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miércoles, 24 de febrero de 2021

"Agur" nace del Latín, por Luis Landa

El curioso caso de nuestros pueblos en -áin (pincha)
Nos dijeron que en el Paraíso se hablaba en vasco, hasta el follón de la Torre de Babel.
Nos dijeron que como los niños al nacer lloran "aaaa" y las niñas, "eeee", sus nombres suelen terminar en -a (Gorka, Joseba...) y en -e (Ane, Edurne...) respectivamente.
Nos dijeron que Navarra (toda Navarra, Ribera incluida) era la madre de Euskal Herria (la Tierra del Euskera). Hoy nos dicen que el vasco vino, hacia el siglo VI d C., del Alto Garona, al noroeste del Valle de Arán.
Nos dijeron que "agur" era la palabra vasca más bella. Hoy Luis Landa nos dice que sí que es bella, pero que proviene del latín.

“Agur” nace del latín                                                                                                       Luis Landa
El vascuence es una de las lenguas más misteriosas, porque no sabemos ni cuándo, ni cómo, ni dónde nació. Cuando investigamos nuestro árbol genealógico, nos encontramos con descendientes de multitud de procedencias, sin embargo en el euskera no hemos hallado a sus primogenitores.
Por tanto, aparentemente es una lengua huérfana. Solo sabemos que tuvo relación con el íbero, celta, galo, gascón, latín y, posteriormente, con el castellano y el francés. Su primera expresión la encontramos de mano del romance navarro, como consta en San Millán de la Cogolla, donde aparecen las primeras palabras escritas en vascuence.
El vasco vino, hacia el siglo VI, del Alto Garona, al noroeste del Valle de Arán
Ahora bien, las investigaciones recientes nos demuestran que los pueblos al sur de los Pirineos no hablaban el vascuence sino otras lenguas, como el íbero o el celta y que la lengua vasca era originaria de Aquitania en Francia; no obstante, fruto de las relaciones comerciales y las repoblaciones, el primitivo idioma atravesó los Pirineos y se afianzó en la actual Navarra y Euskadi a raíz de la caída del Imperio Romano, en los siglos V y VI.
Nadie duda de que el idioma latino haya alimentado el vocabulario vasco con múltiples palabras. Algunos filólogos eusquéricos quieren negar la procedencia romana de muchos términos del vascuence, pero es una realidad meridiana, clara.
La palabra más utilizada e internacional es “agur”. La Real Academia dice: Agur es una expresión del vascuence que procede del latín. En internet circula esta frase curiosa: “Cuando dices agur, estás hablando en latín sin saberlo”.
Agur, aunque suene muy vasco, tiene su origen en la palabra latina “augurium”, que se traduce como buen agüero o excelente suerte. Un segundo significado se interpreta como saludo, prosperidad, utilizado tanto para recibir a una persona como para su marcha, es decir, sería como “hola, adiós, shalom”. No obstante, en la terminología euscaldún ha quedado como “despedida”. En la Edad Moderna, “agur” ya era utilizado como un modo de expresar reverencia, equivalente a una inclinación del cuerpo, hacia otro ser humano destacado o en el encabezamiento de una carta o escrito oficial.
Zona sombreada: 66 pueblos en -ain
Por eso, cuando en las regiones vascófonas se le tributa un homenaje a una persona ilustre, se le canta el “Agur jaunak” al recibirle y no al despedirle, como si fuera la bienvenida de los romanos: “ave o salve”, semejante a “que estés bien”. Gregorio I (s. IV) pudo introducirlo en el “avemaría”. Sabino Arana creó “agurtzane o agurne” -la que dice Ave- (Rosario).
En la 2ª República Española para desechar el aspecto religioso de “a-diós” se popularizó “abur”. En 1932, la primera escuela vasca fue inaugurada en Estella por la maestra Petra Azpíroz de Leiza, pero en el golpe militar del 36 fue clausurada por el comandante Sanz Iturria, quemando los libros, prohibió utilizar el euskera y por supuesto “agur”, recuperándose el "adiós".
Actualmente, repito, cientos de palabras son atribuidas al vascuence cuando en realidad su nacimiento o préstamo es latino: eta de “etiam”, debekatum de “peccatum” (prohibir), sakratu de “sacrare” (jurar), Arakil de “Ara-Coeli”, o el término landa (apellido del autor) del latín “planta-ae” (vegetal); por eso -landa etxea- significaría choza rodeada de plantas. Sin olvidar todos los nombres o pueblos provenientes del latín, acabados en -anum o-ain, como Marcaláin, Barañáin, Labiano, Barbarin o Luquin, que se traduce terreno agrícola propiedad de Marcelo, Veriniano, Flaviano, Bárbaro o Lucius.
Sin duda que “agur” se ha convertido en la palabra clave del vasquismo, un símbolo, un sentimiento; la más aceptada, la de mayor uso y utilización social y de la que todos se sienten orgullosos.
Ya en 1588, al referirse a ella, se afirmaba: “Agur es tenida en gran veneración, grandeza y cortesía, ninguna se le iguala”. Quizás la expresión ha llegado a tal universalidad que se ha devaluado. Habría que resguardarla, mimarla para casos más especiales. Es decir, reservarla para dar la bienvenida o despedir al mejor amigo, al familiar entrañable y, sobre todo, para el abrazo y el adiós a los fallecidos. En el s. XVI se recomendaba utilizarla solamente en casos especiales y a personas destacadas.
Podríamos utilizar vocablos de segunda categoría para el uso ordinario, como “agurra” (saludo), “mila esker” (mil gracias), “adio” (que Dios te acompañe) o “kaixo” (¿qué pasa, tío?).
Nada mejor para finalizar que exaltar con respeto el término más sagrado para los vascos, unido a otros reverenciales: “agur eta ohore” (las tres palabras, latinas, pincha), es decir, "buena suerte y honor", “agur eta erdi” (saludo y medio).
Luis Landa El Busto 
Autor del libro en euskera “Nafarroako Historia”, editado por el Gobierno de Navarra

3 comentarios:

Unknown dijo...

Gracias Pachi por tus estudios y enseñanzas.
💪💪💪😚

Anónimo dijo...

Me gusta estudiar estos temas, y no me creo después de analizarlos en profundidad los siguientes:
-- que el euskera llegó al sur de los Pirineos en el siglo VI d.C. desde el Alto Garona. Esta idea es reciente, de uno que se apellida Santana y algún otro. Esa idea no considero que esté basada en investigaciones recientes. Es lo que dicen ellos. Otros hablaron mucho antes de la vasconización tardía de la zona del actual País Vasca también en aquellas épocas por parte de vascones. Pero de esos movimientos humanos o del euskera no hay ninguna documentación histórica. Son teorías. Y bastante flojas.
-- el euskera sería una lengua igual de huérfana que el castellano o el inglés, ya que los idiomas de los que derivaron estos dos últimos desaparecieron hace muchos siglos. La diferencia es que del euskera no sabemos su origen. Y no sería el protoeuskera, tal como ahora sale en todos los sitios. Ni el aquitano.
-- No conozco filólogos euskéricos que nieguen la procedencia latina de algunos términos vascos, o digan que el euskera no tiene préstamos latinos. También los tiene, muchos más, del castellano. Si alguien negase éso, no sería un filólogo.
-- Agur se usa para decir adiós porque ése es su significado. La idea de que agur deriva del latín augurium (augurio) me parece que es de Julio Caro Baroja. La RAE se hace eco de ese posible origen. Pero la RAE no es infalible. Considero que esa idea no es cierta, ni creíble, porque hay que preguntarse por qué los euskaldunes iban a saludarse deseándose buenos augurios, y no mentar a Dios como en la mayor parte de los idiomas de Europa (hasta Rusia).
-- No sé si el euskera tiene cientos de palabras derivadas del latín (de tiempos de Roma o del latín vulgar). Si habría cientos de derivadas del castellano, pero éste no es el latín.
-- Los ejemplos que se ponen en el artículo sobre los préstamos del latín en el euskera son reconocidos por todos. No creo que haya nadie que los niegue. De hecho, de algún sitio los habrá sacado el articulista. No creo que los haya encontrado por su cuenta. De la lista, yo quitaría al menos uno (uzta - cosecha).
-- No creo la idea de Julio Caro Baroja de que Arakil deriva del latín ara coeli (altar del cielo). Para mí es tan vasco como Aralar y los cientos de topónimos vascos de Navarra que empiezan por "Ara".
-- Tampoco creo en la idea, muy creída, de que los nombres de pueblos navarros acabados en "ain" significan la "propiedad de ..." un propietario latino. "Ain" aparece cientos o miles de veces en topónimos vascos de Navarra, y no solo al final (según esa idea de Caro), sino en cualquier parte del nombre.

desolvidar dijo...

La teoría de la vasquización (mejor que vasconización) tardía de reciente no tiene nada. Sí es reciente que Santana consiguiera presentar su documental en el Festival de Cine de San Sebastián y que luego lo emitiera nada menos que la ETB para enfado de quienes creen que aquí se ha hablado vasco desde in illo tempore. Echa una ojeada a esto:
https://patximendiburu.blogspot.com/2020/10/inaki-iriarte-y-vasconizacion-tardia.html
En cuanto a los pueblos terminados en -ain, alrededor de Pamplona, saqué también esta entrada que a ver cómo lo explicas de otra manera que no sea la de "fundus de + nombre romano y posteriormente vasco": https://patximendiburu.blogspot.com/2020/12/pueblos-en-ain-y-vasquizacion-tardia.html