domingo, 15 de marzo de 2026

Guerra de Irán: Pedro Sáunez comparece con retraso

Sería surrealista que la guerra de Irán acabase antes del 25 de Marzo, cuando Pedro Sáunez comparecerá en el Parlamento para dar cuenta de la posición de su Gobierno

Una demora intolerable
El Ejecutivo se ha tomado con indebida dilación la tarea de comunicar la ubicación política y militar de España en Oriente Medio, el punto más caliente del planeta
Editorial DN 14/03/2026
Casi un mes después del ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra el Irán de los ayatolás, el presidente Pedro Sánchez comparecerá en el Parlamento para dar cuenta de la posición de su Gobierno ante un conflicto de implicaciones geopolíticas y económicas de enorme calado. Cabe la posibilidad de que el 25 de marzo hayan finalizado las hostilidades, lo que pondría en evidencia la dilación y parsimonia con la que el Ejecutivo se ha tomado la tarea de comunicar a la opinión pública la ubicación política y militar de nuestro país en el tablero donde se enfrentan los aliados y la teocracia jomeinista.
¿y Pedro Sáunez?
El estallido de las hostilidades en el punto más caliente del planeta, donde convergen intereses energéticos y se libra un pulso de hierro entre las grandes potencias, en medio de pulsiones fanático-religiosas, no puede despejarse con el simplista e interesado ‘No a la guerra’. Y, el ulterior envío de una fragata de combate a la zona de la contienda, tampoco es de recibo anunciarlo en un tuit en las redes sociales.
España afronta en las próximas semanas el desafío de combinar, sin subterfugios retóricos, sus compromisos de defensa derivados de nuestra solidaridad euroatlántica con el discurso de la protección del derecho internacional.
Porque, en medio de un seísmo político y militar que conmueve los bloques surgidos de la Segunda Guerra Mundial y el clima belicista que la Rusia de Putin proyecta sobre Europa, la retórica y el mero recurso al derecho internacional sólo pueden ser complementarios con la prioridad de la defensa de la Unión Europea frente a las amenazas militaristas.
El impacto de la guerra con Irán en la macroeconomía global y en las rentas domésticas es un hecho. Para muestra, el bloqueo que sufren miles de toneladas de alfalfa navarra varadas por la situación en Ormuz y de la que se da cuenta en estas páginas. Por ello urge proteger al consumidor y al empresario del impacto de la inflación y acordar, entre Gobierno y oposición, un territorio de consenso para ofrecer un frente sólido ante nuestros aliados en una coyuntura que desborda los intereses partidistas.

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