a clase que según el plan de instrucción pública ventilado en las Cortes, corresponderá establecerse en ella, y espero que para obtener del Gobierno ambos edificios en beneficio común de este vecindario, se servirá V.S. apoyar ésta y mi anterior solicitud». Anteriormente había pedido la Ciudad se cediese el convento de la Merced para establecer en él la Inclusa (10). 
En 1823 retornó la comunidad al convento hasta 1836, en que por la Desamortización se suprimió definitivamente. El convento se vendió para fábrica (de tejidos de Galbete), pero el culto en la iglesia continuó abierto al público durante varios años. 
Durante la 2.a Guerra Carlista (1872-76), la iglesia se destinó a almacenes de intendencia del Ejército. 
Por auto episcopal de 30 de junio de 1882, la antigua iglesia fue declarada parroquia, celebrándose la primera misa de inauguración el 3 de julio del mismo año. 
[Su actual fachada y torre fueron empezadas en el año 1897 y rematadas en 1899 por el arquitecto Florencio de Ansoleaga, en su inconfundible estilo]
La antiquísima pila bautismal procede de la parroquia de San Saturnino que en 1882 la cedió su obrería al colocar una pila nueva.
1897a. A la izda, calle San Agustín Juego de guante Pared
 de rebote, lateral del convento de San Agustín (13 Tej.)
A partir de entonces se han realizado diversas reformas, entre las que destaca el órgano instalado y bendecido en agosto de 1934, obra del organero bilbaíno Juan Dourte. 

Frontón Euskal-Jai.— Hasta 1909, en los solares hoy ocupados por el antiguo Euskal-Jai y cine Arrieta, existían cuatro paredes para jugar al Blé o Plé (¿de play?). Además de un trinquete hermoso, con graderío en la parte posterior, y grandes ventanas en la alta pared del lado derecho, con frailes en los ángulos del frente. Este trinquete estaba donde hoy está el Cine (hoy Escuela de Teatro). 
Aquella colección de pequeños frontones tenían una entrada común por San Agustín y había salida por la Merced. 
En Allo llaman "el ble" al espacio entre la
pared trasera de la Iglesia y las monjas
A finales del pasado siglo se jugaba mucho al Blé. De este juego dice textualmente José María Iribarren: «Variedad del juego de la pelota que consiste en lanzarla contra una pared o frontón, a diferencia del juego a largo, donde no existe pared». 
Una variedad a Blé es el de rebote, donde existen dos paredes y una red fija en medio, como en el tennis.
En el año 1818 un escritor anónimo se dirigió a las Cortes de Navarra protestando contra el juego de Blé por tratarse de «un ejercicio tan violento que ocasiona innumerables enfermedades de vómitos de sangre y otros graves accidentes». Añade, que como se juega, por lo regular, en las paredes y atrios de los templos y lugares sagrados, resuenan frecuentemente en ellos maldiciones, blasfemias, obscenidades, juramentos, etc
El historiador guipuzcoano Gorosábel explica así el juego a Blé: «Esta variedad del juego de la pelota tiene lugar entre dos solos o mayor número de jugadores, dirigiendo siempre la pelota contra una pared alta y de piedra labrada. En esta hay una raya hecha a cierta altura del suelo, como de unos tres pies y medio, a la cual es necesario sobrepujar en todas las jugadas para que sean buenas. La anchura del terreno en que se juega al Blé se halla igualmente circunscrita con las correspondientes marcas, fuera de las cuales no es lícito sacar la pelota». 
Euskal-Jai 1909 1ºs partidos Foto: José Celaya
Pues bien, en el lugar donde estaban aquellos rebotes se construyó un hermoso y amplio frontón que se bautizó con el título de Euskal-Jai, y fue inaugurado el 24 de enero de 1909, jugando el primer partido Pasieguito y Gamborena (rojos) contra Eceiza y Murillo (azules), ganando los primeros por 50 a 40. Se pagó cancha y palco 1 ptas. y general 0,50 ptas. 
En la misma cancha se celebró el último partido el 14 de diciembre de 1977, entre Recalde y Mateo contra Urrutia y el campeón de España Angel Lecumberri. 

Durante la tercera y parte de la cuarta década de nuestro siglo, se daban funciones de cine en el frontón, y durante muchos más años sesiones de boxeo. Para el cine, se instalaba una gran pantalla en la pared izquierda de la cancha, y en ésta se colocaban, ocupando una gran parte de ella, filas de sillas plegables de madera. En los entreactos una orquestina amenizaba el espectáculo. Las películas eran mudas, pero no los asiduos espectadores de general, que a su vez, amenizaban los momentos solemenes o emocionantes del filme con salidas espontáneas, unas de mal gusto, algunas graciosas, pero siempre acompañadas de lanzamiento a la cancha de lluvia de cáscaras de cacahuetes y naranjas. 

Cine Arrieta.—E1 5 de diciembre de 1931 se inauguró el Cine Proyecciones, que en marzo de 1935 se cambió por el título de Cine Novedades que actualmente se llama Cine Arrieta.
[Del Proyecciones al Arrieta, pasando por el Novedades (Por Javier Aliaga)

A. Galbete bajando Chapitela Cartel de 1907
En diciembre 1931, Alvaro Galbete, en un solar de su propiedad de la calle San Agustín, abre el cine Proyecciones. El empresario, conocedor del negocio -había formado parte de la sociedad Euskalduna promotora del Olimpia-, se aprovecha evidentemente de que el teatro municipal estaba en construcción. Sin embargo, no se contempló correctamente las características acústicas de la sala, esta deficiencia, acompañada con el prematuro envejecimiento del sistema de sonido, provocó cierta insatisfacción en la clientela. Colindante con este cine, en la misma calle, el frontón Euskal-Jai venía realizando proyecciones cinematográficas desde 1924, a los pocos meses de la apertura del Proyecciones, el frontón suspendió su actividad como sala de cine.
Cartel de 1907: Olegaria y Álvaro
Al margen de las deficiencias acústicas, un suceso privado del propietario del Proyecciones, precipitó el ocaso de la sala. A resultas de que Galbete estaba en proceso de divorcio, en una entrevista en el Palacio Arzobispal con el provisor –juez diocesano-, en el trascurso de una discusión, el empresario le descerraja un tiro cayendo muerto el provisor. Galbete se entrega a las autoridades judiciales, declarándose autor del hecho; un año más tarde, la sentencia del juicio es absolutoria por enajenación transitoria. Sin embargo, Pamplona no se lo perdona, hay boicot tanto a la sala, como a su persona. Ante la caída de la recaudación, Galbete en la Nochevieja de 1933, decide cerrar el negocio e irse de Pamplona. Dejaba una deuda en la Caja de Ahorros de Navarra que, un año más tarde, la satisface la constructora Erroz y San Martín, adquiriendo ésta la propiedad del Proyecciones. La constructora reforma la sala con proyecto de Víctor Eusa, corrige los problemas de acústica y renueva la parte técnica. Se abre con el nombre de Novedades, tal como ya lo hemos conocido hasta 1968, que tras una nueva reforma se nombra como Arrieta hasta su cierre. En su solar, se encuentra actualmente la Escuela Navarra de Teatro.]
1936. San Agustín. Al fondo el Seminario 
Izda "Cine Novedades". Foto: Julio Cía.

Prolongación de la calle de San Agustín.—A finales de la guerra del 36 se derribó el antiguo Seminario Episcopal de la Tejería, quedando entonces comunicadas la calle de San Agustín y la de Labrit. En 1939 y 1940 se construyeron dos nuevos edificios que delimitan la calzada continuación de la de San Agustín. Estas casas llevan numeración de esta calle. 
La Corporación Municipal en sesión de 13 de noviembre de 1936 tuvo la ocurrencia de prolongar la calle de San Agustín hasta Mercaderes, desapareciendo del callejero la antiquísima rúa de la Calderería. Afortunadamente aquel absurdo acuerdo no se llevó a efecto y todo quedó en caldo de borrajas.

SAN AGUSTIN (Escalericas)

Comunicación de once gradas entre la Plaza del Castillo y la calle de la Estafeta, continuándose, des-pués de atravesar esta última calle, con la calle de Javier (San Francisco). Esta corta vía es relativamente moderna. Hasta el siglo pasado en su lugar existía un callizo estrecho que se cerraba de noche con cerrojo y llave.
Año 1940-50. Cine Novedades. Galle
Como hasta 1886 la hoy calle de Javier se denominaba Bajada de San Agustín, cuando en la primera mitad de la centuria pasada se tranformó el callizo en comunicación con varias gradas amplias, se le bautizó con el título de Escalericas de San Agustín. En la primera mitad de nuestro siglo se llamaban «Escalericas del Sordo», por estar situadas junto a la llamada «Casa del Sordo».

1. GOÑI GAZTAMBIDE. José. Archivo Catedral. n.° 1344.  
2. Ibidem n.° 1663 
3. Ibidem n.° 1509. 277. 
4. Ibidem n.° 1424.
5. Arch. Gen. Nav. Reg. comptos, t. 179, fol. 57 y 57v. Pág. 25. Ibidem t. 183, fol. 4, 21 y 21 v.
6. IDOATE. Florencio, Cat. Comptos, t. LII, n.° 954. (26 de junio de 1824).
7. GOÑI GAZTAMBIDE. José. Archivo Catedral. n.° 2141.
8. VILLANUEVA. Domingo. «La Avalancha». Año 1934. pág. 
9. MARTINENA Ruiz. Juan José. La Pamplona de los Burgos. 
10. Arch. Mun. As. Eclesiásticos. leg. 44, pap. sin clasificar 3.° 

lunes, 17 de agosto de 2020

Euskal-Jai: lo que dura una misa (28')



Cuando éramos niños, al Baluarte del Labrit -seguramente contagiados por los gitanos de la Merced- le llamábamos 'el Biru'. Nunca supe el porqué... hasta tiempos bien recientes: a los gitanos, según he leído, se les hacía raro pronunciar el 'baluarte' y decían el 'biru garte' (abreviando, el 'Biru', ver final). Vamos, como a la furgoneta le dicen 'fragoneta'.
Buscando esa confirmación, conocí a los 13 de Tejería:
"traseras de tejería vemos los niños jugando en las murallas, a la izquierda  la salida de la calle  merced .al fondo se aprecia el biru garte con sus grandes postes para el tendido eléctrico" (sic)
1955: trece chavales, de entre 6 y 11 años, formaron esta mítica peña
Pues bien, en el blog de los Trece de Tejería he encontrado fotos y noticias muy curiosas, algunas de las cuales creo que deben figurar en Desolvidar. Por ejemplo, ésta.

Tuvo que ser hacia 1948 cuando se produjo en el Euskal-Jai este partido de mano parejas que, a las tres horas, tuvo que ser suspendido con 15 iguales.
Los contendientes: Olaverri e Ilundáin contra los hermanos Arbizu.
Hubo un tanto que duró 28 minutos, lo que un Raúl de unos 13 años tardó en ir y volver de misa
.
Me extraña no haber encontrado en la hemeroteca ninguna referencia. Pero seguiremos investigando.

Olaverri, cocinero antes que fraile
El profesor de la Escuela remontista de Pamplona es Jesús Olaverri, pelotari profesional de sobra conocido por los aficionados. Puede decirse que Olaverri ha dedicado toda su vida a la pelota. 
Aunque nació en Ezcaba (Navarra) el día 14 de octubre de 1930, se le considera de Astráin, pueblo al que fue a vivir su familia cuando Jesús contaba 3 años. 
Desde muy pequeño comenzó a jugar a mano, modalidad en la que destacó rápidamente. Con muy pocos años ya jugaba desafíos por los pueblos vecinos, siendo el ídolo de los aficionados de Astráin, que le seguían en masa a los frontones donde actuaba. Su pequeña figura se agigantaba en la cancha y su nombre comenzó a sonar en todos los medios pelotísticos de la provincia. 
Cuando contaba 17 años (1947ca.), jugó el campeonato navarro de primera categoría con Dufur de compañero, consiguiendo el título de subcampeones. 
También al año siguiente (1948ca.) llego a la final, esta vez con Ilundáin, saliendo derrotado ante los hermanos Arbizu, tras dos partidos, uno de ellos dramático (1), que tuvo que ser suspendido por su duración y que comentamos aparte. 
Continuó jugando a mano, interviniendo en el Torneo de Federaciones representando a Navarra, pero las manos no le respondían, se lesionaban con facilidad, y este fue el motivo de que dejase la modalidad y se pasase al remonte, donde ha sido una figura destacada 

(1) El partido más largo
A 15 iguales después de 3 horas de juego
Un tanto duró 28 minutos y hubo que aplazar la final para que actuarán los profesionales
Jesús Olaverri fue protagonista de uno de los partidos más largos que se recuerdan. Era su época de manista aficionado y se jugaba la final del Campeonato Navarro de primera categoría en el Euskal Jai.
Los finalistas eran Olaverri e Ilundáin, por un lado, y los hermanos Arbizu, por otro. El encuentro dio comienzo a las 12 del mediodía y tuvo que ser suspendido a las tres de la tarde porque tenían que jugar los remontistas profesionales. El marcador señalaba empate en el tanto 15. En este partido hubo un tanto que duró 28 minutos, lo que constituye todo un récord. Sobre este tanto hay una anécdota famosa de la que es protagonista otro remontista en activo, Raúl. El pelotari pamplonés, muy joven entonces, estaba presenciando el partido, cuando el marcador señalaba 3-2 a favor de una de las parejas, se fue a misa. Al volver, vio con extrañeza que estaban igualados a 3 y pregunto qué había pasado, la causa por la que había estado interrumpido el juego.
Imagínense su sorpresa cuando le dijeron que no había pasado nada, que habían estado todo el rato jugando. Era el famoso tanto de 28 minutos.
Nadie sabe cuánto tiempo hubiese durado ese partido, si se llega a continuar. Desde luego que hubiera marcado un récord imposible de igualar porque, ¡si en 3 horas de juego, estaban a 15 iguales!...