martes, 8 de febrero de 2022

La mariposa de la Torre de Erroz

La mariposa, en el arranque de la Avda. de Barañáin
Cuando uno mira un edificio desde su vertical, suele aparecer una figura geométrica: cuadrado, rectángulo, pentágono... Pero si te aparece una mariposa, ten por seguro que estás mirando la Torre de Erroz. 

ARQUITECTURAS SINGULARES
Torre de Erroz, el edificio de Pamplona que es una mariposa
El edificio fue una iniciativa osada para la época, culminado con la genialidad de aterrazarlo. Hasta evoca un pueblo del Mediterráneo
Aquí se percibe con claridad que la torre termina en un ‘poblado escalonado’ DN
ISRAEL NAGORE (05/02/2022)
Semblanza
Paseando por la Vuelta del Castillo entre los árboles que empiezan de florecer, surge el perfil de lo que parece ser una formación rocosa, como si fuera un menhir moldeado o un monolito de piedra. La historia de las ciudades está marcada en ocasiones por la aparición de edificios que constituyen un símbolo de su progreso y son reflejo de la evolución de la disciplina arquitectónica.
En Pamplona hay un edificio que es una mariposa y que tiene un poblado aterrazado posado en la azotea, aunque no se ven, bueno, se ven sólo a vista de pájaro o desde la distancia. Un edificio de vanguardia, que rompió moldes y sacó a la ciudad de cierto oscurantismo arquitectónico, metiéndola de lleno en la modernidad.

La torre de Erroz (1965), que ocupa hoy en día un emplazamiento privilegiado, debe entenderse en el contexto de la época y el desarrollo urbano de la ciudad de los años 60. Por aquel entonces, el sur de Pamplona, más allá de la Vuelta del Castillo, formaba parte de un paisaje casi rural, considerado las afueras de la ciudad. Los promotores no se atrevían a construir al otro lado del parque, que era en aquel momento considerado una barrera insalvable, destinado en todo caso a bloques de vivienda para la clase trabajadora.
1933 Chalet (obra de Eusa) y finca de Carlos Erroz. Curiosa veleta. Ala izda. la Clínica San Miguel
Todo cambió cuando un constructor atrevido, Carlos Erroz, en un ataque de insensatez o visto hoy de clarividencia emprendedora, se decidió a llevar a cabo un edificio de viviendas de primer nivel, imagen de una nueva sociedad urbana y de la creciente burguesía.
La ocasión se aprovechó para ensayar el modelo de desarrollo de los nuevos barrios y de edificación aislada, para lograr viviendas con la mejor iluminación y ventilación, eliminando los patios interiores y las calles cerradas características de los ensanches tradicionales.
 Javier GuibertFernando Redón
Para encargarse del proyecto se iba a contar con dos de los arquitectos del momento; Fernando Redón y Javier Guibert. En un solar irregular pero sin la necesidad de ajustarse a la trama urbana, pudieron experimentar de forma libre, hasta que Guibert, que habitualmente se encargaba de la organización general, dio con una solución adecuada: “Fernando, encajo cuatro viviendas por planta, todas con tres orientaciones, ventilación cruzada y buen soleamiento. Pero me sale una mariposa”.
Sí, porque el plano del edificio es una poco convencional y brillante mariposa, que se abre al sur, con dos viviendas por cada ala y un núcleo de acceso para cada una. Las viviendas son grandes y extensas con doble entrada y ascensor propio y daban respuesta a los modelos familiares y estructuras sociales de la época. La planta se repite hasta el octavo nivel donde el edificio empieza a escalonarse.
Y es aquí donde Redón y Guibert sacaron el conejo de la chistera, mostraron su enorme talento y nos dieron una lección magistral -y acelerada- sobre como se acaba una torre. Sí, porque los edificios, como las personas tienen pies y cabeza y tanto en el suelo como en la cubierta “tienen que pasar cosas”; no deben terminarse como quien corta un salchichón.
Y entonces la mariposa empezó a aterrazarse y a aterrazarse y aterrazarse… Y lo hizo de norte a sur, buscando las mejores orientaciones y preservando el soleamiento de los edificios vecinos, en un ejercicio habilidoso de modelado volumétrico y respuesta a la ordenanza.
A partir de la octava planta, la mariposa empezó a aterrazarse y a aterrazarse y aterrazarse…
El resultado es una silueta sorprendente, que permite asociaciones evocadoras con las ciudades antiguas o con los pueblos mediterráneos aterrazados. Sí, un pueblo de una colina griega, pero en la Vuelta del Castillo. El uso de piedra caliza blanca, los pliegues de fachada y remates biselados contribuyen a crear una imagen escultórica, de talla esculpida, como si fuera un peñón de roca.
07.09.74 Casa de las Hiedras, de Fernando
Redón Huici. El edificio, ocupaba el solar de
su casa natal. de su abuelo Serapio Huici.
Sobre la arquitectura existen en ocasiones todo tipo de opiniones y la creencia equivocada de que sobre gustos no hay nada escrito. El ser arquitecto te convierte en víctima ocasional de una pregunta un poco incómoda, ¿cuál es tu edificio favorito? Esto creo que viene a ser como preguntar a un músico por una canción, o a un inglés por su cerveza preferida. No hay una única respuesta ¿no? O igual sí; si pudiera elegir donde vivir en Pamplona escogería en la torre de Erroz.

CLAVES:
Autores: Fernando Redón Huici. Pamplona. (1929-2016) y Javier Guibert Tabar. Pamplona. (1925-2011).
Hiedras 2 1974

Educación:
Fernando Redón estudió Arquitectura en las Escuelas Superiores de Barcelona y Madrid, donde obtuvo el título en 1957 y se doctoró en 1968.
Fernando Guibert estudió Arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Madrid titulándose en 1957, obteniendo el título de doctor en Arquitectura por la Escuela de Madrid en 1967.

Obra y premios significativos:
Edificio las Hiedras (1961).
Torres de Huarte (1963).
Club de Golf Ulzama (1967)
Referencias. Más información sobre este edificio en la Tesis doctoral Fernando Redón Huici. Arquitecto, de Luis Fernández Salido (†).

domingo, 6 de febrero de 2022

¿Qué pasa en UPN? por F.J. Vaquero Oroquieta


Qué está pasando en UPN                                          por Fernando José Vaquero Oroquieta
Con motivo de la votación en el Congreso de los Diputados del proyecto de reforma laboral, los dos diputados de UPN, Sergio Sayas y Carlos García Adanero, se han ganado una gran notoriedad. Si bien su voto negativo no resultó determinante en el resultado final, se han evidenciado algunas de las características más cuestionables del régimen partitocrático. Empero, si bien los diputados son titulares de los escaños como portadores de la soberanía popular, son sus estructuras directivas las que deciden todos los detalles de la política parlamentaria; una perversión del espíritu liberal de nuestro régimen.

Por lo que respecta a Navarra, al margen de los numerosísimos posicionamientos a favor o en contra del comportamiento y motivaciones de ambos parlamentarios en tan apretadas jornadas, se percibe de manera generalizada –desde el dolor y el miedo o desde la alegría indisimulada- que UPN atraviesa una profunda crisis. No en vano, muchos electores de UPN temen que se inicie una deriva análoga a la que sufrió Unidad Alavesa y que terminó, tras cambios en su liderazgo, escisiones, denuncias cruzadas, etc., con la desaparición electoral del partido y su disolución final en junio de 2005. Anticipemos una conclusión: entre ambas experiencias partidistas hay abismales diferencias.

La primera de ellas es que UPN, desde su nacimiento, ha mantenido el liderazgo del centro-derecha navarrista. Ciertamente, no lo ha sido de manera unánime y pacífica; habiendo sufrido crisis diversas que dieron lugar a nuevos partidos incluso: Regionalistas Navarros (1992), de la mano de afiliados tudelanos de UPN, que pronto desapareció; Convergencia de Demócratas de Navarra (1995-2011); un refundado Partido Popular de Navarra (desde 2008).

Volviendo a la votación del jueves, recordemos que no es la primera vez que un parlamentario regionalista vota en contra de lo ordenado por las máximas instancias del aparato: también fue el caso de Santiago Cervera, quien votó en contra de los presupuestos generales de 2008 de José Luis Rodríguez Zapatero, al igual que los diputados del Partido Popular; mientras que Carlitos Salvador, el otro parlamentario regionalista, se abstuvo siguiendo disciplinadamente las instrucciones. Cervera saltaría, a raíz de ello, al Partido Popular refundado, tras la ruptura del pacto UPN-PP; hoy mismo es un outsider de la política navarra, escribiendo regularmente en el nacionalista vasco Diario de Noticias su recomendable sección Republicanismo; siempre chocante y heterodoxa.

De hecho, fondo y forma de ambas crisis fueron similares: la dirección del partido exigió a sus cargos parlamentarios una votación al servicio de los intereses del Partido Socialista. ¿Y eso, por qué? Veámoslo.

Los estrategas y poderes fácticos navarristas –Diario de Navarra, Antonio Catalán y la propia UPN- consideran que la gobernabilidad de Navarra debe centrarse en el eje UPN/PSOE. Esta es la estrategia de UPN: no puede gobernar en solitario por falta de apoyos y nunca podría pactar con las fuerzas nacionalistas; quienes han afirmado reiteradamente su pretensión de eliminar a UPN, de la vida pública, como representante de las “viejas élites”. En esta perspectiva, el PSN-PSOE es la clave de toda fórmula gubernamental en Navarra.

Pero no parece ser, la anterior perspectiva estratégica, la causa real del desencuentro de los dos parlamentarios con la directiva de su partido; más bien un choque de egos –alimentado por rivalidades profundas- disparado por una decisión comunicada, a modo de mandato, sin debate alguno ni explicación por parte de Esparza.

La estrategia de tender puentes hacia el PSN-PSOE responde a la denominada “teoría del quesito”: en Navarra existiría de manera estable un tercio de electorado centro-derechista, otro socialista, algo menos de uno, nacionalista vasco. Esta tesis debe ser matizada en el sentido de que un actor acaso coyuntural, como es Podemos, rompió dicha foto fija, dibujando un fenómeno inesperado, marcado por unas nuevas generaciones, mayoritariamente progresistas, que pretendían un espacio propio; eso sí, jamás compatible con UPN.

No obstante, las transformaciones ideológicas y directivas experimentados por el PSOE, tanto a nivel nacional como regional, invalidaron por completo la operatividad de la teoría. Dos no bailan si uno no quiere y, además, puede elegir.

UPN viene sufriendo una dura travesía del desierto desde que perdiera el gobierno, a resultas de las elecciones forales de 2015, sin que se visualice su fin. Por eso, las maniobras de Esparza que, en lo conocido, se concretaban en un cambio de cromos –ayuntamiento de Pamplona por reforma laboral-, responden a esa voluntad de tender puentes a los socialistas navarros como sea y, acaso un día, facilitar un cambio de orientación del PSN-PSOE en su políticas de alianzas. Una empresa que no se presenta fácil, dado el desprecio –casi odio- que reiteradamente le vienen manifestando María Chivite, Santos Cerdán, personaje de enorme influencia en el entorno de Pedro Sánchez, Ramón Alzórriz y demás figuras del socialismo navarro. A pesar de ello, se sigue apostando por esta alternativa; de ahí la virulenta columna publicada por Dulanz, en Diario de Navarra, descalificando despiadadamente a los dos célebres parlamentarios navarros.

UPN no es Unidad Alavesa, afirmábamos. Efectivamente, la implantación territorial de UPN es ejemplar; nada que ver con el impacto casi exclusivamente vitoriano de la fenecida Unidad Alavesa. Por otra parte, ninguna otra fuerza del centro-derecha, en Navarra, tiene el liderazgo, apoyos, implantación o trayectoria institucional de UPN. En Álava, aunque declinante, la estrella del PP siempre constituyó un factible refugio del difuso alavesismo; y sin necesidad de mayores convulsiones.

Ciudadanos Navarra, por su parte, no es una excepción de la crisis nacional del partido. La senadora Ruth Goñi lo abandonó muy pronto, evidenciando la existencia de dos grupos en lucha interna por el control del partido. Goñi, políticamente hablando, tiene dos alternativas: o se busca un hueco en UPN o PPN, o se marcha a su casa. Es una cuestión personal, sin mayor calado político. Mientras tanto, los restos de Ciudadanos, liderados por el siempre inasequible al desaliento Carlos Pérez-Nievas, ya saben que no podrán contar con el valladar protector de Navarra Suma; de modo que sus escasos cargos públicos desaparecerán tras futuras elecciones. Ciudadanos perdió su oportunidad… y Pérez-nievas ya fracasó al frente de CDN.

El Partido Popular de Navarra apenas mantiene dos parlamentarios forales, ganados gracias a la coalición Navarra Suma, y concejales que no llegan en número a los dedos de una mano. No es mucho. Con una líder, Ana Beltrán, que dirige desde Madrid el partido, no es fácil que, aunque dispusiera del refuerzo de los dos parlamentarios todavía hoy en UPN -si éstos optaran por incorporarse a las filas populares- esté capacitado para disputar a UPN el liderazgo del centro-derecha. Y ello por varias razones. En primer lugar, el electorado navarro se caracteriza por una fidelidad superior al de otras comunidades españolas. La idiosincrasia de nuestras gentes, las fidelidades familiares y de intereses, la existencia de tan consolidadas como antagónicas culturas políticas, el anclaje mental forjado por el terrorismo durante años…, el conservadurismo sociológico electoral de los navarros, en definitiva, juega en contra del refundado Partido Popular. A ello se le suma una estructura territorial muy débil; la ausencia de figuras carismáticas; la inexistencia, durante estos años de paraguas de Navarra Suma, de una línea propia. En definitiva, es un partido invisible. Si ya en su refundación, y con mimbres e ilusiones mucho más poderosos, no logró disputar, ni de lejos, el liderazgo de UPN, difícilmente lo hará mañana, aunque contara con refuerzos procedentes del malestar y tensiones de UPN. También en futuras convocatorias electorales, guste o no, el criterio del voto útil seguirá jugando en favor de UPN y en detrimento de Ciudadanos y PPN.

Por lo que respecta a VOX, es inimaginable que, a corto plazo, pueda beneficiarse de la crisis y segura marcha de los dos parlamentarios. Sergio Sayas, muy patriota sin duda, difícilmente casaría con la permanente denuncia de la ideología de género que abandera VOX. Una formación que sigue sin resolver, de manera inequívoca, su posición ante los fueros navarros; cuestión que, aunque sentimental, sigue siendo determinante en la política navarra, especialmente entre sus electores de ideas más tradicionales. En cualquier caso, si algo comparten Miguel Sanz, Javier Esparza y prácticamente todas las demás figuras públicas de UPN, pero también desde el PPN y Ciudadanos, es que con VOX a ninguna parte. Nada indica que Sayas y García, en su futuro juego político, detenerlo, sean una excepción a esta táctica también avalada desde Diario de Navarra.

El peor escenario posible para el centro-derecha navarro sería el de una nueva escisión en UPN. Ciertamente, en el congreso partidario, de junio de 2020, que eligió a Esparza por un 59’29% de apoyos frente a un 41’7% de los conseguidos por Sayas, se escenificó una cierta fractura y notables discrepancias temperamentales; más que de línea política, si bien Sayas intentó presentarse como más “progresista”.

El desánimo de muchos afiliados y cargos públicos de UPN, ante el actual estado de cosas, será contrarrestado en parte, por las decisiones adoptadas este viernes y sábado; de modo que UPN, controlados Ejecutiva y Consejo Político por los esparzistas, aunque sin unanimidad, hará todo lo posible para evitar males mayores. Además, el apoyo incondicional de Diario de Navarra y las élites situadas en el entorno de UPN, dificultarían en extremo cualquier asomo de escisión. No, UPN no será Unidad Alavesa. La situación de UPN, en todo caso, es muy dura. Prioridades de ahora mismo: contención de daños y unidad en torno al mando para anegar cualquier amago escisionista.

El futuro de UPN, haga lo que haga, pasa por las decisiones del PSN-PSOE. Tal vez por ello, UPN no se haya planteado en serio dar la “batalla cultural” que algunos vienen reclamando en el resto de España; pero también en Navarra. Dar la “batalla cultural” implica ser consciente de que la mera gestión de lo estrictamente político y de la economía no determinan los cambios de mentalidad. Un cambio antropológico de inevitables derivas políticas. Nacido para gobernar, y habiéndolo hecho durante muchos años, la UPN de la travesía del desierto no termina de encontrar unas tácticas acordes con una estrategia que los hechos han desmentido. Tal vez por ello, UPN ha permitido, con su inacción, que un actor minúsculo como es VOX, plantara cara a los panvasquistas con motivo de la batalla de Noáin; impugnando, simbólica y materialmente, la legitimidad del relato de los supremacistas vasquistas en uno de los que consideraban como exclusivos y sacrosantos espacios. Y eso que UPN alardea de tener una cuarentena de sedes abiertas... Todo un logro, sin duda. Pero, además de ser sede del comité local y de los concejales electos, ¿se realizan, en esos locales, labores de formación política, captación de voluntades, trabajo sectorial, visibilización del mensaje y doctrinas regionalistas? ¿Se ha planteado, realmente, dar la batalla -con editoriales, asociaciones y empresas culturales, de montañismo, etc.- al omnipresente vasquismo secesionista? Una batalla cultural que no puede limitarse a impartir una charla, de vez en cuando, a los ya convencidos…
Javier, no es no. Y me estás poniendo jaqueca
Toda estrategia política debe disponer de unos medios tácticos adecuados y proporcionados. Y toda estrategia debe revisarse y, si es necesario, ser reformulada; con la consiguiente elaboración de nuevos instrumentos sociales al servicio del cambio político.

UPN está en baja forma. Sus militantes están desmoralizados. “Esparcica no ilusiona”, “es un candidato siempre perdedor”. Pero siguen comportándose como si la “teoría del quesito” permaneciera intacta y los socialistas vayan a terminar irremediablemente rendidos en sus brazos. Efectivamente, UPN nació para gobernar. Pero ya no lo hace. Y puede que tarde mucho en hacerlo. Si quiere hacerlo, tendrá que trabajar como si nunca volviera el PSN-PSOE a dirigirles la palabra. No les queda otra.
Fernando José Vaquero Oroquieta

sábado, 5 de febrero de 2022

Jose Mari Iglesias, "el mozo del chaleco"

Cinco años después de la entrada dedicada al "Mozo del chaleco", me llega por fin la ansiada noticia:

"Buenos días Pachi.
Tengo información relativa a la fecha e incluso al nombre de quien es tu "mozo del chaleco".
Falleció el pasado jueves día 20 de enero de 2022 y su fallecimiento en el universo osasunista fue noticia, su nombre era José María Iglesias Echeverria, fue fundador de la Peña Anaitasuna y el diseñador de su escudo.
Las fotos corresponden al 18 de julio de 1953, porque ese año duraron las fiestas hasta el 20 de julio.
Según su hijo, no iba de blanco porque ya no eran los días tradicionales de las fiestas de nuestro querido patrono.
Me dice su hijo que el toro le hizo una herida en la parte de atrás de la rodilla-muslo; además del palizón que le dio el toro, estuvo algo de tiempo de baja. Y bastante más, soñando con los bufidos del bicho.
Le atendieron en la enfermería de la plaza en la que entonces estaba el Doctor Armendáriz que también era el médico de Osasuna, el era trabajador del Club también.
El no vio la publicación, la encontró el otro día el marido de su hija y hoy hemos hablado del tema y le he dicho le voy a mandar un mail al bueno de Mendiburu.
No pongas mi nombre, pon si quieres datos recabados gracias a la familia."
Un millón de gracias, amigo.

Jose Mari Iglesias y Osasuna
con Ezcurra 1988
Con motivo de su fallecimiento, el 20 del pasado enero, toda la prensa navarra se ha hecho eco del papel jugado por Jose Mari como empleado de Osasuna durante 52 años y que después continuó trabajando en su archivo hasta casi el día de su muerte. Nos lo recuerda con cariño Echeverría:
Iglesias llegó al club en 1942, con 13 años, donde comenzó a realizar trabajos como botones. En 1988 entró al club su hijo, José Mari Iglesias Marcellán, y su nieto, Óscar Iglesias Mina, tercera generación de los Iglesias en el club, trabaja también en la entidad navarra atendiendo a los socios.
Toda esa ardua labor, partido a partido, es el legado que deja José Mari Iglesias Echeverría. Los osasunistas más veteranos le conocían bien, ya que atendía consultas, expedía tarjetas de socios, cobraba recibos a domicilio y era parte inseparable del paisaje de las viejas oficinas de la Plaza del Castillo, donde trabajó con numerosos presidentes (de Lizarza a Garro) y varios gerentes. Uno de estos, Ángel Vizcay Martínez le animó a zambullirse en la recopilación y actualización de los datos del equipo, tarea que ha realizado mientras la salud se lo ha permitido, en concreto hasta las tres últimas jornadas de la actual Liga, tanto del primer equipo como del Promesas, según relataba su hijo.

Jose Mari y el Encierro
Con la Peña en 1949
Sin embargo, el único que habla de la relación de Iglesias con los Sanfermines y el Encierro, es Jose Mari Esparza en un soberbio artículo escrito en 2011, titulado "José Mari Iglesias, el socio número 20" (pincha). En él nos dice Esparza:
"Pamplonés de pura cepa, ha disfrutado de la juerga, aunque sin pasarse. Le gustaba vivir los sanfermines a conciencia. Desde pequeño veía (el Encierro) desde el balcón de casa, y corrió después hasta que en 1953 recibió una puntada de 7 cm en la rodilla en el callejón. En la enfermería le atendió el doctor Antonio Armendáriz, que también lo era de Osasuna. Los días siguientes sólo veía toros por todas las partes y decidió no correr más."
Como veis, Esparza tampoco le da mayor importancia, quizás porque el propio Iglesias tampoco le daba o, lo más probable, prefería olvidarlo.
Pero lo que descubrí hace 5 años en la entrada titulada "1953, Callejón, 'el mozo del chaleco' " supera con mucho los titulares habituales, ya que su cogida tuvo unas características muy especiales.

Buscando al mozo del chaleco
"Rondará los 90 años. Ojalá siga vivo para, aunque tarde, hacerle justicia. Si alguien lo conoce, que haga el favor de enseñarle estas fotos.". Así decía yo hace cinco años.
Jose Mari nació el 16, marzo de 1929. Tenía pues 88 años cuando, en 2017 hice esa entrada. Falleció el pasado jueves, día 20 de enero, con casi 93 años. Así pues, aunque pudo ver la entrada, no la vio. Pero sus hijos sí van a ver con detalle que su cogida no fue ninguna tontería. Y me alegro de que las únicas secuelas que le quedaron ("un tiempo soñando con los bufidos del toro") fueron sicológicas.
Fue en 1953, el 18 de julio de 1953 (aunque en alguna foto de Bozano aparece el 12) cuando un toro negro y muy astifino se cebó con él en el Callejón. 

La tragedia de Jose Mari
1. Jose Mari, "el mozo del chaleco"; 2. "El dormido"; 3. "El apegado"
Conseguí, al principio (2013) cuatro imágenes del mozo del chaleco. Bueno, pues en cada una de ellas ponía una fecha distinta: 1917, 1953, 1956 y 1960. ¡Quién podía suponer que el cogido en cuatro años distintos y tan distantes era la misma persona! Ahí está la tragedia de este mozo. Con la de miles de fotos que se han hecho del encierro, resulta muy complicado relacionar entre sí esas imágenes y darse cuenta de que se trata de cuatro fases de una sola cogida de una única persona: Jose Mari Iglesias Echeverría. La fecha disparatada de 1917 (sería con la Plaza Vieja) me ha hecho dudar -una vez más- de las fechas que suele atribuirse a fotos y vídeos del encierro. Pero, sobre todo, me ha ayudado muchísimo el que Jose Mari llevara chaleco; y han sido también de gran ayuda los dos mozos caídos, uno ("el apegado") encima de otro, y tan compenetrados que parecían una unidad. "El dormido", a pesar de todo lo que ocurre y bien cerca, tropezando la pata del toro con él, jamás moverá un músculo  Supongo que tuvieron que "despertarle" cuando pasó el peligro.

Secuencia
Hay algunas más, pero las que os presento dan una idea cabal de lo que tuvo que pasar Jose Mari. No me extraña que no le quedaran ganas de correr más. Pagó de sobra su tributo al Encierro

Foto 1
Abajo y en el centro de la imagen, vemos en el suelo a Jose Mari, a quien le ha pasado la manada por encima. Un toro se desentiende de la manada y se vuelve hacia los mozos que vienen por la izquierda.

Foto 2-3
En la 2, el toro frena en seco a todos los mozos. Arriba, a la derecha, vemos al dormido y a su apegado. Abajo, a la derecha, un mozo se echa las manos a la cabeza. Ésta es la única foto en la que no vemos a Jose Mari.
En la 3, el toro embiste a un mozo al que llevará casi contra la pared derecha. Entre los tres toros, el dormido y el apegado, mimetizados.

Foto 4
Estamos ante una foto (y postal en color) mítica del Encierro que, desde niño, he visto en muchos expositores. El toro acuna entre sus cuernos al mozo que tiene espacio pasar entre la espada y la pared. Al doblar sus manos, carga sus cuartos traseros sobre la cabeza de Jose Mari. Éste parece tener un agujero en su muslo derecho, causado probablemente por alguna pezuña al pasarle por encima la manada.
Todo el grupo de la derecha empieza ya a desalojar la zona, mientras el dormido y su apegado siguen a lo suyo.

Foto 5
Jose Mari se ha debido incorporar y el toro le lanza una puñalada que engancha la garra izquierda del pantalón. En su mano derecha parece llevar un periódico enrollado que, hasta ahora, no habíamos visto.
El dormido y su apegado sin cabeza, a lo suyo.

Foto 6
El toro empuja a Jose Mari, que ha perdido el periódico (no; ver fotos 9 y 10), contra la pared. El pitón izquierdo destaca nítidamente a escasos centímetros de la manga de la camisa del mozo del chaleco. 
Por fin vemos que el apegado tiene cabeza. Y que parece que va a incorporarse para escapar. El dormido continúa su sueño.

Foto 7
El toro ha enganchado a Jose Mari por la rodilla. Él se agarra al bicho con las dos manos. Vemos el destrozo que le ha hecho antes en la garra derecha del pantalón.
El apegado se está escapando sigilosamente mientras, en el ángulo superior derecha, un mozo cita al toro con un periódico.
El dormido, que sólo tiene un zapato, a lo suyo.

Foto 8
Con la rodilla atravesada, Jose Mari es lanzado por el aire al otro lado del callejón.
Aparece alguien, bien cerca, queriendo ayudar. Es la única foto en que no vemos al dormido.

Foto 9
"El que quería ayudar" va a intentar pasar entre la barrera y el toro. Jose Mari toca suelo y queda desvalido a merced del toro.
El dormido recibe un golpe de la mano derecha del toro.
En este instante dramático acaba la secuencia. Jose Mari no tuvo más que la cornada que hemos visto. Mi opinión es que "el que quiso ayudar", al pasar, se llevó al toro y ayudó de verdad a Jose Mari, que ya estaba totalmente perdido.

Actualización 13 y martes de septiembre 2022
Foto 10
Fechada en 1940 y de Galle, acabo de encontrar en AMP la que parece ser la última de la secuencia. Efectivamente, "el que quería ayudar" se llevó al toro, que se desentiende por fin de Jose Mari y mira hacia el ruedo. En estas dos últimas fotos se ve que Jose Mari nunca había perdido el periódico, que sigue agarrando con su mano derecha.
El "dormido", al recibir el manotazo del toro (foto 9), ha sido desplazado hasta tapar con su pie izquierdo la zapatilla.
Supongo que alguien, al acabar el peligro, habrá avisado al dormido, quien se merece un gran aplauso por su serenidad.

En resumen, todas estas fotos, aunque figure que son de años diferentes, son del mismo año, 1953, del mismo Encierro, sábado 18 de julio, y del mismo mozo: Jose Mari Iglesias, "el mozo del chaleco".

El Diario de Navarra del domingo, 19 no pone el nombre ni habla de la cogida. Pero sí trae 3 de las fotos y el autor de las mismas: Galle. Todo un documento.
¡Misión cumplida!

viernes, 4 de febrero de 2022

"Esporrín: la metamorfosis", por Chon Latienda

Lo que va de ayer a hoy mismo
Pocas horas después de este artículo, tras la rebelión de Sayas y Adanero, la Esporrín se siente más cargada de razones... ¿Se vendrá arriba y presentará ahora la moción de censura contra Maya para cumplir su sueño?
LKN: Adanero y Sayas recogiendo sus pertenencias junto a la puerta de UPN
J.C. Cordovilla

"Esporrín: la metamorfosis"                                                             Chon Latienda 03/02/2022
Cuando termine esta legislatura cumplirá 20 años en la política activa: 16 años como concejala en el Ayuntamiento de Pamplona, y 4 como parlamentaria. Casi media vida. Siempre en la oposición. Será recordada por su euforia desatada en la noche electoral de mayo de 2019 con su “¡Agur Asiron!” y por tener que salir escoltada del Ayuntamiento, el día de la investidura de Enrique Maya, al ser abucheada y perseguida por una turba batasuna que de democracia entiende poco y pretendió que el PSN votara al nefasto Asiron. Me estoy refiriendo a Maite Esporrín, la que tildó a Asiron de machista y prepotente; la que suspendió al gobierno municipal de Bildu diciendo que “ha sido un chanchullo de amigos, con gestiones a empresas afines”; la que en mayo de 2019, y siguiendo el discurso de Pedro Sánchez y María Chivite, dijo que “por principios”, “el Partido Socialista no va a negociar nada con Bildu”, discurso en el que basaron su campaña electoral y que siguió hasta que, el hoy defenestrado Cerdán, cocinó con Bildu la investidura de Chivite.

Y llegaron las elecciones de 2019. Los ciudadanos de Pamplona premiaron la oposición del PSN y UPN al gobierno de Bildu y ambos sumaron 5 concejales más en detrimento del equipo de gobierno de Asiron. Esporrín dijo: “La ciudadanía ha reconocido nuestro trabajo en la oposición, ha sabido valorarlo”. Pero al alimón con la línea marcada en el Gobierno de Navarra, Esporrín empieza a estar cada vez más cerca de la extrema izquierda de Bildu. En octubre de 2020 ya votó en contra de la reprobación de Abaurrea (Bildu) después de lo sucedido en el chupinazo de 2019, hechos por los que Abaurrea ha sido condenado e inhabilitado. Un mes después, Esporrín ya decía: “No tengo dudas de que se puede llegar a acuerdos con Bildu. No lo veo mal. Es un partido más que está ahí, con sus votos”. Claro que sí, estos son mis principios en 2020 y, cuando toque, si no te gustan tengo los de 2019.

Esporrín (PSN): del "Agur Asirón",
al plante a Maya pactado con Asirón
En diciembre de 2020, el PSN de Esporrín aprobó los presupuestos de 2021 al aceptar Navarra Suma todas las enmiendas que los socialistas habían presentado. “Hay que apoyar a los gobiernos en estos momentos y nosotros así lo hemos hecho y lo estamos haciendo allí donde la ciudadanía nos necesite”, dijo el PSN. “Hay que arrimar el hombro”, le decía Pedro Sánchez a la oposición en el Congreso de los Diputados, pero el PSN no está dispuesto a arrimarlo de nuevo y ya ha dicho que no apoyará los presupuestos de Pamplona para 2022, aunque Esporrín pretende mangonearlos imponiendo al equipo de gobierno lo que debe y no debe hacer. Y al mismo ritmo que Pedro Sánchez pactaba con Bildu en el Congreso de los Diputados, Esporrín se ha ido sumando a las típicas ekintzas de Bildu en el Salón de Plenos: mociones, abandono de Pleno, reprobaciones (ya van ocho) a varios miembros del equipo de gobierno… Por el contrario, ni reprobación ni apoyo a la modificación del reglamento del pleno para prohibir el nombramiento de cargos de libre designación -como el de asistente de Bildu, el inhabilitado Abaurrea- a aquellos que hubieran sido condenados por los tribunales en ejercicio de su cargo; la misma resistencia que tuvo el PSN para exigir la dimisión del imputado Ayerdi. También por primera vez se ha visto a Esporrín compartir rueda de prensa con un integrante de Bildu, algo que no ha hecho con Navarra Suma ni cuando han llegado a acuerdos.
Escraches xenófobos a Maya en su primera alcaldía. Luego vino Asirón
Y hoy, día 3, van a por la tercera reprobación al alcalde. Maya ha tenido la osadía de vincular delincuencia con grupos de menores extranjeros, vamos, de hacerse eco de que en Pamplona está pasando lo mismo que en el resto de España. “Declaraciones xenófobas”, dice la oposición mientras algunos le recuerdan a Maya, en tono despectivo, su origen natal uruguayo. Menudo papelón el de la concejala recién incorporada al grupo del PSN, Cecilia Ulzurrun, miembro de Libertad Ya, teniendo que hacerles los coros a los pupilos de Otegi.
Veremos si en las elecciones de 2023, que seguro querrá jubilarse siendo concejala, los pamploneses le reconocen a Esporrín su trabajo en la oposición en comandita con Bildu.

“Hay momentos en la vida de todo político en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios”. (Abraham Lincoln)
Chon Latienda Urroz 
Comentarista política

miércoles, 2 de febrero de 2022

Alertas y refugios. La guerra en Pamplona

1936 Erich Andres Pamplona desde la torre norte de la Catedral
Esquina del Hotel La Perla
Pamplona, 1936, ha comenzado la guerra. Un par de vigilantes, uno con prismáticos, otean el horizonte desde la torre norte de la Catedral para detectar con la máxima antelación algún avión enemigo y activar la sirena.
Ésta, de Erich Andres, será una de las primeras en que aparece la torre de San Lorenzo (sobre la boina del requeté de la derecha) sin el chapitel que lució desde 1902 hasta junio de 1936.

Navarra (Pamplona, Tudela, Lumbier...), no siendo frente de guerra ni zona de combate, fue bombardeada cinco veces (Pamplona, tres) durante la Guerra Civil. Los bombardeos no eran contra objetivos militares, sino de castigo contra la población civil.
Para minimizar las consecuencias se creó, al menos en Pamplona una red de alertas, sirenas y refugios que avisaran y protegieran a la población
Tras la cuerda que cuelga del badajo de la María, la sirena eléctrica
En la misma torre norte, en la plataforma de madera desde la que se toca la María, hay una gran sirena eléctrica, utilizada en la guerra civil para avisar la llegada de la aviación enemiga.

Refugios
Esquina del Casino Eslava
En la red no he encontrado más que esta información sobre los lugares donde los pamploneses se refugiaban en caso de bombardeo:
"y sus porches (Plaza del Castillo) en su momento se utilizaron como refugio durante la Guerra Civil Española".
Las esquinas de la Plaza estaban protegidas con sacos terreros.
No he tenido más remedio que recurrir a la hemeroteca de Diario de Navarra para enterarme de que en la calle Curia, 15, se suprimió el refugio que había y se habilitó otro en Sarasate 2-4 (04/08/1937).
O de que el 11/12/1937 DEFENSA PASIVA ANTIAEREA PAMPLONA informaba de que, hechos los trabajos de fortificación en el Refugio sito en la Avenida de San Ignacio, se pone en conocimiento del público que a partir de hoy, día 10, queda habilitado nuevamente como albergue.
En Madrid, las estaciones de metro fueron refugio
También, el 24/12/1937 DFFENSA PASIVA ANTIAEREA hace saber por el presente que queda anulado el Refugio de Mercaderes número 3 (Casa de Unzu). Pamplona 25 de Diciembre de 1937. II Año Triunfal.

Medidas de seguridad
También en la hemeroteca de DN 12/02/1938 he encontrado algunas medidas que me han sorprendido mucho:
El búnker del Frontón López
EN EL SOTANO I. Disponer en cada casa de un refugio capaz para todos los habitantes de la misma. Proteger los huecos y luces con sacos terreros y, si hace falta, reforzar su interior con vigas o maderas. La puerta será resistente y de buen ajuste, y tendrá preparada una salida de socorro. Que en su proximidad no haya cañerías de agua o gas ni cables de alta tensión. 
II. En ese refugio, acondicionado exclusivamente para tal, se mantendrá
a) Picos palas, etc.. para desescombro.
b) Linternas eléctricas para las averías del alumbrado.
c) Un botiquín de urgencia y además: Un kilo de polvos de gas, 200 gramos de bicarbonato, un trozo de jabón verde de cocina, medio litro de alcohol y un litro de petróleo. Varios cubos de agua y un kilo de cal viva en recipiente cerrado.
d) Vasijas cerradas herméticamente con agua potable de reserva.
Búnker y Frontón. Sitna 2004 (izda) y 1927-34
e) Engrudo y tiras de papel fuerte al objeto de impermeabilizar todas las rendijas en el caso de agresión con gases.
f) Sillas y bancos para descansar.
EN EL DESVAN 1.º Desalojarlo de toda materia incendiable que no sea absolutamente imprescindible. Esta última se ordenará de forma que ocupe el menor espacio. 2.° Cubrir el piso del desván y el rellano superior de la escalera con una capa de arena seca de 5 cm. de espesor...

Al refugio, que vienen los nuestros
11.11.37 Estación Autobuses
Un detalle que no he visto tratado en ningún sitio: si hacemos caso a las fechas de esa foto del Sitna, Toribio López, el del Frontón López, 2 años antes de la Guerra como mínimo, ya había mandado construir un búnker antiaéreo en previsión de que Pamplona fuera bombardeada. Y teniendo, como tenía, buena información, lo más probable era que Navarra, en caso de guerra, no cayera del lado de la República (en las elecciones del 33 y 36, la Derecha copó los 7 escaños). Así Toribio sospechaba, con todo  fundamento, que el posible bombardeo sería "fuego amigo", llevado a cabo por "los suyos". 
¿Cómo habría sentado a los vecinos de Toribio que él y su familia (que podían permitirse el lujo) estuvieran bien protegidos (encima, del fuego de "los suyos"), mientras los demás pamploneses y navarros estuvieran a merced de las bombas republicanas?

martes, 1 de febrero de 2022

Canción del Albergue de Vera de B.

Izda. Iglesia de Vera; dcha. Albergue Sección Femenina. Años 50
A comienzos de los 60, de mis diez años en adelante, solía oír -creo que en casa- una cancioncilla que hablaba de alegres rondallas que en primavera cantaban de la plaza a la pradera, de Castilla, de Galicia... Y remataba: "de Extremadura a Navarra canta alegre el corazón".
Mi primer intento
A comienzos del blog, allá por 2011, hice un primer intento por recuperarla (Ya se van los pastores... Campesinas y pastoriles), pero no pasé apenas de lo que ya recordaba.
Desde entonces he mirado de vez en cuando en hemerotecas, internet, Fundación Joaquín Díaz... Ni rastro.
Hasta este domingo, día 30. Celebraba con mis hermanos dos o tres cosillas y, como homenaje, me preguntaron qué canción quería para el brindis. Ni corto ni perezoso, aunque con poca fe, les pedí la de las "alegres rondallas". Me dijeron que imposible y me cantaron otra. Pero a mi hermana Nieves le brillaron los ojos y me prometió que la ensayaría y que luego me mandaría lo que recordaba.
Para las seis de la tarde, después de la sagrada siesta, ya tenía en mi wasap letra, origen de la canción y música. Increíble:
Bandas, canciones, rondallas
Que cantan por primavera;
Gaitas, tambores, dulzainas
De la plaza a la pradera.
De Castilla, de Galicia
De Cantabria y Aragón,
De Extremadura a Navarra
Canta alegre el corazón.
Riau riau, riau riau,
Riau riau, piruli pirulero,
Ole con olé Rosiña,
El irrinchi y el salero.
Riau riau, riau riau,
Riau riau, pirulí pirulero
Brilla la hierba en el prado
Y mi amor, porque te quiero.
Origen de la canción
Por la mezcla de Comunidades (Castilla, Galicia, Aragón, Navarra...), todo indica que su origen no es alguna de ellas, sino que puede estar en un organismo como la Sección Femenina, recuperador y revitalizador del folclore español.
Y al no poder encontrar ni rastro de ella, me inclino por que la letra de esa cancioncilla estaría en algún cancionero de la Sección Femenina que tendrían en Vera, cancionero que nunca fue digitalizado.
Así pues, si no es por mi hermana Nieves, habría desaparecido con quienes la cantaron.

El Servicio Social
Entrega del Certificado del S.S. en Aragón
El servicio social femenino era realizado por mujeres entre 17 y 35 años, siempre que estuviesen solteras, para poder acceder a un trabajo remunerado o a un título académico u oficial, pero también se exigía para unirse a una asociación, obtener el pasaporte o el carné de conducir. Organizado en el ámbito de la Sección Femenina de la Falange Española, fue obligatorio desde 1937 hasta 1978 y se configuró como un "deber nacional" a desempeñar entre tres y seis meses en hospitales, escuelas, comedores o bibliotecas.
La actividad se prolongaba durante varios meses, no era remunerada y hasta día de hoy no se tenía en cuenta para efectos de jubilación.
El Servicio Social Femenino fue suprimido en mayo de 1978. Entre 1937 y 1940 se prestó en centros de auxilio social, en el frente de guerra y en hospitales. Posteriormente fue asignado a la Falange y las tareas desarrolladas se destinaban a preparar a las mujeres para ejercer como buenas madres y esposas. Tenían clases de religión, educación física, cocina, corte y confección e higiene y medicina casera, entre otros. El servicio debería durar unos seis meses pero al final del franquismo se le dedicaba bastante menos tiempo: un mes y la canastilla.
En este enlace podéis ver un NODO de 10 minutos, con todo el sabor de aquellos años.

El Albergue de Vera
Que recuerdos me ha traído esta entrada! Durante el día teníamos clases de gimnasia ,música, corte .. Íbamos a la iglesia de Vera y rezábamos en gregoriano.
Todos los días hacíamos paseos de un barrio a otro del pueblo. Ibamos de dos en dos en fila. Y siempre cantando.
Estábamos las alumnas de Magisterio oficial alumnas de Magisterio de la Iglesia y un grupo de Magisterio de Madrid. A las noches antes de ir a la cama nos lo pasábamos en grande cantando y bailando.

Entre los años 1960-74 hay la hemeroteca de Diario de Navarra 14 reseñas de cursos en el Albergue. Por ejemplo, la primera:
Albergue de Vera. Larún, a la dcha.
05/05/1960
CURSO D INSTRUCTORAS MAESTRAS Como en años anteriores se celebrará en el Albergue de Vera de Bidasoa, durante el mes de Junio, el Cursillo de Instructoras Elementales de Hogar. y Juventudes, para las alumnas oficiales y de la Iglesia de segundo curso de Magisterio, quedando la Matrícula abierta a partir de hoy. hasta las 12 horas del día 12 de Mayo. Informes en la Delegación de Sección Femenina. Carlos III, 55. primero. Departamento de Juventudes.
Lo que nos indica que desde antes de 1960 ya funcionaba el Albergue.
La última reseña es de 26/06/1974, más de un año antes de la muerte de Franco.
Cuando uno ve el estado de abandono (pincha y pasea con Maps) del edificio en la actualidad, no puede más que lamentarse y preguntar al responsable (¿Gobierno de Navarra?) por qué se ha llegado a esta situación. y si se piensa hacer algo.
Aunque las imágenes son de 2012, mucho me temo que el edificio proseguirá deteriorándose, ya que no he encontrado ninguna noticia de su rehabilitación.