miércoles, 6 de mayo de 2026

El etarra Gadafi, tercer grado

Tuvo que ser entre 1983 y 85. Vivía -con mi mujer y mi hija, recién nacida en el 82- en La Paz (San Sebastián), que ahora es Bidebieta, en una torre de "los 12 apóstoles", en Serapio Mújica 39 ó 41
El barrio estaba infestado de droga y los capos, una cuadrilla de chavales de entre 16 y 20 años, se enfrentaban a los municipales en estos términos: "vosotros sois unos mierdas, aquí tiene que venir la Guardia Civil".  Todos lo podíamos oír.
Un día me comentó mi mujer: "¡Qué pena de juventud, todos metidos hasta el cuello en el mundo de la droga! El único que se libra, el hijo de la vecina (no recuerdo el nombre, pero sí el apellido). Acabo de verlo haciendo footing subiendo a Mendiola. Me parece un chaval muy sano".
A los pocos días, Juan Carlos, "el hijo de la vecina", de unos 20 años, huyó de casa. Había puesto una bomba en el coche de un policía que explosionó antes de tiempo, resultado herido el aprendiz de terrorista y una chica que le acompañaba.
Fue su primer atentado de un larguísimo historial con más de 15 asesinatos. Por cierto, no he encontrado datos de este primer atentado, por lo que escribo de memoria de lo que leí en el Diario Vasco en su día. No hay noticias de él antes de su integración en el Comando Bizkaia, en 1987. Lo único, esto que acabo de encontrar en DN:
18/12/1985 ...zadas en Madrid acompañada por el letrado Luis Linares Rivas Vázquez, Barrionuevo asegura que ésta «confirmó la relación de amistad de su novio y ella, entre otros, con los siguientes miembros calificados de ETA: José Luis Isasa Lasa (fallecido), Juan Carlos Iglesias Chouzas (huido)...
O sea, que en diciembre del 85 ya era un miembro cualificado de ETA y estaba en busca y captura, por lo que descarto 1985 para su primer atetado. Tuvo que ser en 1983 u 84.

Consuelo Ordóñez, presidenta de COVITE, en PamplonaJESÚS GARZARON
COVITE denuncia la concesión de terceros grados "fraudulentos" a los etarras Juan Carlos Iglesias, ‘Gadafi’, y Eneko Gogeaskoetxea
Reclama a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que recurra estos terceros grados para frenar la política penitenciaria fraudulenta del Gobierno vasco con los presos de ETA
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha denunciado la concesión de terceros grados "fraudulentos" a los miembros de ETA Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias ‘Gadafi’, y Eneko Gogeaskoetxea Arronategui por parte del Gobierno vasco, y considera que ambas decisiones constituyen "una nueva muestra de la amnistía encubierta" que el Ejecutivo autonómico vasco viene aplicando a los presos de ETA.
Para COVITE, estos terceros grados vuelven a confirmar que el Gobierno vasco está facilitando regímenes de semilibertad a condenados por delitos gravísimos de terrorismo sin exigirles un arrepentimiento real, público, verificable y acompañado de hechos objetivos. "No estamos ante una política de reinserción, sino ante una política de vaciamiento progresivo de las cárceles de presos de ETA, exactamente en la dirección exigida por la izquierda abertzale en este final de ETA negociado que vivimos desde el año 2011: sin un arrepentimiento sincero ni una desvinculación del entorno social y político que todavía hoy legitima a ETA", ha denunciado la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez.
El caso de Juan Carlos Iglesias Chouzas, ‘Gadafi’, resulta especialmente grave para el Colectivo. COVITE recuerda que a este etarra, condenado por numerosos crímenes y responsable, entre otros, del asesinato del niño de dos años Fabio Moreno, ya se le concedió un tercer grado hace menos de un año, en octubre de 2025. Aquella decisión fue recurrida por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y posteriormente revocada por el juez de Vigilancia Penitenciaria. A pesar de ello, el Gobierno vasco ha vuelto a concederle ahora el tercer grado. "Que el Gobierno vasco vuelva a beneficiar con un tercer grado a ‘Gadafi’ después de que un juez ya corrigiera una concesión anterior demuestra que no estamos ante errores aislados, sino ante una política deliberada que sigue las instrucciones de SORTU. El Gobierno vasco insiste en forzar la legalidad para conceder semilibertades a presos de ETA a pesar de que los tribunales ya le hayan advertido de que no debería hacerlo así", ha señalado Ordóñez.

Asimismo, COVITE insiste en denunciar que el Ejecutivo vasco sustente el requisito legal del arrepentimiento en cartas privadas que no van acompañadas de signos públicos y objetivos de desvinculación del entramado político y social que sostuvo a ETA durante décadas y todavía hoy justifica sus crímenes. En este sentido, COVITE subraya que los recientes autos del juez de Vigilancia Penitenciaria José Luis Castro, que han dejado sin efecto los artículos 100.2 concedidos a los etarras Soledad Iparraguirre, ‘Anboto’, y Juan Ramón Carasatorre, han confirmado una de las principales denuncias del Colectivo: el carácter puramente instrumental de estas cartas. Dichas resoluciones judiciales han puesto de manifiesto que, en algunos casos, los escritos de supuesto arrepentimiento se redactan inmediatamente antes de la concesión del beneficio penitenciario, incluso apenas un día antes, lo que evidencia que no responden a un arrepentimiento sincero, sino a una estrategia para acceder a regímenes de semilibertad y cumplir con la apariencia de legalidad de todo este proceso.
"Las víctimas no tenemos por qué creernos cartas privadas redactadas justo antes de obtener un beneficio penitenciario. No se nos puede pedir un acto de fe. Si esas cartas fueran sinceras, serían públicas y vendrían acompañadas de una ruptura inequívoca con la izquierda abertzale por parte del preso en cuestión", ha afirmado Consuelo Ordóñez. COVITE recuerda que la propia Audiencia Nacional ya dejó claro en 2023, al revocar el tercer grado del etarra Xabier Atristain, que las manifestaciones genéricas de rechazo de la violencia o reconocimiento del daño no son suficientes si no van acompañadas de "signos inequívocos de desvinculación", tal y como afirmó la propia Audiencia Nacional en su auto.

El Colectivo también denuncia que estas dos nuevas concesiones de terceros grados "fraudulentos" se producen en un contexto en el que el Gobierno vasco ha sido corregido recientemente por el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria en relación con los 100.2 concedidos a ‘Anboto’ y Carasatorre. En los autos, el juez José Luis Castro recordó que las medidas excepcionales como el artículo 100.2 no pueden utilizarse como atajos para conceder regímenes de semilibertad y que requieren una justificación individualizada, una motivación reforzada y, sobre todo, la existencia de un programa específico de tratamiento que no pueda ejecutarse dentro de prisión.
Para COVITE, esa misma lógica debe aplicarse a los terceros grados concedidos ahora a Gogeaskoetxea y a Iglesias Chouzas. "El Gobierno vasco está convirtiendo la excepcionalidad en norma y el cumplimiento del requisito del arrepentimiento en una trampa. Se cumple la ley en la forma, pero se traiciona por completo su espíritu. Por eso hablamos de terceros grados fraudulentos", ha denunciado Ordóñez.
COVITE reclama a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que recurra ambos terceros grados y ejerza con firmeza su función de defensa del derecho de las víctimas a la justicia en la fase de ejecución de las condenas. El Colectivo recuerda que las víctimas no pueden personarse en esta fase, por lo que la Fiscalía es la única institución con capacidad efectiva para impugnar estas decisiones. "Cuando la Fiscalía recurre, como ya ocurrió con el tercer grado anterior de ‘Gadafi’, el juez de Vigilancia Penitenciaria puede corregir estas decisiones. Por eso exigimos que actúe también ahora. Si la Fiscalía mira hacia otro lado, se continuará consolidando una amnistía encubierta que supone una burla a las víctimas y un mensaje devastador de impunidad", ha concluido COVITE.

1 comentario:

Tuburón del Arga dijo...

La laxitud de la norma permite que hagan una carta formal que más bien parece una instancia y sirva como gatera para su libertad. Pero nada de ello podría ocurrir si el PSOE de Sánchez no hubiera pactado con Bildu y hubiera entregado las llaves de las celdas. Cuando digo el PSOE cabe meter a todo el bloque al que nada de esto escandaliza. Es una vergüenza y por desgracia nos queda lo peor