jueves, 28 de enero de 2021

SF 1978: Los Sanfermines que empezaron en mayo

40ª Aniversario. Homenaje a Germán Rodríguez y Ioseba Barandiarán
Aunque ya antes habían muerto el Comandante Ímaz (26.11.77) y el Inspector José Manuel Baena (11.01.78), es sobre todo en el mes de Mayo de ese aciago 1978 (64 asesinados por ETA) donde encontramos los antecedentes de los sucesos de los Sanfermines de ese año en el que murió de un balazo Germán Rodríguez.
Desde el 10 de mayo hasta el 6 de julio, el ambiente estuvo marcado por las consecuencias del crimen de Eseverri. La muerte de Juan Antonio Eseverri, agredido en la calle Chapitela en Mayo de 1978 condicionó los sucesos de los Sanfermines de ese año. Además del linchamiento físico, sufrió un linchamiento social. Su muerte, según sentencia, no fue un asesinato, sino un homicidio. Hoy ni siquiera aparece en las listas de víctimas del terrorismo
Antigua cárcel de Pamplona

Antes del 10 de Mayo.
Previamente, como respuesta a la entrega de Vicente Aldalur (21.04.78), por parte de las autoridades francesas,  el día 28 de Abril inician huelga de hambre 9 reclusos de ETA en la cárcel de Pamplona "para lograr una respuesta popular masiva". En su comunicado, consideran "la lucha armada como única forma para conseguir la afirmación de identidad como pueblo y de presión en favor de la lucha de clase de los trabajadores vascos por su liberación nacional y social".
Del día 5 de Mayo al 7 se encierran en el Ayuntamiento de Pamplona unas 20 personas, familiares de presos de ETA con el fin de presionar en la consecución de la amnistía. A su salida, son aplaudidos por unas 300 personas que por el Casco Viejo cruzaron algunos vehículos y hostigaron a las FOP. 
Del día 8 hasta el 14 de mayo está programada una Semana Pro-Amnistía. Dicha Semana consiguió también movilizaciones y encierros en el Ayuntamiento de Estella y en la iglesia de Santa María de Tudela.
Es en este contexto en el que se produce el atentado es el que falleció el guardia civil Manuel López González,

Manuel López González (09.05.78)

El lunes 9 de Mayo, a las 00:45 de la madrugada, en la Cuesta de la Estación, muy cerca del Portal Nuevo, un artefacto explosivo escondido en la base de una farola fue activado al paso del "Jeep" de la Guardia Civil -que volvía a casa tras prestar servicio en la Estación de la RENFE-, resultando heridos los cuatro guardias (uno de ellos hermano de la víctima mortal). La rotura de la aorta de Manuel López González determinó que éste muriera hacia las 7 horas de esa misma mañana.
En el funeral, celebrado a las 12 h. del martes día 10 en la iglesia de los Paúles, el capellán Luis Mª Royo habló de la soledad y el abandono en el que se sienten los guardias y de las ausencias y silencios cómplices.
Hacia las 13 h. se formó una manifestación, con gran parte de los asistentes al funeral (familiares, compañeros y amigos del asesinado), que se dirigió a la Plaza del Castillo y Plaza Consistorial, donde exigieron que ondeara la enseña nacional y que lo hiciera en el mástil central. Un ordenanza así lo hizo.

Juan Antonio Eseverri Chaverri (10-17.05.78)
Pero los incidentes más graves se dieron por la tarde-noche de ese 10 de Mayo, como señala el DN del día siguiente:
El pueblo no perdonará
Ataque a la sede de LKI 
Al parecer, sobre las siete de la tarde, se concentraron en la Plaza de la Cruz entre 200 y 300 personas "de extrema derecha" (así los califica DN) que se encaminaron hacia la Plaza del Castillo. Para entonces había en las calles del Casco Viejo un ambiente de tensión y expectativa, dado que a la mañana ya se habían manifestado los amigos del guardia asesinado y los días anteriores grupos proetarras protagonizaron incidentes contra la policía y de apoyo a ETA. Muchos bares de la zona cerraron sus puertas antes de esa hora y otros lo hicieron al poco de comenzar los enfrentamientos. Algunos de los de "extrema derecha" se tapaban la cara con pañuelos negros y algunos de los contrarios estaban encapuchados. 
Entre ocho menos cuarto y ocho, un grupo llegó hasta la sede de LKI (Liga Comunista Revolucionaria), en el número 31 de la calle Zapatería, primer piso
"Eran unos treinta o cuarenta -nos informaron- y algunos han subido las escaleras, pero nosotros hemos resistido y hemos atrancado la puerta con palos de pancartas. Han golpeado la puerta con cadenas y palos y han efectuado un disparo a media altura que ha traspasado la puerta, incrustándose la bala en el techo de la habitación. Estábamos dentro nueve o diez personas"
Una de las actuaciones concretas de la Policía Armada fue acudir a la sede de LKI, en la calle Zapatería, tras las llamadas de algunos partidos y céntrales a Comisaria indicando que había sido atacada la sede de ese partido. En esa zona de la calle Zapatería se produjeron graves enfrentamientos de grupos con ladrillos y material recogido de una bajera donde se realizan obras. Según fuentes oficiales, a la llegada de la Policía Armada se lanzaron contra sus miembros varios cócteles molotov desde arriba. 
La Policía Armada subió a la sede de LKI, cuya puerta seguía atrancada. Hubo disparos de pelotas de goma. A las nueve y cuarto y por megáfono se requirió a los que estaban en la sede del partido que salieran del edificio con tranquilidad y con las manos en alto. Salieron todos y los cachearon. Eran unos treinta o cuarenta que fueron introducidos en los portales a la espera de la llegada de los coches policiales en los que fueron trasladados a Comisaría. En el registro que inmediatamente después hizo la Policía aparecieron en el piso garrotes y botellas con líquido inflamable.

Detenidos y protestas al gobernador A últimas horas de la noche permanecían detenidos en la Comisaría de Policía de Pamplona unas 52 personas, que fueron puestas en libertad tras las diligencias correspondientes.
También requisó la policía gran cantidad de objetos contundentes empleados en los enfrentamientos de la calle, así como varios cócteles molotov preparados. No fue recogida ningún arma, aunque fueron varios los testigos oculares que denunciaron su exhibición. 
A primera hora de la noche una comisión de representantes de partidos políticos y centrales sindicales (LKI, PSOE, UNAI, CCOO., UGT y SU) acudieron al gobierno civil en donde se entrevistaron con el Comisario Jefe de Policía ya que el Gobernador no los pudo recibir. Los representantes protestaron por las detenciones practicadas en la sedé de LKI, a lo que el Comisario respondió que esta actuación estuvo motivada porque en dicha sede se había refugiado gente que huía de la policía tras atacarla. Protestaron asimismo por los desmanes de la "extrema derecha". Los representantes pidieron la libertad inmediata de todos los detenidos, a lo que el Comisarlo contestó que esa noche debían practicarse las diligencias correspondientes y que hoy pasarían al juez. Asimismo les señaló que hoy a las 9 de .la mañana serían recibidos por el Gobernador Civil señor Llano.

Natural de Sangüesa y trabajando en Villava
El herido de mayor gravedad
es Juan Antonio Eseverri Chaverri, navarro dé 57 años, casado, subteniente de la Guardia Civil destinado en el puesto de Villava y domiciliado en el barrio de San Juan. Ingresó algo antes de las nueve de la noche en la Residencia Sanitaria "Virgen del Camino" tras ser agredido en la calle Chapitela. Presentaba tres heridas abiertas en la cabeza por otros tantos golpes, así como cuatro heridas por arma blanca en la mano derecha, cuello y abdomen. El señor Eseverri estaba casado, no tenía hijos y desempeñaba el puesto de Jefe de Línea en el cuartel de Villava, donde llevaba año y medio tras haber permanecido durante 14 años en Pamplona. La familia del Sr. Eseverri es de Sangüesa, donde vive su madre, y su padre perteneció asimismo a la Guardia Civil. 
La sentencia recoge la siguiente versión: Eseverri volvía a su domicilio, vestido de paisano, cuando se cruzó con grupos de personas que estaban atravesando coches en la calzada para enfrentarse a los que venían de la Plaza de la Cruz. El subteniente les recriminó su actitud. Uno de los aludidos le dio un fuerte empujón, abriéndosele la chaqueta y quedando al descubierto su pistola reglamentaria, incrementándose el tumulto a su alrededor. Descubierto, Eseverri disparó al aire para protegerse. Uno de los implicados le agarró del brazo e hizo que soltara el arma. Jesús María Suescun Irujo esgrimió el cuchillo que solía llevar consigo y, arengado por sujetos indeterminados (“darle más, matarle”), le asestó tres puñaladas: dos en el cuello y una en el abdomen. Otros individuos, cuya identidad no consta en la causa, en un linchamiento en toda regla, aprovecharon para arremeter contra el subteniente, “propinándole toda clase de golpes, especialmente en cabeza y tórax”. Eseverri no pudo recuperarse de sus múltiples traumatismos y heridas de arma blanca, falleciendo una semana más tarde en el hospital.
Sesión Ayuntamiento. Dos concejales. AMP

Archivo Linz, sobre Juan A. Eseverri. 
"Los familiares acusan al subteniente Eseverri de estar al frente de los grupos incontrolados y de haberse enfrentado a las personas que estaban en la calle de Chapitela. Añade que las heridas causadas no fueron de gravedad y que ignoran si el fallecimiento se produjo por un fallo médico, rechazando que la causa fueran las contusiones recibidas durante el incidente".
Como se ve, los familiares de los cinco procesados, en un intento de "quitarles el muerto de encima", no hablan de navajazos ni de linchamiento, sino de "heridas, contusiones", explican el fallecimiento por "un fallo médico" y ponen a Eseverri "al frente de los grupos incontrolados".

Prince 1978 AMP

Wikipedia
: Todavía peor trata a Juan A. Eseverri Wikipedia que, para más inri, confunde la fecha de la agresión (10.07. 78) con la de la muerte: 
"El 17 de mayo, unas semanas antes de los sanfermines, en un enfrentamiento en una de las salidas de los grupos franquistas, en la calle Chapitela, murió de un navajazo uno de los miembros de los "guerrilleros" (franquistas), resultando ser el subteniente de la Guardia Civil Juan Antonio Eseverri que no estaba de servicio".
Nadie presenta pruebas, documentación... y Wikipedia, que suele exigir referencias, en este caso de Eseverri no ha pedido ninguna y no ha comprobado ni fechas ni número de detenciones ni la secuencia de acontecimientos. Un desprecio a una víctima de lo que luego se llamará "kale borroka" o terrorismo callejero.

Detenciones y 1er encierro. Durante los días 18, 19 y 20 de Mayo, fueron detenidos un total de 12 individuos, presuntos autores de la agresión y muerte del Subteniente Eseverri, entre ellos tres menores de edad, que habían participado en la ocultación de la pistola sustraída al Subteniente (cuyo número apareció borrado) y que igualmente confeccionaron cócteles molotov y agredieron al fallecido. 
De los 12, fueron procesados 5, de los que 3 quedaron en libertad bajo fianza el mismo 6 de julio.
04.07.78 (M.V.P.)

Chupinazo y 2º encierro. A las 12'00 horas fue lanzado el tradicional cohete por el que se anuncia el inicio de las fiestas de San Fermín, pero que, al permanecer encerrados 8 jóvenes en el segundo piso del Ayuntamiento -desde donde normalmente suele lanzarse el cohete-, hubo que hacerlo desde el primero, observándose la ausencia de banderas y apareciendo los mástiles en los balcones del segundo piso completamente vacíos.

4 de julio del 78. La imagen muestra a las claras quiénes mandaban en el ayuntamiento. La amnistía que exigen es para los procesados por la agresión mortal a Juan A. Eseverri. Hay que recordar que ocho meses antes, el 9 de diciembre de 1977 abandonó la prisión de Martutene el último preso de ETA, Fran Aldanondo, tras la amnistía del 15.10.77. Por escasos días no hubo ningún preso de ETA. Pero la dinámica "atentados-presos-petición de amnistía-más atentados..." no se detuvo.
En la pancarta colgante de la derecha, encima de "ARRANKEMOS", se lee: "4+3=1". Es el "Zazpiak, bat", la unión política de los 4 territorios vascos (Navarra incluida) sometidos por España y los 3, sometidos por Francia. Ese es el objetivo final de los encerrados.

El día 8 de Julio.
Como ha quedado dicho, "los familiares de los detenidos por su implicación en el apuñalamiento marcaron la agenda. Había ocho acusados, tres de ellos menores, y cinco fueron enviados a prisión preventiva. Sus simpatizantes, incluidos miembros de algunas peñas sanfermineras, se encerraron dos veces en el Ayuntamiento. El segundo encierro fue poco antes del chupinazo, lo que obligó a que por primera vez el cohete se lanzara desde el primer piso, en lugar del segundo. En la fachada colgaba una pancarta en la que se leía «Para San Fermín, todos a casa». Con ese ambiente se llegó a los Sanfermines y a la corrida del día 8. Varios espectadores de los tendidos de sol (la zona habitualmente ocupada por las peñas) descendieron al ruedo y desplegaron una pancarta en la que se leía «Amnistía total, presoak kalera, San Fermín sin presos». La acción fue recriminada por varios espectadores de la zona de sombra, hubo un cruce de insultos y forcejeos y un mando de la Policía Armada que se encontraba en el exterior ordenó la entrada de los agentes en la plaza. Además de la muerte de Germán, los heridos se contaban por decenas: cincuenta de ellos fueron atendidos en la enfermería de la plaza de toros, cuatro con heridas por arma de fuego, y otros ciento cincuenta en hospitales de Pamplona. Según datos del Ministerio del Interior, se hicieron siete mil disparos de material antidisturbios y ciento treinta de bala. Al día siguiente, todos los partidos políticos, incluido UCD, criticaron la actuación de la Policía. El día 10, una multitud asistió al entierro de Germán Rodríguez. El 11 de julio se suspendieron los Sanfermines" (Príncipe de Viana)

La pancarta de la discordia
Informe Ministerio del Interior 
En este informe se cuentan, con pelos y señales, todas las manifestaciones habidas desde primeros de mayo, se niega que la bala que mató a Germán Rodríguez saliera de la Policía Armada y se hace una...
VALORACION DE LOS HECHOS 
a) La orden del Comisario-Jefe disponiendo la entrada en la plaza de toros de la Fuerza Pública, cualquiera que fuere la versión de la misma, es a todas luces inadecuada; no sólo desde el punto de vista policial, sino desde el más elemental sentido común. El introducir 30 hombres, en lugar cerrado, con numeroso público que -había de preverse con seguridad- reaccionaría en contra, es una temeridad...
Asimismo y en el terreno estrictamente disciplinario y de exigencia de responsabilidades profesionales, han sido adoptadas las siguientes medidas: 
1) Cese del Comisario Provincial de Policía de Pamplona, Don Miguel Rubio Rubio. 
2) Cese en el mando del Comandante de la Policía Armada de Pamplona, Don Fernando Ávila García. Las anteriores medidas disciplinarias han sido las adoptadas hasta el momento sin perjuicio de las que en su día puedan adoptarse a la vista del resultado de la preceptiva información abierta respecto de la actuación de las Fuerzas de Policía Armada en Pamplona en los días indicados.
3) También y por haberle sido aceptada su dimisión, el Consejo de Ministros en su última reunión celebrada el pasado día 15 de julio aprobó un Real Decreto por el que se cesa en su cargo al Gobernador Civil de Navarra, Don Ignacio Llano Cifuentes.

Germán Rodríguez
Testimonio de su hermana Conchi:
«Yo sólo quiero decir que la bala que mató a Germán fue casual, pues pudieron ser mil las personas que pudieron recibirla. Pero no fue casual que Germán se encontrara allí, en la calle, tras los sucesos de la plaza, pues desde los 16 años viene luchando por la libertad».
Añado este comentario de un compañero de estudios de Germán Rodríguez para que valoréis en qué consistía la "lucha por la libertad" de este joven, de 23 años, militante de LKI -que surgió de la VI Asamblea de Euskadi Ta Askatasuna (ETA)-, en los albores de la democracia:
German Rodríguez fue compañero mío de Bachillerato en el Colegio Maristas de Pamplona... Pocos días antes de los Sanfermines... fui testigo en la Avda. de Bayona, a la altura del Bar el Molino y en el cruce con Monasterio de Urdax, de duros enfrentamientos con la Policía Nacional, en los que reconocí -para mi sorpresa- a Germán Rodríguez que encabezaba el grupo manifestante y se enfrentaba a pecho descubierto con los grises. A los pocos días, en vísperas de los sanfermines. me llevaron a la mili y hasta allí llegaron las noticias de los incidentes de Pamplona y que había habido un muerto por la policía. Sin duda, impresionado por lo que había visto en la Avda. Bayona pocos días antes, aunque parezca increíble, me vino el pensamiento -que expresé en voz alta a un compañero de compañía- de que el muerto iba a ser ¡Germán Rodríguez! un conocido mío. Y esa es la historia... 
Comentario: Esta claro que la extrema izquierda, abertzale o no, ha sabido explotar su muerte y hacer de Germán Rodrigues un mártir y así mantener la llama viva de todos los incidentes que siguieron a aquellos gravísimos hechos del 78 y que transformaron a las peñas, que hasta entonces eran la representación "natural" de las fiestas, en correa de transmisión de la izquierda abertzale durante los sanfermines. 
Jesús Suescun Irujo fue condenado a seis años de prisión como autor del homicidio (no se tipificó como asesinato porque no hubo premeditación ni alevosía), con el atenuante del “clima de gran tensión (…) entre tendencias antagónicas” que se vivía en la ciudad.

Juan Antonio Eseverri Chaverri no aparece como víctima del terrorismo. Con pena, he comprobado que no aparece como víctima del terrorismo en ninguna lista de víctimas navarras ni en los calendarios de Libertad Ya..., Al revés, salvo en la sentencia, es presentado como jefe de Guerrilleros de Cristo Rey, de grupos incontrolados... (según los familiares de los detenidos, e incluso de Wikipedia), sin aportar ninguna prueba. Su linchamiento ni siquiera fue tipificado como asesinato, sino como homicidio, (porque, según la sentencia, no hubo premeditación ni alevosía). Por lo visto, llevar una navaja, no es premeditación. 
"Juan Antonio Eseverri no sufrió un atentado de un grupo terrorista organizado, al contrario de lo ocurrido, por ejemplo, en la Casa del Pueblo de Portugalete, en 1987, cuando dos militantes socialistas resultaron abrasados por cócteles molotov lanzados por el colectivo Mendeku (venganza). No cabe, por tanto, catalogar a Eseverri como víctima del terrorismo". 
Sin embargo, Eseverri murió en plena Semana Pro Amnistía convocada por presos de ETA, lo que implica algún tipo de organización.
Y termina RAÚL LÓPEZ ROMO:
Septiembre 78 Lorda AMP
"A diferencia de lo ocurrido con víctimas de abusos policiales en la Comunidad Foral, como Germán Rodríguez (Pamplona, 1978) o Gladys del Estal (Tudela, 1979), no hubo trabajo memorialístico en torno a Eseverri: ni conmemoraciones, ni aniversarios, ni monolitos, ni huelgas o manifestaciones, ni imágenes de su cuerpo martirizado que pudieran servir para denunciar la brutalidad y suscitar compasión. Eseverri fue uno más entre los cientos de policías y guardias civiles matados y olvidados en los años de plomo en el País Vasco y Navarra. Esto es significativo de la “muerte social” a la que han estado abocados durante largo tiempo, un vacío del que no se ha comenzado a hablar hasta finales de los noventa y, sobre todo, en las primeras décadas del nuevo siglo, en un contexto caracterizado por la reclamación de verdad, dignidad y justicia para las víctimas del terrorismo. Memoria e historia no son parejas de opuestos. Como sostuvo Tony Judt, “lo que la gente recuerda y olvida, y los usos que se dan a la memoria, también son materiales básicos de la historia”. El relato o, mejor dicho, los relatos pendientes sobre lo que ha supuesto el terrorismo en Euskadi, deberán mostrar los huecos de la memoria, porque estos son, sin duda, tremendamente significativos."

Ahora entiendo por qué Raúl habla de "Las muertes de Juan Eseverri Chaverri". A la muerte física hay que sumar la muerte, o mejor, el linchamiento social.
Sería un acto de desagravio que las Asociaciones de Víctimas del Terrorismo de Navarra iniciaran el proceso ante el Ministerio del Interior para, por lo menos, considerar a Juan A. Eseverri una víctima del terrorismo.

8 comentarios:

Koldo Laspilas dijo...

No olvidemos que un grupo terrorista, Iraultza, del entorno LKI/EMK, lanzó una campaña de bombas, muriendo alguno de sus militantes en su manejo. Era gente muy violenta. Ahora se presentan como adalides de la democracia, sobre todo los que acabaron en el PSOE y ONG,S.

Anónimo dijo...

Extraordinario análisis y cronica de aquello. Yo era muy pequeño. Pero produce gran tristeza que a estas alturas a algunas víctimas se les niegue el derecho a ser siquiera eso, víctimas. La Memoria y reparación de barbaridades debería comenzar por las recientes, pero, claro, es más incómodo. Todavía están vivos y activos los que dieron cobertura moral a todo aquello, y algunos llevan corbata y pisan moquetas oficiales.
Gracias Pachi por ayudarnos a desolvidar, aunque se nos devuelva el corazón.
Pablo.

Carmelo dijo...

Sigo, se me ha publicado por error.

...los días y semanas previos a los S.Fermines del 78, tal como cuenta Pachi en su entrada, hubo mucho conflicto callejero que hacía presagiar que algo grave se estaba fraguando, y así fue, lo que ocurrió el día 8 fue una auténtica guerra en las calles de Pamplona, una guerra que quedó grabada en sus calles hasta días después de los sucesos.
Lo peor de todo es que me quedó una sensación extraña de que hubieran venido más gente de lo habitual a S. F. Procedentes de la comunidad vasca y con intenciones muy claras de generar el conflicto que generaron.
Esta sensación y otras muchas más, todavía perduran en mi memoria.
Algo de luz me traes con tu entrada, Pachi, pero sigo pensando que todo esto estaba muy planificado desde Euskadi, no en Navarra.
Lo que ahora tenemos en Na central

Gocrespo dijo...

Patxi, muy buena la contextualización de lo que fueron los San Fermines del 78, en especial de todos los sucesos que ocurrieron en la Parte Vieja y en la Plaza del Castillo entre grupos armados de extrema izquierda y derecha, de los cuales tengo recuerdo aunque no con el detalle con el que tu lo has documentado y que dan buena idea del "clima político" que se respiraba en Pamplona. Desconocía (o ya no me acordaba)de la historia del subteniente Eseverri...

También muy bien el recuerdo del asesinato del guardia civil Manuel Lopez González que tiene dedicada una calle en el nuevo barrio del Soto Lezkairu.

La personalidad y el arrojo con el que se aplicaba Germán Rodriguez en los enfrentamientos que tenían con la policía, lo cuenta su propio hermano Fermín que dice que en los incidentes que provocaron su muerte por un tiro en la cabeza, decía a sus compañeros pensando que no eran balas reales: "Son balas de fogueo, vamos! ...

Gracias por "desolvidar" lo poco que sirvió para pacificar el ambiente en Navarra y País Vasco la amnistía que había sido decretada justamente un año antes y que no dejó un sólo preso de ETA en las cárceles ...

Carmelo dijo...

Recién llegado de Madrid, inaugure un negocio el 1 de julio del 78 con la intención de aprovechar la inercia comercial de esos días y dar un espaldarazo económico al negocio, un gran chasco, sin duda.
Esto paso a un plano secundario, a pesar del daño que me hicieron, como consecuencia de los sucesos ocurridos el día 8.
Desde ese día, hasta hoy, siempre me ha seguido el pensamiento de que todo aquello estaba perfectamente planificado de

Carmelo dijo...

Introduzco ahora lo que me publicó inicialmente y que borré, siento ser tan desastre, pero el corrector me haga malas pasadas.
Quería comentar algún detalle más, pero estoy un poco cansado del P. corrector.
Sólo añadirte Pachi qué estoy totalmente de acuerdo con tu propuesta en relación a Eseverri, asesinado con absoluta cobardía.
Gracias Pachi, muy bueno el relato.
Navrazon

Nik neu dijo...

Porque pones como " ley de Dios" los comentarios que según dices hace un presunto compañero de estudios sobre las actividades de Germán Rodríguez y protestas encarecidamente sobre lo que se dice en wikipedia sobre Eseverri. Esa diferencia de criterio para admitir "comentarios sin pruebas " hablan mucho por ver en qué sentido escribes este articulo

desolvidar dijo...

De Ley de Dios, nada. Es la credibilidad que me merece un compañero de militancia antifranquista. Además, coincide con lo que dice la hermana de Germán: «Yo sólo quiero decir que la bala que mató a Germán fue casual, pues pudieron ser mil las personas que pudieron recibirla. Pero no fue casual que Germán se encontrara allí, en la calle, tras los sucesos de la plaza, pues desde los 16 años viene luchando por la libertad». En cuanto a Wikipedia, mejor ni hablamos. He intentado corregir los errores y me lo han borrado de inmediato. Saca tú la conclusión.