martes, 8 de junio de 2021

A los caídos de la Guardia Civil

"Escucha cantar a este Teniente Coronel de la Guardia Civil, la canción dedicada  a los 203 Compañeros Guardias Civiles, asesinados por ETA y a los que murieron en Acto de Servicio.
Que video más hermoso y que voz tiene este hombre
VIVA LA GUARDIA CIVIL Y VIVA ESPAÑA"
Esta es la presentación que me ha llegado por wasap. El tenor es el TT. Coronel D. José Luis Trapero Sánchez. Se trata de una versión de "Mi mañica", que popularizó Luis Lucena (pincha)

Letra
Se fue de verde y botones de oro, su tricornio brillaba en el sol, hoy recuerdan, amigos, tus gestas desde Murcia hasta el Alto Aragón. 
El honor siempre fue su divisa y el servicio su razón de ser, hoy su ejemplo nos sirve de guía, fue feliz en su casa-cuartel. 
Compañero que estás hoy ausente, para ti es esta jota valiente:
A la Virgen del Pilar le digo lo que te quiero, a la Virgen del Pilar. Y te juro, compañero, que nunca te voy a olvidar, que nunca te voy a olvidar, fiel amigo y compañero.
Al marcharse en silencio aquel día, desde el cielo se oía decir: "otro ángel de verde ha venido, hay un sitio de honor para ti". 
Compañero del alma, mi amigo, como siempre me oíste decir, si algún día me ocurre lo mismo, quiero estar otra vez junto a ti.
Compañero que estás hoy ausente, para ti es esta jota valiente:
Nunca te podré olvidar, te lo juro, compañero, nunca te podré olvidar, alzo aquí mi voz al viento, sé que tú me escucharás, sé que tú me escucharás, fiel amigo y compañero.

Vídeo
Una lástima el corte final

lunes, 7 de junio de 2021

Navarra, de Cine

Las grandes ventajas competitivas que ofrece Navarra dentro de la industria del cine y del sector audiovisual, así como la facilidad administrativa, variedad de localizaciones y competitivos incentivos fiscales, han situado a Navarra en una de la comunidades más atractivas para el desarrollo de la actividad a nivel nacional.

Ya desde hace algunos años, pero muy especialmente en el último mes, hemos recibido con mucho agrado estas dos noticias. La primera, a nivel de Navarra; pero la de ayer, en el ámbito de toda España:

1. Navarra es un estudio de cine (3 de Mayo 2021) 
Los incentivos fiscales convierten a la Comunidad Foral en un atractivo para las productoras
En estos momentos se rueda "Sin límites", la primera película que cuenta la expedición de Magallanes
Por ALEJANDRO GONZALO / RTVE NAVARRA
El idilio entre el séptimo arte y Navarra es capaz de superar hasta los límites que establece la pandemia. En estos momentos se rueda en escenarios naturales de Pamplona y Olite la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, la primera de la historia en dar la vuelta al mundo en barco, y que hasta ahora nadie había llevado a la gran pantalla. Más de sesenta figurantes para sesiones extenuantes, que luego ocuparán pocos minutos en el trabajo final.

Navarra Film Commission
Navarra no sólo pone al servicio del cine sus excelentes decorados naturales, sino que ha montado toda una infraestructura dotacional. La Navarra Film Comission es una oficina creada por el gobierno foral con el objetivo de facilitar el trabajo a las empresas y profesionales del sector audiovisual que desean rodar en nuestra comunidad.
Ofrece gratuitamente sus servicios de información, asesoramiento y tramitación, al mismo tiempo que aporta todo tipo de ayudas para las grabaciones.

Crónica de una tormenta.Duelo interpretativo 
entre Clara Lago y Enerto Alterio
Productoras navarras
La grabación constante de escenas, o de películas completas, ha permitido el nacimiento de industrias auxiliares, con creación de puestos de trabajo directos, para completar todo el entramado que necesita el mundo del cine. En este sentido la labor de localización de escenarios es esencial. Un trabajo que originó la creación de Katpa, una empresa que ha trabajado en películas que cuentan con la ayuda de RTVE como " Explota, explota", basada en la vida de Rafaella Carrá, o series como " Ana Tramel", protagonizada por Maribel Verdú. A esa labor de localización añaden los trabajos de producción, en los que se han especializado.
Victoria 20/30, rodada totalmente en Navarra 

Presentación en Navarra
El círculo se completa con la presentación en Navarra de las películas finalizadas, lo que que convierte a la Comunidad Foral en una cita obligada con el cine. Hace unos días se presentó en Pamplona "Crónica de una Tormenta", un duelo interpretativo entre Ernesto Alterio y Clara Lago, en la que se hace un retrato del poder a través de la prensa.
También lejos de Pamplona, en Corella, se acaba de presentar "Victoria 20/30", película rodada íntegramente en Navarra y en la que se dan a conocer los 17 objetivos de la agenda 20/30 a partir del arte.

2. Navarra, el escenario favorito del cine español (7 de junio 2021)
Se rueda en Navarra. Decenas de películas y series tienen a Navarra como principal escenario, como la ganadora de siete goyas, El Reino, o la trilogía del Baztán. En 2019, se rodaron cien producciones audiovisuales. En 2020, con pandemia, 95. Entre las razones destaca que el inversor se desgrava un 35 o 40 por ciento por rodar allí.

domingo, 6 de junio de 2021

Indultos y racionalidad en el separatismo (Félix Ovejero)

Los indultos engordan (aún más) al separatismo
Van a por él ("no podrás usar Facebook mientras revisamos tus publicaciones y comentarios") porque Félix Ovejero desmonta táctica y estrategia del separatismo
El combativo Félix Ovejero (artículo de Félix de Azúa), crítico con el procès desde posiciones de izquierda, que ha visto esfumarse todo su archivo de Facebook por la misma razón. 

Los indultos y la racionalidad del nacionalismo                       por Félix Ovejero
«En esas condiciones, si ustedes fueran independentistas y les dan la razón, qué harían. Pues sí, lo de ETA, subir el precio»

Cuántas risas nos hemos echado a cuenta del nacionalismo, que si Colón y Teresa de Jesús eran catalanes; que si el Quijote estaba escrito en catalán; que si la montaña de la Gioconda es Montserrat; que si ciento treinta y dos presidentes. Seguro que recuerdan las muchas bromas que circulaban hace unos años a cuenta del «se rompe España». Todavía me acuerdo. Era cuando Zapatero. Las conversaciones se acallaban con el «ya ves, hay un nuevo Estatuto y no se ha roto España». El chiste no tenía ninguna gracia, sobre todo en boca de quienes proclamaban su propósito de romper España. Tampoco a ellos les gustaba que les recordaran la trampa que lo sostenía: la ruptura se asociaba a la imagen de un vaso cuando cae, discontinua, como un salto cuántico, si me permiten; no se contemplaban otras rupturas, más lentas, paso a paso, como la de una soga que se deshilacha o la de una relación amorosa o fraterna que se extingue.

Yo tampoco me lo creía
Un día descubrimos que lo de romper España no era una broma y, desde entonces, el chiste ya no circula tanto. Ayudó mucho el intento, bien real, de quebrar nuestra comunidad política en el otoño del 2017. Algunos entonces se cayeron del guindo. Lo sorprendente fue su sorpresa: era el objetivo largamente anunciado de unas organizaciones políticas cuyo proyecto explícito consiste en desmontar nuestra comunidad de ciudadanos. Y nos los habíamos tomado a broma. Un error muy serio.

No hay que minusvalorar al nacionalismo. No vale el expediente de descalificarlo por irracional. Si por irracional entendemos inmoral, sin duda, el nacionalismo es irracional. Pero la irracionalidad en los objetivos no implica la irracionalidad en los procedimientos. No confundamos: en los procedimientos el nacionalismo es muy racional. Olvidar esa circunstancia nos ha complicado mucho las cosas. Permítanme mostrar su racionalidad –mejor dicho, la incomprensión de su racionalidad– con dos guiones mentales que inspiraron muchos enfoques con los que se abordó una variante del nacionalismo, la terrorista. Para ilustrarlos me serviré de dos fórmulas que se escuchaban mucho en los últimos años de ETA: 
1. «no podemos creer a ETA; si matan, cómo no van a mentir» 
2. «el terrorismo es irracional; no tiene sentido intentar entenderlo». 
Una aclaración, no sea que...: no estoy diciendo que el nacionalismo sea terrorista, aunque nadie negará que el terrorismo de ETA era independentista. Como tampoco negará que no se siente comprometido con el respeto a las reglas del juego, comenzando por la fundamental, la Constitución.

Zapatero recurrió mucho a la primera fórmula cuando los terroristas revelaron las reuniones de dirigentes del PSOE con la banda, incluidas las realizadas a espaldas del gobierno de Aznar (violando con ello el pacto antiterrorista que el propio secretario general de los socialistas había propiciado). También esta vez Zapatero se engañaba o nos engañaba. Cualquiera que haya visto una película de mafiosos sabe que matar no implica mentir. Y es que, para que resulten eficaces, las amenazas de muerte han de resultar creíbles. Los asesinos profesionales son gente de palabra. Les va el negocio. Es la función última de la venganza, tan irracional a primera vista. La venganza, como tal, no parece tener sentido: penaliza un agravio que, por pasado, resulta irreparable. Pero transmite señales importantes: pase lo que pase, el castigo caerá sobre ti. Por eso existe el servicio de protección de testigos. Cuando ETA exigía el impuesto revolucionario, había que tomarse sus amenazas en serio. Su palabra iba a misa.

Portada de 'Tres días en la cárcel' (Plaza y Janés),
 por Jordi Cuixart y Gemma Nierga
El otro ejemplo («el terrorismo es irracional y no cabe entenderlo») era el supuesto de fondo de una argumentación que se repetía para descalificar a quienes se oponían a las concesiones. Recuerden aquel infame «dialoguen» de Gemma Nierga cuando asesinaron a Ernest Lluch. Un verdadero incentivo para que ETA siguiera asesinando: si un muerto es un argumento para «dialogar», mejor dos argumentos. Cualquiera con conocimientos elementales de racionalidad estratégica lo sabía. Y también sabía lo que había que hacer, lo mismo que se había hecho en su día con los secuestradores de aviones: transmitir el mensaje de que no se recibía el mensaje. ETA no mataba por crueldad o sadismo, porque sus militantes estuvieran locos. Mataba para conseguir sus objetivos nacionalistas. Y solo mientras sirviera para ello seguiría matando. Si recibía el mensaje de que nada podía conseguir, de que, al revés, las penas serían mayores e irreversibles, se lo pensaría. No se hacen exigencias a un muro. Pero para entender eso había que abandonar la retórica de la irracionalidad de ETA. Al contrario, había que asumir que estábamos ante un agente racional que actuaría de acuerdo con lo que nosotros hiciéramos.

¿Indulto? No, gracias
Vale la pena recordar estas elementales lecciones a la hora de entender el marco mental que inspira los tratos del Gobierno con el independentismo, el que explica los indultos. Mi conjetura es muy modesta: de nuevo un Gobierno de España se olvida de que está ante agentes racionales, muy racionales. No otra cosa hace cuando «para desinflamar» —por utilizar un verbo hoy en desuso– realiza concesiones. El relato lo he escuchado estos días: «el indulto es el un camino para recuperar el diálogo». Reparen en el inquietante trasfondo: nos olvidamos de las sentencias judiciales y ustedes se olvidan de insistir en los delitos. Esto es, la ley y la justicia equiparadas al delito. Peor, la justicia se equipara a la venganza. Y quien dice la justicia dice el Estado de derecho. Exactamente el mensaje que utilizaron quienes se saltaron la ley para defender que volverán a hacerlo. En breve: los golpistas tienen razón; nosotros nos equivocamos y por eso pedimos disculpas.

Cambio de pancartas
En esas condiciones, si ustedes fueran independentistas y les dan la razón, qué harían. Pues sí, lo de ETA, subir el precio. Les dan la razón y les retribuyen para que no suban las apuestas (incluso sin exigirles compromiso alguno). Si para apaciguarme, pidiendo diez me dan siete, pediré doce, que seguro que me dan nueve. Hasta la próxima partida. Nadie se apea de una apuesta en la que siempre gana. Si el dilema es la independencia o algo a cambio de la independencia, que es un paso hacia la independencia, ya sabemos quién gana la partida y cómo termina la historia. Sobre todo cuando uno de los jugadores te ha dicho que no esperes lealtad, que su objetivo es romper contigo y que tus intereses le traen sin cuidado. Todo eso es de primero de teoría de juegos. También, que el único modo de acabar con esa inexorable dinámica que nos ha conducido hasta donde estamos, consiste en hacerle saber al otro que, mientras no respete las reglas, nadie atenderá sus demandas. Hay que cambiar de juego: el nacionalismo ha de saber que también pueda perder, que según las acciones que realice, los premios se mudan en penalizaciones. Cambiar el pay off (saldo), que dicen lo economistas. El imperio de la ley.

Pero, claro, para eso tenemos que asumir que el nacionalismo, inmoral en sus objetivos, es profundamente racional en sus procedimientos. Los críos creen que cuando se tapan los ojos desaparecen las realidades ingratas ocultas detrás de sus manos. Eso es lo que hemos hecho durante muchos años en los que el nacionalismo ha ido apuntalando sus conquistas. Cada una de las cuales es una derrota de quienes están comprometidos con las instituciones democráticas. Y en eso está ahora mismo. Por eso mismo sostiene al Gobierno del Estado, porque, a su entender, les conviene para su objetivo de destruir el Estado. Que alguien ate esa mosca por el rabo. Suena a broma, pero da poca risa.

Solo si nos tomamos en serio la racionalidad del nacionalismo, evitaremos volver a lo de siempre. Esta vez sí que «habremos intentado algo nuevo».

Ermitas de Sangüesa y litigios

 Ermita Virgen de la Nora. Espadaña, cruz y veleta. Por el
hueco se ve la torre de San Salvador. (Foto: D.M.O. 1991)
Una Virgen, una Coral, generaciones de sangüesinas...  En las últimas décadas, centenares de vasquitas con ese nombre... Pero, ¿de dónde viene "Nora"?
Viene del árabe. El nombre de la ermita Virgen de la Nora se debe a  la gigantesca noria (en árabe nā'ûrah) que movía la rueda del molino batanero que funcionó del s. XIII al XVIII en esa zona de Sangüesa.
En este artículo Javier del Castillo nos cuenta la historia de cuatro ermitas de Sangüesa y los líos entre Arzobispado y Consistorio por su posesión.

Sangüesa, ermitas y recursos judiciales                                           por Javier del Castillo
En Noviembre leía en el Diario de Navarra que el Equipo de Gobierno Municipal de Sangüesa (APS y EH-BILDU) acordó, por tercera vez, recurrir ante los tribunales la posesión de las cuatro ermitas que se mantienen en Sangüesa y, ¡por tercera vez!, la Justicia lo ha desestimado.
El primer episodio de esta desafortunada historia lo inició el Consistorio en junio de 2017, siendo alcalde Ángel Navallas. En la demanda que se interpuso, se pide al Juzgado de 1ª Instancia de Aoiz la posesión de las cuatro ermitas-santuarios que, desde agosto de 2000, el Arzobispado inscribió en el Registro de la Propiedad (inmatriculación) según la legalidad vigente.
La sentencia del primer recurso fue desfavorable para el Ayuntamiento y éste acordó interponer un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Navarra, el cual fue también desestimado el pasado mes de Septiembre. El equipo de Gobierno municipal, “erre que erre”, vuelve a acordar la presentación de un recurso de casación contra el fallo de la Audiencia.
“Llegaremos hasta el final”, dijo nuestra alcaldesa… y ¡el tercer recurso también fue fallado en contra del Ayuntamiento!
Tres veces, tres, el ayuntamiento ha perdido.
“¡Las ermitas son de todos los sangüesinos!”, seguía diciendo la alcaldesa…
¡Es obvio! Le cuento la historia:
Éste es un brevísimo recuerdo-resumen de las cuatro ermitas en litigio, construidas por nuestros antepasados por un sentir religioso, por amor, y que sus descendientes mantenemos orgullosos, como patrimonio histórico, monumental, espiritual e inmaterial:

La ermita del Socorro, en el término de Las Navas, es la más antigua de todas. La talla de la Virgen es una escultura de madera que data del siglo XIII. Sangüesa, Javier y Yesa, desde tiempos inmemoriales hasta nuestros días, vienen haciendo romerías en Mayo y en Septiembre. Tal llegó a ser su importancia, que en 1608 el Ayuntamiento le concedió el beneficio de los Boyerales a favor de sus dos cofradías: el Socorro y San Lamberto, vestigios que aún hoy subsisten. Su actual Mayordomo y ermitaño, electo por aclamación, es Don José Remón Ortiz: con su dedicación plena y desinteresada mantiene y propicia el cuidado del templo; su culto es asistido por los Padres Capuchinos. Los labradores la tenemos como patrona e imploramos su socorro, agradeciendo la bendición de sus cosechas.

La Virgen de la Nora
data del siglo XV y está situada en el inicio de la ruta al Sotico Batán y Pastoriza, un vergel de huertas a la orilla derecha del río Aragón. Tuvo cerca, en épocas pasadas, la noria de agua para riego y fuerza motriz del batán de tejidos que allí existió. Es la Virgen a la que imploran los hortelanos al pasar por la ermita cuando se dirigen a sus huertos. Desde tiempos remotos, el Ayuntamiento la eligió para ir en Corporación a la Misa de las Letanías de la Ascensión. Esta tradición se mantuvo hasta hace unos 30 años. Yo la conocí y, como alcalde, asistí a ella. Fue restaurada ejemplarmente por la Coral Nora y el Club Montañero de la ciudad, a iniciativa de un gran sangüesino de pro: D. Javier Jiménez Goicoa. Su supervisión y cuidado está vinculado desde hace años a la familia de Dña. Benita de Vique.

La ermita de San Babil tiene la consideración de Basílica. Su origen también se remonta al siglo XV. He conocido como ermitaños a las familias Irigoyen y Benedé, “Los Sambabileros”. Es la ermita más visitada por sangüesinos y comarcanos. Se consideró patrono benéfico para curar el reúma. El día 24 de enero siempre acuden a ella nutridas romerías de devotos y visitantes. Durante todo el año es centro de atracción para el paseo, visita al santuario, actividades de jubilados y estudiantes . La ermita debe su reciente restauración, completa e integral, a la Asociación Horizonte, con ayudas materiales de vecinos generosos y del Ayuntamiento.

En la carretera de Peña, en los aledaños de Gabarderal, está emplazada la ermita de la Virgen del Camino. Es una pequeña capilla de construcción más reciente (data del siglo XIX). La razón de su existencia fue la de atender las celebraciones religiosas y, concretamente, la misa dominical para todos los sangüesinos que vivían en los numerosos caseríos que poblaban los términos de Saso y el Montico; algunos de ellos son Torre de Añués, El Real (donde nació mi abuelo), el Goyo, Carraño, etc. También tuvo un ermitaño, D. Alejandro Goñi, al que tuve el placer de conocer. Fue restaurada a principios de los setenta por los montañeros de Sangüesa. Se utilizó como iglesia parroquial del nuevo pueblo de Gabarderal hasta que se construyó su iglesia, la de Santa Eulalia. Estos últimos años, el Club Montañero intentó reparar y mantener dicha ermita, pero los pleitos entre el Ayuntamiento y la Iglesia lo están impidiendo.

¡Qué fácil se ha olvidado la benéfica armonía existente a lo largo de la historia de Sangüesa entre ambas instituciones! O quizás haya sido un pretendido desenfoque de nuestra historia el motivo por el que a “APS, IU y EH-Bildu” le haya vuelto a dar calabazas la justicia, ya que sus planteamientos ideológicos excluyentes no sintonizan, de ninguna manera, con nuestro sentimiento de afinidad popular. 
Ahora que la ciudad Sangüesa -“la que nunca faltó”− cumple 900 años, celebremos todos nuestra historia y, con mejor discernimiento, miremos hacia el futuro y hagamos un compromiso con nuestros mejores sentimientos. ¡Feliz convivencia!
Javier del Castillo Bandrés 
Ex alcalde de Sangüesa

viernes, 4 de junio de 2021

"El querer sin esperanza" (1888), de un catalán

Letras de jota de Ezequiel Endériz. ¡Fijaos qué jotas!
A punto ha estado de cumplirse -como casi siempre- la predicción de M. Machado: "...Y cuando las canta el pueblo, ya nadie sabe el autor". La copla "El querer sin esperanza...", antes de hacerse del pueblo, como jota, fandango.., salió del corazón de un gerundense, Enrique Claudio Girbal Nadal, hace 133 años.

En respuesta a Luis Arbea (DN 14.05.21) que atribuye a la "sabiduría popular" la letra de la jota “El querer sin esperanza es el más lindo querer; yo te quiero y nada espero, mira si te quiero bien”, Elena Leache, en un sabroso artículo -La jota del querer (DN 04.06.21)-, se la adjudica a Ezequiel Endériz. 
Pero no presenta ninguna prueba y, porsiaca, se cubre las espaldas: "Endériz, al parecer no registró la jota".
En este blog Desolvidar he elaborado unas 30 entradas dedicadas a Ezequiel y en ninguna de ellas aparece esta jota. Más aún, gracias a la gentileza de Emilio Meseguer Endériz, nieto de Ezequiel Endériz, hoy podemos consultar la totalidad de su obra recogida en la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores). Y entre los 133 registros, tampoco se encuentra, como bien sospecha Elena.
Pero, aunque estuviera registrada como suya, siempre hay que seguir el ejemplo de Descartes y aplicar la "Duda metódica".  
Para muestra, un botón: fijaos lo que pasó con Lagunera:

Una noche lagunera (¡ay qué noche!),/noche de nieve y de frío,/la calle de mi morena/no era calle, que era un río.
Misteriosa jota que, desde 1930, aproximadamente, nos ha vuelto locos a todos. Porque así venía registrada en la SGAE, Raimundo Lanas empezó a cantarla con una letra equivocada: "Una noche en Lagunera" (¿fue el propio Ezequiel quien la escribió así, quizás para disimular el plagio?) como, siguiendo con el error, recoge el libro y la página web dedicada a Lanas. 

Y muchos nos hemos preguntado qué es, dónde está "Lagunera", y por qué la calle no es calle, sino un río. En intentos desesperados por entenderla, la hemos visto escrita de curiosas maneras: "La gunera" (Hnos Anoz, BNE 1976), "La Gunera" (Misa Navarra, Mtnez Arrechea, BNE 1981). Hay quien ha especulado con la mexicana "Comarca lagunera" y quien manipula con el coronel Lagunero...

Un nieto de Raimundo Lanas, a preguntas de una persona muy interesada, le dice:
"Me temo que lo de Lagunera es toda una incógnita. Hace muchos años se lo pregunté a mi abuela y no supo contestarme. Eliminada la posibilidad de que se tratase de una localidad navarra o aragonesa, pregunté al padre V. Ordoñez, por si se tratase de algún barrio o alguna zona así conocida. La respuesta fue la misma, no tenía referencia alguna...

Prensa histórica 1908-13
Sin embargo, gracias a la Prensa Histórica encontré esa misma copla varias décadas antes de que la "compusiera" Ezequiel:
Una noche lagunera,/noche de viento y de frío,/la calle de la Carrera/ya no es calle, que es un río.
Así reza la vieja copla canaria (ya era popular en 1908). La laguna ya no está desde mediados del XIX. Pero la naturaleza no se rinde, y en bastantes ocasiones el agua ha vuelto a ocupar el espacio del que fue desalojada. 
En el contexto de la ciudad de La Laguna, ahora ya se entiende la copla.

Origen de la letra "El querer sin esperanza"

Volviendo a la copla “El querer sin esperanza...", la primera aparición en la "Prensa Histórica" es en agosto de 1888, en la Revista de Gerona, Literatura-Ciencias-Artes, Tomo Duodécimo Año XIII Número 8. En este enlace (y en la imagen) podéis leer 25 coplas del Subtítulo Cantares (páginas 6-8) del librito Espumas de Enrique Claudio Girbal, "1839-1896. escritor e historiador. Fundó y dirigió diversos diarios locales, fue conservador del museo de Antigüedades de Gerona y cronista de la ciudad. presidió la "Associació Literaria de Girona", Autor de varias obras sobre Gerona. Como poeta concurrió asiduamente a los "Jocs Florals" de Barcelona" (Reseña del libro).
Así dice la 5ª copla:
El querer sin esperanza es el más fino querer; 
yo te quiero y nada espero, mira si te querré bien
Ezequiel nació en 1889, al año siguiente de que fuera publicada la copla de Girbal.
Se debió de extender esa preciosa copla por toda España (aparece en discos de pizarra como "fandango Huelva") y llegó a oídos de Raimundo Lanas quien, con su facilidad, le dio la melodía que todos conocemos y recoge la SGAE:
Ésta es la carta de Elena Leache (pincha):

jueves, 3 de junio de 2021

Jorge Prieto, más que "vacuna a vacuna"

"Me ha llegado por WhatsApp. No sé quién es pero es un CRACK. Gente así nos saca de esto. Seguro que alguien le conoce. Divulgación, empatía y sentido común. Es una maravilla. Vamos".
Así dice el tuit del intensivista Alberto García-Salido sobre la "actuación" de Jorge Prieto, el protagonista de un vídeo que subió a Twitter, que ha traspasado la pantalla de los principales informativos nacionales de TV y se ha convertido en protagonista de todas las conversaciones en redes sociales, gracias a un discurso que no tiene nada que envidiar a ninguna campaña de vacunación.
Así lo contaba ayer el telediario del mediodía:

Jorge Prieto ha sido el mayor revulsivo frente a los sabotajes que sufrió el Zendal, inaugurado por Díaz Ayuso.
Pero Jorge es mucho más que este simpático vídeo con el que ha saltado a la fama. Pero gracias a él, he encontrado este artículo de Valentín Carrera en "Bierzo Diario" en el que se nos descubre que Jorge es, además, un escritor -‘La enfermería de emergencias’-, enamorado de su profesión de enfermero de urgencias y buen comunicador que sabe dar visibilidad a su trabajo.

“¡Por favor: Mírame, no lo hagas!” (02/12/2019)                      VALENTÍN CARRERA 
[
LETRAS BERCIANAS] Jorge Prieto enciende «luces que iluminan sombras de enfermedad» en ‘La enfermería de emergencias’

La llegada a tiempo, el azar, la providencia, la voluntad de servir, la urgencia de la sirena parpadeando, la amenaza de la muerte en solo un instante, la delgada línea que separa la tristeza de la alegría, la lucha por la vida: esta es la materia emocional con la que el novísimo escritor berciano Jorge Prieto se adentra en el terreno difícil del relato corto. Y sale airoso del reto.
Jorge Prieto González (Madrid, 1995), “aunque a él le gusta decir que es de Ponferrada, la tierra de sus padres y sus abuelos”, es el autor de La enfermería de emergencias, un libro iluminador, 50 relatos breves para pensar, “luces que iluminan sombras de enfermedad”, publicado por Editorial Círculo Rojo.
El libro es el fruto de la experiencia personal de Jorge como enfermero, voluntario de Protección Civil, y sobre todo, cuidador de vidas ajenas sin pereza: con hambre o con frío, de madrugada o a la hora de la siesta, si suena el móvil, el timbre o la emisora de urgencias, Jorge responde a la llamada con la desenvoltura de quien lleva en el ADN una carga adicional de alegría y esperanza. Y eso, salva vidas.
Los cincuenta relatos reunidos en La enfermería de emergencias surgen del día a día, pero este libro ―un poco desaliñado― es solo una primera entrega que anuncia nuevas reflexiones y vivencias, quizás más reposadas, si es que puede tener reposo un escritor de 24 años, al que le hierve la vocación enfermera.
Aunque rabiosamente joven, Jorge Prieto González atesora ya un intenso currículum: estudios de Derecho, Criminología y Enfermería; voluntario en Protección Civil en San Sebastián de los Reyes y en el SAMUR, en la unidad de cuidados paliativos, y desde hace meses en las unidades de Soporte Vital Avanzado Enfermero en Palma de Mallorca. “Enfermero de urgencias y emergencias, en aprendizaje continuo, buscando la excelencia de los cuidados enfermeros”.
Y eso es lo que relata con sensibilidad delicada y la frescura de quien no lleva a cuestas la pesada mochila de la hipocresía o del egoísmo: cómo salva a un joven a punto de suicidarse en el puente de Segovia con un “¡Por favor: Mírame, no lo hagas!”, que suena a súplica y a invitación a vivir. “La vida en un minuto”.
O su cabreo cuando el servicio de urgencias es llamado para una falsa urgencia, un imprudente que ha bebido demás y los amigos pasan, o una señora maleducada que pretende saltarse la cola.
¿Qué es la muerte?, se pregunta el joven autor, y responde con una carga de profundidad ética y filosófica: “Para mí no es más que el final de la vida”. Y luego da la vuelta al razonamiento, mirando a la vida de frente: “Pero, ¿cuánta gente está muerta en vida?”. Un libro para pensar.
Los lectores de La enfermería de emergencias se sorprenderán de la facilidad con la que Jorge Prieto maneja el lenguaje técnico, el argot del gremio: “Código IAM, canalizo una vía, segmento ST, bloqueo de rama derecha, morfina y nitratos, DIR, Central de sierra 3, bomba de perfusión, maniobras de RCP, le he puesto una i-gel y voy a meterle un 7,5, Delta en 2.1., descarga con el DESA…”.
Enérgico ante los casos de violencia de género que le tocan en suerte, “Os queremos vivas”; codo con codo con otros cuerpos de seguridad, “Chicos, respira y tiene pulso”; o maravillado ante el milagro del día: un desesperado que se tira a las vías del metro con tan mala suerte que el tren le pasa por encima sin arrollarle. “De un salto accedimos a las vías, no había imaginado la altura que hay. Paciente consciente y colaborador. Al tablero y fuera de las vías”. O la mirada triste del perro que no ataca a los enfermeros y se queda quieto cuando ve cómo sacan en camilla a su dueño.
Nos sorprende también la sensibilidad del autor para captar lo que Sebastiá Serrano llama, en un libro imprescindible, El regalo de la comunicación: ¡Desnúdese! dicen en urgencias a la paciente, una médica que se ha caído de la bicicleta y se ha clavado el manillar en la pelvis. ¡Desnúdese: “No somos conscientes ―confiesa la doctora a Jorge―, pero estar del otro lado me ha hecho pensar en que muchas veces actuamos sin pensar en el paciente, lo he descubierto cuando me han desnudado”.
Sí, definitivamente, este joven enfermero y escritor posee el don, el regalo de la buena comunicación, la empatía de quien sabe escuchar en situaciones desesperadas. Y por eso intuyo que este primer libro es el comienzo de una carrera profesional apasionante. Jorge Prieto González se ha propuesto no solo ser un buen enfermero, sino poner sus dotes de comunicador al servicio de la enfermería de urgencias, dar visibilidad a un trabajo impagable. A partir de ahora, y a la espera de su segundo libro, síganle en las redes, @emergencia_112 en Instagram y Emergencias en Facebook. Un «pollito» asustado y decidido que cuando se pone el chaleco y el fonendo trata a la vida y a la muerte de tú a tú.

miércoles, 2 de junio de 2021

Villa Celes, anclada en la Ripa de Beloso (act.)

Se llamaba "Villa Celes" y era lo más parecido que había en Pamplona a las Casas colgantes de Cuenca. Anclada en la Ripa, era el número 1 de la Cuesta de Beloso (calle Beloso Bajo 1).
En mis recorridos infantiles desde el Baluarte del Redín, por la Ronda Barbazana, muy especialmente desde el Biru (Baluarte del Labrit) y las inmediaciones de la Medialuna de San Bartolomé, formaba  parte del paisaje y era tu compañera de viaje. Por su blancura, contrastaba con el tono rojizo de San Juan de Dios o la mole del Seminario Conciliar y, por su mayor tamaño, con la también blanca Caseta de Arbitrios.
Tuvo que ser un buen mirador hacia el Arga, la Magdalena, la Ripa de la Media Luna, San Cristóbal... y un privilegiado observatorio de las puestas de sol veraniegas, cuando el Sol se oculta entre las torres y agujas de la Catedral, por detrás del Churregui, Gaztelu.., incluso más al norte de San Miguel de Aralar.

Fecha de nacimiento (1932-33)
Julio Cía 1932. Ni Villa Celes ni Seminario
En el Sitna de 1929 ca. no aparece. Según Julio Cía (foto 3), en 1932, tampoco. Hay algunas páginas que ponen su origen documentado en 1942. Sin embargo, sin ningún titubeo, el Archivo Municipal nos ofrece 7 fotos ("Obras en la zona de la Media Luna") de Julio Cía, de 1935 ca., en las que ya aparece la que luego será  llamada Villa Celes. Y en el Archivo General hay esta preciosa imagen del 30 de Noviembre (ver nieve en el Malcaiz, sobre Ardanaz) de 1941 que confirma que ya estaba construida antes de que Zósimo Ortiz presentara su proyecto en 1942.
30.11.41 La cara que mira a Pamplona no coincide con el proyecto de Ortiz
Ninguna confianza, en cambio, me merece la datación (1916) de esta otra del Archivo Mas, sacada desde la Biblioteca de la Catedral, ya que se contradice con el Sitna de 1929 ca. 
Pero nos da un dato importantísimo: si trazamos una recta entre la Casa de las Aguas (2) de los Depósitos de Mendillorri y la terraza de la Biblioteca (B), esa línea pasa entre el Seminario (S) y la Capilla de los seminaristas mayores (pincha foto). 
Y en esta foto de Mas no se ve ni un ladrillo del Seminario, que empezó a construirse en Octubre de 1931 (aunque no aparece en fotos hasta 1933). 
En resumen: tenemos algunas fotos de Julio Cía, fechadas en 1932 en las que no aparece Villa Celes y fotos del Seminario, ya en construcción, de 1933. Por tanto, a Villa Celes, anterior al Seminario (1931-33) y posterior al Sitna (1929),  le podemos adjudicar la fecha de 1932-33 ca. lo mismo que a la foto de Mas:
Año 1932-33 1. Villa Celes 2. Chirrión  3. Arbitrios  4. Alineación y "no-Seminario"
Es, además, una foto única. La única -que yo sepa- en la que aparece Villa Celes y no está aún el Seminario.
En 1933 he encontrado algunos avisos en la hemeroteca que dicen: "Ya está el chirrión (2) en Beloso". El humo lo delata.
Vemos también la caseta de Arbitrios (3), pero todavía ni rastro del Seminario y eso que en 1933 fijaos lo que ya se había levantado.
Por eso yo creo que Villa Celes se construyó entre 1932-33.
1934 un cajón, ni un solo hueco, almacén. Arbitrios y Seminario Galle AMP000135

Primera Casa (1932-42)
Desde ella, el Gaztelu se vería pegadico
 a la torre norte de la Catedral
En mayo de 1933 hay un anuncio en la hemeroteca que interpreto que dice: "Véndese casa nueva cerca de Pamplona por 38.000 cuesta Beloso". Poco más he encontrado.
Pero lo que tengo claro es que en 1933 ya está construida y que la fachada que mira a Pamplona no coincide con el proyecto de Zósimo Ortiz. Las dos fachadas visibles en las fotos de 1941 y de 1932-33 aparecen sin ventanas ni balcones. Da la impresión de que no se construyó para vivienda.

Chalet San Francisco Javier y Villa Celes
En septiembre de 1941 Zósimo Ortiz Urtasun presenta a la Fiscalía de la Vivienda un proyecto de chalets gemelos en el término de Beloso Bajo de Pamplona para su aprobación. Dicho proyecto está firmado por los arquitectos Domingo Ariz y Víctor Oteiza. Finalmente se construirá uno solo de los chalets proyectados, "lo que supuso en aquella época un trabajo de cierta complejidad ya que dos de sus plantas se hallaban bajo rasante".
Pienso que sólo le dejaron reformar la casa preexistente, por lo que se pudo ahorrar la complejidad de construir bajo rasante.
El proyecto de Zósimo abre huecos en la casa preexistente (comparar con las fotos anteriores)
El edificio fue terminado en 1942, siendo promovido por Zósimo Ortiz Urtasun, padre de Tarsicio e Ignacio, inicialmente llamado "chalet de San Francisco Javier" y popularmente conocido (ponía el rótulo "Villa Celes" en el portal) como Villa Celes, probablemente por la esposa de Zósimo, Celestina Alzueta, madre de dichos hermanos Ortiz. La planta baja estaba destinada a imprenta, dedicándose a vivienda los pisos superiores.
1993 ca. desde el Recodo
Según Susana Irigaray ("...Museo Etnológico de Navarra..."), desde 1968 hasta 1998 albergó la Imprenta de Ignacio Ortiz Alzueta quien hizo una importante donación de maquinaria, mobiliario y herramientas de tipografía de la Imprenta al Museo.
Como nota curiosa, se dice que este chalet fue lugar de vacaciones de la Reina Fabiola de Bélgica.

Abandono (1999) y derribo (2016)
Tras dejar de ser sede de la imprenta Ortiz, dicho edificio fue abandonado hacia 1999 y empezó a ser ocupado por transeúntes, algunos de los cuales llegaron a vivir en ella durante cuatro años. llegando a un estado de ruina tal, que sería adquirido por el Ayuntamiento de Pamplona y finalmente derruido en 2016.
En 2015, Villa Celes fue comprada por el Consistorio por la cantidad de 30.000€  a la mercantil Belotxi SL, para demolerla (por 150.000€, negocios de Asirón) y recuperar la ripa.

31/05/2016 Hemeroteca DN
El Ayuntamiento de Pamplona ordenó ayer tapiar puertas y ventanas de Villa Celes, un chalet en ruinas en la cuesta de Beloso que es de propiedad municipal y que habitaban de forma irregular al menos seis personas. Informes de Urbanismo y de la propia Policía Municipal alertaban del deterioro del inmueble y del peligro para sus ocupantes, pero el Ayuntamiento no intervino hasta ayer por la mañana, apenas horas después de que este periódico desvelara que seis personas dormían en él. Una de las parejas fue desalojada ayer y empleados de la empresa Eulen procedieron a tapiar los accesos. Agentes de la Policía Municipal vigilaban a última hora del día el edificio para controlar que no accediera nadie.

Google Maps
Enreda, que todavía se ve hasta 2016. Impresiona verla año tras año y desaparecer en 2017.