miércoles, 6 de septiembre de 2017

El Redín, por J.J. Arazuri

Mesón del Caballo Blanco, en el Redín, obra de Dori Canarias Equiza
Gracias a este gran trabajo de Arazuri, seguro que sabrás responder a estas preguntas:
- ¿por que se llama "el Redín"?
- ¿cuándo hicieron -más o menos- las Siervas el pasadizo elevado de la calle del Redín?
Pincha en las imágenes para verlas en todo su esplendor y en este enlace (el Redín) para pasear por la zona
Año 1873. Cañón recientemente montado
en el Baluarte del Redín. Foto: Mauro Ibáñez
Aunque en el callejero municipal sólo existe una calle con este título, la realidad demuestra que son dos vías distintas por su origen, dirección, sentido y época de titulación. Sólo coinciden, absurdamente, en tener, cada una, una casa numerada con el 2, y en terminar ambas en el Redín, que les dió su título.

Calle Antigua que va de la Plaza de San José al Redín
Año 1873. Un cañón de largo alcance montado
en el Baluarte del Redín. Foto: Mauro Ibáñez
Para Baleztena y Etayo esta calleja perteneció al barrio de San Emeterio (1. BALEZTENA y ETAYO. Iruñeko inda zarrak. Arch. Mun).
En el siglo XIV, esta rúa formaba parte de la Canonjía, y en ella estaban ubicadas dos casas de dignidades eclesiásticas: la casa del prior de Velate, situada donde hoy está el convento de las Siervas y, en frente, la casa del Enfermero (2. MARTINENA RUIZ. La Pamplona de los burgos, p. 197 y 198).
Calle del Redín hacia el
año 1914. Foto: Zaragüeta
A finales del XVIII y principios del XIX, esta apartada vía urbana se denominaba Calleja para la Muralla. En aquella época todavía perduraba la casa del prior de Velate y la del canónigo enfermero don Miguel de Aoiz. El escudo existente en este tramo pertenece al apellido Viguria y fue colocado poste-riormente (3. GARCIA MERINO, Pedro. La Canonjia y la calle del Carmen. «Pregón». Navidad 1964).
En la primera mitad del siglo pasado (XIX), esta calle pertenecía a la plazuela de San José, hasta que el Ayuntamiento en la sesión del 14 de agosto de 1861 acordó designar con el título del Redín «...a la calle vulgarmente conocida con el mismo nombre» (4. Arch. Mun. Actas 99. fol. 60).
En esta calleja existe (hoy reformada y restaurada) la «casa del pozo», actual número 2, que conserva el patio en donde persistió hasta mediados de nuestro siglo (XX) el pozo que le dió el nombre, y a cuyo patio acceden cuatro pequeñas viviendas señaladas con las letras A. B, C y D.

Calle del Redín hacia el año
1929. Foto: Rafael Bozano
Calle Moderna que va desde la del Carmen al Redin
Desde tiempo inmemorial, era un estrecho paso entre el terreno escarpado de la muralla y el convento del Carmen.
El día 1 de octubre de 1898, el interventor de la Comandancia de Ingenieros don Pedro López de Vicuña, hizo entrega del antiguo solar del Carmen al Ayuntamiento de Pamplona, cesión aceptada por el alcalde don Miguel García Tuñón y Elizalde, con la condición impuesta por el Ramo de Guerra, de que se dejase una calle paralela a la escarpa de la muralla, de una anchura de 22 metros a partir del revestimiento interior del parapeto. El Ayuntamiento, respetando este acuerdo, vendió aquel solar a tres conocidos comerciantes de la ciudad. Al hablar de la calle del Carmen hemos contado cómo, a partir de 1909, sobre aquellos terrenos se construyó un almacén de madera, una fábrica de alpargatas y otra de tejidos. Fue entonces cuando se ensanchó la subida del Carmen al Redín.
Año 1919. El Redín con un antiguo cuerpo de guardia
En diciembre de 1913 se comenzó a construir el Laboratório Provincial que, aunque medio oculto, todavía conserva su puerta junto a la tapia de las Siervas.
El 13 de noviembre de 1936 (ratificado el 24 de marzo de 1937) el Pleno Municipal tomó el acuerdo de dar el nombre de Calle del Redín a la que va del Carmen al Redín.
En este tramo se han construido estos últimos años dos modernas edificaciones, la primera perteneciente a la calle del Carmen y la segunda marcada con el número 2, es la única que accede a esta vía.

Año 1920-1930. El Redín
El Redín.— El Redín era primitivamente el punto mejor defendido del viejo Pamplona por los altos farallones que le protegen conjuntamente con el Runa (hoy Arga) y su meandro que delimita el término de Aranzadi. Hasta mediados del siglo XVI existió en él un gran torreón, eficiente atalaya que dominaba la llanada hasta San Cristóbal, Ezcaba y Huarte.
Hacia 1930, cordeleros en la Ronda
del Obispo Barbazán. Foto: Julio Cía
Por su proximidad con la Tesorería (situada en la parte norte de la Canonjía) esta torre se llamó torre del Tesorero, cubo de la Tesorería y torreón de la Moneda. Hacia 1540 se levantó el baluarte actual entre los frentes de Francia y de la Magdalena. Por esto no es de extrañar que a finales del XVI este bastión se denominase baluarte de la Magdalena, y en la siguiente centuria baluarte de la Iglesia Mayor por su proximidad a la Catedral, y baluarte de los canónigos por estar junto a la Canonjía. Desde principios del siglo XVIII ya se denomina baluarte del Redín, título conservado hasta la actualidad.
Año 1931-33. La llamada Calleja del
Redín. Detalle de la casa del pozo
Hacia 1740 este bastión se reforzó con el baluarte bajo de Guadalupe (5. MARTINENA Ruiz. Documentos referentes a las fortificaciones de Pamplona. Revista «Príncipe de Viana». núm. 144145).
El título de este baluarte procede del pamplonés Martín Redín y Cruzat, de linajuda familia navarra, era el tercer hijo de Carlos Redín e Isabel Cruzat. 
Año 1933. El Portal de Francia y la calle del Redín
vistos desde el final de la calle de los Barquilleros
Si Martín, como veremos fue famoso en su tiempo, no menos lo fueron sus otros tres hermanos: Juan, el mayor, heredero de la noble familia, renunció a la vida opulenta para ingresar en la orden benedictina, muriendo poco antes de ser preconizado obispo de Puerto Rico. El segundo, Miguel Adriano, perteneció a los Tercios de Flandes, luchando en Rimberk, Africa e Italia. Fue Almirante de la Real Armada, y Felipe IV le concedió el título de Barón de Bigüezal. 
Año 1933. Vista de la calle del Redín. Al fondo el
 portal de Francia y el final de la calle del Carmen
Murió en el Mar de las Antillas luchando contra los holandeses. El menor de los hermanos, Tiburcio de Redín, fue el más popular por lo mucho que se ha escrito sobre sus hazañas. Personaje único para protagonista de novelas de capa y espada, a los 40 años ingresó en los Capuchinos. Misionó en el Congo y América. El Papa estuvo a punto de hacerle Cardenal, pero don Tiburcio le dijo al Pontífice: 
Año 1933-35. Antiguo chabisque d
el cuerpo de guardia en el Redín
«Santísimo Padre; bajo este hábito de penitencia hay un gran pecador. Soy de natural orgulloso y, si llegase a ser cardenal, la tiara pontificia no estaría segura en la cabeza de Vuestra Majestad». Esto, dicho por un humilde capuchino al sucesor de San Pedro, retrata de cuerpo entero al famoso Redín que murió en 1651 en la Guayra.
Año 1937. Almacén en el Baluarte de Labrit de
los aperos, cuerdas y cáñamo de los cordeleros
Nuestro Redín, el que dio el título al baluarte nordeste de la Plaza, nació con el siglo XVII en la casa que actualmente ostenta el número 31 de la calle Mayor. Militar de profesión llegó a ser Gran Prior de la orden de Caballeros de San Juan. Luchó con el marqués de Espínola y Gonzalo de Córdoba. Fue gobernador y Capitán General de Galicia. Desempeñó altos cargos militares en Cataluña y Navarra. De su estancia en Pamplona procede el título de «el Redín». 
El Redín hacia los años cuarenta.
Foto: Zubieta y Retegui
En la fachada de su casa nativa, en la calle Mayor, existe una placa conmemorativa con la siguiente inscripción:
«DEDICADO A PERPETUIDAD AL EMINENTISIMO PRINCIPE MARTIN REDIN CRUZAT QUE DESPUES DE HABER DESEMPEÑADO LOS PRIMEROS CARGOS ADMINISTRATIVOS EN SU PATRIA, NAVARRA, EN GALICIA Y EN SICILIA, POR SUS PROEZAS EN PAZ Y EN GUERRA, ESTANDO AUSENTE, FUE NOMBRADO PRIOR DE LOS CABALLEROS DE SAN JUAN, GRAN MAESTRE DE MALTA, Y PRINCIPE DE GAULITA, CON APLAUSO DE PROPIOS Y EXTRAÑOS, PARA QUE SEA FAUSTO MOTIVO DE FELICIDAD. EL SENADO Y EL PUEBLO DE PAMPLONA, CONSIDERANDO QUE INTERESA AL BIEN PUBLICO ESCULPIR EN MARMOL Y EN COSA DURADERA SI HUBIERE, EL
Febrero de 1953. El Redín. Cordeleros
en su trabajo. Foto: J. J. Arazuri
RECUERDO QUE DE TAN ESCLARECIDO CIUDADANO TIENEN TODOS GRABADO EN SU CORAZON, PUSO EN SU CASA NATIVA, SITA EN LA CALLE MAYOR, ESTA LAPIDA CON EL ESCUDO DE LA CASA Y FAMILIA DE REDIN, COMO MONUMENTO DE AMOR A ESTE CIUDADANO DE INMORTAL MEMORIA, PARA QUE A LA POSTERIDAD SIRVA DE ESTIMULO DE VIRTUD, EN EL AÑO LXVII DE SU EDAD,
Así era el Redín en 1954
MDCLVIII DEL NACIMIENTO DE CRISTO, SIENDO PONTIFICE MAXIMO ALEJANDRO VII, REINANDO EN ESPAÑA FELIPE (IV) VI DE NAVARRA. LA CRUZ (DEL ESCUDO) DE REDIN; QUE ES MUY SEMEJANTE A LA DE MALTA, ERA PRESAGIO DE PRINCIPADO. CON ESA ENSEÑA VENCE. Y CON ELLA VENCERA.» (6. DIEZ y DIAL Alejandro. Los Cruzat. Temas de Cultura Popular núm. 192. Diputación Foral).

2 de Noviembre 1954. El Redín..Foto: Julio Cía
Mesón del Caballo Blanco
El Pleno del 6 de octubre de 1961 acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín.
Este mesón se hizo con una de las bóvedas aparecidas al derribarse el antiguo palacio de Aguerre en las Tecenderías Viejas, en las cuales y durante muchos años estuvo el famoso chacolí de Culancho.
Año 1958. El Redín. Ruedas de los cordeleros
Existen antecedentes de una casa u ostalería del Caballo Blanco en Pamplona. Esta antiquísima posada estuvo en la calle Mayor de los Cambios del burgo de San Cernin. Así, en 1377: «fue ahorcado Francés Cathelán en las horcas de Aceylla por haber robado algunos escudados, florines, morlanes y blancas, más una cruz de plata a varios huéspedes de la casa del Caballo Blanco, situada en los cambios de Pamplona» (7. IDOATE. Florencio. Cat. Comptos. t. LII, núm. 875). 
1965. Cordeleros Redín: aperos y ruedas
Parece ser que el buen Francés era reincidente, ya que había sido desorejado en otro reino por el mismo delito. En 1407 «Vincenot Garín, escudero del rey, recibió un dono de 13 libras y pico, parte de la cantidad ofrecida por su casamiento con Mari Johan del Caballo Blanco de Pamplona» (8. Ibidem., núm. 1.023).

Cordeleros
Podéis seguir a los cordeleros en este álbum de Face.
Como último reducto del antiguo gremio de cordeleros en el Redín, vamos a relatar sucintamente la trayectoria de aquellos artífices del cáñamo y la rueda.
Año 1965. Cordeleros en el Redín
En sus orígenes los cordeleros estuvieron gremialmente unidos a los basteros. Más adelante se separaron, y los cordeleros constituyeron una cofradía en honor de San Bernardo en el convento de San Agustín: A las juntas asistían los cofrades «con trajes
buenos», y en las procesiones con un flamante estandarte.
Los cordeleros trabajaban primeramene en los fosos del portal de San Nicolás (hoy correspondería, aproximadamente, al tramo de la calle de las Cortes de Navarra próximo a la avenida de San Ignacio).
Año 1965. Cordeleros en el Redín 
En aquella cava profunda, protegida del Cierzo por las altas murallas, llegaron a trabajar hasta 50 ruedas, que equivalía ver a medio centenar de oficiales, con sus vientres preñados de cáñamo, elaborar (andando siempre hacia atrás, cara a la rueda que giraba ininterrumpidamente por el impulso de los aprendices) los delgados cordeles para boteros y alpargateros, y las sogas, más o menos gruesas utilizadas por albañiles y labriegos.
Marzo 1965. Garage del Carmen en el Redín
donde estuvo el antiguo convento del mismo nombre
En 1917, al comenzar el derribo de las murallas, algunos cordeleros trasladaron sus ruedas a las de Tejería (donde hoy está el frontón Jito Alai). Posteriormente se corrieron hacia el Redín, en donde feneció un 10 de octubre de 1968 aquel antiguo gremio de cordeleros. Aquel día, el último artesano de la rueda y el cáñamo, Juan Ángel Elizari, colgó sus aperos después de 40 años de dedicación a la soga y al cordel, con la sentenciosa frase: «estos oficios de artesanía se caen solos» (9. PÉREZ OLLO. Fernando. Cordeleros. «Diario de Navarra». 10-X-1968).

Rincón del Caballo Blanco
Por acuerdo del Pleno del 19 de abril de 1968, se dio el nombre de Rincón del Caballo Blanco al que se forma en la explanada del Redín y en el cual se encuentra emplazado el Mesón que actualmente ostenta dicho nombre. 

Cambio palacio por chalet

Como me rompan una teja...
Su mayor preocupación es mantenerse desocupados para poder okupar. Preocupante.
Sus argumentos, irreprochables:
“no tener gaztetxe mientras se construyen hoteles de lujo es injusto, 
no tener gaztetxe mientras construyen el tren de alta velocidad es injusto..." 
Pero, a pesar de las amenazas de Martínez, Cuenca y Ruiz les dan palmaditas.
A ver esta vez qué chalet les dan

Un techo gratis, por Dulanz
BLANCO SOBRE NEGRO
Lo mismo puede formar parte de cualquier plan de ‘amabilización’ que del compadreo amigable entre correligionarios. Un grupo de ‘okupas’ toma al asalto una propiedad pública como Pedro por su casa. Los inquilinos del Palacio del Marqués de Rozalejo hacen de la práctica una profesión. Se creen con derecho a pernada. Llevan más de un mes con las ikurriñas tendidas sin que el propietario se haya dado por enterado. Hace tronchantes las palabras del parlamentario Koldo Martínez. El portavoz de Geroa Bai asegura que el Ejecutivo “ya está manos a la tarea para que los jóvenes salgan” del inmueble. Si es que se mueven lo hacen como el perezoso de tres dedos. Cuatro metros a la hora. La salvedad es que el Gobierno contemporiza con un acto ilegal. Y descuida un patrimonio que es de todos. No exclusivo de los abertzales de izquierda. Afirman que lo hacen por “la necesidad básica de un techo y un espacio seguro”. Para partirse. Todo, menos buscar un curro y ganárselo con el sudor de su frente.

Unos 60 jóvenes ocupan el Palacio Marqués de Rozalejo
El grupo, del entorno    de la izquierda abertzale, llevaba más de 72 horas oculto en el interior del edificio de Pamplona
IVÁN BENÍTEZ Pamplona
Una patata caliente. En esto se ha convertido para los diferentes partidos políticos y la propia policía el Palacio del Marqués de Rozalejo de Navarrería (Pamplona), construido en 1739 y de propiedad del Gobierno de Navarra.
Se cumplen diez años de la última ocupación ilegal que ha sufrido este edificio por parte del colectivo ‘okupa’ y que terminó con cuarenta detenidos. Por ello, otro grupo, en esta ocasión formado por unos sesenta jóvenes del entorno de la izquierda abertzale, ha vuelto a entrar al inmueble. “Tomamos el relevo de nuestros antecesores para abrir las puertas de este edificio que lleva más de 20 años cerrado”, explicaban los responsables en una nota que lleva por título ‘Alde Zaharrak gaztetxea lortu du’ (El Casco Viejo ha conseguido el gaztetxe).
En realidad, los jóvenes llevaban ocultos dentro del Palacio de Marqués de Rozalejo algo más de 72 horas y esperaron hasta ayer a mediodía “para dejarse ver” , tal y como reconocían algunos de ellos en la misma entrada. “Llevamos más de 72 horas dentro y ha sido hoy (por ayer) a mediodía cuando hemos hecho oficial nuestra ocupación”, señalaba una joven. “Pero no podemos decir nada más”, dejaba claro.
Hasta el lugar acudieron agentes de la Policía Foral, sin llegar a intervenir. “Sólo nos han dicho que no podían desalojar porque no tenían orden judicial”, aseguraba otra joven. Los agentes policiales no tardaron en retirarse. 
A primera hora de la tarde aparecieron representantes de Bildu y de Aranzadi-Podemos, ante el requerimiento de los propios ‘okupas’. “Sólo hemos venido para escuchar. No puedo decir más”, explicaba al salir del palacio Bakartxo Ruiz, de Bildu. Su presencia dentro duró 40 minutos. Acto seguido,  un grupo extendía una pancarta en la que se leía en euskera ‘Alde Zaharreko gaztetxea aurrera’ (Adelante con el gaztetxe del Casco Viejo). Entre los manifestantes se encontraba Armando Cuenca (Aranzadi-Podemos). Mientras, desde lo alto del edificio, varios encapuchados seguían el acto apoyados en tres de las seis balconadas de hierro forjado, algunos pertrechados con guantes y gafas de sol. Turistas y vecinos, cámara en mano, congelaban el instante. 
En el texto, los ‘okupas’ recuerdan que en 2007 un grupo de jóvenes ya ‘ocupó’ este edificio y consideran que “no tener gaztetxe mientras se construyen hoteles de lujo es injusto, no tener gaztetxe mientras construyen el tren de alta velocidad es injusto, no tener gaztetxe mientras decenas de edificios públicos permanecen en desuso o en abandono es injusto”. Además, añaden, “las puertas de Rozalejo vuelven a estar abiertas a todos los colectivos populares del barrio y de la ciudad que lo necesitan y quieren contribuir a construir el cambio social desde los cimientos”. 
Hoy UPN presentará una moción de urgencia en el Ayuntamiento de Pamplona instando al Gobierno a desalojar el edificio y rechazando la actuación de los concejales de Aranzadi.

martes, 5 de septiembre de 2017

Es que las esquelas...

Cemboráin, un cementerio que casi parece de juguete, que no da miedo ni pena 
(Javier Marrodán)
Es que las esquelas…
Es lo que tienen, que, si uno quiere, pueden ser un fiel reflejo de la persona que se despide.
En este caso se quería una despedida entre amigos tomando "la vino y el tortilla"

(Pincha para leer mejor)
A muchos lectores de FARO les llamó la atención una de las esquelas publicadas ayer. La que hacía referencia a Alicia Jones Jones finalizaba de la siguiente manera: "en su recuerdo tomaremos la vino y el tortilla". Cualquiera hubiese pensado que se trataba de una errata a la hora de redactar el mensaje. Nada más lejos de la realidad. "La frase estaba escrita con toda la intención del mundo. No había ningún error. Queríamos reflejar cómo era ella", apuntaba ayer Julie Fernández, su hija. 
Alicia llegó a Vigo con poco más de 20 años y, aunque vivió más de medio siglo en la ciudad, nunca se preocupó por aprender a hablar correctamente en castellano. "No se esforzó porque era muy pasota. Confundía mucho los artículos y por ello quisimos hacerle ese guiño", confesó Julie.
Y como en la esquela amenazaban, le hicieron (mirad, mirad) a Alicia la despedida que ella quería

En Navarra tampoco lo tenemos complicado para hacer una despedida desenfadada y muy nuestra.
Hay una ranchera, "Con la tierra encima", que la borda "Puro Relajo" y que, en el vídeo, tiene de fondo dos montes míticos: Higa de Monreal e Izaga.
Pues esa ranchera tiene su versión regional que -agarraos- dice tal que así:
Osas-Urna

Cuando yo me muera, quiero que me pongan
las mejores galas pa entrar en el cielo,
quiero estar de blanco, de pies a cabeza,
y que no me falte la faja y pañuelo.
Cuando yo me muera, quiero que en mi tumba,
en un rinconcico, que escriban a mano:
"Aquí yace el cuerpo de un hombre sincero,
que vivió orgulloso de ser NAVARRO".


lunes, 4 de septiembre de 2017

Gaztelu repara, pero no resuelve el crimen

El 30 de agosto de 1936 Juana Josefa Goñi, embarazada de siete meses, desapareció junto a seis hijos menores de edad, después de que un batzarre (asamblea, reunión oficial) del pueblo acordara la expulsión de la familia, acusada de cometer hurtos en las huertas.
El hijo superviviente, José Martín, también se alistó
al requete el 12.11.36, 73 días después de la tragedia
Un vecino de Legasa, que declaró en el juzgado por este caso, reconoció que Juana Josefa y sus hijos fueron acorralados con teas de fuego y conducidos hacia la sima. Al parecer, y de acuerdo con el testimonio de una amiga, Juana Josefa Goñi Sagardía, forzada por la autoridad, abandonó su casa con algo de ajuar instalándose en el monte, en una choza. Ese mismo domingo 30, por la noche, (la amiga) aseguró haber oído tiros en el monte y a la mañana siguiente la choza había ardido.
Sobrevivieron a la tragedia el padre de familia y marido de la desaparecida, Pedro Sagardía Agesta, que estaba encarcelado tras alistarse al requeté, y el mayor de los hijos, José Martín, que se encontraba trabajando fuera del pueblo. 
José Martín falleció en Pamplona en 2007.

Los restos de los ocho miembros de la familia Sagardía Goñi reposan ya en el cementerio de Gaztelu. 
La localidad de Malerreka homenajea a la familia.
Gaztelu repara, pero no resuelve el crimen de la sima 81 años después.

Hace 81 años, los vecinos de este pueblo del valle de Malerreka decidieron expulsarles de su propia casa por motivos todavía sin esclarecer. Se instalaron como pudieron en una chabola en el monte. Esa misma noche del 30 de agosto, Juana Josefa, embarazada de 7 meses, y seis de sus siete hijos, todos menores, fueron asesinados y arrojados a la sima de Legarrea. La chabola fue pasto de las llamas. 
Ayer, Juana Josefa (38 años el día de su asesinato), Asunción (1,5 años), José (3 años), Martina (6 años), Pedro Julián (9 años), Antonio (12 años) y Joaquín (16 años) fueron al fin enterrados bajo una estela con sus nombres. Con ellos, el único hermano que sobrevivió a aquella barbarie por encontrarse con su padre trabajando en la carbonera-, y que murió hace 10 años en Pamplona, José Martín Sagardia Goñi. Los descendientes de esta familia cerraron ayer un círculo, el de dar sepultura a sus familiares. 
Pero el crimen, ocho décadas después, sigue sin resolverse. 
“Lo que habíamos escuchado siempre en casa se ha convertido en una certeza absoluta. 
Quién y por qué
El de ayer fue un acto emotivo, de reparación por parte de Gaztelu, que se celebró con los féretros presentes de los ocho miembros de la familia. La Coral de Doneztebe puso emoción y arrancó lágrimas a un pueblo en donde imperó y, según consideran los descendientes de la familia, sigue imperando el silencio.  
Porque, tras cerrar el primer círculo, queda otro todavía abierto con dos grandes preguntas sin resolver: ¿quién lo hizo y por qué?
Algunos ya han encontrado las motivaciones
Según el testimonio de un vecino de Legasa, que declaró en juzgado por este caso, un batzarre de Gaztelu acordó la expulsión de la familia, acusada de cometer pequeños robos en las huertas del pueblo.  Aquella misma noche se oyeron disparos en el monte y al día siguiente, la chabola en la que Juana Josefa se había instalado, había ardido.
Pese a las fechas del crimen, poco más de un mes después del golpe militar contra la República que desembocó en la Guerra Civil, el asesinato no parece tener motivaciones políticas. De hecho, el marido de Juana Josefa, Pedro Sagardía Agesta, se había alistado voluntario en el tercio requeté.
Cuando, extrañado de no tener noticias de su familia, Pedro Sagardia volvió a Gaztelu en 1937, “no le fue permitido entrar en el pueblo” y los vecinos constituidos en guardia, entre ellos el entonces alcalde,  le arrestaron y le condujeron detenido hasta el cuartel de la Guardia Civil de Santesteban. Encarcelado durante una semana, ni se le tomó declaración ni se le acusó de delito alguno. Cuando le soltaron, le advirtieron que no volviera a Gaztelu y que se marchase de allí. 
Pedro Sagardía Agesta nació en Oiz el 12.11.1893. Se casaron el 2 de enero del año 1919. Murió el 02.12.1942 
Aquí tenéis un artículo muy completo que tengo intención de trabajar.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Savater: Con turbante... o con chapela

No es obligatorio llevar turbante para agredir a la democracia. Con una chapela sobre el vacío de neuronas (y una total ausencia de escrúpulos) basta y sobra
El terrorista Younes Abouyaaqoub, captado
por una cámara del mercado de La Boquería
Sabemos poco de los yihadistas que nos atacan:
  • sólo que son muy jóvenes, 
  • inasequibles a la persuasión porque están blindados con fervor y odio, 
  • de apariencia normal, incluso agradable, 
  • y sin el menor escrúpulo para asesinar o inmolarse. 
Desconocemos cómo prevenir sus crímenes y qué razones ofrecerles para lograr que renuncien a cometerlos. 
La mayoría han nacido entre nosotros: quienes les conocieron de pequeños o les trataron antes de su paso a la violencia se asombran de que hayan experimentado tan terrible metamorfosis. ¿Cómo puede ser...?
Pincha para leer mejor
Aunque también perplejo, esto último me choca menos que a otros. 
A ver, en el País Vasco (y en Navarra) hemos padecido un fenómeno similar. Jóvenes nacidos en una sociedad democrática y en una de las regiones económicamente más desarrolladas de Europa, con estudios para todos y mejores oportunidades laborales que en el resto de España, se convirtieron en serial killers (asesinos en serie). 
Afortunadamente, nunca tuvieron tendencias suicidas como los otros, pero su inverosímil bloqueo ideológico y su odio no son menores. 
Ni la magnitud de sus crímenes, pues la mayor matanza (Hipercor) de Barcelona la cometieron ellos y han lanzado coches bomba a un patio donde jugaban niños. 
A las 19.05 horas del 29 de mayo de 1991 varios miembros de la banda terrorista lanzaron un coche bomba contra el interior de la casa cuartel de Vic. En ese momento numerosos familiares de los guardias civiles estaban en sus casas y había niños jugando en el patio. Fueron asesinadas diez personas, cinco de ellas menores de edad, y resultaron heridas otras 44, la mayoría de ellos mujeres e hijos de los guardias.
Ventajas a su favor
  • nunca ha habido un consenso total contra ellos, 
  • una vez encarcelados se les llama “presos políticos”, 
  • cuando cumplen las condenas se les recibe con festejos, como a héroes, 
  • sus “ideas” (perdonen la expresión) están representadas en el Parlamento por simpatizantes o cómplices que se niegan a condenarlos, 
  • se consideran de izquierdas y otros partidos aceptan aliarse con ellos (ver imagen de portada) para formar un bloque “progresista”... 
... No es obligatorio llevar turbante para agredir a la democracia, con una chapela sobre el vacío de neuronas basta y sobra.

[Turbante, chapela o barretina. Este vídeo que corre por la red seguramente estará trucado. Pero lo trágico es que resulta totalmente creíble. La estupidez humana no tiene límites. Sobre todo en la Cataluña actual]

sábado, 2 de septiembre de 2017

Tipos populares de Pamplona: "Olla"

Influido por la escuela clásica española y por el arte de Zuloaga, Julio Briñol Maíz sobresalió como retratista, estudiando tipos populares al gusto de Velázquez, con luz tenebrista (“Olla”, “Petit”, “Bandrés”, “Anciano de la Meca”, “Monje de Roncesvalles”)
Ramón Ollacarizqueta, "Olla", nació en 1885, tuvo una hija (Blanca) en 1930 con Máxima Ayerri (Maxi "La Cutera"), a la que dejó viuda en 1938. Vivió, pues, 53 años.
Una canción, "inventada" por él, llegó a ser tan popular que las "peñas" de mozos la cantaban y bailaban por las calles y La Pamplonesa la interpretaba en la Plaza del Castillo después del baile. "Olla", más de una vez, subió al quiosco a recibir la ovación del público.
***
Olla era menudico, con bigote, de nariz aguileña, y barbilampiño. Se llamaba Ramón Ollacarizqueta y estaba casado con Maxi, "La Cutera", (de la que ya nos ocupamos). 
Su oficio era carpintero y hacía saleros de cocina, escurreplatos, banquicos para los críos, tablas de lavar... Tenía el taller en la calle San Agustín, frente al Euskal-Jai. Dicen que, mirando desde donde está la parroquia, se veía un codo que, a intervalos rítmicos, salía de una puerta. Era Olla que estaba serrando. Podéis imaginar el cacho de taller que tenía.
Se cuenta también que por fiestas de Arazuri, los mozos del pueblo le afeitaron medio bigote y además lo tiraron al río, pues sospecharon que les hizo trampas con la baraja. 
De todas formas, de entre las muchas facetas que se le conocen, destaca, por su trascendencia al alma popular, la de cantautor, como se dice ahora, por la inspiración que tuvo con la «ayuda» de D. Ignacio Baleztena (a quien le gustaban mucho estas salsas) para componer la famosa tonadilla del «Píspiri» y que unos sanfermines la estrenó por las calles de Pamplona, dirigiendo un coro de unos mil críos. Las coplas decían, más o menos, así:
La Pamplonesa interpretó el Píspiri
«De regreso de un viaje fantástico, del polo Atlántico, han llegado aquí tres franceses, dos polacos y un guaraní a pasar las fiestas de San Fermín.
Pero dicen que el cartel de este año ya no tiene ninguna atracción; sólo vienen por ver al gran 'Olla' que ha escrito unas coplas que dan sensación.
Oigalas usted y cómpreselas y verán a 'Olla' con «varés» jalar.
Porque hay que jalar y hay que jalar, si no, se apodera la debilidad, porque hay que jalar y hay que jalar, si no, intervendrá la autoridad.
Alrededores Plaza Toros, Sanfermines 1932 P. Marín ¿Cantando el Píspiri?
Que viva, viva San Fermín Pís pi ris, Pís pi ris Que viva, viva San Fermín, también el chacolí
Ramón Ollacarizqueta es un hombre de agasajos; lo veréis por San Fermín en la caseta los ajos
Que viva, viva San Fermín...
En la vuelta del Castillo se oye cantar a un grillo y su canto del “cri cri” me recuerda al Pís pi ris
Que viva, viva San Fermín...
La otra tarde en el frontón me llevé un gran desazón; me acordé del Pís pi ris y perdí la combinación
Que viva, viva San Fermín...
En la falda San Cristóbal, debajo del polvorín, hay una mierda muy grande pal autor del Pís pi ris
Que viva, viva San Fermín...
Pobre de mí, pobre de mí. 'Olla' no tiene nariz más que un pedacico así». (y mostraba la suya) 
(Tomado de DN 09.06.85, escrito por Andrés Briñol Echarren)
Hemeroteca DN
Más datos sobre 'Olla', extraídos de la hemeroteca:
24.02.1905 Un tal Ramón Ollacarizqueta Barrena aparece en una lista de mozos -supongo- llamados a filas
12.09.1930 La reseña que ya conocemos de que su esposa, Máxima Ayerri, había dado a luz una niña
02.1938 Ripios al vuelo de Romedobal (Baldomero Barón)
 A LA MEMORIA DE "OLLA"
Olla dirige a la juventud pamplonesa
(autor: Ricardo Tejedor)
No pueden faltar mis versos / ni mis oraciones santas  / aquel popular "Olla"  / feliz autor de "La Olada"  / y del "Píspiri" gracioso  / que su ingenio imaginara  / y que un músico excelente (don Segundo Fraile) / trasladase al pentagrama.  / El pobre Ollacarizqueta / ha muerto en la blanca cama / del hospital, sin más ruido  / que el de las dulces plegarias  / del sacerdote y las monjas / que amorosas le cuidaban. / Aquel pamplonica bueno, / tan alegre y entusiasta / de las cosas de su tierra  / y de nuestras fiestas magnas, / que trazó esas melodías / para que fuesen cantadas / por las cuadrillas de mozos / en los días de jarana, / y que después quedó oculto / en la soledad amarga / de una bajera pequeña / donde construía jaulas, / saleros y escorrederas, / tableticas y carracas, / bien merece el homenaje / de nuestra piedad cristiana. / Siquiera por cuanto...  
18.01.1977 En "Hace 50 años" (1925), se dice que, "a consecuencia de una luxación, fue atendido en la Casa de Socorro Ramón Ollacarizqueta, de 42 años, elemento popular, autor de la canción sanferminera "El Píspiri"". Así pues, Olla nació hacia 1885. Por eso supongo que en la 1ª noticia de la hemeroteca - 1905- fue llamado a filas y que su 2º apellido es Barrena.
18.01.2002 Vuelven a recordarnos -ahora en "Hace 75 años"- lo de la luxación del Olla. Pero se añade esta Nota de la Redacción: "En su libro «Pamplona, belle époque», Joaquín Arazuri trenzó una simpática biografía de este popular personaje a quien se le conocía por «Olla». Su canción era muy pedestre, pero la cantaban las peñas y la interpretaba «La Pamplonesa» después del baile. 
Tomado del libro de Arazuri
En resumen, Olla nació en 1885, tuvo una hija (Blanca) en 1930 con Máxima Ayerri (Maxi "La Cutera), a la que dejó viuda en 1938. Vivió, pues, 53 años.
Tiene gracia que aparezca varias veces lo de la luxación y no aparezca por ninguna parte su esquela ni la de su pareja Máxima Ayerri, que sí podrían aportar datos de más interés.

"Olla" (por J.J. Arazuri, en "Pamplona, belle époque")
Su nombre completo era Ramón 0llacarizqueta. Bajo de estatura, rostro afilado, le destacaba una pronunciada nariz aguileña que daba sombra a un frondoso bigote. Desaseado en el vestir. Se decía que estaba un poco chalau.
Tenía instalado un modesto taller en la calle de San Agustín, frente al "Euskal-Jai"; más tarde lo trasladó a la Dormitalería. Artesano de hábiles manos, fabricaba en maderas baratas saleros, escurreplatos, tablas de lavar, camillas, tablillas para las tinieblas, etc.
Jugador de ventaja a la carteta y a las chapas, acudía a las fiestas de los pueblos de la Cuenca donde ganaba abundantes pesetas con sus malas artes. En Arazuri le cogieron haciendo trampas y se vengaron los mozos echándolo del pueblo después de afeitarle medio bigote. En Badostain le pelaron la cabeza con una tijera de esquilar caballerías.
"La olada"
La faceta más característica de "Olla" era su desmesurada afición musical. Antes de las fiestas de San Fermín reunía en su taller a un grupo de mocetes para ensayar canciones. Con una modesta batuta y empaque de eminente director de orquesta, dirigía a aquellos minúsculos orfeones a quienes corregía sus fallos con frases cursis:
—"Las notas las quiero picaditas, como bolas de billar".
Si alguno persistía en su error, le gritaba:
—"Que te tiro el martillito".

El Píspiri
["pimienta", en caló. Noviembre de 1921, dos referencias claras a esta canción en la Hemeroteca de DN]
Una canción "inventada" por él (como decía la gente) llegó a ser tan popular que las "peñas" de mozos la cantaban y bailaban por las calles y la Pamplonesa la interpretaba en la Plaza del Castillo después del baile. "Olla", más de una vez, subió al quiosco a recibir la ovación del público.
Aquella canción famosa, que tanto cantaron y bailaron nuestros padres y abuelos, fue "EL PÍSPIRI". "Olla" posiblemente la imaginó, pero don Segundo Fraile la compuso musicalmente. Hemos conseguido su partitura, que publicamos por si alguna cuadrilla de castizos la quiere resucitar por fiestas.
"El Píspiri", consta de unos primeros compases de "olada" a los que sigue la canción:
Viva, viva San Fermín 
pirispispis pirispispis 
viva, viva San Fermín 
y también el chacolín. 
Vámonos, vámonos a divertir 
que es un día muy feliz, 
vámonos, vámonos a gozar, 
que es hoy día de bailar. 
Viva, viva San Fermín, 
pirispispis, pirispispis, 
viva, viva San Fermín 
y también el chacolín. 
Por San Fermín Chiquito se cantaba: 
Viva, viva San Fermín, 
pirispispís, pirispispís 
viva, viva San Fermín 
y también el Chiquitín. 
La música y la letra no pueden ser más ramplonas, pero los guasones y bromistas, que siempre abundaron en Pamplona, convencieron a "Olla" de que era un gran compositor y organizaron un homenaje en su honor. 
Comenzaría con un recibimiento popular al estilo de los que pocos años antes tributaba Pamplona a don Pablo Sarasate. La idea era llevarlo primero a Irurzun en un tren del Norte y de allí traerlo en el Plazaola (recientemente inaugurado en 1914), en cuya estación le esperaría el pueblo con hachas de viento, charangas y coros cantando "El Píspiri". 
Enterado el señor Alcalde -don Demetrio Martínez de Azagra (1917)- de la farsa que preparaban, intervino activamente, junto con el jefe de la Policía Municipal señor Osés, para que todo quedase en caldo de borrajas.
Cartel de Javier Ciga. Final de
Estafeta, hacia la Plaza Vieja
El autor de "El Píspiri" gozó, medio en serio medio en broma, de una gran popularidad. Hemos recogido algunas canciones, unas de alabanza otras de censura, siempre en un tono chistoso ocurrente:
"De regreso de un viaje fantástico, 
del gran Polo Antártico, 
han llegado aquí 
dos franceses, tres rusos 
y un belga 
a pasar las fiestas 
que hay por San Fermín; 
y aseguran que el cartel de este año 
para ellos no tiene atracción, 
que han venido por los encierros 
que causan efectos 
de gran emoción;
han venido por ver al gran "Olla" 
que ha escrito unas coplas 
que dan sensación". 
Otra: 
"Ayer tarde en el frontón 
me llevé un gran desazón; 
me acordé del "Píspiris"... 
¡perdí la combinación!". 
Otra:
Casetas de los ajos en 1962
"En el monte San Cristóbal, 
debajo del polvorín, 
hay una casa muy grande 
p'a el autor del "Pispirí". 
"Ramón Ollacarizqueta 
es un hombre de agasajos 
por San Fermín lo veréis
en la caseta los ajos". 
Como alusión a su afición al juego: 
"Ramón Ollacarizqueta, 
hombre de talento oculto, 
aunque le veis tan sencillo, 
pues señores, es un punto". 
Y otra tan mala como las anteriores: 
1917 sirvientes camerunenses de los alemanes
internados en Pamplona
en la 1ª Guerra Mundial 
"Como ya recordaréis, 
lo que allí pasó fue así:
di un veintidós a dieciséis 
y me quedé sin cubrir". 
Y terminaremos con: 
"De carpintero a escritor, 
me he metido sin recelo, 
no faltará algún guasón 
que quiera tomarme el pelo". 
"Antonio el del Camerún, 
es un negro que hay aquí, 
se le alegra el corazón 
cuando oye el "Pispirí".

viernes, 1 de septiembre de 2017

Danzaris de Olite: "Arin Latín" (Korrontzi)

al korrontzi de la patata
Lo que hoy vais a ver y escuchar me recuerdan bastante a la "deconstrucción culinaria", en la que los platos tradicionales se reinventan con nuevas e ingeniosas preparaciones que intentan potenciar la preparación original.
Esto es lo que hacen, guiados por Korrontzi, los danzaris de Olite: dotar a la música folk vasca y a los sonidos ancestrales y tradicionales vascos de un punto de contemporaneidad, con una música de sonidos alegres, bailables, juguetones y sugerentes.
A ver qué os parece. Muchas gracias a Jesús Mari Astráin por su ayuda (vídeo, información...).

El día 26 de agosto fue la fiesta de la Virgen del Cólera en Olite. Es día grande y de solemnidad, con festejos religiosos y populares. Misa Mayor, cortejo de la Corporación con banda de música y Maceros desde el Ayuntamiento a la Iglesia de los Franciscanos, concierto, verbenas, fuegos artificiales y un largo etc.
Después de la Misa y en la Plaza es el concierto de la banda Municipal, Gigantes y danzas. También jotas.
Los danzaris que bailan en el reportaje son los de Olite y este año han estrenado la danza.
El responsable y director del grupo me dice que la pieza es "Arin latin" y que habitualmente lo interpretan el "Grupo folk Korrontzi".



Txibiri Dantza Taldea
Cuando en el verano de 1977 varios jóvenes comenzaron a ensayar, en el antiguo colegio del Santo Ángel, lo que a la postre sería el primer repertorio del Grupo de Dantza Txibiri Dantza Taldea, nadie se podía imaginar que el grupo perduraría 40 años después. Tanto es así que, pese a que a lo largo de su historia ha tenido que afrontar momentos difíciles, como cuando el grupo se quedó reducido a tres chicos y ocho chicas, lo cierto es que hoy por hoy, con la reciente creación en 2011 del grupo de dantzaris txikis, formado por 40 niñas y niños en edades comprendidas entre los 5 y los 12 años, el futuro de Txibiri parece estar más que asegurado.


Banda folk “Korrontzi”
Munguía (Vizcaya) es el origen de la banda folk “Korrontzi”.
Leo en el Diccionario Murchantino lo que por esta tierra todos sabemos: que "corroncho" es 'círculo'. ¿Quién no conoce el juego del "Corroncho la patata"?
Korrontzi toma su nombre de un viejo baserritarra trikitilari que tenía por costumbre bajar en burro desde su caserío hasta la plaza de Mungia y alegrar los domingos a los que se concentraban para oír sus piezas. Sin tener que pasar la boina esta se llenaba con las aportaciones de los felices oyentes que disfrutan de su música.
Pues esta banda basa su línea de trabajo en dotar a la música folk vasca y a los sonidos ancestrales y tradicionales vascos un punto de contemporaneidad, pero siempre dentro del ámbito de la música cimentada en la trikitixa. Repleto de ritmos folk y sabor de lo popular con una música de sonidos alegres, bailables, juguetones y sugerentes.
"Arin Latín" pertenece al tercer disco de Korrontzi, "Infernuko hauspoa" (El fuelle del infierno, Baga-Biga, 2010)