martes, 31 de marzo de 2026

Transitoria Cuarta, una trampa para Navarra

Hay un "detalle" que demasiadas veces se olvida: la transitoria 4ª regula cómo Navarra puede pasar de ser una Comunidad Foral independiente a incorporarse al régimen autonómico vasco (votación en el Parlamento navarro y referéndum posterior), pero no existe un procedimiento constitucional equivalente para revertir ese proceso. Está previsto cómo entrar, pero no cómo salir, con lo cual si se entra, ya no se sale. Detalle muy importante

Cerrar la puerta para que Navarra nunca deje de ser Navarra
"Con nuestra iniciativa no pretendemos ir contra nadie, sino afirmar con claridad que Navarra no es una realidad en tránsito. Navarra no necesita puertas entreabiertas"
Cristina Ibarrola DN 29/03/2026
Han pasado casi cinco décadas desde la aprobación de la Constitución de 1978. Es un texto que ha sido clave para la convivencia, la estabilidad y el progreso de Navarra y el conjunto de España. Sin embargo, contiene una parte que nos afecta como navarros y responde a unas circunstancias históricas ya superadas, por lo que hoy carece de sentido en una realidad política, social e institucional distinta. Es el caso de la Disposición Transitoria Cuarta, la que establece el mecanismo que permitiría la incorporación de Navarra a la Comunidad Autónoma Vasca, y a nuestro entender, ha llegado el momento de suprimirla. Lo dice el propio significado de la palabra “transitoria”. Lo transitorio está llamado, por definición, a desaparecer. Fugaz, pasajero, provisional, temporal, breve, caduco, efímero… los sinónimos de la palabra lo dejan todavía más claro. Se aplica a aquello que responde a una situación excepcional, pero cuando lo transitorio se prolonga durante 48 años, pasa a convertirse en una anomalía. Ya fue excepcional su propia inclusión, puesto que es una singularidad que afecta exclusivamente a Navarra y que no tiene equivalente en el resto del sistema autonómico.

Es una espada de Damocles que solo tenemos los navarros. De hecho, el Consejo de Estado, en un informe en 2006, sugirió su derogación y avaló nuestro estatus jurídico diferenciado. Navarra hoy es una comunidad con identidad propia y con un régimen foral plenamente consolidado. La LORAFNA es la pieza clave que ha permitido articular una foralidad efectiva durante todos estos años. Ha dotado a Navarra de capacidad normativa y de un modelo propio y singular dentro del conjunto de España que, bien utilizada, nos ha permitido prosperar y ofrecer servicios de calidad pagando menos impuestos que ahora. Pero mantener abierta la puerta que permite que Navarra deje de ser Navarra y sea Euskadi, no solo es innecesario, sino que introduce un elemento de incertidumbre que no contribuye a la estabilidad institucional ni a la convivencia. Precisamente por eso, mantener una disposición que sugiere que nuestra realidad como navarros podría quedar en suspenso resulta incongruente. No se puede, al mismo tiempo, afirmar la solidez de la foralidad navarra y mantener abierta una vía que cuestiona su continuidad.
En ese recorrido de consolidación institucional, no puede ignorarse el papel desempeñado por Unión del Pueblo Navarro en la defensa activa y sostenida de la foralidad. Durante décadas, UPN ha articulado una posición política clara en favor de la foralidad navarra, contribuyendo de manera decisiva a preservar y desarrollar nuestro régimen foral dentro del marco constitucional. Y la mejor forma de defender el régimen foral de Navarra hoy es apoyar la supresión de la Disposición Transitoria Cuarta. No resulta coherente autoproclamarse foralista y permitir una vía para ser otra cosa diferente a lo que somos: una comunidad foral y diferenciada, dentro de España. Por este motivo, UPN ha registrado en el Parlamento de Navarra una proposición de ley para plantear una reforma de la Constitución que cierre esa puerta para que Navarra nunca deje de ser Navarra. Basta ya de proyectar una idea de provisionalidad de Navarra, como si su estatus pudiera estar sujeto a revisión. Nuestra iniciativa debe interpretarse como una oportunidad para abordar de manera definitiva una anomalía institucional que entendemos se ha prolongado demasiado en el tiempo.

En este contexto, resulta especialmente preocupante la ambigüedad del Partido Socialista de Navarra, que hasta ahora había mantenido que la Disposición Transitoria Cuarta es fruto de otro momento histórico y no tiene sentido en el actual, pero que, abierto el debate con la iniciativa presentada por UPN, parece buscar excusas y no mantener una posición clara en defensa de la realidad institucional de Navarra. Con la proposición de ley de UPN que insta al Congreso de los Diputados a suprimir la transitoria cuarta, todos los partidos van a tener que abandonar las ambigüedades y votar en el Parlamento de Navarra, algo que no sucede desde la primera legislatura. En aquel entonces, Jesús Casajús, parlamentario de la Unión Navarra de Izquierdas, presentó una moción para solicitar el referéndum de integración de Navarra en el País Vasco y la derrota fue rotunda. Lo que se votará ahora no es que se active, sino precisamente lo contrario, que se suprima el mecanismo a través de una reforma constitucional. Veremos, 48 años después, dónde está cada uno. Lo que sí está claro es que UPN va a seguir en el mismo sitio que estaba, siendo coherentes con nuestro ideario, nuestro compromiso, nuestro sentimiento navarro, nuestra defensa y orgullo de Navarra, nuestra razón de ser.

Con nuestra iniciativa no pretendemos ir contra nadie, sino afirmar con claridad que Navarra no es una realidad en tránsito. Navarra no necesita puertas entreabiertas. Cerrar definitivamente esa puerta no es mirar al pasado, sino todo lo contrario: es dar un paso adelante, pensando en nuestro futuro. Significa reforzar la convivencia, despejar incertidumbres y apostar por una Navarra que se siga construyendo desde la libertad, el respeto y la confianza en sí misma. Navarra no es transitoria. Y cuanto antes se traduzca esa realidad en el propio texto constitucional, antes dejaremos de arrastrar una ambigüedad que para nosotros no tiene razón de existir. En UPN estamos orgullosos de nuestra historia. Orgullosos de nuestra identidad. Estamos orgullosos de ser navarros y nunca vamos a renunciar a ello.
Cristina Ibarrola Guillén. Presidenta de Unión del Pueblo Navarro

11 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me parece que UPN ha estado siempre demasiado perdido en este tema de la DT4ª y, en cualquier caso, sacar a la palestra ahora su supresión (¿por qué no lo hicieron cuando se reformó la Constitución en 2011 que es cuando sí habría sido posible esa eliminación?) suena a postureo.

La DT4ª, con esa exigencia inexcusable de convocar un referéndum para poder anexionar Navarra al País Vasco, se introdujo en la Constitución como una cláusula de seguridad para Navarra, que impidiera que en el chalaneo del nacionalismo vasco con los partidos nacionales terminara convirtiendo a Navarra en moneda de cambio sin que los navarros pudiéramos decir ni pío.
¿O alguien duda de que, si no hubiera existido la DT4ª y en las elecciones generales de 1982 el PSOE no hubiera obtenido mayoría absoluta y hubiera necesitado en cambio los votos del PNV para investir presidente a Felipe González, Navarra habría sido anexionada al País Vasco por la puerta de atrás con cualquier marrullería legislativa ad hoc?
La gente ya no se acuerda, pero, tal y como ocurrió en la II República, las mayores marrullerías y fraudes legislativos en la Transición ocurrieron a la hora de crear las comunidades autónomas.
Una descarada y fraudulenta marrullería impidió a Segovia convertirse en comunidad autónoma.
Otra descarada y fraudulenta marrrullería incorporó a la fuerza a Granada y a Almería a la comunidad autónoma de Andalucía (a pesar de que dichas provincias no cumplían requisitos).
Y no me cabe duda de que otra marrullería del mismo tipo podría haberse hecho para que Navarra hubiera sido incorporada a la fuerza al País Vasco.
Afortunadamente, entre otras cosas, la DT4ª actuó de salvaguarda.

De hecho, no hay que olvidar que la DT4ª tuvo una autoría muy concreta: Jaime Ignacio del Burgo, una persona de gran talla intelectual y de enorme talento político (dos cualidades de las que, desgraciadamente para este país, Adolfo Suárez carecía) que tenía muy presente la historia de Navarra. En concreto tenía muy presente la historia de lo que había ocurrido en 1932 en la asamblea de ayuntamientos vascos y navarros para aprobar el proyecto de estatuto vasco y cómo en aquella reunión el nacionalismo vasco orquestó un complot con el que intentó impedir que los ayuntamientos navarros pudieran votar sobre la planteada anexión de Navarra al Estatuto Vasco, para lograr la anexión por la brava y como hecho consumado.
Aquel complot descarriló porque, en el momento crítico y cuando el PNV cantaba victoria, dos hombres valientes reaccionaron y defendieron el derecho de los ayuntamientos navarros a poder votar sobre el futuro de Navarra (una votación en la que triunfó el NO a la anexión). Esos dos hombres se llamaban Emilio Azarola y Nicasio Garbayo.
Desgraciadamente, en el casi medio siglo de existencia que lleva como partido, ni UPN, ni ninguna de las instituciones que gobierna o ha gobernado, han encontrado tiempo para rendir a Azarola y Garbayo, el más nimio homenaje.Ç
Es entendible, total, sólo son dos hombres a quienes se debe que Navarra siga siendo Navarra.

desolvidar dijo...

Interesantísimo. Gracias por desolvidar a Azarola y Garbayo quienes en la Asamblea de 1932: lideraron la postura contraria a la aprobación rápida del estatuto.
Garbayo, como alcalde de Pamplona, y Azarola, representante del Ayuntamiento de Santesteban, protestaron ante la presidencia de la asamblea por el intento de dar por aprobado el estatuto sin una votación nominal clara. Sus esfuerzos resultaron en la votación nominal que rechazó el estatuto

Luis dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices. La Transitoria Cuarta fue un acierto para defender Navarra en la Transición, pero ahora ya no cumple ese papel de protección y debe desaparecer.
Ahora bien, también te diré que para el futuro de Navarra es mucho más importante defender la zonificación y fijar la Zona Vascófona en el Amejoramiento que no la supresión de la Transitoria Cuarta. Y esto me parece Ibarrola y su camarilla de pelotas no lo tienen claro.

Tiburón del Arga dijo...

Efectivamente, interesantísimo.

Valentín Echenique dijo...

Hay que hacer una OPA amistosa a Irún y Fuenterrabía, para que vuelvan a Navarra y les nombramos capital de verano, para empezar. La mejor defensa siempre ha sido un ataque.

Caramelo dijo...

Así es Pachi, llevo peleando contra la transitoria, allá donde me escuchan, mucho tiempo.
Es una trampa muy cobarde, perpetrada a traición y en un momento muy crítico, de eso se aprovecharon.

Alfredo Igartua dijo...

Amigo Pachi: Mientras contemplo un sello de pagos a la Diputación foral, medito lo mal defendida que ha estado Navarra desde que le fue arrebatada su condición de reino tan solo por venganza en unas guerras que no deberían haber sido suyas. El referéndum, de hacerlo, debería haberse hecho como respuesta a la afrenta impuesta por Suarez, es decir, al día siguiente, y volver a recuperar, como respuesta, todas y cada una de las condiciones que respetó su invasor Fernando. Ver como las mal llamadas nacionalidades históricas reciben lo que nunca tuvieron mientras Navarra calla, desespera a quien tenga el mínimo concepto de lo que fue Navarra. La derogación de semejante atropello, ha de hacerse con el empuje y el ruido que nunca hubo, es lo único que despierta oídos sordos

Emilio Enériz dijo...

Me ha parecido muy interesante tu comentario y confieso que me he quedado de piedra al buscar más información sobre eso que comentas del juego sucio en la construcción de las autonomías y ver que en efecto UCD y PSOE llegaron a aprobar una ley (Ley Orgánica 5/1983) para forzarla a incorporarse a Castilla y León e impedir que se convirtiera en comunidad propia! Qué fuerte, nunca había oído hablar de esto. Tal y como dices nos podrían haber hecho algo parecido a Navarra, aunque no sé si el referéndum de la Disposición Transitoria 4ª nos hubiera salvado. En Almería según estoy leyendo hubo referéndum pero allí el juego sucio que hicieron consistió en cambiar la ley a posteriori para hacer que el voto de los almerienses no valiera.

desolvidar dijo...

Aclarado el comentario de Emilio, por la Ley Orgánica 5/1983, de 1 de marzo, se aplica el artículo 144, c), de la Constitución a la provincia de Segovia.

Anónimo dijo...

Me hace muy féliz que hayáis considerado interesante mi comentario.

Emilio, no sé si lo has buscado también, pero la LO 5/1983 no fue la marrullería en sí, la marrullería en sí se había producido antes, la ley orgánica fue el capítulo final.

En 1981 la Diputación Provincial de Segovia (con un amplio apoyo social) activó la iniciativa para convertir a Segovia en comunidad autónoma. Para que se tramitara esa iniciativa en las Cortes era necesario que en el plazo de 6 meses los ayuntamientos que sumaran la mitad de la población de la provincia lo apoyaran. Eso, dado que Segovia capital tenía casi la mitad de la población de la provincia, sólo se podía conseguir de dos maneras: o con el apoyo del ayto de Segovia capital o con el apoyo de la práctica totalidad del resto de ayuntamientos de la provincia. Casi al día siguiente de empezar a contar el plazo de 6 meses, el PSOE maniobró de forma muy sucia (una moción de "urgencia" -a pesar de que había 6 meses de plazo- metida en el orden del día sin avisar y sin tiempo para debatir) para que el ayuntamiento de Segovia capital votara en contra de la iniciativa. Ese voto en contra del ayto de la capital de la provincia dejaba a los partidarios de la autonomía segoviana con la única posibilidad para lograr aprobar la iniciativa autonómica de conseguir que casi todos los demás ayuntamientos de la provincia votaran sí. Sin embargo el apoyo social a la autonomía segoviana era muy amplio y uno tras otro casi todos los ayuntamientos de la provincia (178 de 203) se pronunciaron en favor de la autonomía uniprovincial y el 5 de octubre de 1981 el ayuntamiento de Cuéllar se convirtió en el consistorio número 179 en apoyar la autonomía y con él además se conseguía superar el 50% de la población necesario para que la iniciativa se tramitase.
(sigo)

Anónimo dijo...

(continúo)
Ante eso, la UCD nacional actuó inmediatamente para impedir la autonomía segoviana porque en sus cambalaches con el PSOE ya había decidido que con independencia de lo que opinaran los segovianos Segovia tenía que incorporarse a Castilla y León. De este modo, lo que hicieron fue presionar a los concejales y al alcalde de Cuéllar para que no remitiesen a la Diputación el acuerdo del pleno de 5 de octubre (no pudieron inventarse otra excusa más cutre para ello que decir que la cinta de audio en la que estaba grabada la sesión del pleno estaba dañada y no se escuchaba y que por eso no podían mandar el certificado del acuerdo porque "no se acordaban" de qué había votado cada uno), de modo que convocaron un nuevo pleno para el día 3 de diciembre para repetir la votación y en ese segundo pleno un concejal cambió el votó para que el resultado de la votación fuera NO a la autonomía segoviana.

Los partidarios de la autonomía uniprovincial recurrieron ante la Justicia el flagrante fraude cometido en la no remisión a la Diputación del acuerdo de la sesión de octubre y la repetición ilegal de la votación, pero "alguien" hizo que la sentencia del recurso quedara retenida durante años y mientras tanto todas las comunidades autonómicas se fueron constituyendo quedando Segovia como la única al margen, hecho que fue utilizado por la UCD nacional y por el PSOE para aprobar la LO 5/1983 y agregarla forzosamente a Castilla y León.
Ya con los hechos consumados y con el PSOE gobernando la Junta de Castilla y León, en 1985 (nada menos que cuatro descarados años después) la Audiencia Territorial publicó por fin la sentencia que, como no podía ser de otra manera (porque lo de que la cinta no se oía fue demasiado cutre), anuló por fraudulento la revocación del primer acuerdo del ayuntamiento de Cuéllar demostrando que los partidarios de la autonomía segoviana habían conseguido el 50% más 1, pero entonces ya no pudo tener efecto, todo estaba consumado.

Es cierto que en Almería hubo referéndum y eso no salvó a los almerienses, pero ese referéndum era conjunto con las 8 provincias de Andalucía y eso permitió que pudieran articular la marrullería de que el resultado que contaba era el total y no el de los almerienses, pero el de la DT4ª es para los navarros solos y por eso creo que su existencia habría actuado de salvaguarda si, para complacer al PNV y de haberlo necesitado, el PSOE o UCD hubieran intentando una marrullería similar a la de Segovia respecto de Navarra.

Un saludo a todos.