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lunes, 24 de junio de 2019

Gabriel Celaya, comunista, vasco y español

Gabriel Celaya, Blas de Otero, Asunción Carandell, Carlos Barral y J.A. Goytisolo
Foto:ÁLBUM FOTOGRÁFICO GABRIEL CELAYA
Me han reñido porque en la entrada que saqué el sábado "¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo", convocando a la concentración de esa tarde, citaba a un poeta comunista: Gabriel Celaya.
Un tal 'Igor' -Trabajador Social, Máster en procesos migratorios, Candidato a doctor en ciencia política. Marxista- me decía:
Oñate, Alsasua 2. Al tiempo
"Tremendo utilizar a un poeta comunista en contra de su propia gente".
Pues el tal Igor ha pinchado en hueso.
1º. Porque Pachi Mendiburu militó (así se decía entonces) en el Partido Comunista de España al final de la Dictadura y comienzo de la Transición, haciendo la campaña electoral (él y un señor mayor; éramos los únicos) en Oñate  en las Elecciones Generales de 1977. Para que se haga una idea el tal Igor, Oñate es seguramente el peor destino que le puede tocar a un guardia civil.
2. Porque en el Partido Comunista de España aprendí:
-la reconciliación nacional, superando los odios de la Guerra Civil
-la apuesta por las vías pacíficas para acabar con la Dictadura y lograr la Democracia
Este argumento es incontestable: ETA fue a saco contra la Democracia
-el rechazo a ETA, como mayor enemigo para conseguir esos fines (como así se demostró). En 1980 la sede del PC, en la pamplonesa calle Comedias, sufrió un atentado (ver primer comentario; por cierto, no tuvieron el valor de reivindicarlo). La puerta blindada fue lanzada -como una cuchilla de afeitar- contra la mesa del despacho en donde trabajaba la secretaria que, instantes antes, se había levantado para ir al servicio. El 'señor Roca' la salvó.
Llevando en una silla a una herida. La señora de espaldas,
 con pañuelo anudado sobre 
la cara,era la madre de quien
me ha proporcionado esta foto. primera página de El País
-el amor a una Navarra, comunidad diferenciada, dentro de España (en esos años toda la izquierda decía "Nafarroa Euskadi da").
-y el orgullo de ser españoles: fuimos los primeros de la izquierda que hicimos nuestra y sacamos a la calle, en Navarra, la bandera constitucional.
La deriva que luego llevó el PC fue muy distinta, hasta el punto de exhibir en su sede, otra vez, la bandera republicana (gran error de la 2ª República, no de la 1ª) e incluso la ikurriña del racista Sabino Arana. Hoy el PC anda confluyendo con Unidas Podemos. En fin...
3. Cuando leo, oigo la poesía de Gabriel Celaya, musicada y cantada por Paco Ibáñez, estoy pensando en los que en Leiza, Alsasua, Echarri Aranaz... se sienten españoles; estoy pensando en mi camarada Ignacio Latierro y Mª Teresa Castells, y su Librería Lagun -la librería más atacada de Europa-, en la parte vieja donostiarra... 

"¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo" es un verso de "España en marcha", del comunista, vasco y español, Gabriel Celaya. 
Con ese título -"España en Marcha"-, ¿en quién voy a pensar? ¿en los que no se sientes españoles? ¿en los que destrozan su carnet de identidad? ¿en los que aún siguen hablando de "el Estado"? ¿en los que siguen sin darse cuenta de que la III República no existe? ¿en los que entran en las Herriko tabernas con la insignia de la República española?
Desgraciadamente, qué poca gente "progresista, de izquierdas", de los que están pactando con el PSN,  cantaría hoy estos versos sin ruborizarse

España en marcha
Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren 
como Dios manda a sus muertos.
Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua 
que atropella sus comienzos.
Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible 
de un corazón no resuelto.
Somos bárbaros, sencillos.
Somos a muerte lo ibero
que aún nunca logró mostrarse 
puro, entero y verdadero.
De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos 
golpe a golpe y muerto a muerto.
¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, 
anunciamos algo nuevo.
No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, 
los factores de un comienzo.
Españoles con futuro
y españoles que, por serlo,
aunque encarnan lo pasado, 
no pueden darlo por bueno.
Recuerdo nuestros errores
con mala saña y buen viento.
Ira y luz, padre de España, 
vuelvo a arrancarte del sueño.
Vuelvo a decirte quién eres.
Vuelvo a pensarte, suspenso.
Vuelvo a luchar como importa 
y a empezar por lo que empiezo.
No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta 
y escribir tu primer verso.
España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte,
con amor te deletreo.


























3 comentarios:

Gocrespo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
desolvidar dijo...

No sabes lo que te agradezco esta información que tenía total e injustamente olvidada. Osea, que afirmas que hubo una relación causa efecto (no sólo temporal)entre la actuación del PC de Navarra en la manifestación contra ETA y el atentado en la sede del PC en calle Comedias.
Eso reafirma la sinceridad de los cinco puntos que me enseñaron en el PC de aquella época.
Gocrespo, no sabes cuánto te agradezco este comentario; me encantaría que te pusieras en contacto conmigo para que me confirmaras esos datos y agradecértelo en persona tomándonos un buen vino "Navarra".

Gocrespo dijo...


Añado algún dato más y corrijo alguna errata de edición en mi comentario anterior ...

El atentado a la sede del PCE en la calle Comedias de Pamplona se produjo el día 3 de Septiembre de 1980. El día anterior Pamplona fue testigo de una manifestación de más de 40.000 personas tras el atentado de ETA a Jose Javier Uranga, director entonces de Diario de Navarra. El protagonismo del Partido Comunista de Navarra en la organización y desarrollo de la manifestación fue reconocido de forma expresa por el entonces secretario general y fundador de UPN Jesús Aizpún. Los militantes del Partido Comunista que ejercieron de servicio de orden de tal manifestación tuvieron que sufrir todo tipo de insultos de numerosos contramanifestantes que apoyaban el atentado de ETA. Al día siguiente una bomba explotó en la sede de la calle Comedias en la que por fortuna solo estaba en ese momento la secretaria. También se atentó contra la sede local de UGT en Pamplona.