miércoles, 7 de diciembre de 2016

Iñaki Iriarte: Euskera y Política lingüística

agur proviene del latín augurium (agurium, en latín tardío): "augurio, presagio, 
anuncio, suerte"... De ahí palabras como agüero, agorero, inaugurar.
Dice la Real Academia de la Lengua Vasca que “desde hace siglos existe un empleo generalizado de la denominación Euskal Herria para designar un territorio con rasgos culturales bien definidos…”. Entre esos “rasgos culturales” el elemento más importante sería el euskera.
El problema empieza en el momento en el que se empieza a dibujar ese territorio en un mapa, haciéndolo coincidir, casualmente,  con “las siete provincias o territorios”, como quiere Euskaltzaindia.
La excusa perfecta para la cruzada nacionalista de euskaldunizar todo el territorio navarro, llevando el euskera a zonas donde no se ha hablado jamás, o dejó de hablarse hace siglos.
Como dice Iñaki Iriarte, necesitamos urgentemente una política lingüística que no enfrente a navarros con navarros. Que no premie a unos por “corregir” su identidad cultural ni agravie a otros, por resistirse a hacerlo 

Día del Euskara y política lingüística
por Iñaki Iriarte
No me cansaré de repetirlo: el euskara constituye un elemento fundamental de la identidad de Navarra. Ésta no sería la misma, si aquel desapareciera. Por ese motivo, la promoción y el fomento de la lengua vasca no deberían constituir un tema particularmente polémico. Deberían ser una de esas materias -como la lucha contra el acoso escolar o la preservación del medio ambiente- en la que coincidiéramos todos los partidos, aunque, como es lógico, pudiéramos diferir a la hora de proponer políticas concretas.
Por desgracia, sabemos que no es así. Hace tiempo que la política lingüística se ha convertido en uno de los temas más controvertidos –si no en el que más- de cuantos son objeto de debate en la sociedad navarra. El euskara es “venerado” por muchos, como se veneran los objetos sagrados. Se diría que, en una tierra con un pasado tan marcado por la religión, como la nuestra, y en donde se ha producido una secularización tan súbita, el vascuence funciona como un santuario en donde dar vía a las pasiones religiosas


.
A los vascos, es preciso confesarlo, no nos quedan muchas pruebas tangibles de nuestra hidalguía cultural. Ni tenemos un RH para nosotros solos, ni somos más fiables ni más trabajadores que los demás. Tampoco más indómitos, ni mucho más brutos (¡que se lo digan, si no, a los bearneses!). ¿Que tenemos un folklore muy rico? Seguro, pero tampoco nos sirve ya de gran cosa, porque ni siquiera en lo más profundo del Goierri guipuzcoano la gente va por la calle dando saltitos y abatiendo el arbolado a hachazos. Así las cosas, el vascuence ha quedado como la sola prueba de nuestro particularismo. Esto, por cierto, ya lo advirtió Arturo Campión hace más de cien años: sin el euskara nuestro pedigrí quedaba bastante en entredicho.
Sucede, sin embargo, que sólo una pequeña minoría de los vascongados y los navarros hablamos euskara (en muchos casos, no se crean, de forma muy chapucera, aunque, por suerte, quienes no entienden vasco no puedan advertirlo). La existencia de esa mayoría no vascoparlante, lógicamente, entraría en contradicción con esa supuesta hidalguía y constituiría, no ya una realidad incómoda, sino una amenaza que refutaría nuestra radical singularidad. De ahí que al nacionalismo le parezca tan urgente euskaldunizar a la población y, por medio de las barrabasadas toponímicas, también a los montes y los ríos.
Esta forma de entender el papel de la lengua vasca en nuestra identidad colectiva, hay que admitirlo, ha conseguido atraer a mucha gente. Pero también (es igualmente preciso reconocerlo) ha provocado en muchas personas una enorme desconfianza y un considerable desdén hacia ella -algo que nos resulta muy doloroso a todos aquellos que (nacionalistas o no) lo sentimos como algo propio-. 
Esa percepción negativa crece, naturalmente, cuando, por ejemplo, se comete el enorme error de “decirlo todo en euskera”, simplemente para fastidiar a alguien. 
O cuando alguien, conforme adquiere unos rudimentos de vascuence en una academia, reclama, no ya derechos para sí mismo, sino obligaciones para los demás. 
O cuando se proponen “incentivos fiscales” a las empresas que promocionen el euskara, fuera de las zonas vascófona y mixta (como hace la versión inicial del Plan Estratégico del Euskara del Gobierno de Navarra en su página 19). 
Necesitamos urgentemente una política lingüística que no enfrente a navarros con navarros. Que no premie a unos por “corregir” su identidad cultural y agravie a otros, por resistirse a hacerlo. 
A Baztan, Ergoiena o Areso no les sobra nada. Pero a Buñuel, Andosilla o Monteagudo, tampoco les falta nada. 
Necesitamos una política que respete nuestra realidad social y cultural, no una que la vea como una anomalía histórica que debe ser rectificada.
La Euskal Herria nacionalista 
Necesitamos, seguramente, entender la zonificación de manera mucho más flexible e incluyente. Pero no solo en una dirección, sino en ambas. 
Necesitamos que los recursos culturales se repartan de forma proporcional y con un ánimo integrador.
Y muy especialmente necesitamos que la gente se sienta libre y respetada por ser lo que es. No sobran euskaldunes, ni personas que desconocen el vascuence. El machismo, la intolerancia, los prejuicios, el odio religioso, racial o ideológico, son realidades que debemos esforzarnos por transformar desde la política, porque constituyen un mal. La realidad sociolingüística de una comunidad, no. No es mejor ser euskaldun que no serlo, como no es mejor ser judío, armenio o serbio, que no serlo.
Navarra necesita a toda costa que seamos capaces de aparcar esencialismos y llegar a consensos en esta materia. Lo contrario nos abocará a la incomprensión y el resentimiento. Evitémoslo.


Iñaki Iriarte López es parlamentario foral de UPN Iñaki Iriarte 

martes, 6 de diciembre de 2016

Echenique, las identidades y el jardín español


Navarro, vasco, euskaldun
Viene muy bien que alguien, precisamente como Echenique, diga –y a casi todo el mundo le parece bien- algo tan elemental como esto: "Siendo navarro de nacimiento y sentimiento, me siento y soy vasco y euskaldun".
Recuerdo, allá por la transición, que declararse navarro no estaba bien visto. Teníamos que ser directamente vascos.
Pero la frase de Echenique implica también que se puede ser navarro y no ser ni sentirse vasco. 
Y es que ser navarro se dice de muchas maneras (para muestra, un botón), y ello garantiza la pluralidad de Navarra.
Quien primero debería tomar nota es el Gobierno de Barcos, que justo en ese día acababa de identificar “Día de Navarra” con “Día Internacional del Euskera”, y no cede en su empeño de hacernos a todos vasquitos –desde Vera hasta Tudela- a través de la euscaldunización.
Y una preguntica: ¿cómo se diría en euskera “soy vasco, pero no euscaldún”?
Y otra: ¿por qué siguen llamando (eso sí, con 'cariño') erdera a la lengua española? En Navarra, al menos, eso nos duele. Porque las dos lenguas son navarras y ninguna extraña, extranjera... ¿No debería exigírselo el Gobierno de Navarra a Euskaltzaindia?

España y Europa
Pero en las palabras de Echenique  hubo también dos grandes omisiones en lo que a las identidades se refiere: Europa –cuya bandera sigue sin ondear en el Parlamento- y, sobre todo, España.
Viniendo de alguien que participó en el primer Gobierno Vasco de Garaicoechea tendremos que conformarnos con esta frase: “Hay formas diferentes de sentirse navarro –dijo-  y ninguna debe ser excluida ni denostada”. Implícitamente sí reconoce el derecho que tenemos a combinar perfectamente nuestro ser navarro con ser y sentirnos españoles. Faltaría más.


Vieja postal de Isaba
El jardín español
Pero una cosas son la palabras bonitas y otra cosa son los hechos.
Leo en DN:
“El acto concluyó con la interpretación del zorcico El Roncalés, por el Coro Julián Gayarre. El programa de actos, donde se reproducía la letra, decía en su segundo párrafo El jardín español de flores sin igual (...), pero el coro cantó Un fragante jardín de flores sin igual (...), algo que fue comentado por algunos asistentes. La directora del Coro Mari Cruz Bona explicó que no hicieron ningún cambio, ya que es la partitura que ellos llevan años cantando”
Añade el Noticias que "El Roncalés" "emocionó especialmente al premiado", Echenique.


Hace algo más de un año, Marinela Ruiz de Luna –hija de Salvador Ruiz de Luna, autor de letra y música de El Roncalés, se puso en contacto conmigo porque había leído en Desolvidar la entrada "Gayarre y Nafar euskalduna" y quería saber mi opinión. Ella ya me adelantó que nadie de la Coral Julián Gayarre le había pedido permiso ni para traducirla ni para cambiar la letra, modificando el espíritu del mensaje de su padre.
Y le dije lo mismo que puse en aquella entrada, de 2012: que se trata de una versión parasitaria y escamoteadora, que intenta suplantar el "nicho ecológico" que ocupa desde hace más de medio siglo el "Vasco navarro soy...".
Aunque parezca increíble, la propia directora de la Coral me lo confirmaba:
La manipulación de la letra es casi como dices tú: en la original se dice "El jardín español, de flores sin igual" y en la versión manipulada se dice: "Un fragante jardín, de flores sin igual".
Yo, por mi parte, entiendo perfectamente que haya roncaleses que no se sientan españoles. Muy bien; que inventen una canción, con otra música y otra letra, que exprese sus intereses y que intenten popularizarla. Pero lo que no es de recibo es plagiar letra y música del auténtico himno del Roncal, asumido por propios y extraños, y desvirtuar de modo esencial, no sólo la canción de Ruiz de Luna, sino también -me lo confirma Óscar Salvoch- los sentimientos identitarios del propio Julián Gayarre:
  • hablaba uskara (euskera roncalés), pero eso no le llevaba a definirse como vasco
  • se sentía navarro y se enorgullecía de ello
  • y era español, con toda naturalidad
En resumen: uskaldun, navarro y español.

Como os podéis imaginar, cuando Marinela se ha enterado de lo que ha ocurrido en el Palacio de Navarra con la canción que creó su padre, ha puesto el grito en el cielo y piensa iniciar las acciones legales en defensa de los derechos de su padre, Salvador Ruiz de Luna.
Actualización 18:50. Este es el comentario que me ha mandado a Facebook Marinela Ruiz de Luna:
Apreciado Patxi, ya he mandado reclamo a SGAE y voy a abusar de tu aprecio mandando este escrito tuyo que tanto valoro. Gracias a ti que le haces justicia a Salvador Ruiz de Luna mi padre espero lograr la rectificación y justicia. Ten por cierto que llegaré hasta donde sea por proteger sus obras que, lamentablemente, la mayoría yace en el olvido en los viejos archivos de la sociedad de autores. Un gran abrazo y te tendré al tanto
Es evidente que se han conculcado los derechos de Ruiz de Luna desde hace años ("es la partitura que ellos llevan años cantando", dijo la directora), y la gravedad aumenta cuando ese insulto a la identidad de Gayarre y de gran parte de la sociedad navarra, que -como Gayarre- nos sentimos navarros y españoles, se ha producido en el Palacio de Navarra, organizado por el Gobierno de Navarra, en el Día de Navarra y en la entrega de la Medalla de Navarra a un izabar: Pedro Miguel Echenique Landiríbar, roncalés, como Julián Gayarre.
¡Infumable!
En Pamplona, a 6 de Diciembre de 2016. 38º Aniversario de la Constitución Española

Actualización 08.12.16
Hoy mueve el tema Diario de Navarra (pincha para leer mejor). Desgraciadamente, da por buena la versión de la directora de la Coral Julián Gayarre, quien atribuye a J.A.Huarte la versión falsificada:

lunes, 5 de diciembre de 2016

Himno de la peña "Los Iruñshemes" (act.)


El 19 de julio de 2016 saqué una entrada deliciosa sobre la entrega, en 1994, del Gallico de Napardi a Los Iruña'ko. Se trataba de un vídeo, elaborado por Jesús Mari Astráin, que comenzaba con una canción, con aire de ser de Turrillas, interpretada por ellos y dedicada a la Peña Los Iruñshemes, hoy en Jarauta 74.
Como solamente entraba en el vídeo el comienzo y me dejó con las ganas, me propuse -en cuanto dispusiera del material necesario- hacer un vídeo con la canción completa.
Disco proprcionado por Jesús Garatea (pincha para ver todos los detalles)
Hace un tiempo, José Javier de la Era (Chacho para los amigos), directivo de esta peña pamplonesa, leyó mi llamada de socorro y se puso en contacto conmigo. Y no sólo me proporcionó el audio completo, la letra del himno y unas imágenes entrañables, sino que me invitó a su local y -entre rueda de salchichón y trago de bon vino- me fue entregando toda la información que necesitaba. 
Me quedé impresionado de todos los datos que él y sus amigos han ido recogiendo sobre esa peña que, a lo tontamente, el año 2017 celebró su centenario por todo lo alto.
Una parte de esa información la tenéis en esta página.
 
El Himno de la Peña: "Los Iruñshemes"
Según me dijo Chacho, la letra original (ligeramente distinta a la que cantan Los Iruña'ko) es nada menos que de Baldomero Barón, el famoso "Romedobal" cuyos "Ripios al vuelo" recuerdo perfectamente haber leído de niño. Os recomiendo que leáis los dos enlaces porque no tienen desperdicio.
Iruñshemes, castizos y alegres,
a la peña venid con afán,
a cantar con las copas en alto
nuestro himno de unión y de paz.
Nuestros pechos rebosan nobleza,
nuestras almas unidas están
en honor a la peña querida
y a Pamplona, la tierra inmortal





Abracemos a nuestra bandera
y gritemos con hondo sentir:
“¡viva, viva Navarra valiente
y el glorioso Patrón San Fermín!”.

La música, no tenemos datos concretos que lo acrediten, pero -en cuanto oigáis los primeros compases-, pensaréis en Manuel Turrillas.
Vídeo: 2'23" y con el guardia sobre
la aspirina de Cuatrovientos
Y son Los Iruña'ko quienes la cantan en 1960, cuando estaban en Madrid y antes de empezar la aventura americana. Descubiertos por Luis Sagi-Vela, uno de los mejores cantantes de ópera y zarzuela, y que entonces era también director artístico de la casa de discos Zafiro, grabaron 50 discos con dicha firma, entre ellos éste, dedicado a la peña Los Iruñshemes.
Las imágenes del vídeo, encontradas en uno de los traslados de local, fueron llevadas a la filmoteca de Navarra para su limpieza y digitalización y son simplemente conmovedoras.
Así que vamos allá:


Como decía, las imágenes que subí yo para el vídeo del himno (de apenas 2'33") son una selección del vídeo de 11'44" que la Peña Los Iruñshemes subió a YouTube para celebrar el centenario. 
Este vídeo tiene 3 partes
1. Gira anual de la peña a Irurzun (05.08.1934)
2. Minuto 4'20" (Agosto de 1950) Jira (sic) de la Peña a Irurzun
3. Minuto 8', 2ª Vuelta ciclista Sin fecha e imágenes de Pamplona y alguna carretera que no conozco
Me gustaría que -como ha hecho Miguel con la Fonda Otamendi- me pasarais la información que descubráis, de Irurzun en gran parte, porque tengo idea de editar el vídeo con los datos (personas, lugares...) que vayamos descubriendo.
Aquí tienes la película completa, limpiada y digitalizada por la Filmoteca navarra, para celebrar el centenario (1917-2017):

domingo, 4 de diciembre de 2016

Amaiur... te suena?

Observando -entre incrédulos y aterrorizados-  a los dinamiteros guipuzcoanos
Amaiur... te suena? 
Txapote, Txeroki.., hasta tres sanguinarios comandos de ETA llevaron ese nombre.
En las Generales del 20N de 2011 así se llamaba la coalición que presentaron. De ésta ya me acuerdo yo bien ("Sr. de Amaiur: ¿dónde está Petilla?)
Y ahora nos han plantao a Asirón como "Héroe de la Resistencia de Amaiur" (“algo habré hecho por Nabarra”, dixit) en el tenderete que -con 50.000 euracos nuestros- se han montao en el Condestable...
Estoy pensando en sugerirle a Barcos que vaya organizando otra manifestación para limpiar el buen nombre de Maya...
El autor del cuadro, Xabier Morrás, es marido de Miren Aranoa, portavoz de Bildu, en el Parlamento, y padre de Asier Morrás, mano derecha del Consejero Mendoza. Mucho morro, ¿no?
Es significativo el intento de reescribir la historia por parte del nacionalismo vasco: en el monumento que se ha levantado en aquel lugar figuran los escudos de Navarra, Álava, Vizcaya y Guipúzcoa, como si ninguno de ellos (ver imagen de Badostáin) hubiera estado invadiendo Navarra con las tropas castellanas. 
Para desmontar todo este montaje que se traen con Amaiur, fueron ayer hasta allí unos jóvenes navarros (ni agramonteses ni beamonteses, navarros) que plantaron allí la bandera de Navarra


Y Jaime Ignacio del Burgo nos aporta este gran artículo que, ya desde el título, desmonta el negocio político y económico que se traen entre manos.

¿Héroes o bandoleros?
J. I. del Burgo
En la muestra “Amaiur, el último castillo”, que se exhibe estos días en el Palacio del Condestable, hay un cuadro de Xabier Morrás. Viene a ser como una foto de familia de los defensores del castillo de Maya, considerados por los organizadores de la exposición como los últimos héroes de la independencia de Navarra. Lo llamativo de este cuadro -de una exposición por la que el Ayuntamiento ha pagado 50.000 euros- es que su autor, ante la imposibilidad de contar con los retratos de los protagonistas de aquel episodio histórico ocurrido en el verano de 1522, optó por pintar las caras de personajes de la Navarra de hoy, entre ellos el alcalde Asirón.
Paradójicamente, el Palacio que cobija la exposición fue construido en 1548 por Luis de Beaumont, Condestable de Navarra, III Conde de Lerín, que junto al Conde de Miranda, entonces virrey de Navarra por designación de Carlos IV de Navarra, I de Castilla y de Aragón, primer rey de las Españas desde 1516 y emperador del Sacro Imperio Romano-Germano desde 1519, sitiaron y rindieron el 19 de julio de 1522 a los pretendidos héroes representados en el cuadro de Morrás.
Este episodio bélico sucedió siete años después de la incorporación de Navarra a la Corona de Castilla (1515) mediante “unión eqüeprincipal” (de igual a igual), sobre la que se han escrito ríos de tinta. Dicha incorporación a la Monarquía más poderosa de Europa, fue el lógico desenlace de la condición hispana de Navarra, que se expresa con rotunda claridad en el Fuero General de Navarra, nuestra primera constitución histórica, escrito en 1238 en idioma romance o “idiomate terre navarre”, utilizado ya en tiempos de Sancho VI el Sabio, el mismo monarca bajo cuyo reinado, en un documento notarial, se insertaron unas palabras en “lingua navarrorum” -en referencia a la primitiva población de origen vascón-, hablada sobre todo en la zona norte de Navarra.
Badostáin, 2012 (500 años de la Conquista). El Duque de Alba con 6.000
guipuzcoanos, vizcaínos y alaveses (desaparecidos como por "Anselmo")
A principios del siglo XVI, Navarra se hallaba inmersa en una larga y cruenta guerra civil provocada por el enfrentamiento de dos bandos nobiliarios, agramonteses y beamonteses (el pueblo llano sólo era el sufridor de los desmanes de ambas facciones). Eran reyes de Navarra, Juan de Albret y Catalina de Foix. Ambos miraban más por los intereses de sus extensos dominios en Francia que por los de un reino empobrecido como era Navarra. En 1512 se aliaron con Luis XII en la contienda europea que enfrentó al rey francés con el Papa Julio II. En este contexto, se produjo la ocupación de Navarra por Fernando el Católico, legitimada por sendas bulas papales, que excomulgaban a los reyes navarros y, conforme al derecho de la época, les privaba de su reino por su alineamiento con el monarca francés. En 1513, las Cortes navarras reconocieron al aragonés como rey y señor natural. En 1515 éste decidió que a su muerte sucedieran en el trono navarro, quienes fueran sus herederos en Castilla. Todo ello sin mengua de su condición de reino.
Los reyes destronados trataron inútilmente de recuperar su corona. El último intento tuvo lugar en 1521, en que los franceses invadieron Navarra, pero sin ninguna intención de restaurar a Enrique II, hijo de Juan y Catalina. El 30 de junio las armas francesas, junto a soldados navarros del bando agramontés –que poco antes habían rendido al castillo de Pamplona, en cuya defensa cayó herido Iñigo de Loyola y que junto a Francisco de Javier fundaría más tarde la Compañía de Jesús-, sufrieron una humillante derrota en Noáin a manos de las tropas castellano-beamontesas del emperador Carlos y en la que jugaron un papel decisivo las milicias vascongadas.

En el monte Gaztelu del Baztán se alzaba el pequeño castillo de Mayer. En las proximidades se hallaba la pequeña población de Maya. Tales eran los nombres que figuran en los documentos oficiales desde comienzos del siglo XII. La fortaleza, conquistada por los franceses en octubre de 1521, después de la derrota de Noáin fue encomendaba a unos doscientos caballeros agramonteses, leales a Enrique II, a la espera de que los franceses volvieran a intentar la toma de Navarra.
Maya se encontraba completamente aislada. Mientras alimentaban la esperanza de recibir ayuda de Francia o de Enrique II, señor del Bearn, los ocupantes de la fortaleza acabaron por convertirse en bandoleros, saqueando a los lugareños. Los baztaneses, hartos de soportar tales desmanes, recurrieron al virrey. Miranda decidió poner fin a la situación. Organizó una expedición militar. La mayoría eran soldados navarros reclutados por el Condestable. También acudieron dinamiteros guipuzcoanos. Llegaron a Maya el 15 de julio de 1522. El 16 se inició el asedio. El 17 bombardeó la artillería y comenzó el minado de la fortaleza. El 18 varios intentos de tomarla al asalto fueron rechazados. Y el 19, una mina derribó parte de los cubos del castillo y los sitiados se rindieron. No se conoce el número de muertos, pero no consta que ninguno de los miembros de la nobleza agramontesa pereciera. Muchos, entre ellos dos hermanos de San Francisco Javier, se refugiaron en Fuenterrabía, en poder de los franceses desde octubre del año anterior. En 1523 se rindieron al emperador, que al año siguiente les concedió una amnistía total.
La defensa del castillo distó mucho de ser numantina. El noble agramontés representado por Asirón tiene poco de héroe. Su lealtad a la dinastía francesa de Navarra le convirtió en bandolero. Disfrazarse de héroe con fondos públicos da que pensar.
Jaime Ignacio del Burgo es académico C. de las Reales Academias de la
 Historia, de Ciencias Morales y Políticas, y de Jurisprudencia y Legislación

viernes, 2 de diciembre de 2016

3 de diciembre, San Euskera

Centro Basko de Buenos Aires: "...y conoserás al Pueblo Basko" ¡tiene coj....!
Euskera, ikurriña, Euskal Herria... El euskera, la religión del Nacionalismo, es el caballo de Troya para la Conquista de Navarra. Y es que, sin Navarra (sin toda Navarra, desde Vera de Bidasoa hasta Tudela), Euskal Herria no se entiende.
Les duele no haber encontrado pruebas de que San Francisco de Javier fuera euscaldún. Ellos en su día lo eligieron por ser navarro y vascoparlante, y -a pesar de la decepción, pertinaces como novios- siguen en su empeño

Antecedentes
Os extrañaréis algunos de que el Gobierno de Navarra haya declarado el 3 de diciembre -que, a su pesar, es San Francisco Javier, y por ello, el Día de Navarra- Día Internacional del Euskera, “una conmemoración que desde 1995 pone en valor esta lengua como expresión propia y homologable a cualquier lengua de su entorno”.
Menos os extrañará si -como leo en El País de 18.06.99 (y no desde el 95, según señala el Gobierno)- os enteráis del antecedente:  'el Gobierno vasco ha decidido recuperar esta celebración, hoy ausente del calendario". 
Como veis, no hay sino un seguidismo monaguillil (no sé si existe el palabro, pero se entiende) de las tesis nacionalistas que ven a Navarra como la madre de Euskal Herria, para que vuelva al hogar del que nunca debió salir (y en el que nunca estuvo).
Y precisa la viceconsejera de Política Lingüística, Josune Ariztondo: "el día elegido es el 3 de diciembre, el día de san Francisco Javier, navarro, vascoparlante y autor de escritos en euskera". ¡Toma ya! 
Señora Ariztondo, eche una ojeada a "Cartas y escritos de San Francisco Javier" Félix Zubillaga SJ 1979. Ahí se resume: "Documentos suyos en lengua vasca o francesa no poseemos ninguno". Y siguiendo este libro, añado yo: y así como en sus cartas mezcla varios idiomas: castellano, portugués, latín, palabras sueltas de países asiáticos.., no hay ni una sola palabra en vascuence, ni un triste "agur" a su hermano Juan, o a Ignacio de Loyola, que sabemos que era vascoparlante. Si Francisco sabía vasco, lo disimulaba muy bien, al menos en estas 500 páginas de cartas y escritos javerianos.


Euskaletxea de Perú
Diferencias
Pero, si os fijáis, hay dos diferencias evidentes. Nuestro Gobierno en Navarra no cita para nada a San Francisco Javier, Patrón de Navarra, ni asocia al euskera con el santo.
De lo primero -no tener el detalle de citar al navarro más universal, culpable de que el Día de Navarra sea el 3 de diciembre, y no otro-, ya sabemos el motivo: laicismo a lo bestia, exigencia de Bildu, IE y Podemos. Geroa, creo yo, no tendría mayor inconveniente.
Pero no asociar al euskera con el santo, como con tanto ardor como desconocimiento hace Josune Ariztondo (: "san Francisco Javier, navarro, vascoparlante y autor de escritos en euskera"), se hace muy extraño.
El nacionalismo vasco se ha querido apropiar del santo a toda costa, afirmando que Francisco era vasco de nacionalidad y euscaldún. Se han querido apropiar tanto del navarro más universal que han sido capaces de meterlo hasta en el tema ETA: recuerdo en una Javierada, en Monreal, a la altura del Hostal Unzué, la pintada más surrealista: "San Francisco Javier con los presos".
Tan surrealista como lo que dice de los escritos en euskera la jelkide. Josune Ariztondo metió la pata hasta el fondo.
En cambio, el Gobierno de Navarra no ha relacionado al euskera con San Francisco Javier porque, al menos en este asunto, debe de estar bien asesorado.




No hay pruebas
Las primeras publicaciones del Padre José María Recondo, biógrafo de San Francisco, alimentaron, quizás, esas ensoñaciones nacionalistas, pero en el último libro se retracta de sus interpretaciones anteriores y humildemennte reconoce que no puede presentar ninguna prueba segura de la euscalduneidad del santo.
Eso es lo que hay, y es de alabar que, por primera vez en el mundo nacionalista, el Gobierno de Navarra -aunque sin reconocer explícitamente el error- no haya vuelto a repetir que "San Francisco en su agonía hablaba en euskera".
Abundando en esta misma línea, Víctor Manuel Arbeloa acaba de publicar en su blog un resumen breve, claro y preciso sobre  "Francisco de Xavier y el vascuence-euskara". Muy recomendable.
Sin embargo, algunos siguen sin enterarse:
El 3 de diciembre, día en que murió el santo, es la fecha en que se conmemora el día Internacional del euskera. Se eligió este día por ser la lengua materna de Francisco de Javier, la aprendió desde la cuna y no la olvidó pese a las vicisitudes sufridas en su vida. En su lecho de muerte, en 1552, su acompañante Schurhammer(¡¡¡ 1882-1971 !!!) fue testigo de sus últimas palabras dichas en euskera.También este día se celebra a San Francisco Javier como patrono de Navarra.
Sin desperdicio... 
Pero no hay que ir tan lejos. Acabo de enterarme de que ayer mismo en el inefable Noticias escribió las mismas presunciones acríticas Reyes Ilincheta, y ésta sí que no tiene excusa:
El sábado, el Gobierno de Navarra celebrará por primera vez de manera oficial el Día Internacional de Euskera. Para algunos parece que resulta escandaloso que ese día se le quite el protagonismo absoluto a San Francisco Javier, cuando precisamente en 1949 se eligió este día como fiesta del euskera por ser la festividad de este santo navarro y euskaldún. Dice la historia que San Francisco pronunció en euskera sus últimas palabras en su lecho de muerte en China en 1552.

Y esto escribió Anasagasti hace cinco años:
Se conservan muchas cartas de San Francisco de Xabier escritas en castellano, en portugués, en latín, y ninguna en euskera; y sin embargo, sabemos por el testimonio del mismo gran apóstol, que ésta era su lengua nativa; y nos consta que hasta su muerte la conservó, y que en ella, en euskera dirigió a Dios sus últimas plegarias en la isla de Sanchón, a las puertas del gran imperio chino.

Erre que erre
Pero ellos no se desaniman, y se van a gastar 70.000€ nuestros para recordarnos que cuando decimos Osasuna, chistorra (así se escribe en castellano) o Landazuría estamos usando palabras vascas. Podían gastarse un poco, también, para recordarnos que cuando escribimos Txantrea, pintxo, juebintxo... estamos haciendo el jula, y que cuando ponemos a nuestros hijos los nombres de Uxue, Joseba, Koldo, Bakartxo (Bakarne)... les estamos marcando a fuego con los nombres que inventó un racista, Sabino Arana, fundador del PNV y en cuya casa, rehabilitada, está la sede central de este partido, integrante de Geroa Bai. 
Como veis, poner nombres sabinianos a nuestros hijos suele tener consecuencias nefastas.

Que paséis un buen Día de San Francisco Javier, un buen Día de Navarra

jueves, 1 de diciembre de 2016

Sánchez de Muniáin sobre Barcos y Alsasua

Cuartel de la Guardia Civil de Alsasua
Aunque escrito antes de la manifestación de Alsasua, este artículo de Sánchez de Muniáin mantiene plena vigencia, tras ver a Gobierno y Parlamento arropando a quienes querían, directamente, a los agresores "en casa". Imprescindible para quien -con honradez- pretenda entender lo que pasa en Alsasua (y otros lugares de Navarra donde Bildu campa a sus anchas con la complicidad de todo el independentismo y compañeros de viaje). 
¿Habrá alguien capaz de rebatir lo que aquí se dice? Lo dudo.

La presidenta del Gobierno y la coacción a la Guardia Civil
Juan L. Sánchez de Muniáin
“Todos los años, el día que los borrokas celebraban el Ospa Eguna, metíamos a nuestros hijos en un sótano del cuartel, les decíamos que íbamos a organizar una fiesta y poníamos la música a tope para que nuestros pequeños no escuchasen los gritos y amenazas que proferían contra nosotros”.
Con este detalle cotidiano describía un miembro de la guardia civil la situación que vivió cuando estuvo destinado en Altsasu.
El detalle de esta pesadilla diaria nos lo transmitía en el Parlamento un representante de las víctimas del terrorismo.
Ángulo inferior derecha: el Cuartel de la GC en Alsasua, pegado al monte (pincha)
La agresión fascista del Alsasua, con toda la gravedad que encierra, tan solo muestra una parte de otra realidad mucho más severa y pavorosa como es, la persecución, programada y constante,  dirigida hacia un grupo de ciudadanos (los trabajadores de la guardia civil), llevada a cabo por una organización de la “izquierda abertzale” que los señala, los denigra y humilla por motivos ideológicos. El verdadero problema no es la agresión en sí misma, sino la permanente coacción previa que la ha alentado.
Esa organización, que antes fue ETA, que fue también Gestoras pro amnistía, y que ahora se hacen llamar Ospa Mugimendua, desde hace años diseñaron la Campaña Alde Hemendik (“que se vayan”).



“Tenemos que recuperar la tensión de la presión social y multiplicar las consecuencias del llamado síndrome del norte” dejaron por escrito en sus documentos.
Y más adelante en el mismo documento citaban “iniciativas” para concretar esa presión proponiendo por ejemplo a los ayuntamientos que a las casas cuartel, se les “cortase el agua o la luz”.
Respecto de los comercios, la consigna escrita también figura sin tapujos: “txakurras en los bares fuera”.
Es imposible ser más elocuente en la instrucción ni más obedientes quienes las obedecen.
En efecto, una agresión, “una trifulca” violenta se puede producir de manera desgraciada en cualquier localidad.
Lo que sucede, es que este hostigamiento atroz, continuo y planificado contra un grupo de ciudadanos por el hecho de desempeñar con dignidad una determinada actividad profesional, solamente se produce en aquellos lugares donde los radicales campan a sus anchas con el silencio cómplice de todo el nacionalismo que niega esta intolerable violación de los derechos humanos y mira para otro lado.
Más allá del “yo condeno la agresión como no puede ser de otra manera”, ¿alguien ha escuchado o visto a la Presidenta Barkos referirse a este irrespirable ambiente de persecución contra estos trabajadores y sus familias?, ¿en algún momento la Presidenta ha pedido a su compañero de partido y alcalde de Alsasua que -como primera medida por la convivencia- proceda a borrar todas las pintadas, carteles, pancartas vejatorias contra estas personas? 
Que quede claro, incluso en la
oscuridad de la noche de Sakana
Quien debería actuar como presidenta de todos, ¿va a atreverse a proclamar que es una prioridad del gobierno que esas personas guardias civiles pueden comprar el pan, pasear o acudir a los bares y lugares de ocio de la localidad navarra como cualquier otro ciudadano?, ¿alguien conoce alguna propuesta de Barkos o idea para garantizar la igualdad y los derechos humanos de los guardias ante tanta intolerancia diaria?
Tras el inicial condeno “los hechos”, la respuesta de la presidenta del Gobierno de Navarra ante este totalitario acoso ha consistido:
En primer lugar, apresurarse a de dictaminar sentencia absolutoria sobre los acusados en nombre del gobierno a golpe de micrófono sin esperar a que el juicio imparcial con todas las garantías se celebre.: “para el gobierno los hechos no constituyen delito de terrorismo” sentenció .
En segundo lugar, tratar de imponer el silencio sobre los hechos, como si mirar para otro lado representase la mejor forma de terminar con la persecución y la violación diaria de la libertad y convivencia de quien no piensa como los matones (dejemos de hablar de esto, rebajemos el soufflé).
Y para terminar, la pirueta de la presidenta ha consistido en comprometer la presencia y apoyo del Gobierno de Navarra en una manifestación en la que estarán casi todos quienes apoyan a los agresores.
Una convocatoria en la que nadie se atreverá a apoyar a los guardias agredidos y en la que nadie, absolutamente nadie denunciará la persecución contra la guardia civil, una persecución que alimenta hechos como los ocurridos el mes pasado.
Todo ello utilizando el concepto “pueblo de Altsasu” a modo de coartada dialéctica para justificar su actitud.
Una actitud pueril que pretende situar a todos los alsasuarras al lado de quienes desprecian a la guardia civil cuando todos sabemos que -afortunadamente- no es así. No cabe mayor error ni mayor decepción.
El cambio, el verdadero cambio en Navarra llegará cuando cualquier persona, cualquier ciudadano -en pleno ejercicio de sus derechos civiles- pueda vivir y convivir en libertad, sin temor a expresar sus ideas, en todas esas localidades de Navarra en las que hoy no puede hacerlo, debido a la amenaza de unos y a la complicidad de otros.
Cuando cualquier persona, cualquier trabajador -sea guardia civil o concejal del partido democrático que prefiera- pueda comprar pan y leche, salir con los amigos o con su familia sin ningún temor, en igualdad de condiciones que todos.
Hasta que esa libertad real y derecho a convivir sea efectivo, las formaciones como la que me honro en pertenecer y represesentar, pondremos todo nuestro empeño democrático en conseguirlo. 
Aunque la presidenta Barkos nos mande callar.

Juan Luis Sánchez de Muniáin Lacasia es parlamentario foral por UPN