domingo, 29 de marzo de 2026

"AEK, cómplice", por Álvaro Bañón



"No ha pasado solo en Pamplona, ha pasado en numerosos sitios y una furgoneta de AEK va precediendo la carrera"
Álvaro Bañón DN 28/03/2026
Somos una sociedad con metástasis, me temo. Solo así se explica lo que ha sucedido este pasado fin de semana en Pamplona con el paso de la Korrika. Sabíamos que iba a pasar, el PSN, Geroa y demás sabían perfectamente qué iba a pasar, y les adelanto algo: Dentro de dos años, volverá a pasar. AEK, la organizadora de la Korrika, es un ente más del entramado de la Izquierda Abertzale y están, gracias al PSN, envalentonados y crecidos. Lo que han perpetrado este pasado fin de semana es una clara demostración de fuerza. 
Y hablo de enfermedad porque solo un malnacido enfermo de odio puede vestir a un menor con una camiseta con la cara de un asesino para llevar el testigo de una carrera “popular”. Para más escarnio de las víctimas, la cara del asesino de un conciudadano, de Tomás Caballero, al que descerrajó varios tiros en su coche. Solo el odio y las ganas de hacer daño otra vez a la familia por parte de AEK explican esta aberración. Solo una sociedad enferma permite que sus principales instituciones financien con dinero público una carrera en la que, con el pretexto de ayudar a una lengua minoritaria, se pisotea la memoria de las víctimas. Qué pensaríamos si el testigo de una carrera en Galicia lo llevara un chaval con la camiseta de El Chicle, el asesino de Diana Quer, o si aquí los portadores del testigo de la Korrika llevaran en la camiseta el careto de los miembros de La Manada.
Pero también me temo que están enfermos de fanatismo aquellos que dicen que “no están muy de acuerdo”, pero que acuden porque el apoyo al Euskera va por delante. Es decir, el fin justifica los medios. Si una ONG a la que yo apoyara perpetrara un diez por ciento de las cosas que AEK ha perpetrado, le retiraría inmediatamente mi apoyo. Por muy loable que fuera su fin. 
Y no se puede pedir a estas alturas a AEK que “no permita” estas cosas. Es que AEK ha demostrado que quiere que pasen estas cosas. A ver si nos caemos del guindo ya, porque dentro de dos años, pasará exactamente lo mismo, así que ahorrémonos el teatrillo previo de “no consentiremos…”. No ha pasado solo en Pamplona, ha pasado en numerosos sitios y una furgoneta de AEK va precediendo la carrera. Y otra gran parte de la sociedad, la silente, tiene también su cuota de enfermedad y de culpa. En este caso, por su pasotismo o por su egoísmo. Dentro de unos años, cuando se estudie este fenómeno de enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas, se preguntarán. ¿Y dónde estaba la sociedad civil? Y tú ¿Dónde estabas? Probablemente, de aperitivo o de tardeo. Ya saben lo que decía Burke: “ Para que el mal triunfe, solo hace falta que los hombres buenos no hagan nada”. Aquí hace mucho, mucho, que no hacemos nada. Así nos va.

Nota: Álvaro, mi más sentido pésame por el reciente fallecimiento de tu padre. Te acompaño en la pena.

No hay comentarios: