martes, 17 de marzo de 2026

"Etarras Fútbol Club", por Marcos Sánchez

Etarras Fútbol Club
El límite de humillación a las víctimas del terrorismo se consideraba ya irrebasable, incluso para la propia izquierda abertzale. Pero no. Parece que no hay tope para su ignominia

Marcos Sánchez DN 16/03/2026
Se veía venir. Tan arriba se ha venido la izquierda abertzale, porque tan consentida está por un socialismo cómplice, y tan amortiguada se siente por una sociedad cada vez más entre amnésica e ignorante, que ha superado el límite de humillación a las víctimas de ETA. Una frontera que se consideraba ya irrebasable, incluso para la propia izquierda abertzale. Pero no. Parece que no hay tope para su ignominia.

Gracias, PSN, por meter la morralla en el Ayto.
Pamplona está representada por un alcalde de Bildu que considera igual apoyar a un club de fútbol, el Alcoyano alicantino ha escogido para su argumentación, que a los etarras encarcelados. “Es una carrera de apoyo al euskera por encima de todo”, manifestó este pasado jueves Joseba Asiron en relación a la Korrika. “Yo creo que a todos y todas nos gustaría que fuera precisamente eso. Que luego pueda haber ahí gente que a título individual plantea sus reivindicaciones, me da lo mismo que sea a favor del Alcoyano o de apoyo a la agrupación de los presos”. Con absoluta lógica, las palabras del primer edil provocaron extrañeza, como poco, en el mismo momento de ser escuchadas. “Las reivindicaciones que plantea cada uno en la Korrika, en la Plaza de Toros de Pamplona o en el estadio de El Sadar pertenecen a cada uno. Creo que me habéis entendido”, ahondó el abertzale. Por supuesto que todo el mundo le ha entendido a Asiron, quien no ha rectificado (el propio Alcoyano se lo ha exigido) y su única salida ha sido acusar de malinterpretarle o tergiversarle. Nulo éxito, pues ahí están las grabaciones de su desbarre.

Pocas fórmulas de equiparación existen más constatables que el “me da lo mismo” del alcalde que antes de alcalde condenó el asesinato de Tomás Caballero, exedil de UPN, y ahora no se implica más allá del rechazo. Entonces, debe de ser lo mismo mostrar respaldo a un club deportivo que a unos condenados por terrorismo, cuando en el palmarés de ETA no hay goles sino muertos, secuestrados y extorsionados. Cerca de novecientas personas asesinadas a las que en esta ocasión, otra más, se les ha vulgarizado de manera especialmente hiriente. La banalización de los crímenes etarras corre descalza y en la Korrika, financiada por el Ayuntamiento de Pamplona y el Parlamento foral, hay participantes que corren haciéndole daño al euskera al no ponerlo “por encima de todo”. Porque ¿qué favor se le hace a una lengua exhibiendo retratos de terroristas? Y otro acento: ¿debería percibir dinero público un acto en el que, por ejemplo, se pasearan fotografías de violadores?

No hay comentarios: