sábado, 20 de junio de 2026

El peor delito de Zapatero

"Duelo a garrotazos", de Francisco de Goya
El peor delito de Zapatero
"Haya perpetrado lo que haya perpetrado Zapatero con sus negocios oscuros, para mí lo más grave de todo, su delito más execrable, es el intento de volver a enfrentarnos en 2004"

Álvaro Bañón DN 18/06/2026
Zapatero ya ha declarado ante el Juez Calama. No soy Juez, ni siquiera abogado y por tanto no sé por donde seguirá su camino penal. Son delitos muy graves y desde luego, para mucha gente que le tenía como el faro moral de la izquierda, es ya una decepción. Otros nos hemos sorprendido porque, con franqueza, pensábamos que su nivel intelectual no daba para este tipo de maquinaciones. Pero, siendo grave todos estos presuntos delitos, para mí, ni aún siendo condenado, serán los peores delitos. Durante la transición los españoles dimos al mundo una lección de reconciliación. A la muerte del dictador la generación de nuestros padres, la que había vivido la guerra, contuvo la respiración porque las consecuencias de la guerra civil estaban muy presentes. La guerra civil fue algo terrible. Se cometieron salvajadas en ambos bandos, especialmente en la retaguardia. Aquí en Navarra, sabemos que hubo más de 3.000 asesinados arrojados a las cunetas por parte del bando nacional. En las zonas republicanas hubo miles de asesinatos de religiosos, quemas de iglesias y las tristemente célebres checas, donde se torturó y asesinó a miles. 40 años después, el comportamiento de la generación siguiente, en ambos lados, fue modélico. Esa generación, la de la transición, tuvo generosidad, altura de miras y se preocupó mucho más por sus hijos y por sus nietos que por sus padres.
Carrillo y Fraga
Fueron personajes como Santiago Carrillo, Felipe González, Adolfo Suárez, Fraga y el Rey Juan Carlos quienes decidieron mirar al futuro en unas circunstancias nada fáciles, en medio de una crisis económica salvaje y con atentados de ETA y de la extrema derecha semanalmente. La imagen de La Pasionaria y Carrillo sentados en el Congreso en 1977 hizo tragar muchos sapos a quienes recordaban la matanza de Paracuellos del Jarama, y la de Fraga Iribarne o Blas Piñar en el hemiciclo sobrecogió a otros. Pero esa generación, la que sí que había hecho la guerra fue capaz de ponerse de acuerdo y aprobar una Constitución con el voto a favor de todo el arco parlamentario, desde Alianza Popular hasta el Partido Comunista de España. Todo esto era y es un ejemplo mundial. Un país que 40 años después de una guerra fratricida terrible había podido entenderse era objeto de estudio. 
Pero llegó Zapatero en 2004 y sacó la guerra otra vez para ajustar cuentas. Reabrió debates ya superados, levantó muros y enfrentó de nuevo a unos y otros en bandos, enfrentamiento que dura hasta hoy. España no puede estar orgullosa de lo que hizo ninguno de los bandos en la guerra, fueron barbaridades que exceden a lo que sucede en cualquier guerra, pero sí que debe de estar muy orgullosa de como la transición fue una reconciliación entre españoles, gracias a estadistas con altura de miras. Así que haya perpetrado lo que haya perpetrado Zapatero con sus negocios oscuros, para mí lo más grave de todo, su delito más execrable, es el intento de volver a enfrentarnos en 2004.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Zapatero es evidentemente el primer responsable, pero cuando leí el otro día el artículo de Bañón me pareció un poco hipócrita en el sentido de que obvia el hecho cierto de que el sectarismo y el enfrentamiento social inoculado calculadamente por Zapatero en nuestro país mientras él y sus secuaces se lo llevaban calentito NUNCA habría podido echar raíces tan venenosas si quienes tenían presencia social e institucional para dar la batalla política y cultural (fundamentalmente, pero no sólo el Partido Popular) e impedirlo no hubieran preferido quedarse de brazos cruzados.
Y de eso Bañón no dice absolutamente nada.

Rajoy llegó al poder sólo 1 año después que el PSOE y los nacionalistas aprobaran la ley de desmemoria histórica. Podría perfectamente haberla derogado y sustituirla por una ley de concordia que protegiera el debate público y la investigación histórica del intento de envenenamiento social zapaterita.
No lo hizo, y con ello dejó el campo libre para que durante 15 años el sanchismo-zapaterismo y los nacionalistas hayan edificado el segundo mayor chiringuito de sectarismo ideológico de nuestro país: la memoria histórica.
Un megachiringuito del que, edificado sobre el sectarismo más desvergonzado, viven ahora MILES de personas (asociaciones memorialistas, institutos de memoria, "activistas" por la memoria, etc. etc.) y cuya labor de descarada propaganda ideológica afecta a CENTENARES DE MILES de personas.

Para nuestra desgracia sigue habiendo en nuestro país demasiada gente que piensa que la cultura no tiene importancia y que lo único que importa a la hora de obtener y mantener el poder político es la economía y que desdeñan a quienes se preocupan de confrontar valientemente el pensamiento único que trata de imponer el sanchismo.
Y para nuestra misma desgracia medios como el Diario de Navarra siguen sin rectificar la torpeza cometida hace 20 años cuando decidieron rendirse al nacionalismo vasco y proscribir los topónimos correctos en español pensando que así eran más molones.

Carmelo dijo...

Absolutamente de acuerdo con Anónimous.
Y no olvidemos que mucho antes de declarase la Guerra Civil, Largo Caballero ya fue inculcando en la sociedad la guerra civil, armó a su gente de las casas de pueblo con pistolas, dieron golpes de estado y asesinaban desde años atrás a miles de sacerdotes y monjas, quemaron iglesias y muchas mas barbaridades. Largo Caballero deseaba esa guerra y la provocó de muchas formas desde el año 31-32, la guerra se inició el año 1936. Saquen conclusiones.
Gracias Pachi