jueves, 20 de enero de 2022

Vino tinto: placentero, sano... y feminista

Con dos al día conseguís el mismo efecto que nosotros con cuatro
Hace ya unos cuantos años leí en la prensa una noticia sobre el vino que me sorprendió muy agradablemente. Venía a decir que quienes beben a diario  algunas copas de vino tinto viven más que los abstemios. Y, aún decía más: que los hombres teníamos que beber el doble que las mujeres para conseguir el mismo efecto.
Para colmo de la satisfacción, el estudio venía avalado por la Universidad de Navarra.
Desde que lo leí, he recurrido a él -mejor, a lo que de él recordaba- en muchas discusiones. Pero, cuando alguien me pedía la prueba, no podía presentársela porque en su día no la guardé.
Ayer la busqué con intensidad y no tardó mucho en aparecer.
Y aquí os la presento para que, cuando alguien os diga que no beber es mejor, o que hombre y mujeres somos iguales ante el vino, le remitáis a Desolvidar.

DN Miércoles, 5 de febrero de 2014 
Un estudio de la Universidad de Navarra y Ciberobn (Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición) establece que una correcta ingesta de alcohol, siguiendo la dieta mediterránea, reduce hasta en un 40% la mortalidad respecto a los abstemios
Beber sí, pero a la mediterránea                                                              Íñigo González
Que hay formas y formas de beber alcohol era sabido. Los beneficios que puede tener el hacerlo de una forma correcta, no. Un estudio de la Universidad de Navarra y el Ciberobn, el centro de investigación biomédica en red, establece una importante asociación entre consumir alcohol al estilo tradicional y una reducción de la mortalidad. Incluso pone una cifra: la ingesta de alcohol siguiendo la dieta mediterránea reduce hasta en un 40% la mortalidad con respecto a los abstemios. Durante más de 7 años, el equipo liderado por Miguel Ángel Martínez González, catedrático del departamento de medicina preventiva y salud pública de la UN, y por Alfredo Gea, ha podido valorar por primera vez la influencia de todo el patrón global de consumo de alcohol en relación con la mortalidad. Se había puesto el acento en la cantidad, pero no el modo de beber. Para ello, estudiaron a 18.400 personas de toda España con un amplio espectro de edad. Y las conclusiones, que acaban de ser publicadas en el British Journal of Nutrition, son tajantes en una doble vertiente: los beneficios de beber bien y, por contra, el aumento de la mortalidad cuando se bebe mal.

Los 7 mandamientos del patrón mediterráneo
1. Beber en cantidades moderadas (hasta 2 copas al día en mujeres y hasta 4 en hombres). 
2. Hacerlo de forma repartida a lo largo de la semana. 
3. Preferir el vino. 
4. Que el vino sea tinto. 
5. Consumirlo con las comidas.
6. Evitar las bebidas destiladas. 
7. Nunca más de 5 bebidas/día.

Los integrantes del estudio con Miguel Ángel Martínez González en el centro. El equipo
lo formaron 5 profesores, 4 trabajadores y doctorandos. DN

Miguel Ángel Martínez González, director del estudio y catedrático de la UN
“Al beber bien, sube el colesterol bueno y las plaquetas se adhieren menos”

Así, con moderación, sólo una copa
¿Por qué centrar un estudio sobre el consumo de alcohol en el modo de beber y no en la cantidad?
Porque no se había hecho antes. Se había estudiado la cantidad de alcohol e incluso la concentración de lo que se bebe. Ahí se vio que si una misma cantidad se consumía en forma de atracón aumentaba el riesgo de infarto y que, por contra, si esa misma cantidad se distribuía a lo largo de la semana se reducía el riesgo. Ahí vimos un buen campo para desarrollar nuestro estudio de forma multi-disciplinar. En toda la dimensión del consumo de alcohol. 

¿Buscaron un perfil concreto en el estudio epidemiológico? 
Tuvimos un espectro muy amplio. En total, 18.394 personas, de toda España, y con edades comprendidas entre los 20 y los 90 años, participaron en el estudio. Los primeros fueron reclutados en 1999, así que el seguimiento del estudio se remonta casi 13 años (en 2014). La media era 38 años y con más mujeres que varones. 

El estudio concluye que si el alcohol se consume bien la mortalidad se reduce en un 40% frente a los abstemios. ¿No es una paradoja? 
Martínez González predica con el ejemplo
El alcohol, en cantidades pequeñas, se va absorbiendo lentamente y tiene efectos beneficiosos sobre la enfermedad cardio-vascular a nivel de agregación de las plaquetas y de mejora del colesterol bueno, que sube. Por contra, cuando el consumo no sigue el patrón mediterráneo no sólo no se reduce la mortalidad sino que se multiplica por dos. El mal consumo lleva a cirrosis, cáncer de estómago, de boca, de faringe, de páncreas, etc. 

¿Les alarma que se esté cambiando esa forma ‘buena’ de beber por el atracón de fin de semana? 
Mucho, especialmente en los sectores más jóvenes de la población. Además, en ellos los beneficios del buen consumo son menores, porque no tienen tanto riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular. En cambio, tienen mayor riesgo de accidentes de tráfico, depresiones, suicidio... y cuanto más consumo de alcohol más riesgo conllevan.

miércoles, 19 de enero de 2022

Origen de "Dulanz" y Paseo Sarasate

Desde Dulanz, "San Donato, esa quilla rocosa invertida que corta el horizonte hacia el norte
y que, al atardecer, enrojece sus cortados sobre los que se alza la ermita" ¡Precioso, Julio!
La columna de Dulanz -última página de DN, justo debajo del chiste de Oroz- levanta ampollas, especialmente en medios independentistas y todavía más en los proetarras (si es que cabe la distinción).
Muchos días alguien me la pide y se la mando de mil amores.
Y a veces me preguntan quién está detrás de ese bonito seudónimo. Y les respondo que no lo sé y que, si lo supiera, no se lo diría. Se correría la voz y le harían la vida imposible. Y alguno hasta le pondría (pincha, pincha) PUNTO FINAL (y no precisamente el de Oroz).
Lo que sí puedo decir es que el origen del seudónimo está en un topónimo de la Sierra de Urbasa, aplicado a una cumbre de 1243m., el punto más alto de la Sierra. Merece la pena que pinchéis en la página de Julio Asunción para apreciar la riqueza arqueológica de la zona.

Origen de Dulanz
He encontrado en la hemeroteca que Dulanz, como firma de artículos, columnas... aparece por primera vez el 18 de septiembre de 1981, en una columna, llamada genéricamente "Comentarios".
Inmediatamente he relacionado su aparición con el atentado -terrible, 24 impactos- al que sobrevivió José Javier Uranga. Fue el 22 de agosto de 1980. Tras 11 meses de convalecencia y 10 operaciones, volvió a su puesto de trabajo. 
Era público y notorio que con el sobrenombre de Ollarra –gallo en vascuence- firmó sus columnas Guindillas en aceite, La noria y, durante más de 60 años, Desd’el gallo de San Cernin. Ahora, a partir del atentado, Diario de Navarra, para proteger a su director, iba a utilizar otro seudónimo, Dulanz, que sirviera de escudo a Uranga.
Nadie sabe quién está detrás de Dulanz (para Floren Aoiz, en el Gara-Naiz, "la máscara de la cobardía"). Y mejor no saberlo. Pero desde que he descubierto su probable origen, leo a Dulanz más a gusto, si cabe

BLANCO SOBRE NEGRO Dulanz
SARASATE FRACASA
En realidad, lo que ha prevalecido en el fracaso de la reurbanización del Paseo de Sarasate ha sido la idea de impedir que Maya pasase a la pequeña historia local como el alcalde que llevó adelante la renovación del emblemático paseo pamplonés. Una legislatura perdida y un concurso de ideas a la basura. Ni mil informes de técnicos y arquitectos hubieran cambiado la opinión de los grupos de la oposición. Bildu, PSN y Geroa Bai percibían intereses electoralistas y han hecho todo lo posible para que el proyecto naufragase. A ver si hay suerte y en 2023 cambia el signo político del consistorio. Y entonces ya no existirán los intereses electoralistas, el proyecto será un bien social. Así juegan los políticos pequeños con las ilusiones de los ciudadanos. Buscan el interés particular y obvian el provecho general. Objetivo cumplido. El Paseo de Sarasate seguirá esperando a políticos responsables que algún día sepan escuchar.

martes, 18 de enero de 2022

Lo del golpe de estado iba muy en serio

M. Campo Vidal: "Pero habría podido ser una masacre de docenas o de cientos de personas, como era el objetivo, para que Trump pudiera proclamar la Ley Marcial y perpetuarse en el poder".

"Lo del golpe de estado iba muy en serio" (DN 17/01/2022)     Manuel Campo Vidal
Cuando por fin Joe Biden ha hablado claro y el ex presidente Jimmy Carter ha advertido del “riesgo de enfrentamiento civil en Estados Unidos”, se ha desvelado la extrema gravedad del proyecto insurreccional que animó Donald Trump para mantenerse en el poder tras perder las elecciones. Hasta ahora se escribía sobre las “treinta mil mentiras publicadas en Twitter en cuatro años” por el compulsivo presidente que, aprovechando su insomnio, descalificaba a quien fuera, o creaba una crisis internacional desde la red. Agradeceremos siempre a The Washington Post que a diario, en aquellos años, contabilizara las mentiras publicadas por Trump. Unos cien millones de estadounidenses las creyeron y las veneran todavía. Así que el peligro persiste, incluida la reelección de Trump en tres años.
asaltantes, disfrazados, que han conseguido llegar hasta el atril del Senado
para gritar proclamas pro-Trump
El día 6 de enero de 2021, cuando las cámaras parlamentarias se disponían a proclamar a Biden como presidente, Trump envió a miles de personas, concentradas ante la Casa Blanca, al asalto del Capitolio. El pasado jueves, los cargos judiciales contra el detenido Steward Rhodes, líder de la milicia armada Oath Keepers, clarificaron el plan. El 5 de noviembre de 2020, al día siguiente de la victoria inapelable de Biden -en delegados y en votos- Rhodes envío una comunicación cifrada a sus tropas: “No vamos a superar esto sin una guerra civil. Prepara tu mente, cuerpo y espíritu”. Pronto se identificó el 6 de enero como la fecha límite para detener el proceso; se reservaron hoteles en Washington y se organizaron viajes de gente uniformada y armada para tomar el Capitolio. Ninguna autoridad convenció a Trump de parar aquella locura, ni sus propios hijos, durante las cuatro horas de asedio a la sede parlamentaria en la que murieron tres asaltantes, un policía y otros dos se suicidaron en los días siguientes por estrés postraumático. Pero habría podido ser una masacre de docenas o de cientos de personas, como era el objetivo, para que Trump pudiera proclamar la Ley Marcial y perpetuarse en el poder.
No estamos ante una imaginativa ficción de Netflix, o plataforma similar. Al contrario: un increíble documental con imágenes inéditas del asalto (tomadas por las cámaras de los propios asaltantes y las de seguridad), más testimonios de incalculable valor, certifican el alto riesgo humano y político que se corrió. “Cuatro horas en el Capitolio” acaba de estrenarse en HBO. Imprescindible para entender lo que figura en el escrito de acusación de 48 páginas elaborado por la Fiscalía General de Estados Unidos que habla de “conspiración para la sedición” descartando la teoría del “ataque improvisado”.

Four Hours At The Capitol: Official Trailer | HBO
Lo sucedido hiela la sangre porque si es posible un golpe de estado, y a punto estuvo de producirse, en “la capital del mundo libre”, como se califica en tono propagandístico, qué puede suceder en cualquier país latinoamericano, o de otros continentes, que tienen a Washington como referencia y como cierta garantía antidictatorial. Cualquier país podría convertirse en Venezuela, o Nicaragua, y nadie intercedería para evitarlo. Es más, al condenar a Nicaragua por haber celebrado elecciones después de que Daniel Ortega encarcelara al resto de candidatos, el país ha estrechado relaciones con China, Rusia e Irán. Listos.
Uno de los asaltantes ha llegado hasta el despacho de la líder demócrata
en el Congreso, Nancy Pelosi.
“Hay un retroceso democrático muy preocupante en el mundo, especialmente en América Latina”, comenta Mariano Jabonero, secretario general de la OEI (Organización de Estados Americanos). Estremece pensar lo que sería el salto al vacío de la historia con un régimen dictatorial en Washington.

En este enlace podéis ver el documental “Cuatro horas en el Capitolio”, completo

lunes, 17 de enero de 2022

Salvados por el reloj (2)

Biarritz. Enrique Cayuela, gabardina blanca, mira a la cámara. Detrás, apoyando la mano
sobre el banco, chapela y corbata negra, Ramón Díaz-Delgado
Ramón Díaz-Delgado, profesor de filosofía, que vivía en el tercero (acceso al reloj), compartió el escondite con el vecino del primero, Enrique Cayuela, secretario del Ayuntamiento

Dos hombres y un reloj (D. de Noticias)                   Eduardo Martínez Lacabe
A principios de agosto de este año, el secreto que habíamos tratado de mantener más o menos oculto durante la elaboración de nuestro libro "Y el tiempo se detuvo. Natalio Cayuela, Osasuna y Justicia", sobre la vida del abogado republicano pamplonés asesinado al comienzo de la guerra civil, saltó por los aires. Con motivo de la visita a Pamplona de varios familiares de Enrique Cayuela, el hermano mediano de Natalio, tuvieron ocasión de acceder al espacio que alberga el reloj que durante varios meses ocultó en su interior a quien había sido secretario interino del Ayuntamiento de Pamplona, activo republicano, y muy buscado desde que comenzó la sublevación militar de 1936.

Emocionados por ver el último escondrijo de su abuelo antes de partir al exilio, enviaron una foto del interior a un hermano que estaba en Chile. Twitter hizo la magia. Miles de visualizaciones, retuiteos, y lo que era una baza para la promoción del libro, quedó desarticulada. Es lo de menos, con el libro ya en la calle, la historia está ahí disponible para todos los lectores.

Tamara Dupre, bisnieta de Enrique
Cayuela, dentro del habitáculo del reloj
Saber que era posible esconderse en el reloj de la estación de autobuses, no era casual. Enrique Cayuela vivía en ese edificio, aunque no en la vivienda desde la que se podía acceder a su interior. Además de la suya, en el portal de la calle conde Oliveto 8 (hoy es el número 6), vivían otras siete familias, cuyos nombres y apellidos, así como algunos aspectos de sus vidas, relatamos en el libro. Familias y trabajadoras, porque en varios de aquellos hogares, había más de una chica que "había llegado del pueblo para servir", como se decía entonces.

En la casa de los Cayuela Arzac, una joven llamada Valeria Beaumont Beorlegui, a quien no tuvimos la suerte de conocer. Sin embargo, si pudimos hablar con sus hijas, que ya estaban al tanto de la historia del reloj. La conocían hacía tiempo, un secreto familiar que les había confiado su madre y que resultaba increíble para cualquiera. Cuando vieron publicado en las páginas de este periódico que alguien más la había oído, volvieron a emocionarse con el recuerdo de su valerosa madre, que como no podía ser de otra forma, se llamaba Valeria, una chica recién llegada del pueblo -Nardués-Aldunate- a la capital, y a la edad madura. Con 18 años recién cumplidos, "Vale" se enfrentaba a los policías que se presentaban para detener a Enrique soltándoles con aplomo, a la vez que cerraba la puerta, "el señor está de viaje".

Pero "el señor" no estaba lejos. Tampoco solo, por cierto. Nosotros, como los Cayuela exiliados en Chile y pocos más, ya sabíamos que Enrique compartía su escondite con otra persona. O más bien era esa persona la que lo hacía, porque para acceder al interior de la esfera, había que franquear la puerta de la casa del vecino del tercero, Ramón Díaz-Delgado Viaña.
Un catedrático de Filosofía, madrileño, en Pamplona.
Díaz-Delgado había nacido en Madrid en 1897. En algún momento, su familia debió de trasladarse a Canarias, pues en 1914 terminó el bachillerato en el instituto de La Laguna. Tras licenciarse en Filosofía y Derecho, ejerció como profesor en los institutos de Zafra y Huesca. Su llegada a Pamplona se produjo en 1932, ocupando la catedra de Filosofía del instituto de la capital navarra, del que también fue secretario. En 1926 se había casado con Guillermina Rodríguez, hija del teniente general Francisco Rodríguez Sánchez-Espinosa, que había llegado a ser gobernador militar de Canarias y Mallorca.

En el tercer piso del portal número 8 de la calle Conde Oliveto, Ramón y Guillermina, así como sus dos hijas de corta edad, Guillermina y María Paz, compartieron su vida con otra joven que había llegado para servir desde Lerga, María Cruz Alzorriz Techellea. Desafortunadamente, los descendientes de María Cruz, que años más tarde se ordenó como Terciaria Carmelita, nos han manifestado que nunca les refirió nada relacionado con esta historia y estos años.
Asalto sede Izquierda Republicana por elementos de Falange Española. 1936-7-19 Galle
Asalto sede Izquierda Republicana por elementos
de Falange Española. 1936-7-19 Galle
Tan pronto como Ramón llegó a Pamplona, empezó a frecuentar los ambientes republicanos. No tuvo que esforzarse mucho para encontrar correligionarios. El director de su instituto, Vicente Villumbrales, era el presidente de Acción Republicana. En el mismo centro, trabó amistad con el catedrático de Historia Natural y concejal republicano, Antonio García-Fresca. Ambos solían ir a las excursiones pedagógicas organizadas por el centro y coincidían junto a sus esposas en la terraza del Café Suizo, bajo la sede de Izquierda Republicana. Ramón siguió el itinerario de muchos republicanos, fue miembro de Acción Republicana primero y de Izquierda Republicana después, desarrollando una intensa actividad política desde muy pronto. Así, por ejemplo, en 1933 participó en un mitin propagandístico en Elizondo. Ramón no era un advenedizo, era un republicano de primera hora. En marzo de 1930 firmaba un manifiesto lanzado a la opinión pública para recabar y sumar apoyos en torno a la República, junto a otros ilustres como Manuel Azaña, José Giral, Eduardo Ortega y Gasset o Luis Bagaría entre otros.

La huida del reloj de autobuses
Cuando empezó la guerra, fue buscado intensamente por los sublevados. En su gremio, muchos profesores se encontraban lejos de Navarra disfrutando de las vacaciones o participando en tribunales de oposición, como su amigo Antonio García-Fresca, sorprendido por el golpe en Madrid. Ramón pasó tres meses escondido en su propia casa, a veces en la despensa, en ocasiones en el reloj, unas veces sólo, y otras en compañía de Enrique Cayuela, que subía desde el primer piso cuando intuía el peligro o la llegada de la policía.

No llevó bien el encierro y su nerviosismo le llevó a querer entregarse en varias ocasiones, convencido de que no había hecho nada malo. Enrique Cayuela lo contenía, pues sabía que sus hermanos Natalio y Santiago tampoco eran culpables de nada y, sin embargo, habían sido asesinados en agosto de 1936. Al final del verano, con la ayuda de un mugalari, se produjo la huida a Iparralde de Enrique y Ramón, los dos "relojeros" republicanos.

Guillermina y Ramón
Los Díaz-Delgado Rodríguez tardarían en reencontrarse. Guillermina, con la ayuda de su familia paterna, salió de Pamplona atravesando la zona nacional hasta llegar a Canarias, donde de nuevo habría tratado de recabar la participación de sus parientes para interceder por Ramón. Pero estos intentos resultaron infructuosos. Así, abandonó las islas para entrar en la España republicana donde consiguió reunirse con Ramón. Sabemos que el catedrático madrileño-pamplonés estuvo al servicio de la República durante toda la guerra, dirigiendo una colonia para niños refugiados en Puigcerdà (Girona), junto al inspector de enseñanza, de Cárcar, Vicente Navarro Ruiz.

Vuelta a Iparralde
La caída de Barcelona
Con la llegada de las tropas franquistas a Cataluña, la familia cruzó la frontera para dirigirse al País Vasco Francés. Se establecieron en Boucau (Bayona) y de nuevo junto a Vicente Navarro, Ramón dirigió la colonia para niños huérfanos y exiliados evacuados por el Foster Parents Plan to Aid Spanish Children. Allí, formó parte del denominado Comité Francia-España de Bayona y de la Costa Vasca en el que coincidió con otros ilustres refugiados republicanos como José Alfaro, Rufino García Larrache y el propio Vicente Navarro entre otros. En noviembre de 1940 se dirigió a la embajada mexicana de Paris para solicitar permiso para trasladarse junto a su familia al país azteca. Con los nazis en la Francia "libre", era lógico el temor a ser entregado.

Las acusaciones contra Ramón fueron muy graves: religiosidad nula, pertenencia a Izquierda Republicana (vicepresidente de la junta provincial), miembro de la Liga de los Derechos del Hombre, de la Asociación de Amigos de Rusia, ser director de la reforma agraria en Navarra y colaboración con la Federación Universitaria Escolar. Casi nada.

Las autoridades mexicanas le concedieron un subsidio, pero no llegaron a partir a América. Con la derrota de Alemania, cuando estimaron que su vida ya no corría peligro, él y Guillermina decidieron volver a España. Ramón, como catedrático de Filosofía, fue expedientado y separado de su puesto hasta 1953, fecha en la que fue rehabilitado, aunque con la prohibición expresa de no ejercer en Navarra durante 5 años. La familia se trasladó a Madrid, y gracias a la ayuda del filósofo Julián Marías, pudo desempeñarse como director de la sección española del Colegio Alemán de Madrid.

Tras ser rehabilitado, ejerció en varios institutos (en Soria, Badajoz, Málaga y Jaén entre otros) y publicó un trabajo titulado "La muerte de Socrates" (Barcelona, 1960). Reingresó en el escalafón de catedráticos en 1963, cuando contaba con 65 años de edad. Falleció en Madrid en 1988, a los noventa años de edad. De todos estos años, tan solo pasó cuatro en Navarra, pero resulta simpático (y significativo) que la gran profesora navarra Marysa Navarro, se acordara de él como el profesor "pamplonés" que dirigió junto a su padre la colonia de huérfanos en Francia. Todo esto y mucho más lo contamos en "Y el tiempo se detuvo. Natalio Cayuela, Osasuna y Justicia".

domingo, 16 de enero de 2022

UPN: Ganar para gobernar (DN)

Javier Esparza y María Chivite, en un pleno anterior,
en una imagen que describe su inexistente relación CORDOVILLA
Esparza (UPN) debe fijar alianzas para 2023 pensando no sólo en ganar sino en poder gobernar después
EL RINCÓN
Inmovilismos que crujen                                            por Miguel Ángel Riezu DN Dir
Riezu relevó a Artajo en la dirección de DN
Javier Esparza acaba de ser reelegido candidato de UPN a la presidencia del Gobierno para las elecciones forales de 2023. Pero eso no era lo difícil, con un Consejo Político que controlan sus partidarios, mayoritarios en el partido. Era tan evidente que ni sus otrora rivales han movido un dedo para plantarle cara. Lo difícil es armar una candidatura que genere ilusión en el electorado de centro derecha de cara a las elecciones del año que viene. El problema, de nuevo, no vuelve a ser el ganar los comicios. Hasta el Navarrómetro, la encuesta oficial del Parlamento, sostiene que la lista de centro derecha volvería a ser la más votada hoy. Aunque, eso sí, con menos escaños que en 2019.
El problema de UPN es poder gobernar después. Y movilizar al electorado en esa cita exige despertar la esperanza de que es posible recuperar el Palacio de Navarra a pesar de que la entente PSN-Geroa-Podemos, con la muleta de Bildu, siga estando ahí y sea hoy un muro infranqueable.
 Ana Beltrán (PP), Javier Esparza (UPN) y 
Carlos Pérez-Nievas (Ciudadanos)
Generar ilusión no es fácil. Pero es imprescindible para sacar del hastío a unos votantes que están cabreados con el Gobierno pero no ilusionados con la oposición. Fijar las alianzas regionalistas es el primer desafío, el de saber si se reedita la coalición de UPN, PP y Ciudadanos. Está claro que Esparza se está tomando su tiempo para fijar posición, lo cual indica que no es evidente el que se vaya a repetir la coalición. Y más en tiempos de zozobra nacional, donde todo evoluciona muy rápido y, lo que hoy era válido, mañana no lo es. Un 2022 que abre ciclo electoral (en Castilla y León y en Andalucía en los próximos meses) marcará el pulso y despejará si el PP de Pablo Casado es capaz de pasar hoy al PSOE de Pedro Sánchez.
Tomás Aguado. por BLANCA ALDANONDO
Y ahí deberá fijar su terreno de juego Esparza. Pensando no sólo en ganar sino en poder gobernar después. Lo único evidente es que esta Navarra ya no genera mayorías absolutas y que harán falta acuerdos entre diferentes para sentarse en el Palacio de Navarra.
El PSN parece que lo tiene más fácil, pero tampoco es tan evidente. María Chivite controla el partido sin ningún problema y ha consolidado los pactos con Bildu que hasta hace menos de tres años era una línea roja en la posición ética del partido, compartida además por la mayoría de la sociedad navarra. Salidas como la del exalcalde de Murchante son anécdotas en su estructura pero significativas de que en la Ribera, su feudo electoral, la política de alianzas chirría.
Araiz y Jurío
En el caso de Chivite, el Navarrómetro no revelaba desgaste a pesar del infinito hartazgo por la pandemia. Lo que sí decía era que su socio Geroa Bai, no obtiene ningún rédito de estar en el Gobierno, algo que ha encendido todas las alarmas en el partido de Uxue Barkos. Para el PSN no hay nada más cómodo que esperar a reeditar el mismo pacto de 2019 en 2023. En el más puro estilo de Pedro Sánchez , aunque sea renunciando a cualquier coherencia. Pero sus socios tampoco se lo van a poner fácil. Ahí está el choque a cuenta del Convenio Económico, una de las bases institucionales de esta comunidad. Un cambio hoy todavía paralizado porque el PSN no ha sido capaz de encontrar apoyos para una cuestión tan básica ni en Geroa Bai (¡con el que comparte Gobierno!) ni en Navarra Suma, con quien ha roto los puentes. Y que le recuerda a Chivite que gobierna en una posición que puede volverse tan frágil como sus socios quieran.
Lo que está claro es que el inmovilismo que hoy se cuece en la política navarra no va a solucionar ningún problema.

sábado, 15 de enero de 2022

El escondite del reloj de Autobuses (1)

Reloj en la facha de la antigua estación de autobuses de Pamplona SESMA/ARCHIVO
Al comienzo de la Guerra Civil, el reloj de la antigua estación de autobuses de Pamplona escondió a Enrique Cayuela, secretario del Ayuntamiento durante la II República, y a Ramón Díaz-Delgado, catedrático de Filosofía y profesor de instituto.
Tamara Dupre, bisnieta de Enrique
Cayuela, dentro del habitáculo del reloj
Los dos republicanos utilizaron el escondite durante tres meses. Juanita  Farea  Andueza (1913-96) les llevaba la comida. Por fin, con la ayuda de un mugalari, pasaron a territorio francés.
Enrique Cayuela consiguió finalmente prosperar en Chile. No corrió la misma suerte su hermano Natalio, presidente de Osasuna (1923-24 y 28-35), que murió fusilado.
Su compañero de escondite, Díaz-Delgado, regresó a España al terminar la segunda guerra mundial. Fue expedientado y separado de su puesto hasta 1953, cuando fue rehabilitado, aunque con la prohibición expresa de ejercer la docencia en Navarra durante 5 años.
El espacio todavía se conserva. Se trata de un pequeño habitáculo de apenas un metro de ancho y un metro de altura, al que se podía acceder desde el tabique de una vivienda particular anexa.
En el pleno (13.01.22) del Ayuntamiento de Pamplona, la exposición de este punto comenzó con el testimonio de Ana María Rey Beaumont, que habló en nombre de la familia Cayuela -asentada en Chile- y en el suyo propio, al ser la hija de Valeria, que trabajaba en casa de los Cayuela y que impidió que Enrique fuese descubierto.

Los Rogelios: no es oro todo lo que reluce

Estos días ha corrido por las redes, como la pólvora, este emotivo vídeo de un padre, de 95 años, cantando con su hijo "Tres piedras negras", en 'La Voz Senior' de Antena 3
Lo primero que quiero señalar es que el origen de esta deliciosa ranchera no está en México, sino en España. Más concretamente en Vitoria. Como bien saben los lectores de este blog (que por algo se llama Desolvidar) fue compuesta en 1958 por Novo Valle e interpretada por Los Montejo.

Buenas noches, ¿de dónde venís?
Ante la pregunta de Niña Pastori, el hijo le pasa la pelota al padre y éste, en primera persona, dice: "Yo soy cerca de Pamplona, de Navarra".
Y entonces, José Mercé se arranca por alegrías (pincha) con esa copla maravillosa de...
-¡Navarrito, navarrito, qué bien te pega la gorra! ¿De que regimiento eres?
-¡De Navarra soy, señora!
Sin embargo, el Diario Vasco, le lleva la contraria al padre y hace venir a ambos de Legazpia:
"El legazpiarra Rogelio Botanz seguía este domingo emocionado... este guipuzcoano desde Tenerife, donde reside con su hijo, cantautor euskaldun de 64 años con quien comparte nombre".
Por lo que he mirado, el padre nació en Olazagutía pero pronto fue a Legazpia donde formó una familia y trabajó muchos años en Patricio Echeverría. Quien sí es de Legazpia es, pues, sólo el hijo:
DN Hemeroteca 25/01/2008 
Rogelio Botanz. Vuelos El que fuera uno de los creadores del Taller Canario de la Canción junto a Pedro Guerra y Andrés Molina publica este trabajo con la discográfica vasca Gaztelupeko Hotsak. Aunque nació en Legazpia, Rogelio lleva más de 30 años viviendo en Canarias. 

Taller Canario de canción
En la presentación del vídeo (visto escasamente por 175 personas), se dice:
"Nuestro compañero Rogelio Botanz narró recientemente en el programa "Canarias es cultura", de Televisión Canaria el origen de Taller Canario y el espíritu que nos animó desde el principio. Nos encanta escuchar cómo descubrió la bellísima voz de @andresmolina63 , en una prueba de sonido en La Matanza. Y desde ese descubrimiento y los encuentros que siguieron, llevamos ya tantos años que no nos dan las manos para contarlos.
Dejando de lado el tema de la "Nueva Canción Vasca" (pincha), por supuesto, incluyendo a Navarra, hay tres frases que no me gustan un pelo:
1. Estaban organizando el homenaje a la victoria de los guanches... (40")
Iglesias ondeando la bandera independentista
"Varios miles de personas participaron ayer (mayo de 2011) en los actos organizados por varios colectivos independentistas (os ruego que leáis un poco para que veáis de qué va el tema) de Canarias para recordar, en el entorno del barranco norteño de San Antonio o de Farfan, la gesta de los aborígenes isleños, así como sus tradiciones, costumbres, habilidades y juegos." En esa página, como habéis leído, a los españoles nos llaman "godos", más de un siglo después de que Sabino Arana nos llamara "maquetos".
¡¡¡Después de lo del volcán de Cumbre Vieja, qué calladicos están los separatistas canarios!!!
Baroja, escritor vasco
2. Mi padre nunca le oyó hablar en euskera al suyo y yo tuve que recuperar en los libros la lengua, cuando quise ser vasco. (1'37")
El mío, que también era "de un pueblo cerca de Pamplona", tampoco oyó al suyo hablar vasco (que no euskera) por la sencilla razón de que ninguno de los dos conocía ese idioma. A lo sumo, algunas palabras. 
Si tu padre tiene 95 años, nació hacia 1927. ¿Estás insinuando que la II República (1931) prohibía el uso del vasco en la familia? 
"Cuando quise ser vasco..." ¿Vasco o nacionalista? ¿Unamuno, Baroja... no eran vascos, a pesar de que no escribieron en vasco?
¡Qué puñetera es, para algún victimista, la hemeroteca!
3. Cuando las Fuerzas Armadas Españolas me traen a Canarias... (1'45")
Según el Diario Vasco, tienes 64 años. Nacido hacia el 58, a ti te llamaron a filas con 18 años en 1976, ya tras la muerte de Franco y en Transición a la Democracia. Yo, siete años antes que tú y con Franco vivo, ya conocí a gente que se negaba a empuñar las armas.

Lo dicho. Por parte del hijo, no es oro todo lo que reluce.