Desastres terribles de las guerras con Marruecos donde dejaron la vida decenas de miles de españoles.
El Desastre de Annual transcurrió entre el 22 de julio y el 9 de agosto de ese mismo año de 1921.
Esa carnicería dejó su huella literaria en unas cuantas magníficas novelas y multitud de canciones. Ya señalamos cómo la del 'Frente de Gandesa' tiene su origen en "Ven a los Cuernos de Xauen, que Abdelkrim tiene una fonda".
Incluso dejó su sello en la toponimia. Sólo en Navarra encontramos 24 topónimos (son dos páginas, desde Urritza a Monteagudo) con el nombre del Gurugú. Fijaos hasta qué punto marcó aquella tragedia.
Y una jota: Zumba que zumbó (Hnas. Flamarique)
Jota racial donde las haya (así la recuerdo, desde bien chico) y que intenta que la jota sirva de bálsamo para borrar recuerdos tan dolorosos para esas madres navarras, riojanas, aragonesas... que perdieron allí a sus hijos.
Aunque en la SGAE aparece como autor Fernando
Hernández Vidal, compositor de algunas canciones, con una calle en Navalcarnero, sospecho que no es él por la sencilla razón de que en la BNE sus composiciones son de los años 60. Y esta jota tiene pinta de ser de los años 20, poco después de aquella carnicería. De hecho, las Hermanas Flamarique ya la grabaron en 1955, años antes de que F. Hernández Vidal publicara. El dúo que siempre hacen estas mujeres de Tafalla, pioneras en la jota navarra, tiene algo que, ya desde niño, me llegaba muy adentro y me removía las entrañas.
El comienzo tiene versión aragonesa ("Un aragonés puso en su canción...") y navarra ("Un buen tafallés puso en su canción..."). Yo os presento la letra recogida por Valeriano Ordóñez en Alma lírica del pueblo:
Zumba que zumbó como de cañón,
en el Gurugú y el Africa entera;
un buen tafallés puso en su cantar
la sal de su tierra en una bella jota;
los moros lloraban y también decían:
"¿qué jotica es ésta que nos
roba el alma?";
y hasta se metió en el corazón
de una pobre mora que de pena llora.
Tercera versión (01.03.2020): Villar Valles MontorioHola Pachi. La jota esta, como tú bien dices, tiene varias versiones, según quién la cante. Mi sobrina arrasó con todos los premios en Tudela, esto fue hace unos doce años. Y la letra es todo igual, pero cambió a "Un Navarro fiel puso en su cantar, la sal de su tierra en una bella jota..."
Versión lumbierina: Uno de Lumbier... (por uno de Andosilla: Alberto Gurrea)
Algunos empiezan: "Uno de Sigües...". Otros, por "Uno de Mallén..." Incluso hay quien se va hasta Teruel y empieza así: "Uno de Sarrión...". Sin embargo, la hemeroteca parece dar la razón a los de Lumbier:
Diario de Navarra, martes, 6 Noviembre de 1928
Entre dos y media y tres
de la tarde de ayer ocurrió un grave accidente en el puerto de
Loiti, de la carretera de Pamplona a Lumbier. Según nuestras noticias,
habían salido de la capital dos camiones cargados de madera, y el
segundo dió la vuelta al bajar la cuesta de dicho puerto, resultando
heridos, a consecuencia del accidente, el chofer y los peones que
iban con él. Los heridos fueron
trasladados a Lumbier donde se les prestó asistencia facultativa por
el médico de aquella villa, don José Gómez Itoiz que apreció al
conductor del camión José María Ibarrola heridas en la cabeza de
pronóstico grave. El peón Justo de Gracia
tiene probable fractura de una pierna; y los demás peones no
sufrieron más que ligeras contusiones que al parecer carecen de
importancia. Los dos heridos antes
dichos fueron traídos después a Pamplona, ingresando en el Hospital
en las primeras horas de la noche.
Bueno, pues al parecer, a partir de este evento que, como veis, no tuvo consecuencias fatales, la gente reinterpretó con cachondeo la noticia y, aprovechando la música de "Zumba que zumbó" la dejó así:
Uno de Lumbier se compró un camion,
a medias con otro, p’acarriar madera;
todo les fue bien, hasta que de pronto,
en el alto Loiti, se jodió la biela;
la culpa la tuvo el que lo guiaba,
que le dijo al otro: "tú eres
tontolaba";
y el otro le dijo con educación:
"si soy tontolaba, tú eres
un cabrón".
El gran Alberto Gurrea se ha prestado a cantarla. Pero, es que se ha pasado: en vez de cantarla de cachondeo, ha hecho una interpretación soberbia que me ha dejado boquiabierto. Yo creo que, a partir de ahora, no va a haber actuación de la se se vaya sin cantar Uno de lumbieeeerrrr...
El 11
de Noviembre de 1943, un avión 'Mosquito', pilotado por el jefe de
ala D.C.B Walker y por el copiloto A.M. Crow despegó a las
11:13 horas desde la base de RAF Benson. Su misión aquel día era fotografiar objetivos militares en el sur
de Francia. En la zona de Toulouse el avión fue alcanzado por antiaéreos alemanes y atravesaron los Pirineos con la idea de tomar tierra en algún lugar de las llanadas de Ebro, en una España neutral. Pero el avión comenzó a arder...
El 11 de noviembre era San Martín, fiesta grande en Peña, pequeño pueblo enclavado en un escarpe rocoso del sudeste de Navarra, en la linde con Aragón. Cuando salían de misa, oyeron un ruido y vieron que era un avión que dejaba una sospechosa estela de humo. Era el de los dos pilotos ingleses. Crow saltó y su paracaídas se abrió. Cuando lo intentó Walker, su paracaídas se enganchó en la cola del aparato y ambos se estrellaron en Verduces, un abrupto paraje de Peña.
La documentación que sigue nos cuenta lo que pasó sobre todo con Walker. El copiloto Crow, que ese día tuvo más suerte, la perdió poco después, en una acción de guerra, el 29.12.1944, al año siguiente.
Son unos documentos que estaban en imagen. Los he pasado a texto porque así son más fáciles de encontrar.
Pero antes, para entrar en ambiente...
1. Carta de Gloria a su madre 11.11.1943 escrita a la tarde de ese mismo día
Quien firma la carta es Gloria. Le cuenta a su madre, como
testigo presencial del accidente del avión, todos los pormenores e
impresiones personales. Hay un detalle importante en el que Gloria se
equivoca: la misión del avión no era bombardear sino fotografiar:
era un avión de observación especial.
Al final de esa entrada, tenéis también el enlace a todos los documentos que aquí se trancriben
2.
Telegrama11.11.1943, a las 17:50h
A esa hora sale desde Zaragoza para Madrid este telegrama:
"El
General de la Región al General Jefe del Ejército Nacional del
Aire:
Según
comunica Comandante puesto Guardia Civil de Sos del Rey Católico, ha
descendido en paracaídas un aviador de nacionalidad inglesa que ha
sido detenido, encontrándose a disposición de esta Jefatura en
dicho puesto. Avión no ha podido ….alizarse (parece que pone "localizarse"). Lo comunico a V.E.
para su conocimiento"
Parece que en un primer momento, en Zaragoza no han recibido información de la Guardia Civil de Cáseda, sólo de la de Sos.
3.
Informe del teniente 13.11.1943
Dos días después, desde Zaragoza, donde radica la Jefatura de la Cuarta Región aérea, se emite este informe con lo sucedido en Peña (avión siniestrado y Walker, el piloto fallecido) y el superviviente de Sos:
"Ejército del Aire 2ª sección del Estado Mayor Cuarta Región
aérea
Informe
del teniente de este Estado Mayor Don Gerardo San Román Alonso, jefe
del Estado Mayor de la Cuarta Región aérea referente a la
inspección realizada a los restos del avión inglés caído en las
proximidades del pueblo de Peña Navarra el día 11 de noviembre de
1943.
Según
manifestaciones de algunos vecinos del pueblo de La Peña (Navarra),
el día 11 del corriente a las 12:30 horas, aproximadamente, vieron
surgir de las nubes un avión bimotor que dejaba una larga estela de
humo, creyendo por lo tanto que iba incendiado. Vieron también
separarse del aparato un paracaídas abierto, suponiéndose era el
piloto. El avión describió una amplía curva y, a gran velocidad,
se estrelló contra un monte situado a unos 4 km del citado pueblo,
oyéndose una gran explosión, y una vez que llegaron al lugar donde
se había producido intentaron aproximarse a los restos del avión,
no pudiendo hacerlo por las llamas que de ellos se desprendían.
Comunicado
al puesto de la Guardia Civil de Cáseda, se personó en el lugar,
tomando las medidas oportunas e impidiendo que la gente se acercase
dedicándose a extinguir el fuego, lo que consiguieron al cabo de
poco tiempo.
Personado
en el lugar del suceso el teniente que suscribe, pudo observar que
del avión de nacionalidad inglesa y a consecuencia de la explosión no quedaban más que restos esparcidos en una superficie de
terreno de unos … x 100 metros, cuyos restos mayores corresponden a
un motor de 12 cilindros y que presenta la inscripción siguiente C
267 BBN-BA-TD 1338 1SN – 1582, dos bujes de hélice, una rueda
completa del tren de aterrizaje y el patín de cola. También se
encontraban esparcidos restos humanos pertenecientes a uno de los
tripulantes, siendo estos reunidos y dando parte inmediatamente al
Juzgado de Instrucción del pueblo de La Peña para su traslado al
cementerio de dicha localidad. Fueron encontradas también las chapas
de identidad pertenecientes sin duda al tripulante que pereció, cuya
inscripción es la siguiente D.C.B. Walker - CE - RAF - OFFR - 25126
y una fotografía del mismo.
El
lugar donde se encuentran los restos del avión se denomina Barduces,
término municipal de La Peña (Navarra), siendo difícil el acceso
al mismo al ser monte abrupto y carente en absoluto de caminos,
terminando el más próximo a 4 km aproximadamente.
En el
pueblo de Sos del Rey Católico y en la Guardia Civil, se encontraba
el otro tripulante del avión siniestrado que había sido conducido
allí por dos vecinos de la localidad que se encontraban trabajando
en el campo y presenciaron la toma de tierra en paracaídas del
citado aviador, verificada a unos 2 km del pueblo, resultando ser
oficial de la RAF y llamarse Arthur M. Crow, el cual manifiesta era
el piloto del avión, que en el momento de lanzarse en el paracaídas
observo que su compañero hacía lo mismo e ignorando su paradero,
siendo trasladado a esta capital para su internamiento en Alhama de
Aragón
Zaragoza
13 de noviembre de 1943 el teniente Gerardo San Román Alonso"
4.
Gobierno Civil Navarra a Ministerio del Aire 17.11.1943
En Wikipedia se dice que entre 1941 y 45 fue Gobernador Civil de Navarra José López-Sanz Alamán, lo que parece coincidir con la firma del documento
"Gobierno civil de la provincia de Navarra
El
comandante del puesto de la Guardia Civil de Cáseda, en escrito
fecha 12 del actual me dice lo siguiente:
Excelentísimo
Señor en el día de ayer sobre las 12:30 horas apareció un avión
que por la dirección que traía procedía de la parte de Jaca a
Soria, al cual se le observó que llevaba fuego a bordo por la estela
de humo se describía en su parte trasera, parecía tener intención
de tomar tierra. Al pasar por el término de Sos del Rey Católico
(Zaragoza) uno de sus tripulantes se lanzó al espacio en paracaídas
y el otro continuó pilotando el aparato, y al querer aterrizar chocó
contra una montaña situada al oeste en el punto denominado Barduces,
termino de Peña (Navarra) y por efecto del golpe recibido fue
lanzado al fondo del barranco y de este a un árbol en el que se
destrozo completamente, siendo lanzados los restos del avión a unos
200 metros, habiéndose encontrado el busto del aviador a unos 80 m
del árbol citado, tanto sus miembros como el cráneo han aparecido
magullados y esparcidos por las inmediaciones, cuyo cadáver se ha
hecho cargo el Juzgado Municipal, el que procedió a su traslado al
depósito y enterramiento, en la localidad ya mencionada.
En el día
de hoy se ha personado en el lugar del accidente un oficial de la
Cuarta Región aérea, el que hizo cargo de los restos del aparato
así como de la documentacion recogida por la fuerza del cuerpo en
los primeros momentos de acaecido el hecho. Inmediatamente de ocurrir
el accidente se personó la fuerza ya mentada en el lugar del mismo
compuesta por los puestos de Sangüesa y Cáseda estableciendo la
vigilancia prevenida; al tener conocimiento el oficial que suscribe
de lo ocurrido se trasladó a dicho punto y de las gestiones
practicadas han dado por resultado conocer que el aparato era bimotor
de observación especial, tripulado este por un piloto oficial y un
capitán observador. Tanto estos como el aparato son de nacionalidad
inglesa. El citado aviador piloto ha sido detenido por la fuerza del
puesto de Sos del Rey Católico y en cuanto al segundo pertenecen los
restos humanos encontrados.
Lo que
tengo el honor de participar a Vuestra Excelencia para su superior y
debido conocimiento.
Lo que
traslado a V. E. como ampliación a mi telegrama de fecha 11 de
noviembre del actual
Dios
guarde a usted muchos años
Pamplona
17 de noviembre de 1943 El gobernador civil José López-Sanz
Excelentísimo
señor Jefe de Estado Mayor del Ministerio del Aire Madrid"
5.
De Torre de Peña a Vicecónsul 21.11.1943
Quien escribe esta carta-respuesta es Gabriel María de Ybarra, yerno de la dueña de la finca de Peña, la condesa de Casa Real, que -por lo que veo en Wikipedia- era entonces María Teresa de Elío y González de Amezúa (1907-1990). Él es quien se hace cargo del entierro de Walker.
Torre de Peña Sangüesa Navarra 21 de noviembre de 1943
Señor
Viceconsul de la Gran Bretaña Costa, 2, Zaragoza
Muy
señor mío:
Obra
en mi poder su amable carta fecha 16 del corriente, en la que se
refiere al accidente ocurrido en nuestra finca y la sensible pérdida
de un valiente aviador británico. Obedeciendo a sus deseos paso a
darle los detalles que solícita:
Sería
aproximadamente la una del día 11 de noviembre cuando observamos un
avión que, procedente del Pirineo, venía con rumbo a la sierra de
Peña. Aunque el aparato se encontraba quizás a 2000 metros de
altura pude percatarme de que venía incendiado por la estela de humo
que dejaba tras de si. Descendía a gran velocidad en línea recta
hacia el sur lo que me hizo pensar que el último tripulante, al
lanzarse al espacio, había fijado el mando, que me extrañó no
hubiera cortado gases. De pronto el avión hizo un viraje y
retrocedió hacia las montañas y en un picado vertiginoso fue a
estrellarse en un barranco, haciendo explosión y levantando una
inmensa humareda. Al mismo tiempo pudimos ver un paracaídas que
descendía hacia la parte de Sos, perdiéndose detrás de la sierra,
sin que pudiéramos saber el lugar en que se había depositado.
Corrimos
al lugar de la catástrofe y entre los restos del avión -jamás
había visto uno tan completamente despedazado- descubrimos con dolor
que había una víctima. No creo necesario entrar en detalles
describiendo su estado. Sepa usted sin embargo que el cadáver se
hallaba partido en trozos diseminados por el bosque incendiado.
Al día
siguiente apareció aquí un joven piloto inglés a quien acompañé
al lugar del suceso. Más tarde llegaron representantes del
Ministerio del Aire que se hicieron cargo de los restos del avión.
En cuanto al aviador fallecido, en cuanto el juzgado ordenó su
levantamiento, los despojos fueron reunidos y llevados al pequeño
cementerio de Peña, pueblecito enclavado en la finca donde
recibieron sepultura. Habiendole encargado una cruz con la
inscripción “Wing Commander D. C. B. Walker – R.A.F. 11
noviembre 1943 – R.I.P.”, con los datos suministrados por su
compañero. Ayer he mandado decir una misa por su alma.
El
barranco en que tuvo lugar el accidente se denomina Verduces. La
finca de Peña en que está enclavado es propiedad de mi suegra, la
condesa de Casa Real. Así que llegue a mi casa de Bilbao -para dónde
salimos uno de estos días- enviaré a usted una fotografía de Peña,
donde reposan los restos del infortunado aviador, por si desea usted
hacérselos llegar a su familia cuando sea posible.
En
cuanto a lo que me indica de los gastos, los producidos por el
incendio no tienen apenas importancia y lo poco que se ha hecho por
el pobre muerto se realizó con arreglo a las más elementales normas
de la caridad cristiana. De añadidura he de manifestarle que, con
ocasión de haber sido perseguido por la República, Inglaterra me
brindó hospitalidad durante algunos años y ya usted comprenderá
que hay cosas difíciles de olvidarse.
Mi
dirección en Bilbao es San Ignacio 2 Algorta (Vizcaya) se la
proporcionó por si le fuera de alguna utilidad.
Y sin
otro particular de momento, queda de usted s. s.
q. e.
s. m."
6.
Cónsul a Ybarra 1950
Han pasado casi siete años desde la carta anterior y el Consul requiere a Ybarra detalles muy concretos sobre la propiedad del terreno en que está enclavada la tumba de Walker:
"16 de marzo de 1950 Excelentísimo Señor don Gabriel María de
Ybarra, duque de la Peña Torre de la Peña, Sangüesa Navarra
Me
permito dirigirme a V. E. sobre la cuestión de la sepultura de un
aviador inglés Wing Commander D.C.B. Walker, quien murió el 11 de
noviembre de 1943 y cuyos restos fueron enterrados en una tumba del
cementerio de Peña.
Según
los datos en mi poder V.E. tuvo la bondad de ocuparse de este
entierro, y ahora quizás podría hacerme el gran favor de indicarme
a quién debo dirigirme para obtener la información siguiente.
1. ¿A
quién pertenece el terreno donde está situada la sepultura?
2. ¿El
propietario actual vendería los derechos en perpetuidad a la
Comisión Imperial Británica de sepulturas de Guerra?
3. En
este caso, ¿habrá algún inconveniente en que la Comisión erija
una lápida en la forma diseñada por ellos?
Como
en los datos enviados a la embajada británica en el año 1943
solamente se indica que el pueblo de Peña está situado en una finca
que pertenece a la familia Casa Real, ignoro si el cementerio mismo
sería de propiedad municipal o particular de dicha familia, y por
consiguiente con quién debo de tratar el asunto. Desde luego, ya
comprendo que en este último caso tal vez no les sería posible
acceder a los deseos de la Comisión y si es así tendré que
estudiar la posibilidad de trasladar los restos a una tumba
permanente en otro lugar.
Con
mis gracias muy sinceras por todo lo que V.E. ha hecho para los
restos de mi compatriota, y también en anticipación de este nuevo
favor, me ofrezco de V.E. siempre su muy atento s. s.
q. e.
s. m.
Firma
del Consul"
7. Cónsul a Condesa 1952
El Consul británico comunica a a la Condesa de Casa Real, Mª Teresa de Elío, que un representante de la Comisión Imperial de Sepulturas de Guerra se dirige hacia Peña para colocar una lápida sobre la sepultura de Walker.
Consulado Británico Bilbao 14 julio 1952
Excelentísima
Señora
En el cementerio de
su propiedad de esa (Casa-Real) están enterrados los restos del
aviador británico mister D.C.B. Walker caído durante la última
Guerra Mundial.
La Comisión
Imperial de Sepulturas de Guerra desearía, al igual que se ha hecho
con otros aviadores también caídos y hallados en las costas del
norte de España, colocar una lápida sobre la sepultura y arreglar
ésta convenientemente, y a este efecto confiamos contar con el
necesario beneplácito de V.E.
El portador de la
presente mister J.R. Avery, y representante de la antedicha Comisión
Imperial se dirige a esa (Casa-Real) a llevar a cabo el antedicho
trabajo y espero de su amabilidad no haya por su parte inconveniente
alguno. No me ha sido posible, por premura de tiempo, notificar a
V.E. con anterioridad el viaje de Mr. Avery y le ruego
encarecidamente se sirva disculparme por ello.
Anticipandole las
más expresivas gracias por su atención, aprovecho con el mayor
gusto la oportunidad para testimoniarle la consideración personal
más distinguida y saludarle muy atentamente,
firma Cónsul de Su
Majestad Británica
Señora Condesa de
Casa-Real, Torre de Peña, Por Sangüesa, Navarra
8. Diario de Navarra 06.04.2018
Hace unos días, en
Diario del Recuerdo de hace 50 años, aparecía el homenaje que el 06 de abril de 1968, se le hacía a Walker, el piloto
británico que el 11 de noviembre (San Martín) de 1943 se estrelló
con su avión Mosquito en Peña. Y allí lo enterraron.
El pie de foto dice así:
John Slessor,
militar británico que viajó a Navarra para homenajear a un piloto
británico fallecido en Peña durante la Segunda Guerra Mundial.
Y la noticia:
Homenaje de Gran Bretaña a un piloto muerto en Peña
El teniente coronel
John Slessor, agregado aéreo en la Embajada de Gran Bretaña en
Madrid, viajó al deshabitado pueblo de Peña para, acompañado de
miembros del Club Montañero de Sangüesa y otros del Club Deportivo
Navarra, rendir un homenaje a la memoria del piloto de la RAF,
capitán D. C. B. Walker, que en la Segunda Guerra Mundial se
estrelló en Peña después de haber sido alcanzado su avión por las
baterías antiaéreas alemanas en el sur de Francia. El acto tuvo
lugar ante su tumba, visitada todos los años desde entonces, en
Todos los Santos, por los citados montañeros.
9. Diario de Navarra 16-05-22
Nuevo reportaje, ahora de Javier Iborra con esta presentación:
Los países de la Commonwealth (Reino Unido y aliados) tienen 1.700.000 de sus muertos en las dos guerras mundiales repartidos en 23.000 cementerios por todo el mundo. Sólo uno de esos cementerios se encuentra en Navarra (Peña), y sólo uno de sus muertos se encuentra en él
Nota: todas las fotos de marco blanco son de Mendiak.net
En el testimonio de Gloria sobre el accidente del avión estrellado en Peña, por
tres veces se hablaba de bombas e incluso se insinuaba dónde podían
haber sido lanzadas:
“Ya había
gente y la Guardia Civil, pero ya no dejaban acercarse a nadie, pues
había varias bombas”
“ya que por
lo visto traía la misión -así lo mostraban las bombas- de
lanzarlas sobre parte de Francia”
“y si han
quitado las bombas que eran solo de (IC?)”
Ello ha llevado a
algunas personas a dar por bueno dicho testimonio de una persona
culta, sin duda, pero que no era especialista en el asunto.
Precisamente, ese
mismo año de 1943, en febrero, se había encontrado en unas obras en
la plaza del Vínculo una bomba sin explosionar de la
Guerra Civil. Es lógico, pues, que la Guardia Civil de Cáseda y
Sangüesa, que llegaron -como la testigo misma reconoce- antes que
ella, acordonaran la zona y que, para mantener a la gente alejada,
hablaran de una posible explosión.
Por eso me he puesto
a indagar y en las páginas que he visto sobre el tema nadie afirma
que el avión que pilotaba Walker tuviera la misión de bombardear
objetivos militares y, menos, población civil.
Si el objetivo del
avión de Walker no era bombardear, sino observar, ¿podemos saber
qué misión concreta tenía encomendada?
Os parecerá
mentira, pero he conseguido un trabajo que nos lo dice con pelos y
señales. Lo tenía además bien cerca: en la Revista Pregón.
Pero el problema que tienen esos documentos es que sólo aparece en
los buscadores de internet el título. Por eso, para poner el
documento completo al alcance de todo el mundo, voy a pegaros lo
esencial.
A las 11:13 horas (20)
del 11 de noviembre de 1943 Walker y Crow despegaron en su Mosquito
desde la base de RAF Benson. Algunos textos señalan que el plan de
vuelo incluía sobrevolar y fotografiar las fortificaciones de
Modane, en Rhóne-Alpes al sur de Francia(21). No es posible que fuera
así, ya que en esa fecha la localidad sufrió un duro bombardeo por
parte de la RAF: "Nuestros bombarderos han realizado un intenso
ataque contra el centro ferroviario de Modane, ciudad fronteriza
francesa próxima a la entrada del túnel de Mont Cenis. El cielo
estaba despejado sobre el objetivo y las primeras informaciones
indican que el ataque se llevó a cabo satisfactoriamente"(22).
Generalmente, los reconocimientos aéreos sobre blancos destruidos se
realizaban a partir del día siguiente al de la operación, como así
ocurrió en aquella ocasión.
La localidad francesa de Modane y su estación ferroviaria antes y después del bombardeo del 11 de noviembre de 1943
Entonces, ¿Cuál fue el
destino real del Mosquito de reconocimiento? La respuesta nos la dio
Ross Sharp, director de Ingenería de The People's Mosquito(23), una
organización británica sin ánimo de lucro dedicada a restaurar y
devolver al aire aviones DH 98 Mosquito: "La misión consistía
en evaluar el daño a varios objetivos en el sur de Francia, después
de ataques realizados por los bombarderos Lancaster de la Royal Air
Force. En particular, el equipo Mosquito debía prestar especial
atención al viaducto de Anthéor cerca de Saint-Raphael, en la costa
azul, que constituía un vínculo vital entre el sur de Francia e
Italia"(24). El primer ataque al puente de Anthéor se había
llevado a cabo la noche del 16 al 17 de septiembre de 1943 con 12
bombarderos británicos Lancaster que habían despegado de Blida en
Argelia. Tras vo-lar sobre las olas cerca de 900 kilómetros erraron
sus disparos, por lo que Walker y Crow solo pudieron confirmar que el
puente se mantenía intacto. El mando alemán había evaluado
adecuadamente el interés estratégico del viaducto y, en
consecuencia, el litoral de la Cornisa de Oro francesa que va desde
Saint-Raphaél a Théoule-sur-Mer, estaba plagado de baterías
antiaéreas con proyectores muy potentes. El pequeño tamaño del
blanco, además de la complicada aproximación final por encontrarse
entre colinas escarpadas, obligaba a los aviones a volar muy alto o
muy bajo, lo que afectaba a su precisión. El viaducto Anthéor no
fue definitivamente destruido hasta la mañana del 15 de agosto de
1944(25)
El viaducto de Anthéor en la Cornisa de Oro íntegro y en el estado en que quedó tras su destrucción el 15 de agosto de 1944.
Después de tomar las
fotografías, el Mosquito debía dirigirse a Gibraltar para repostar
y retomar el vuelo hacia su base en el Reino Unido. Pero no tuvo
suerte. Todo parece indicar que fue alcanzado por antiaéreos
ubicados en la zona de Toulouse, perdiendo uno de los motores.
Mosquito DH 98 en llamas tras estrellarse
Los
daños parecían graves, por lo que la tripulación decidió
atravesar los Pirineos y, probablemente, intentar un aterrizaje de
emergencia en el aeródromo de Berdún (?), distante de Peña unos 50
kilómetros en línea recta. Era un campo de aviación que habían
edificado los levantados en la Guerra Civil y, con toda seguridad,
aparecería en las cartas de vuelo inglesas. Tal vez por la
complicada gobernabilidad del aparato por los daños sufridos se
desviaron de su primer objetivo, e intentaron llegar a alguna de las
extensas llanuras cercanas al valle del Ebro para posarse allí.
Sobrevolando ya la España neutral, el avión comenzó a arder, así
que decidieron abandonar el aeroplano. El problema era que dejar la
nave era algo muy complicado ya que por el diseño de la cabina, no
era posible salir directamente del habitáculo. Había que dirigirse
hacia la parte trasera de la aeronave por un estrecho pasadizo
arrastrando el paracaídas pero sin colocárselo hasta llegar a una
trampilla desde donde saltar una vez ajustada la tela: "El
wingco [Walker] era una persona de porte atlético y como piloto
tenía que esperar a que su navegante saliera primero, ya que los
estrechos confines de la cabina no ofrecían otras opciones. En esa
etapa nunca habían practicado con el paracaídas, ni tan siquiera
mientras estaban con su avión en los hangares(26). En primer lugar
se lanzó el copiloto Crow, que aterrizó cerca de Sos del Rey
Católico sin dificultades. Walker se lanzó al vacío después, con
tan mala fortuna que la seda se atascó en la cola del aparato que se
estrelló sin que el piloto pudiera zafarse.
NOTAS
20 Royal Air Force
Commands. Recuperado de http://www.rafcommands.com/forum/
showthread.php?16990-Wing-Commander-DONALD-CECIL-BROADBENT-WALKER-544-Sqdn&styleid=
3
21 J. Fernández Duro, La
eterna soledad de un piloto de la RAF en Relatos de aviación.
Anécdotas, cuentos e historias divertidas, La Felguera, Madrid,
2015, página 48.
22 EFE, La Guerra en el
mar y el Aire en ABC (12de noviembre de 1943), página 9.
23
http://www.peoplesmosquito.org.uk/
24 Agradecemos a The
People' s Mosquito las informaciones recibidas por correo electrónico
el 25 de enero de 2017.
25 Anthéor
passionnément! La guerre á Anthéor. Recuperado de
https://antheortr/ antheor-2/histoire/la-guerre/
26 Ronald H. Foster DFC
CDG, Focus on Europe. A photo-reconnaissance mosquito pilot at war,
1943-1945. The crowood press, Cambridge, 2004. págs 33 y 34.
En resumen:
Mapa con los posibles
desplazamientos del vuelo de Walker y Crow. En color azul
el itinerario más improbable, pasando por Modane para dirigirse después
hacia
Anthéor. En rojo, el vuelo desde Benson a Anthéor y Peña
No hay palabras para expresar lo que se siente. Sólo una: ¡PEÑA!
Fue un 11 de noviembre de 1943, hace ahora 75 años. Peña celebraba a San Martín, su patrón, cuando, tras la Misa Mayor, escucharon un ruido proveniente del cielo. Al alzar la vista, vieron horrorizados que a un avión le seguía una larga estela de humo...
El 6 de abril del 18, en Diario del Recuerdo de hace 50 años, aparecía el homenaje que ese día de 1968, se le hacía a Walker, el piloto británico que el 11 de noviembre (San Martín) de 1943 se estrelló con su avión Mosquito en Peña. Y allí lo enterraron.
Peña siempre ha sido un imán para mí, especialmente después de que hace unos 30 años me hice con una casa en Gallipienzo desde la que se veía el roquedo sobre el que está enclavado (nunca mejor dicho) el pueblo. Fui decenas de veces, pateé sus ruinas, subí al cementerio y puse ramas de boj en las tumbas, incluida la de Donald Cecil.
Peña, desde Gallipienzo (pincha)
La primera entrada que hice en este blog, en 2008, hace ya 10 años, se titula "La última maestra de Peña". Os aconsejo que la leáis porque lo que vais a ver hoy parece una continuación, pero real, de esa entrada imaginaria. He estado en un tris de presentar la carta que vais a leer -de un testigo directo del accidente del avión- como si fuera de la maestra de Peña, doña Benigna, y dirigida a la maestra de Gallipienzo, doña Blasa. La verdad es que le iba como anillo al dedo.
Pero siendo un documento auténtico y que no es mío, lo correcto es presentarlo como propiedad de quien lo recogió: Mikel Navarro Ayensa.
Lo que a mí ha llegado es una fotografía, y me las he visto para pasar la imagen a texto. De hecho hay algunas partes (por ejemplo, la firma, Julia?) que no acabo de pillar. Quizás vosotros me podáis ayudar.
Actualización 14.01.19
Y llegó en nuestra ayuda David Marañón. Me dice: "La carta está escrita por Doña Gloria Elio. Esta dirigida a su madre Doña Mª Luisa, propietaria de la finca. El Gabriel que cita es su marido Don Gabriel Ybarra.". Así pues, corrijo Julia? por Gloria. Mil gracias, David.
Es una carta de Gloria a su madre, escrita en Torre de Peña (debajo de Peña, al norte) al terminar la jornada de fiesta mayor de San Martín, el 11-XI- 1943 (así escribíamos antes las fechas). Gloria, ya lo veréis, es una persona culta (podría ser perfectamente doña Benigna, ¡cachis!) y lo que cuenta está escrito todavía con la impresión de lo que acaba de ver.
Es un testimonio impresionante:
Torre de Peña -11 – XI - 1943
Queridísima
madre:
¡Qué
día más pródigo en acontecimientos el de hoy!!
Haz favor de pinchar
Con un
sol bueno salimos esta mañana Gabriel y yo montados en los caballos;
llegamos a Peña, donde había un gran gentío (recordemos que era el día del patrono, San Martín de Tours) y, después de
descansar un rato, pasamos a la iglesia donde hubo gran misa y
sermón, todo ello oficiado por el Cura de Rocaforte; a la salida y
después de saludar a toda la gente, le invitamos a almorzar al
párroco y con él salimos por el portillo que da salida al atajo.
Andaba -por variar- mucho viento y al bajar por el camino, junto a la mole del
Castillo, dice el cura: “¡cuánto ruido hace el viento aquí!”. Sorprendido, atendió Gabriel y enseguida exclamó: “¡un avión!”.
Miramos
todos hacia arriba; había justo una nube alargada, ligera, y a los
breves momentos de mirar hacia el cielo, vemos salir de dicha nube un
gran avión. Y cuál es nuestro espanto al advertir que le seguía
una larga estela de humo detrás!!!
El
avión bajaba a gran velocidad. Hubo un momento que se enderezó,
pero bruscamente dio la vuelta, con lo cual pudimos advertir que era
bimotor o trimotor y con gran estela de humo entraba en barrena y
picaba hacia Verduces, desapareciendo detrás de ese monte y oyéndose
a los pocos segundos una explosión tremenda, seguida de una nube
enorme negra!!
Volvimos
corriendo a pasar el portillo y nos encontramos a los peñuscos (gentilicio de los de Peña) mirando con horror el espectáculo y señalándonos un paracaídas que, muy alto en el cielo, se balanceaba por la sierra en dirección a Sos (al este del mapa).
Alguno
fue hacia allí, pero lo interesante era ir al lugar del accidente,
por si había habido alguna víctima. Rápidamente nos dirigimos
todos y, después de una media hora de marcha, llegamos al sitio,
encontrándonos que se trataba de un avión enorme y completamente
destrozado; había tropezado contra una ladera y de allí había
pasado a la de detrás, de forma que una val (un valle) se hallaba
completamente llena de toda clase de despojos del avión y bastante
humo.
Ya
había gente y la Guardia Civil, pero ya no dejaban acercarse a
nadie, pues había varias bombas* y, lo que es más terrible y que
todos nos temíamos, un cadáver completamente
carbonizado y destrozado, con el paracaídas desplegado junto a él.
Figúrate la impresión que nos hizo a todos.
[Contra lo que dice Julia, la testigo del avión estrellado en Peña (Navarra), éste no llevaba bombas, sino que su misión era de observación. Veámoslo con detalle en La misión del avión estrellado en Peña (Navarra)]
Por
las numerosísimos mapas y algún libro, observamos que se trataba de
un avión inglés; traía los mapas del paso del Canal de la Mancha y
uno del Bearne, ya que por lo visto traía la misión -así lo
mostraban las bombas- de lanzarlas sobre parte de Francia.
¿Que
les habría pasado, antiaéreos o avería? La cosa es que ese infeliz
ha desaparecido para los suyos y que los demás -pues ese tipo de
aparato lleva más de 2 tripulantes- ¿por donde habrán caído y
cómo?
No te
puedes imaginar la extensión tan grande que ocupaban todos los
pedazos. Y se figura una (?) que el avión debió de dar un par de
vueltas de campana. Fíjate por dónde, en este lugar tan apartado de
todo, debíamos de ver uno de los horrores de esta guerra.
Esperamos
con impaciencia el día de mañana, primero, para volver allí y
poder recoger algo de papeles, mapas y si han quitado las bombas que
eran solo de (IC?), mirar por dónde están los motores y luego, que
nos figuramos que habrá movimiento de gente, aunque no sea nada más
que el Juzgado a levantar los pedazos de ese pobre hombre que, me
figuro, que habrá que enterrar en el cementerio de Peña.
El
Niño y la señorita lo vieron perfectamente caer. Ya ves qué
epílogo tan trágico ha tenido el día de San Martín! Lo que habrá
sentido José María no haber querido aceptar nuestra invitación...
Toda la tarde ha estado gente viniendo y por supuesto que Caseda se
había desplazado entero.
Almorzamos
con nuestro cura tardísimo
Falta algún trozo. Al principio hay unas líneas manuscritas que podrían ser el final (está la firma: Gloria). Yo entiendo esto:
sucesos, ni acontecimientos inesperados en estas latitudes.
Cuideseme de que todo le haga bien. ¡Que horror (?) de guerra. Un abrazo de Gloria
Hasta aquí es el testimonio. Si alguien quiere ayudarme, puede descargarse el original en:
Quiero dedicar esta entrada a los labradores, quienes, mientras nuestra sociedad ha sido fundamentalmente agrícola, fueron el alma y los artífices de la jota.
Lógicamente, ellos han sido también los destinatarios de multitud de coplas joteras. Hoy os traigo aquí las que considero más conocidas y alguna que me parece que deberíamos conocer más.
1. Serrat: Canço de bressol
En 1967 publica Serrat esta canción de cuna que comienza con una jota. Cuenta Juan Manuel que se la cantaba su madre, natural de Belchite (Zaragoza).
Me gustaría que vierais la enorme diferencia con la versión que recoge Valeriano Ordóñez en Alma lírica del pueblo:
Por la mañana, rocío;
al mediodía, calor;
por la tarde, los mosquitos ...
¡no quiero ser labrador!
Por la
mañana, galbana;
al mediodía, calor;
por la tarde, los mosquitos ...
¡y quiero ser labrador!
Me gustaría también, ya que habéis entrado en el libro de Ordóñez, que pusierais en el buscador la palabra 'labrador' y vierais el ramillete de jotas en las que aparece, siempre prestigiado, el labrador. Entre ellas, me he quedado con:
Labrador navarro fino, echa ese surco
derecho, que las mozas, el domingo, se fijan en tu barbecho
Pero veamos cómo corregimos a Serrat:
2. Juan Navarro: Me gusta ser labrador
En la familia Zabalegui, de apodo
“Navarro”, se conoce al abuelo, Cirilo; Juan y Manuel, los hijos:
Silvia, nieta, y las biznietas. De ellos el de historial más denso
es Juan Navarro, conocido como “El Campeón”, nacido en Peralta, hijo de tafalleses, que cuenta en su haber con giras, discos (los dos
primeros, en 1949), premios numerosos, y un homenaje (1968) como el
mejor jotero navarro, a cargo de Los Amigos del Arte de Pamplona,
cuyo concurso de jotas ganó en siete ocasiones (1949-52, 1954-55,
1964). Este párrafo lo he sacado de la Enciclopedia navarra.
Esta preciosa jota en la que reivindica, otra vez, este duro oficio, la escuché en "Navarra, cuatro estaciones", concretamente en Primavera (1971), viendo a una cuadrilla de layadores de San Martín de Unx. De ese documental he sacado las imágenes y el audio lo he 'malgrabado' de la BNE. Para compensar, os pongo el enlace a su disco de 1955.
Me gustan los labradores, cuando los
veo labrar;
y las mulas que ellos llevan, ¡qué
bien saben trabajar!
Juan 'Navarro' Zabalegui
3. Manuel Turrillas: Las espigas de oro
Lo que sobre esta jota quería yo decir, lo dijo hace 4 años y medio 'el Buzo'. Así que gracias. Recojo lo fundamental:
1. No es “popular”, frente a
lo que mucha gente cree, sino que tiene autor: Manuel Turrillas...
2. No es antigua, ya que se compuso en 1961 y se
popularizó, de forma muy rápida, sobre todo a partir de la versión
realizada por Faico y Josefina.
3. No es aragonesa sino navarra,
ya que el Maestro Turrillas nació en el pueblo
de Barasoain
4. Por más que se la nombre y se la conozca más como Los
labradores o La jota de los labradores, su verdadero título
es Las espigas de oro. (Aquí añado yo un enlace por si queréis descargaros la partitura).
En cuanto a sus intérpretes, os sugiero este enlace a la página de Serafín Ramírez. Y quiero añadir que tenemos a Josefina en Facebook, siempre atenta a todo lo que sea jota. Así que, si queréis pedirle amistad, piropearla etc, la tenéis en ese enlace.
Ésta es la letra de la partitura:
por qué vienen tan contentos los
labradores, que cuando vuelven del campo vienen cantando;
que
ya ven cercano el fruto de sus sudores porque las espigas de oro
ya van granando
4. Zabalza y Ordóñez: Labrador era mi padre
Cuando en los años 60 surgió esta jota, fue precisamente cuando se rompió la cadena de generaciones de labradores. Muchos de nosotros ya nacimos en la ciudad y, a lo sumo, tenemos una huerta.
Pero a mí me llena de orgullo este comentario de mi tío Narciso en la entrada dedicada a las layas:
Conocí las layas aunque yo en concreto las usé muy poco. Pero aún estoy viendo layar a tu padre y Severino en aquel campo de la "pomera", camino Unciti.
De Valeriano Ordóñez y la jota creo que ya está todo dicho, pero Joaquín Zabalza siempre nos sorprende con joyas que ni sospechábamos que eran suyas. Por ejemplo, el Cántico del Encierro, "A San Fermín pedimos".
Escuchemos esta brava jota en las voces de dos joteros consagrados, Josu Hernández Asurmendi y Vanesa Garbayo. Como dice 'el Buzo': "¡Ridiós, qué energía! Ah, la letra:
Labrador era mi padre y labrador fue mi abuelo;
y yo, como labrador, a una labradora quiero
5. Alberto Gurrea: Jota de labranza
Hace ahora un par de años, Alberto me decía:
"Estoy muy contento de haber
compuesto Jota de labranza. Tenía ganas de componer una jota
clásica, del campo. Yo no he trabajado en la labranza, pero sí he
conocido a mucha gente en Andosilla, mi pueblo, que ha regado la
tierra con su sudor. Y el recuerdo de ellos y de su vida es el que me
ha inspirado esta jota".
A pesar de la pobreza de medios
técnicos (esta jota, por ejemplo, la ha grabado con el móvil, y él mismo se hace el dúo en una segunda grabación), Alberto está encantado, triplemente encantado, de hacer
todo el proceso: compone (música y letra), canta y se lo graba.
Y no le gusta quedárselas para él, le
gusta compartirlas. No se anda con secretos. Ojalá que sus jotas las
cantara todo el mundo.
Dice Alberto que no es labrador. Yo creo
que sí, que es sembrador de estrellas.
La Virgen con san Juan y las Marías camino del Calvario Valdés Leal, óleo sobre lienzo. Museo de Bellas Artes
Así titulo esta emotivísima oración que aprendí de niño y que volvió a mi mente décadas después. La asocio a la casa de la calle Dormitalería, en donde viví hasta los 10 años. La habría aprendido con cinco, seis... años, hacia 1955.
Ésta es la letra que fui recordando en dos o tres pasos. Estoy convencido de que habrá alguna estrofa olvidada, pero creo que lo esencial de lo que aprendí está aquí.
Por la Calle la Amargura
(oración infantil)
Por la calle la
Amargura
iba
la Virgen llorando;
se
encontró una señora
toda
vestida de blanco;
preguntó:
“mujer cristiana,
¿has
visto a Jesús amado?”
sí, señora, ya lo he visto,
que
por aquí ha pasado
con
una cruz en los hombros
y
una cadena arrastrando
y
una soga por el cuello
que
de allí le iban tirando.
San
Juan le dijo a la Virgen:
“caminemos
al Calvario,
que
para cuando lleguemos
ya
lo habrán crucificado”.
Ya
le clavaron los pies,
ya
le clavaron las manos,
ya
le dieron la lanzada
en
su divino costado;
la
sangre que derramó
en
el cáliz consagró,
el
hombre que la bebiera
será
de Dios perdonado.
Quien
dijera esta oración
todos
los viernes del año,
sacará
un alma de pena
y
la suya de pecado.
Esta oración no era recitada ni cantada, sino canturreada con una melodía monótona, a tono con el contenido. Lo que se llama una melopea. Buscando ayuda en internet, he comprobado que hay versiones mucho más largas y que está extendida por todo el mundo de cultura cristiana, por donde se habla la lengua española.
De ahí, expresiones tan habituales como "me trae por la calle la Amargura".
Como habéis visto, la "Calle de la Amargura" no es sino la Vía Dolorosa, que tuvo que recorrer Jesús llevando la propia cruz en la que luego fue clavado. De ahí, que también se llame "Vía Crucis" (calle de la cruz).
De niños creíamos en el cielo, infierno, purgatorio y hasta en el limbo. Por ello, la última estrofa tenía una gran fuerza para nosotros. A pesar de ello no creo que haya habido un solo niño que la haya recitado "todos los viernes del año" ni que se haya sentido muy culpable por no hacerlo.
Estas antiquísimas oraciones dejaron de rezarse a partir de los años 60, con la llegada del Vaticano II.