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lunes, 18 de marzo de 2019

El Caballo Blanco (el Redín, Pamplona)

La postal, no sé; pero el cartel de la Feria del Toro es de 1963
Estoy convencido de que la mayoría de mis conciudadanos considera el paseo por la Plazuela de San José, Calle del Redín y Rincón del Caballo Blanco como el que más sabor medieval y pamplonés tiene. Hasta el punto de que casi ni nos damos cuenta de que este mesón sólo existe desde 1960 ca.
1910 ca. (Siervas construido; pincha)
Tuve la suerte de conocer el Redín desde los años 50, durante los 10 primeros años de mi vida, y de ser consciente de cómo revolucionó todo ese entorno la construcción del Caballo Blanco.
Cuando alguien defiende eso de que "cualquiera tiempo pasado fue mejor", le suelo enseñar la foto del Redín de comienzos del XX y enseguida rectifica.

El sueño de Urmeneta
Desde que mi padre me lo presentó de niño, siento por Miguel Javier Urmeneta una gran admiración, que ha quedado plasmada en nueve entradas de este blog: por su promoción del vascuence en años de Dictadura, por la Plaza Gótica que no pudo hacer en la calle Dormitalería y por la profunda transformación del Redín, el lugar de juegos de mi infancia. 
A pesar de ello, no mereció en 2014 el voto de la oposición (que hoy gobierna Navarra y Pamplona) en la concesión, a una con Huarte, de la Medalla de Oro de Navarra por el despegue en su desarrollo industrial.
Bóveda del Palacio Aguerre (Ansoleaga 33)
Urmeneta, alcalde desde 1957 a 1964, hizo Pamplona, hizo Navarra. Al revés que otros, que la están deshaciendo.

Notas del repórter, DN 15.02.59 domingo:
"Nos hablaba ayer el señor Alcalde sobre sus deseos de restaurar y de ornamentar el bello paraje del Redín, pero en una forma que lo llenaría de singular encanto, aparte del arreglo de las troneras y además de la colocación de jardines.
Vimos un proyecto y unos planos ejecutados por los arquitectos don Víctor Eusa y don Francisco Garraus que son magníficos, a base de montar la casa medieval aparecida en el edificio (Ansoleaga 33) que últimamente ocupó el Orfeón Pamplonés en la calle de Tecenderías, propiedad de los señores Escudero.  
El aspecto exterior tiene un ambiente arquitectónico admirable y el interior ofrece comodidades y ventajas al turista del mayor confort y de un singular atractivo, con diferentes dependencias en las que no falta el bar ni la sala de estar ni una tienda para la venta de objetos típicos y de productos del país. 
Luminosa imagen del Caballo Blanco. Redín
El conjunto es sencillamente precioso, pero una cosa pone reservas al sueño del señor Urmeneta para su realización. Considera elevado el presupuesto global de millón y medio de pesetas. aunque nosotros consideramos que su amortización, por ingresos de servicios, sería fácilmente salvado. De todos modos, el proyecto será llevado a cabo, aunque no en su totalidad para aminorar el gasto, eliminando algunos elementos decorativos, pero nosotros quisiéramos que se efectuase en su integridad, según el plan trazado. porque es primoroso y porque estamos seguros que se salvaría pronto el aspecto económico. Bastaría con sacarlo en arriendo. 
Es posible que se le ponga el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» porque, según los viejos pergaminos de nuestro Archivo Municipal, aquí hubo uno así denominado." 

Calendario de la construcción del Caballo Blanco
1959. Gentileza de J.M. Muruzábal
De la misma hemeroteca de DN extraemos los siguientes datos:
15/02/1959 Entrevista -que acabáis de leer- a Urmeneta sobre el presupuesto, nombre, arquitectos, planos...
21/10/1960 Se nos avisa que pronto se retirará el andamiaje.
07/12/1960 Ha sido colocada la Cruz del Mentidero (que fue de Mercaderes al Cementerio)
17/12/1960 Urmeneta visita el Caballo Blanco para observar los jardincillos.
14/10/1961 Se abre a CONCURSO PUBLICO el arriendo del negocio del restaurante y bar. 
06/10/1961 El Pleno del Ayuntamiento acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín 
31/12/1961 ...INAUGURACIÓN DEL MESÓN DEL CABALLO BLANCO

Mesón del Caballo Blanco (J.J. Arazuri)
Ciga "Chacolí" (recreación)
El Pleno del 6 de octubre de 1961 acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín.
Este mesón se hizo con una de las bóvedas (interesante comentario que hay que investigar) aparecidas al derribarse el antiguo palacio de Aguerre en las Tecenderías Viejas, en las cuales y durante muchos años estuvo el famoso chacolí de Culancho.
Existen antecedentes de una casa u ostalería del Caballo Blanco en Pamplona. Esta antiquísima posada estuvo en la calle Mayor de los Cambios del burgo de San Cernin. Así, en 1377: «fue ahorcado Francés Cathelán en las horcas de Aceylla por haber robado algunos escudos, florines, morlanes y blancas, más una cruz de plata a varios huéspedes de la casa del Caballo Blanco, situada en los cambios de Pamplona» (7. IDOATE. Florencio. Cat. Comptos. t. LII, núm. 875).

Algunos seguiremos soñando con tomarnos un vino 'Navarra' en la Plaza Gótica de Dormitalería
Resumiendo
1961 Personal del mesón Caballo Blanco 
1. El Caballo Blanco fue un proyecto personal de Miguel Javier Urmeneta Ajarnaute para dar vida al Redín, objetivo que se consiguió con Sobresaliente cum laude.
2. Se llama así porque hubo en el XIV en la calle Mayor una posada con ese nombre.
3. No es, del todo, una edificación ex novo, ya que integra a la perfección una bóveda del Palacio de Aguerre, entre Ansoleaga y Nueva. Arquitectos, Eusa y Garraus.
4. Se construyó sobre un antiguo cuerpo de guardia, en ruinas en los años 50, al que (no sé por qué) nosotros llamábamos la "casa del chocolatero".
5. Empezó a construirse ya en 1959 (foto gentileza de Josemari, aunque yo creo que ya en 1960, tras en verano) y se inauguró el 31.12.61.
6. ¡Muchas gracias, Señor Alcalde!

Para completar esta entrada, puedes visitar el álbum "Caballo Blanco", con unas cuantas fotos que muestran la evolución de este rincón desde 1903.
Y puedes mirar estas dos entradas: Origen de algunos elementos del Caballo Blanco y De la Casa del Orfeón, al Caballo Blanco.

jueves, 7 de agosto de 2025

Desolvidando el Caballo Blanco inicial

Postal. Redín. Mesón del Caballo Blanco. (Ed. Alarde)
Me llegó esta imagen con este pie de foto y me di cuenta de que había en ella unos cuantos detalles que se me habían olvidado.
Si la comparamos con esta otra, enseguida veremos elementos que se mantienen y algún otro que ya ha desaparecido:
Encima de la pareja vemos el cartel de la Feria del Toro de 1963 y que al pasaje de las Siervas ya le han puesto tejas y le han abierto los ventanucos que mantiene desde entonces. Ya tenemos dos fechas buenas: si el pasaje se instaló en 1932-33, las ventanillas se abrieron en 1962-63.
La primera foto no puede ser más que de 1962, ya que el Mesón fue inaugurado el 31.12.1961, en la Nochevieja, y en la puerta del Mesón vemos a una chica del personal de servicio con aquellos "comodísimos" (ellos, con abarcas) trajes regionales, idea -supongo- de Miguel Javier Urmeneta.
Por cierto, del letrero de hierro que tiene encima el personal de servicio ya no que queda más que el elemento sustentante (pincha).

Estela y Cruz del Mentidero
1930 COLECCIÓN ARAZURI Estela funeraria con grabados antropomorfos junto a un pozo.
Ésta bien podría ser la estela denunciada en 1982 por el Ayuntamiento de Pamplona
La Cruz, en la actualidad
Por el jardín había diseminadas unas cuantas estelas discoidales, procedentes de Burguete, que para 1982 presentaban deterioro, habiendo desaparecido alguna de ellas. Pero entre todas ellas destaca una grande, de un blanco reluciente, que se ve en ambas fotos. Sobre esta última, creo, he encontrado esta información:
DN 18/02/1982 ...con un informe del Archivero Municipal, Molins Mugueta, el Ayuntamiento se dirigirá a la Diputación Foral de Navarra reclamándole la estela funeraria románica que se encuentra en el patio de la Cámara de Comptos y anteriormente estuvo en la zona del Caballo Blanco. 
La Cruz del Mentidero es sin duda el elemento más antiguo de los que fueron llevados al Caballo Blanco y, cuando fue colocada (DN 07.12.1960) se hizo con la escultura que llevaba encima de la columna y que permaneció por lo menos hasta 1972. Hoy sobresale del fuste el hierro que la sujetaba. Ignoro dónde está y cuándo fue desmontada. 
Estas dos fotos tienen que ser de cerca de 1977 (por una de Zúñiga). La de la izda., unos meses anterior a la de la dcha.
La cruz completa, en una. Y ni cruz ni fuste, en la otra. Pronto (antes de 1980) se instalará el fuste, sin la escultura superior, como está ahora desde entonces.

Acerquémonos para ver cómo era la escultura doble:
1967
De paso, alucinemos con la lombarda -precedente del cañón- que delimita el espacio de los bancos de piedra.
Es difícil hacerse a la idea de cómo era la talla de la Cruz del Mentidero por dos razones: nos llegó muy deteriorada y es una talla doble.
Más vale que tenemos unas magníficas fotografías de García Deán sacadas en el Cementerio hacia 1907:
Desde un lado de la columna, vemos una talla de la Virgen con el niño en un brazo. Desde el lado opuesto, con escudo y leyenda (ésta no se ve) vemos al Crucificado, mutilado de brazos, ya que le cayó un árbol encima.
Si volvemos ahora a la postal en color, no es difícil distinguir, a la izquierda, la cabecica del niño, en brazos de su madre y, a la derecha, al Crucificado:
Viendo la doble talla de la Virgen con el niño y del Crucificado, se entiende la leyenda de la cartela que explícitamente invoca a ambos:
A HONOR Y REVERENCIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y DE LA VIRGEN MARÍA FICIERON FAZER ESTA CRUZ GARCÍA DE LANZAROT, MERCADER VECINO DE PAMPLONA Y JOAQUINA MARTÍN DAOIZ, SU MUGER, LA QUOAL FUE PUESTA A CINCO DE NOVIEMBRE DE MIL QUINIENTOS.
Todos estos elementos (pasaje Siervas sin ventanas, trajes regionales, estelas discoidales, lombardas, letrero del mesón, cadenas y tallas de la Cruz del Mentidero...) formaron parte del Caballo Blanco inicial y, 65 años después, los tenía casi olvidados.

Para completar esta entrada, puedes visitar el álbum "Caballo Blanco", con unas cuantas fotos que muestran la evolución de este rincón desde 1903.

sábado, 23 de marzo de 2019

Origen de algunos elementos del Caballo Blanco

1. bóveda y elegante ventana; 2. escudo Pamplona 4. Cruz Mentidero
Por su aspecto de mesón medieval, el Caballo Blanco del Redín pamplonés puede dar el pego a algún despistado. Es, fundamentalmente, una construcción nueva, hecha entre 1959-61, pero que recicla elementos antiguos, y muy antiguos, de diversas procedencias

1. Casa del Orfeón,
También llamada Casa de Escudero, Palacio de Aguerre, Casa principal del mayorazgo de Eguía, Ansoleaga 33, futuro Maisonnave... Finales del XV.
De este primer origen tenemos
- la bóveda donde está la barra del bar, orientada de oeste (se ve desde la calle del Redín) a este
- la elegante ventana sobre la puerta de entradas
De ambos ya hemos hablado suficientemente en la entrada "De la Casa del Orfeón, al Caballo Blanco"

2. El escudo de armas de Pamplona
El Escudo Pamplona en el Matadero (puerta junto al puente) y no en Casa de los pastores
Situado también en la fachada principal, al este de la puerta de entrada y a la altura de la elegante ventana, hemos señalado que su origen está en el antiguo Matadero Municipal (ver imagen superior), ubicado junto al puente de la Rochapea, en la Plazuela de Arriasco.
Sin embargo, dice Arazuri en "Plazuela de Arriasco": "Casa de los pastores. El caserón que actualmente ocupa el lado noroeste de esta plazuela, y que en su modesta pero amplia fachada exhibe orgullosa el escudo de Pamplona...".
Y como se ve en la imagen de arriba, son ubicaciones cercanas pero distintas. Así que habrá que seguir investigando. A ver si consigo una foto del escudo en su ubicación original.
Actualización 15.04.1931 Encontrado:
Sobre la puerta del matadero, señalado con flecha  AMP (2 fotos)
3. Aportación de Julio Urdín

Dice Julio: "En conversación que mantuve con uno de los hermanos Lasa (constructores de Huarte) me comentaron que parte del material (vigas de madera) de derribo de la casa Patio el Fuerte fue a parar a la obra del edificio del Caballo Blanco.

Era una casa muy bonita y me interesaría saber si existe alguna pista sobre las figuras (ver foto superior, con un ave: ¿pavo?) con las que contaba".
Para mí, esto que cuenta Julio es absolutamente nuevo. Así que yo publico los datos y fotos que amablemente me da Julio y a ver si alguien puede aportar algo más.

4. La Cruz del Mentidero (J.J. Martinena)
Sin duda el elemento más antiguo, al menos en su versión original. Estuvo situada originalmente en la Calle Mercaderes (en el lugar conocido como el Mentidero) hasta que en 1842 se llevó al cementerio y después, a finales del 60 (07/12/1960 "Ha sido colocada la Cruz Mentidero"), fue colocada aquí.
Nos lo cuenta Martinena:
"El punto donde iniciamos nuestro recorrido como lo hace el Cortejo Real, es decir saliendo de la calle Navarrería y marchando en dirección a la Plaza Consistorial, fue siempre, como lo es hoy todavía, una encrucijada de calles, donde confluyen nada menos que cinco: Mañueta, Navarrería, Curia, Calderería y Mercaderes. 
Entre esta confluencia y la embocadura de la calle Estafeta existía una especie de plazoleta, que en la época medieval se conocía como el Cairefort o Calleforte de la Navarrería, y más tarde, ya en el siglo XVI, como el Mentidero, porque parece ser que constituía el punto de encuentro y de conversación de las gentes del barrio.
Por eso mismo, por ser un lugar tan frecuentado, se instaló allí la picota o piloric –lo que en Castilla llamaban 'rollo': una columna o pilar de piedra en la que se ejecutaban algunos castigos afrentosos, como era el de la exposición de los ladrones y malhechores a la vergüenza pública. 
Según un documento conservado en el archivo de la Catedral, parece que ya en 1275, antes de la destrucción de la Navarrería por las huestes de Eustaquio de Beaumarché, ya existía en este lugar el citado pelleric. No sabemos desde cuando, posiblemente a raíz de la reconstrucción de 1524, la antigua picota adquirió la forma de crucero, al añadirle en su remate una cruz.
En una carta de donación de Carlos III el Noble a su servidor Jaquemín Lois, del año 1390, se cita ya “la cruz de la Navarrería, cerca nuestro Chapitel”. Otro documento de 1460 se refiere a una casa de esta calle entonces rúa mayor, cuya delantera daba “al cairefort de la Navarrería, donde está la cruz”. Y aún hay otro de 1466 que habla de “una botiga que sale a la plaza delante de la cruz”.
El año 1500 aquella antigua cruz, que por su antigüedad debía de encontrarse muy deteriorada, fue sustituida por otra, actualmente emplazada en el Redín, junto al mesón del Caballo Blanco, en cuyo fuste lleva una cartela con la siguiente inscripción: 
A HONOR Y REVERENCIA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y DE LA VIRGEN MARÍA FICIERON FAZER ESTA CRUZ GARCÍA DE LANZAROT, MERCADER VECINO DE PAMPLONA Y JOAQUINA MARTÍN DAOIZ, SU MUGER, LA QUOAL FUE PUESTA A CINCO DE NOVIEMBRE DE MIL QUINIENTOS.
Según contaba el que fuera Archivero Municipal Vicente Galbete, en abril de 1842, por motivos más jacobinos que jacobeos, el Ayuntamiento acordó trasladar la cruz al cementerio, donde permaneció más de un siglo casi olvidada, y donde en cierta ocasión y para colmo de males le cayó encima un árbol que mutiló su remate, del que desgraciadamente se perdieron varios fragmentos.
En 1961, mediante un nuevo acuerdo municipal, fue restituida a su antiguo barrio y colocada, como ya hemos dicho, junto al mesón del Caballo Blanco, donde todavía puede verse, aunque sin la cruz de su remate. Fue entonces cuando, según testimonio de Elías Martínez de Lecea, para recordar su primitiva función como picota, se añadieron unas viejas cadenas a la antigua abrazadera de hierro con argollas que todavía conservaba y conserva hoy en la parte superior del fuste de piedra, un poco más abajo del capitel.
La Cruz del Mentidero estaba muy necesitada de una actualización que encontraréis en Desolvidando el Caballo Blanco inicial. No tenía ni idea de cómo era exactamente esa cruz. Y ahora, sí.

Actualización 2026 Mayo
Sobre este mismo tema acaba de publicar Martinena este artículo

miércoles, 20 de marzo de 2019

De la Casa del Orfeón, al Caballo Blanco

Derribo ‘Casa del Orfeón’ Galle 1958. La ventana gótica, sobre la puerta de acceso
Aquel año de 1958, cuando se derribaba la llamada "Casa del Orfeón", en Ansoleaga 33 (trasera del Maisonnave), hubo dos niños, de parecida edad (9-10 años), que -cada uno por su cuenta- exploraron el solar en busca de cámaras y pasadizos secretos. Uno se llamaba Isidro y el otro Juan José. Aunque entonces no se conocían, seguro que ahora, tras leer estas líneas, harán por conocerse e intercambiar emocionantes recuerdos.
Escuchemos lo que nos ha contado Isidro:
La bóveda, ayer 19.03.19, en el Caballo Blanco
Recuerdo haber jugado bajo dos bóvedas subterráneas que aparecieron en un solar, donde construyeron el actual Hotel Maisonnave. Con una de aquellas bóvedas hicieron el Caballo Blanco...
Yo nací en 1949, y calculo que sería a final de los 50. También recuerdo que en el centro de dicho solar había un pozo...
El hotel no estaba en las fechas que estoy hablando (se hizo entre el 63-65). No había más que un solar donde habían derruido la construcción anterior, entre las calles Ansoleaga y la calle Nueva. En ese solar, y bajo tierra estaban las dos bóvedas que comento.
1932 Chacolí de Culancho (Arazuri)
Corriendo fui a la hemeroteca y lo primero que encontré, me entusiasmó: 
...de Culancho. En los años cincuenta era conocida como Casa Escudero, por el apellido de sus últimos propietarios, y también como la Casa del Orfeón. Cuando se derribó, quedaron a descubierto unos lóbregos sótanos medievales, con galerías abovedadas de piedra y unas angostas escaleras. Aquellas galerías, junto con los elementos ornamentales que parecieron más dignos de conservación -en realidad, todo el edificio lo era- fueron reaprovechados en la construcción del Mesón del Caballo Blanco, en el Redín"  
Pero lo que encontré en 2º lugar me llevó al éxtasis: el otro niño, Juan José, 28 años después, estaba escribiendo un artículo en Diario de Navarra -18 de Enero de 1986-, contando todo lo que había descubierto desde aquella primera exploración:
Recuerdo bien que cuando mi padre leyó en el periódico la noticia de los hallazgos, me empeñé en que me llevase a verlos. Conseguí colarme en el recinto de la obra por la parte de la Calle Nueva y allí se podían ver dos puertas que se abrían en el muro: una más grande, de arco apuntado, que daba acceso a una galería con bóveda de piedra, y otra más pequeña y angosta, por la que me metí a curiosear, y llegué a entrar en una oscura sala, donde no había más que escombros y zaborra, en lugar de las cámaras y pasadizos secretos que yo esperaba encontrar. 
Ansoleaga 33. En fin, sin comentarios
Nota: aunque el artículo de Juan José lleva la fecha del 18.01.86, he encontrado algún otro de 11 años antes (25.01.75) con este título: 'Nuestro Casco Viejo, en peligro' y estas frases: "Era casi como el acto de desagravio, tras el lamentable derribo del palacio de Aguerre -la casa del Orfeón- en las antiguas Tecenderías. Parece que el Ayto, al fin, ha reaccionado de su habitual letargo en este aspecto..."

Pero eso no es más que el aperitivo del artículo completo, en el que Juan José denuncia lo que fue un derribo totalmente injusto:

En junio de 1958 se derribó en la calle Ansoleaga la llamada Casa del Orfeón, con elementos de finales del XV 
Algunos de los materiales más notables se reutilizaron para edificar el Mesón del Caballo Blanco en El Redín 

Un derribo del que surgió el Mesón del Caballo Blanco             por Juan José Martinena
En el mes de junio del año 1958 se cometió en Pamplona uno de los atentados más lamentables que se recuerdan, contra el patrimonio histórico de su casco antiguo. Me refiero al derribo de la noble casa principal del mayorazgo de Eguía, en la calle Ansoleaga, la rúa de Tecenderías del burgo medieval de San Cernin. Su fachada trasera daba a la Calle Nueva y era más conocida como Casa Escudero y también como la ‘Casa del Orfeón’. Nadie hizo nada para evitarlo; tampoco la Institución “Príncipe de Viana”, tal vez habituada a intervenir en monumentos de mayor importancia. Así que se valló el solar, la piqueta empezó a hacer su trabajo y en poco tiempo la histórica construcción había desaparecido para siempre.Y con ello, la memoria colectiva de esta ciudad perdió uno de sus edificios más dignos de conservación. 

Una casa de finales del siglo XV 
Comparar con la Casa del Orfeón
Los antecedentes de la casa palaciana se remontaban nada menos que a los últimos años del siglo XV, cuando reinaban en Navarra don Juan de Labrit y doña Catalina de Foix. Fue allá por el año 1492 –el mismo en que Colón descubrió y ganó para Castilla el Nuevo Mundo- cuando nuestros últimos reyes privativos donaron a su fiel y bien amado secretario Antón de Aguerre ciertas casas derruídas, sitas en la rúa de las Tecenderías, detrás de la iglesia de San Cernin, que afrontaban con la casa del prior de Arróniz. Nada más recibir la merced, Aguerre hizo edificar en aquel sitio la que había de ser su nueva casa. Sobre un recio basamento de piedra en el que se abrían dos puertas de arco apuntado, se alzaba una sobria fachada de ladrillo, con amplios balconajes en su planta principal y una galería o solana de arquillos ojivales, similar a la de la recuperada casa del Condestable, bajo el vuelo señorial del amplio alero. 
Andando el tiempo, la casa quedaría vinculada al ilustre mayorazgo de los Eguía, uno de los linajes de abolengo que tenían su vecindad en el antiguo burgo de San Cernin, el más poblado, próspero y principal de la ciudad. 

Sede de la Diputación del Reino 
Un hecho que nos puede dar una idea de la consideración y prestigio de que gozaba la casa es que, en los salones de su planta principal, tuvo su sede y celebró sus sesiones la antigua Diputación del Reino desde diciembre de 1818 hasta marzo de 1824. También se reunió aquí la efímera Diputación Provincial que establecieron en su lugar las nuevas autoridades liberales durante el Trienio Constitucional, tras la sublevación de Riego en 1820. Fue para mí una sorpresa encontrar esta noticia en los libros de actas y cuentas del Vínculo de esos años, mientras redactaba el libro El Palacio de Navarra en 1984. Tras la restitución de Fernando VII a la plenitud de su soberanía, en la sesión del 6 de febrero de 1824, la Diputación del Reino, que había sido repuesta en sus funciones por el monarca, acordó iniciar gestiones para trasladarse a otra casa más amplia, la del barón de Armendáriz en la calle de San Francisco. En aquella gran mansión barroca, que estuvo situada en el solar del hoy clausurado convento de las Salesas, había de permanecer la corporación hasta 1846; aunque diez años antes, a consecuencia de los cambios políticos ocurridos en España, ocupó de nuevo su lugar una Diputación Provincial que sustituyó definitivamente a la del Reino. 

El chacolí de ‘Culancho’ 
1932 Casa del Orfeón J.J.Arazuri
Posteriormente, la otrora noble casona de la calle Tecenderías, ya un poco venida a menos, albergó la imprenta y fábrica de naipes de Donato Cumia, así como la redacción y talleres de ‘La Lealtad Navarra’, periódico carlista que se publicó entre los años 1888 y 1897, fecha esta última en la que reapareció bajo la nueva cabecera de ‘El Pensamiento Navarro’. Su lema era Dios-Patria-Rey y el precio del ejemplar, 5 céntimos. Y entrado ya el siglo XX tuvieron aquí su sede la Federación Obrera y el Orfeón Pamplonés. También se elaboraba en sus bodegas, según J. Joaquín Arazuri, el famoso chacolí llamado de ‘Culancho’. Hacia 1950 era conocida como Casa Escudero, denominación que hacía referencia al apellido de sus últimos propietarios. No obstante, para muchos pamploneses, entre los que se contaba el ilustre periodista Baldomero Barón Rada -’Romedobal’-, seguía siendo la Casa del Orfeón. 

Se derribó en 1958 
Lamentablemente, el histórico caserón –uno de los más antiguos e interesantes que existían en la ciudad- fue demolido en 1958 para levantar en su solar el actual Hotel Maisonnave (1963-65). En el curso de los trabajos de derribo salieron a la luz abundantes restos de origen medieval, con muros de piedra, galerías abovedadas de cañón apuntado y unas elegantes ventanas góticas.
Bueno, Juanjo no era tan precoz;
fue unos años después...
Recuerdo bien que cuando mi padre leyó en el periódico la noticia de los hallazgos, me empeñé en que me llevase a verlos. Conseguí colarme en el recinto de la obra por la parte de la Calle Nueva y allí se podían ver dos puertas que se abrían en el muro: una más grande, de arco apuntado, que daba acceso a una galería con bóveda de piedra, y otra más pequeña y angosta, por la que me metí a curiosear, y llegué a entrar en una oscura sala, donde no había más que escombros y zaborra, en lugar de las cámaras y pasadizos secretos que yo esperaba encontrar. 
Aquellas galerías, junto con los elementos ornamentales que se consideraron dignos de conservación –en realidad hay que decir que todo el edificio lo era- fueron reutilizados en las obras del actual Mesón del Caballo Blanco, que por esas fechas se iba a empezar a construir en el Redín; peculiar edificio de inspiración gótica, que en tiempos del alcalde Miguel Javier Urmeneta llenó de orgullo a los habitantes de la que entonces era todavía una provinciana capital de tercer orden, como decía el título de un poemario poco conocido de Ángel María Pascual. 
Mientras tanto, en el solar del edificio medieval, del que nunca debieron haber salido aquellas piedras góticas, se iban levantando las paredes anodinas del futuro hotel, sin relación alguna con el entorno que las enmarcaba. Claro está que por entonces estas cosas no le preocupaban a la gente, al menos en Pamplona. Aquí nadie soñaba todavía con las acertadas rehabilitaciones de nuestros días, a veces complicadas y siempre costosas, pero que sin duda agradecerán las generaciones futuras. 
Casa del Orfeón Galle 1958
Todavía hoy, cuando ha pasado ya más de medio siglo, produce verdadera pena ver las fotografías del derribo, que se conservan en la fototeca del Archivo Municipal. Alguna de ellas la incluí en mi libro La Pamplona de los burgos, publicado en 1974. Son unas elocuentes imágenes en blanco y negro, que muestran aquellos viejos muros de piedra, convertidos ya en una lastimosa ruina. A mí me llama la atención sobre todo una de ellas, que muestra una hermosa ventana lobulada, con su fino parteluz del siglo XV, que parece estar aguardando al trovador que viniera a rondar a la hija del señor de la mansión, y que en lugar de eso, en medio de las obras que la rodean amenazadoras, lo que en realidad contempla impasible es su triste e inminente final. 
En el libro que acabo de citar publiqué también un bonito dibujo en color de la fachada principal de la casa, la que daba a la calle Ansoleaga, que allá por los años 20 del siglo pasado, hizo el conocido y polifacético abogado J. Joaquín Montoro Sagasti, fallecido en 1976, para un curioso manuscrito de Ignacio Baleztena y Jesús Etayo, titulado 'Iruñako inda zarrak' –las viejas calles de Pamplona- que se guarda en el Archivo Municipal.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El Redín, por J.J. Arazuri

Mesón del Caballo Blanco, en el Redín, obra de Dori Canarias Equiza
Gracias a este gran trabajo de Arazuri, seguro que sabrás responder a estas preguntas:
- ¿por que se llama "el Redín"?
- ¿cuándo hicieron -más o menos- las Siervas el pasadizo elevado de la calle del Redín?
Pincha en las imágenes para verlas en todo su esplendor y en este enlace (el Redín) para pasear por la zona
Año 1873. Cañón recientemente montado
en el Baluarte del Redín. Foto: Mauro Ibáñez
Aunque en el callejero municipal sólo existe una calle con este título, la realidad demuestra que son dos vías distintas por su origen, dirección, sentido y época de titulación. Sólo coinciden, absurdamente, en tener, cada una, una casa numerada con el 2, y en terminar ambas en el Redín, que les dió su título.

Calle Antigua que va de la Plaza de San José al Redín
Año 1873. Un cañón de largo alcance montado
en el Baluarte del Redín. Foto: Mauro Ibáñez
Para Baleztena y Etayo esta calleja perteneció al barrio de San Emeterio (1. BALEZTENA y ETAYO. Iruñeko inda zarrak. Arch. Mun).
En el siglo XIV, esta rúa formaba parte de la Canonjía, y en ella estaban ubicadas dos casas de dignidades eclesiásticas: la casa del prior de Velate, situada donde hoy está el convento de las Siervas y, en frente, la casa del Enfermero (2. MARTINENA RUIZ. La Pamplona de los burgos, p. 197 y 198).
Calle del Redín hacia el
año 1914. Foto: Zaragüeta
A finales del XVIII y principios del XIX, esta apartada vía urbana se denominaba Calleja para la Muralla. En aquella época todavía perduraba la casa del prior de Velate y la del canónigo enfermero don Miguel de Aoiz. El escudo existente en este tramo pertenece al apellido Viguria y fue colocado poste-riormente (3. GARCIA MERINO, Pedro. La Canonjia y la calle del Carmen. «Pregón». Navidad 1964).
En la primera mitad del siglo pasado (XIX), esta calle pertenecía a la plazuela de San José, hasta que el Ayuntamiento en la sesión del 14 de agosto de 1861 acordó designar con el título del Redín «...a la calle vulgarmente conocida con el mismo nombre» (4. Arch. Mun. Actas 99. fol. 60).
En esta calleja existe (hoy reformada y restaurada) la «casa del pozo», actual número 2, que conserva el patio en donde persistió hasta mediados de nuestro siglo (XX) el pozo que le dió el nombre, y a cuyo patio acceden cuatro pequeñas viviendas señaladas con las letras A. B, C y D.

Calle del Redín hacia el año
1929. Foto: Rafael Bozano
Calle Moderna que va desde la del Carmen al Redin
Desde tiempo inmemorial, era un estrecho paso entre el terreno escarpado de la muralla y el convento del Carmen.
El día 1 de octubre de 1898, el interventor de la Comandancia de Ingenieros don Pedro López de Vicuña, hizo entrega del antiguo solar del Carmen al Ayuntamiento de Pamplona, cesión aceptada por el alcalde don Miguel García Tuñón y Elizalde, con la condición impuesta por el Ramo de Guerra, de que se dejase una calle paralela a la escarpa de la muralla, de una anchura de 22 metros a partir del revestimiento interior del parapeto. El Ayuntamiento, respetando este acuerdo, vendió aquel solar a tres conocidos comerciantes de la ciudad. Al hablar de la calle del Carmen hemos contado cómo, a partir de 1909, sobre aquellos terrenos se construyó un almacén de madera, una fábrica de alpargatas y otra de tejidos. Fue entonces cuando se ensanchó la subida del Carmen al Redín.
Año 1919. El Redín con un antiguo cuerpo de guardia
En diciembre de 1913 se comenzó a construir el Laboratório Provincial que, aunque medio oculto, todavía conserva su puerta junto a la tapia de las Siervas.
El 13 de noviembre de 1936 (ratificado el 24 de marzo de 1937) el Pleno Municipal tomó el acuerdo de dar el nombre de Calle del Redín a la que va del Carmen al Redín.
En este tramo se han construido estos últimos años dos modernas edificaciones, la primera perteneciente a la calle del Carmen y la segunda marcada con el número 2, es la única que accede a esta vía.

Año 1920-1930. El Redín
El Redín.— El Redín era primitivamente el punto mejor defendido del viejo Pamplona por los altos farallones que le protegen conjuntamente con el Runa (hoy Arga) y su meandro que delimita el término de Aranzadi. Hasta mediados del siglo XVI existió en él un gran torreón, eficiente atalaya que dominaba la llanada hasta San Cristóbal, Ezcaba y Huarte.
Hacia 1930, cordeleros en la Ronda
del Obispo Barbazán. Foto: Julio Cía
Por su proximidad con la Tesorería (situada en la parte norte de la Canonjía) esta torre se llamó torre del Tesorero, cubo de la Tesorería y torreón de la Moneda. Hacia 1540 se levantó el baluarte actual entre los frentes de Francia y de la Magdalena. Por esto no es de extrañar que a finales del XVI este bastión se denominase baluarte de la Magdalena, y en la siguiente centuria baluarte de la Iglesia Mayor por su proximidad a la Catedral, y baluarte de los canónigos por estar junto a la Canonjía. Desde principios del siglo XVIII ya se denomina baluarte del Redín, título conservado hasta la actualidad.
Año 1931-33. La llamada Calleja del
Redín. Detalle de la casa del pozo
Hacia 1740 este bastión se reforzó con el baluarte bajo de Guadalupe (5. MARTINENA Ruiz. Documentos referentes a las fortificaciones de Pamplona. Revista «Príncipe de Viana». núm. 144145).
El título de este baluarte procede del pamplonés Martín Redín y Cruzat, de linajuda familia navarra, era el tercer hijo de Carlos Redín e Isabel Cruzat. 
Año 1933. El Portal de Francia y la calle del Redín
vistos desde el final de la calle de los Barquilleros
Si Martín, como veremos fue famoso en su tiempo, no menos lo fueron sus otros tres hermanos: Juan, el mayor, heredero de la noble familia, renunció a la vida opulenta para ingresar en la orden benedictina, muriendo poco antes de ser preconizado obispo de Puerto Rico. El segundo, Miguel Adriano, perteneció a los Tercios de Flandes, luchando en Rimberk, Africa e Italia. Fue Almirante de la Real Armada, y Felipe IV le concedió el título de Barón de Bigüezal. 
Año 1933. Vista de la calle del Redín. Al fondo el
 portal de Francia y el final de la calle del Carmen
Murió en el Mar de las Antillas luchando contra los holandeses. El menor de los hermanos, Tiburcio de Redín, fue el más popular por lo mucho que se ha escrito sobre sus hazañas. Personaje único para protagonista de novelas de capa y espada, a los 40 años ingresó en los Capuchinos. Misionó en el Congo y América. El Papa estuvo a punto de hacerle Cardenal, pero don Tiburcio le dijo al Pontífice: 
Año 1933-35. Antiguo chabisque d
el cuerpo de guardia en el Redín
«Santísimo Padre; bajo este hábito de penitencia hay un gran pecador. Soy de natural orgulloso y, si llegase a ser cardenal, la tiara pontificia no estaría segura en la cabeza de Vuestra Majestad». Esto, dicho por un humilde capuchino al sucesor de San Pedro, retrata de cuerpo entero al famoso Redín que murió en 1651 en la Guayra.
Año 1937. Almacén en el Baluarte de Labrit de
los aperos, cuerdas y cáñamo de los cordeleros
Nuestro Redín, el que dio el título al baluarte nordeste de la Plaza, nació con el siglo XVII en la casa que actualmente ostenta el número 31 de la calle Mayor. Militar de profesión llegó a ser Gran Prior de la orden de Caballeros de San Juan. Luchó con el marqués de Espínola y Gonzalo de Córdoba. Fue gobernador y Capitán General de Galicia. Desempeñó altos cargos militares en Cataluña y Navarra. De su estancia en Pamplona procede el título de «el Redín». 
El Redín hacia los años cuarenta.
Foto: Zubieta y Retegui
En la fachada de su casa nativa, en la calle Mayor, existe una placa conmemorativa con la siguiente inscripción:
«DEDICADO A PERPETUIDAD AL EMINENTISIMO PRINCIPE MARTIN REDIN CRUZAT QUE DESPUES DE HABER DESEMPEÑADO LOS PRIMEROS CARGOS ADMINISTRATIVOS EN SU PATRIA, NAVARRA, EN GALICIA Y EN SICILIA, POR SUS PROEZAS EN PAZ Y EN GUERRA, ESTANDO AUSENTE, FUE NOMBRADO PRIOR DE LOS CABALLEROS DE SAN JUAN, GRAN MAESTRE DE MALTA, Y PRINCIPE DE GAULITA, CON APLAUSO DE PROPIOS Y EXTRAÑOS, PARA QUE SEA FAUSTO MOTIVO DE FELICIDAD. EL SENADO Y EL PUEBLO DE PAMPLONA, CONSIDERANDO QUE INTERESA AL BIEN PUBLICO ESCULPIR EN MARMOL Y EN COSA DURADERA SI HUBIERE, EL
Febrero de 1953. El Redín. Cordeleros
en su trabajo. Foto: J. J. Arazuri
RECUERDO QUE DE TAN ESCLARECIDO CIUDADANO TIENEN TODOS GRABADO EN SU CORAZON, PUSO EN SU CASA NATIVA, SITA EN LA CALLE MAYOR, ESTA LAPIDA CON EL ESCUDO DE LA CASA Y FAMILIA DE REDIN, COMO MONUMENTO DE AMOR A ESTE CIUDADANO DE INMORTAL MEMORIA, PARA QUE A LA POSTERIDAD SIRVA DE ESTIMULO DE VIRTUD, EN EL AÑO LXVII DE SU EDAD,
Así era el Redín en 1954
MDCLVIII DEL NACIMIENTO DE CRISTO, SIENDO PONTIFICE MAXIMO ALEJANDRO VII, REINANDO EN ESPAÑA FELIPE (IV) VI DE NAVARRA. LA CRUZ (DEL ESCUDO) DE REDIN; QUE ES MUY SEMEJANTE A LA DE MALTA, ERA PRESAGIO DE PRINCIPADO. CON ESA ENSEÑA VENCE. Y CON ELLA VENCERA.» (6. DIEZ y DIAL Alejandro. Los Cruzat. Temas de Cultura Popular núm. 192. Diputación Foral).

2 de Noviembre 1954. El Redín..Foto: Julio Cía
Mesón del Caballo Blanco
El Pleno del 6 de octubre de 1961 acordó dar el nombre de «Mesón del Caballo Blanco» al edificio medieval construido en el solar en que se alzaba el cuerpo de guardia del Redín.
Este mesón se hizo con una de las bóvedas aparecidas al derribarse el antiguo palacio de Aguerre en las Tecenderías Viejas, en las cuales y durante muchos años estuvo el famoso chacolí de Culancho.
Año 1958. El Redín. Ruedas de los cordeleros
Existen antecedentes de una casa u ostalería del Caballo Blanco en Pamplona. Esta antiquísima posada estuvo en la calle Mayor de los Cambios del burgo de San Cernin. Así, en 1377: «fue ahorcado Francés Cathelán en las horcas de Aceylla por haber robado algunos escudados, florines, morlanes y blancas, más una cruz de plata a varios huéspedes de la casa del Caballo Blanco, situada en los cambios de Pamplona» (7. IDOATE. Florencio. Cat. Comptos. t. LII, núm. 875). 
1965. Cordeleros Redín: aperos y ruedas
Parece ser que el buen Francés era reincidente, ya que había sido desorejado en otro reino por el mismo delito. En 1407 «Vincenot Garín, escudero del rey, recibió un dono de 13 libras y pico, parte de la cantidad ofrecida por su casamiento con Mari Johan del Caballo Blanco de Pamplona» (8. Ibidem., núm. 1.023).

Cordeleros
Podéis seguir a los cordeleros en este álbum de Face.
Como último reducto del antiguo gremio de cordeleros en el Redín, vamos a relatar sucintamente la trayectoria de aquellos artífices del cáñamo y la rueda.
Año 1965. Cordeleros en el Redín
En sus orígenes los cordeleros estuvieron gremialmente unidos a los basteros. Más adelante se separaron, y los cordeleros constituyeron una cofradía en honor de San Bernardo en el convento de San Agustín: A las juntas asistían los cofrades «con trajes
buenos», y en las procesiones con un flamante estandarte.
Los cordeleros trabajaban primeramene en los fosos del portal de San Nicolás (hoy correspondería, aproximadamente, al tramo de la calle de las Cortes de Navarra próximo a la avenida de San Ignacio).
Año 1965. Cordeleros en el Redín 
En aquella cava profunda, protegida del Cierzo por las altas murallas, llegaron a trabajar hasta 50 ruedas, que equivalía ver a medio centenar de oficiales, con sus vientres preñados de cáñamo, elaborar (andando siempre hacia atrás, cara a la rueda que giraba ininterrumpidamente por el impulso de los aprendices) los delgados cordeles para boteros y alpargateros, y las sogas, más o menos gruesas utilizadas por albañiles y labriegos.
Marzo 1965. Garage del Carmen en el Redín
donde estuvo el antiguo convento del mismo nombre
En 1917, al comenzar el derribo de las murallas, algunos cordeleros trasladaron sus ruedas a las de Tejería (donde hoy está el frontón Jito Alai). Posteriormente se corrieron hacia el Redín, en donde feneció un 10 de octubre de 1968 aquel antiguo gremio de cordeleros. Aquel día, el último artesano de la rueda y el cáñamo, Juan Ángel Elizari, colgó sus aperos después de 40 años de dedicación a la soga y al cordel, con la sentenciosa frase: «estos oficios de artesanía se caen solos» (9. PÉREZ OLLO. Fernando. Cordeleros. «Diario de Navarra». 10-X-1968).

Rincón del Caballo Blanco
Por acuerdo del Pleno del 19 de abril de 1968, se dio el nombre de Rincón del Caballo Blanco al que se forma en la explanada del Redín y en el cual se encuentra emplazado el Mesón que actualmente ostenta dicho nombre.