sábado, 30 de enero de 2016

Opusfobia

Las fobias ganaron a lo "#bueno para Navarra"
Hay fobias hacia todo. Con decirte que hasta hay fobias a tener fobias...
El nacionalismo siempre ha considerado al Opus Dei un obstáculo para la anexión de Navarra. Primero fueron las bombas de ETA contra la Universidad, que dañaron sobre todo los edificios. Pero la de ahora no es otra más, porque es una bomba antipersonas.

Algunos comentarios de Facebook

Ayer traía DN la noticia: El cuatripartito confirma el fin del convenio con la CUN. Luego lo veremos.

Leamos antes lo que escribió anteayer Chon Latienda sobre este mismo asunto:

1. UNA BOMBA MÁS
Ocurrió el 30 de octubre de 2008. ETA hizo estallar un coche bomba en el aparcamiento del Edificio Central de la Universidad de Navarra. Era el último de los seis atentados que ha sufrido la Universidad de Navarra desde el año 1979.
Y ocho años después, quienes permanentemente han tenido sus vísceras puestas sobre el apostolado corporativo del Opus Dei (Universidad de Navarra, Clínica Universitaria y CIMA), pretenden poner, en sentido figurado, una bomba más, y esta vez de consecuencias económicas imprevisibles.
Ya lo ha dicho el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, “esta vez sí hemos llegado a la médula de la Navarra católica, foral y española”. Y los socios de gobierno ya han reconocido, sin complejos, que la decisión es estrictamente política.

[Se queja Geroa Bai de que se ha manipulado el sentido de las palabras de Koldo. Os pongo completo el contravídeo que han sacado para intentar arreglar uno más de sus excesos verbales]



Y cabría recordar cómo, en plena campaña electoral, Bildu montó un acto en la puerta del CIMA, es decir, a 500 metros del edificio que ETA había intentado destruir en cuatro ocasiones. Y allí estuvo Adolfo Araiz -miembro de la Mesa Nacional de HB cuando se puso en marcha la estrategia de “socializar el sufrimiento” y se desató una campaña para eliminar físicamente a los rivales políticos-, lanzando sus soflamas contra la UN y el Opus.



Ese ha sido siempre el objetivo, y lo que los asesinos no pudieron conseguir con bombas durante años, lo van a conseguir “las fuerzas del cambio” vía acción de gobierno rompiendo el convenio entre la CUN y el Gobierno de Navarra.
Lo que Bildu diga, que para eso siguen ahí algunas de esas infames reliquias que durante años han apoyado y justificado todo tipo de atentados y asesinatos.
Da igual que cinco miembros del Gobierno, con su presidenta a la cabeza, y hasta el propio Koldo Martínez, sean licenciados por la Universidad de Navarra. Les puede la ideología y les pesa Bildu.
Y mientras que desde el Gobierno de Navarra nos intentan convencer de que quienes reciben atención médica en la CUN son unos privilegiados, una plataforma satélite de la misma cuerda justifica la medida “porque termina con una atención sanitaria que discrimina negativamente a las/os empleados de los centros del Opus y familiares respecto al resto de la población”.
Ni se ponen de acuerdo en los motivos. El objetivo es machacar a la mayor empresa de Navarra con el argumento del ¿privilegio? que tienen unos pocos aunque eso conlleve el perjuicio de una mayoría.
No es una cuestión económica, es pura ideología. 
Gobierno abierto a viajar exclusivamente a Vitoria y a Aquitania, y Parlamento abierto a toda la chusma etarra que nos quiera contar lo bien que estarían en Martutene en vez de en Alcalá Meco.
Garrulos, primarios, sectarios y frentistas hasta la suciedad.

Marcos Sánchez nos cuenta cómo fue la sesión de ayer en lo que al convenio con la CUN se refiere:



2. CONVENIO CON LA CUN
Martínez (Geroa Bai): “Que los empleados de la UN se den cuenta de que en Navarra ahora mandan otros”
El Parlamento, con los votos del cuatripartito y el PSN, rechaza tres enmiendas del PP en favor del convenio
MARCOS SÁNCHEZ Pamplona
Trabajadores de la Universidad de Navarra siguieron en directo el pleno desde la tribuna del público. Desde allí presenciaron cómo el cuatripartito confirmó la no renovación del convenio por el que los empleados del centro educativo eran atendidos en la Clínica y ahora pasarán al SNS. También, cómo no prosperaron tres enmiendas del PP –sólo las apoyó UPN– que sumaban 3,5 millones en favor del mantenimiento del concierto. En algunos momentos, los trabajadores de la UN aplaudieron intervenciones de los portavoces de UPN, PP y PSN. 
Y a ello se refirió Koldo Martínez, de Geroa Bai:
– “Los primeros aplausos han sido al PP. A los de UPN les ha costado un poco más que les aplaudieran. No sé si eso está fundamentado en que les gusta más la política del PP que la de UPN” –aseguró desde el atril el nacionalista, para a continuación dirigirse a los empleados de la Universidad de Navarra–. “Les recomiendo que se den cuenta de que Navarra ha cambiado y ya no mandan sólo los que mandaban. Que en este momento al frente del Gobierno hay otras personas, otros grupos, otras formas de pensar. Lo mejor que hay que hacer cuando las circunstancias cambian es adaptarse a los cambios o hacerles frente con inteligencia y prudencia. Es la primera vez que hay concentraciones en la Universidad de Navarra, con todo lo que ha caído en esta Comunidad a lo largo de todo este tiempo... ”.
Al portavoz de Geroa Bai le replicó Begoña Ganuza (UPN):
– “Entre los trabajadores de la UN hay personas de todas las ideologías, señor Martínez. ¿Cree que está representando bien a quienes comparten la suya con usted?” –le cuestionó la regionalista–. “Lo que no les gusta a estas personas y muchas en Navarra es que usted acuse a la segunda empresa de la Comunidad de aportar datos falsos; o que presuma de suprimir el convenio afirmando que con ello ha tocado la médula de la Navarra católica, foral y española. No les gusta que les llame privilegiados porque son unos trabajadores con la misma dignidad que el resto de quienes trabajan en Navarra”.
La presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez, no evitó los aplausos que se proferían desde el palco. Aunque sí realizó una observación a sus autores:
– “Por menos que eso, a mí me echaron de este Parlamento” –señaló la de Podemos.


– “¡Usted preside el Parlamento de todos los navarros, así que si permite la libertad de expresión para unos, permítala también para quienes vienen a defender su puesto de trabajo!” –le espetó airado Javier García, del PP.
A juicio del popular, el Ejecutivo elimina el convenio con la CUN “por rabia”. “Podían haber tomado una decisión consensuada, pero no. Han preferido sus fobias. Y que nadie se engañe: es una decisión tomada a última hora por la señora Barcos”, añadió García.
EH Bildu, I-E y Podemos defendieron la medida. El más vehemente fue Carlos Couso (Podemos), quien criticó que los trabajadores de la Universidad de Navarra estén representados por una plataforma. “Que vengan aquí como un comité de empresa porque, si no, no sabemos con quién hablamos”, expuso. “Es curioso que, después de tantos años, en esa empresa no haya un comité. A lo mejor en ella se están conculcando derechos laborales y constitucionales, y quizás por ello no haya que darle ni un euro”.

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