martes, 6 de octubre de 2020

Desolvidando el Seminario de Tudela

Galería emparrada y "patatal" del Seminario de Tudela 1956-60
Ha sido un enorme placer y un desolvido muy personal caer en la cuenta de que exactamente en ese lugar  del Seminario de Tudela estuve yo algún año más tarde, a pesar de que el pie de foto de la Galería de DN diga: "Jesuitas de Tudela, de autor desconocido (1950-60)". He vuelto a ver a aquel Pachicu, todavía en pantalón corto.
Con 11 años, en septiembre de 1961 fui al Seminario de Tudela. Aunque algunas cosas no estaban igual, esa tapia no se me despinta y la pequeña barrera perpendicular de la derecha -que saltábamos para robar alcachofas en las huertas del Queiles-, tampoco.
El terreno que pisan los seminaristas -"el patatal"- fue, luego, allanado y convertido en campo de fútbol. Las porterías eran paralelas a la gran tapia, de modo que algunos disparos a puerta acababan en el Colegio público "Elvira España".
Es actualmente el Centro de Salud de Tudela-Oeste (Ambulatorio Gayarre) quien ocupa las dependencias del viejo Seminario.

Referencias y alineación
1. Doble tejado de lo que hoy es Fundación Dédalo, en el recinto de "Elvira España"
2. Monumento al Corazón de María
La vertical -que cae desde la Torre Monreal- atraviesa la tapia a una distancia de la pequeña barrera equivalente a la distancia desde dicha barrera al final de la tapia.
SITNA 1966-71 Alineación desde Torre Monreal que pasa la tapia por el punto
señalado (recuadro amarillo) y llega al círculo rojo (grupo de seminaristas)

Como veis, para 1966-71, el "patatal" de la foto de portada parece un campo de fútbol, pero ha cambiado -respecto a mi curso 1961-62- a dirección Norte-Sur. Supongo que esos años ya no habría seminaristas, tras la estampida general.
En el Moncayo, 1º de Gramática del curso 61-62. Javier Garde (1), 
Jesús Armendáriz (2), Ángel Echeverría (3), Sebastián Sotés (4)
y Alejandro Aguirre (5). Yo, en el círculo rojo. 
Ha desaparecido también la galería emparrada (donde está el cura) que salía del seminario, atravesaba el "patatal" y, pegada a la tapia, alcanzaba el portón. Por eso la he dibujado en el detalle de la derecha.

Anécdota personal
Dice la Enciclopedia navarra: "En la década de 1960 se sobrepasó el número de mil seminaristas; fue necesaria la ampliación del edificio con un nuevo pabellón (1963), al que precedió la apertura de un Seminario Menor en Tudela (1956)".
Esta foto de la batalla de bolas de nieve pertenece, pues, a la época del "patatal", entre 1956 y 60.
Cuando yo estuve allí, a finales de mayo de 1962, pegó una sorprendente nevada. Los de primer curso estábamos en clase y un bolazo dio en el cristal de la ventana. Yo estaba cerca y vi a quien podía ser el autor (ahora ya lo puedo decir: Irigaray, de Peralta).
El cura preguntó con mucho interés:
- ¿Alguien ha visto quién era?
- ¡Un seminarista! - dije yo, entre la algarabía general.
Si llego a conocer entonces la foto de portada, habría dicho:
- ¡don Ángel Echeverría! (número 3, en la foto del Moncayo)
La misma zona, en la actualidad
Quiero agradecer su ayuda a mi amigo y vecino Alfredo Igartua. ¿Por qué no me acordaría yo del Corazón de María ni de la Torre Monreal y sí de las alcachofas del Queiles? Seguro que por lo del adagio latino: "primum vivere, deinde philosophari".  ¿Apetito? Como diría mi hermano Nacho, un "apetito foral": nos las comíamos crudas. Y cuando el cura nos pillaba...
- ¡Ya habéis robado en las huertas!
- No, Padre (con todos los morros negros).

lunes, 5 de octubre de 2020

Mis tíos Moisés y Benjamín Mendiburu, jesuitas

Mis tíos Moisés y Benjamín Mendiburu, a punto de partir para China
Me ha dado un vuelco el corazón cuando he encontrado en La Avalancha (del 24 de agosto de 1936, Núm. 993, pág 249), esta foto de mis dos tíos, Moisés y Benjamín, a punto de partir como misioneros para China. Una excusa perfecta para hilvanar unos recuerdos, especialmente de Benjamín, ya que Moisés murió nueve años antes de nacer yo.
Dice así el pie de foto, con el lenguaje de la época (y algunos errores que corrijo):
Los religiosos con los padres
"Los jóvenes (nacidos en 1912, tienen 24 años) jesuitas navarros, hermanos gemelos, Moisés y Benjamín Mendiburu Itoiz, de Cemboráin (Navarra), que voluntariamente van a las misiones de China, llenos de entusiasmo y voluntad, a conquistar infieles. Son hijos de don Vicente (Venancio) y doña Felipa, dándose la circunstancia de contar en su familia seis hijos religiosos (ocho). Marchan estos simpáticos paisanos nuestros con el celoso misionero del Japón e ilustre pamplonés R. P. Moisés Domenzáin".
Moisés murió allí muy pronto, en 1940, sin cumplir 28 años. Benjamín, tras 13 años en China, tuvo que salir, en el 49, a Manila. En 1954, resentida su salud, volvió a España, al colegio de Tudela, en el que permaneció hasta que necesitó los cuidados paliativos del geriátrico que los jesuitas tienen en Loyola, donde murió en 2002.
A bolazos en el Seminario de Tudela 
El curso 61-62, a los que éramos de Pamplona nos separaron -con 11 añicos- de nuestras familias y nos llevaron a Tudela, a hacer el primer año de Seminario. Mi tío Benjamín fue mi apoyo durante aquel curso. Cuando íbamos al cine, al salón de actos del Colegio, solía pasar un momento por el despacho del tío y me enseñaba cantidad de recuerdos que tenía de China.
Por su carácter dulce y amable, Benjamín fue muy querido en el colegio. Me contaron una broma que le hicieron los alumnos. 
Paco, Prisci, Benjamín, Severino, Narciso y Pepito
Todo el mundo le llamaba «Schenfu» ("padre espiritual", en chino) y a él le encantaba hablar en chino y lo hacía exagerando la pronunciación, de tal modo que -de vez en cuando- se le escapaba alguna salivilla de la boca. Un día, cuando -invitado por los alumnos- empezó a hablar en chino, los chavales de las primeras filas abrieron los paraguas, entre el regocijo general.
A Benjamín siempre lo vi con sotana. Le gustaba jugar a pala, pero siempre con sotana. Al final de sus días, fuimos a verle algunas veces a Loyola. Y cuando murió, allí estaba, con su eterna sotana.

Encontré esta entrevista en la revista del Colegio de Tudela. Es del año 1989, cuando Benjamín tenía ya 77 años.

PERSONAJE P. Benjamín Mendiburu, S.J.

A la Galería de Personajes se asoma hoy el P. Mendiburu «Schenfu». A excepción del P. Lasa es el jesuita que lleva más años en el Colegio. Acumula mucha historia y su testimonio puede resultar enriquecedor. A él acudimos con una batería de preguntas.

Tengo entendido que usted pertenece a una familia numerosa, de hermanos y de religiosos.

Pues sí. Hemos sido quince hermanos: cuatro murieron de pequeñitos; once llegamos a mayores, y de estos, ocho abrazamos la vida religiosa (cinco jesuitas). Tres de los jesuitas hemos sido misioneros en China (Paco, Moisés y Benjamín), uno en la India (Narciso) y, la más pequeña (Mª Jesús) en el Zaire. Considero una gracia extraordinaria de Dios el que ninguno de esos religiosos hayan abandonado su vocación.

¿Qué le movió a entrar en la Compañía de Jesús?

El ejemplo y las palabras del párroco de mi pueblo, Cemborain (Navarra), nos facilitó la entrada en Javier a los dos gemelos. Durante los cuatro años que estuvimos allí conocimos a excelentes jesuitas y nos familiarizamos con la vida de S. F. Javier al que soñábamos con imitar un día. Nuestros padres no pusieron ninguna dificultad, sino todo lo contrario.

Iz. a Dch: Simón Barrios, Benjamín, Isidra,
Emilia, Pepito, Felipa (m), Narciso y Mª Jesús


El haber estudiado en Javier, ¿influyó en su vocación misionera? ¿Por qué en China?

Sin duda porque a nuestra provincia jesuitica nos correspondía entonces la misión de Wuhu, cuyo primer obispo fue Mons. Huarte, de Leiza (Navarra). En Javier y aún más en Loyola tuvimos contacto con misioneros de Wuhu, y su ejemplo fue una invitación apremiante a seguirlos. 

¿Cuántos años pasó en China?

Sólo trece años. Pero fueron muy agitados. Ya al final del primer año de chino en 1937 estalló la guerra chino-japonesa que nos tocó vivir muy de cerca. Y cuando ésta terminó en 1945 me tocó vivir la experiencia del régimen comunista. Había estado enseñando filosofía dos cursos cerca de Pekín, y allí conocí muy de cerca el sistema comunista en toda su dureza. En la Navidad del 45 fui a Pekín como profesor de chino y allí gozamos de una paz relativa. Pero ya en noviembre del 48 la mayoría de los estudiantes abandonamos Pekín en busca de un sitio un poco más seguro. Tras varios cambios de residencia, en mayo del 49 fui a Manila. Pasé en Filipinas cinco años. El continuado y excesivo calor repercutió gravemente en mi estado de salud. Y a eso se debió mi vuelta a España en abril de 1954.

Tudela 1957 Gentileza A. Igartua

¿Cuál fue su actividad apostólica?

En China, mi principal ocupación fue enseñar la lengua a los noveles misioneros procedentes de diversas naciones. Con este fin, mi primer trabajo fue componer un nuevo texto con la ayuda de un profesor chino. Compuse también una breve gramática para principiantes. Simultaneé la enseñanza con el ejercicio de los ministerios sacerdotales de predicación, etc.

¿Guarda un buen recuerdo de aquel gran país?

Mi recuerdo de China tiene mucho de agridulce. Tuve momentos de gran alegría, pero también de mucha ansiedad y preocupación por mi propia vida. No es nada grato presenciar de cerca bombardeos, ver pasar encima de uno doscientos y pico aviones, sin saber dónde van a descargar sus bombas. Dos veces estuve en manos de bandidos. Tuve la experiencia de la ocupación de nuestra casa por los comunistas, etc. Pero pienso también que muchos compañeros jesuitas sufrieron bastante más que yo, pues yo nunca estuve encarcelado, ni sufrí un juicio popular, ni fui expulsado por ellos, como lo fue mi hermano mayor.

¿Qué sentimientos le provoca la actual situación de China?

Severino, Paco, Isidra, Narciso, Mª Jesús, 
Emilia, Benjamín, Prisci (mi padre) y Pepito

Siento una enorme pena, porque a raíz de la terrible matanza de Tienanmen, los aires de libertad ya no soplan en el país. La represión es ahora la nota dominante. Los días anteriores al cuatro de junio fueron para mí de una alegría indescriptible. Yo soñaba entonces en un cambio radical como últimamente está ocurriendo en el este de Europa. Por desgracia no fue así, sino que el telón de bambú, se convirtió en telón de hierro. Confío en el Señor en que también para China vendrán tiempos mejores.

Y de retorno a España recaló en Tudela, ¿cuáles han sido sus ocupaciones aquí?

Comedor hacia 1900-30

En 1954 llegué a Tudela como Espiritual de pequeños del Colegio. Mi labor se extendía a cinco cursos, hasta 3°. Comencé encantado mi trabajo. Pero muy pronto me añadieron clases de francés con Preu y algunas cosas más. Fuí Espiritual 12 años seguidos. Después de una interrupción de varios años volví a serlo de nuevo. He trabajado bastante en nuestra Iglesia, dando ejercicios, etc. Pero sobre todo, he tenido muchas y numerosas clases de francés, religión, latín, griego, inglés. He colaborado durante años en el culto y en las clases de religión en la Compañía de María y también en la ETI. El curso 85-86 (con 74 años) fue mi último de docencia.

¿Hay algo que recuerda particularmente de su pasado de Espiritual o profesor?

Campeones del Colegio en 1914

Sí. Recuerdo la impresión que tuve cuando me dijeron que un alumno mío de la ETI, al que yo había confirmado en la clase de religión un día antes (para explicar la ceremonia) y que me asistió a misa ese día y confesó y comulgó, tuvo un derrame cerebral en la mañana del día siguiente y en cosa de un par de horas murió. Tenía sólo 12 años.

¿Aprecia diferencias entre la juventud con la que usted trabajó y la de hoy?

Sí y muchas. Cuando yo llegué se exigía un disciplina mucho más estricta y el ambiente de estudio era bastante mejor. Ahora, con tanta televisión, radio, etc. la atención en clase se hace mucho más difícil y el rendimiento escolar y religioso sufre necesariamente. Creo que la capacidad de sacrificio y de trabajo era entonces mayor que ahora y que los jóvenes salían mejor preparados para afrontar la vida real. La formación religiosa era más profunda y la atención individual mucho mayor al ser el número de alumnos en el colegio inferior al actual y el personal jesuitico bastante más numeroso que ahora.

¿Ha cambiado el colegio mucho de entonces a ahora?

La Avalancha 1916 el Colegio, al Bocal

Mucho. El sistema de coeducación implantado hace varios años ha sido una de las causas. La asistencia a los actos religiosos, por obligación, ha quedado muy mermada. Los alumnos vienen de familias que con frecuencia no favorecen una formación sólida en el aspecto humano y sobre todo en el religioso. Y esta falta de base repercute negativamente en el colegio.

Son muchas ya las promociones de alumnos que usted ha conocido, ¿qué le gustaría que esos alumnos recordaran de su paso por este colegio, y de su contacto con usted?

Me gustaría que me recordaran como un hombre que se ha esforzado por darles, ante todo, una sólida formación religiosa, intelectual y humana; y que a pesar de mis muchas limitaciones siempre he querido dejar una estela de bondad a mi paso, con el fin de acercarlos más a Dios. Desearía también que mi ilusión por las misiones, sobre todo a China, dejara un recuerdo imborrable en ellos. No en vano muchos me llamaban y siguen llamándome con el cariñoso apodo de Shenfu, palabra china que significa "Padre Espiritual".

Gentileza A. Igartua
¿Cómo se ve la vida desde la altura de los 77 años?

Yo la veo como un regalo de Dios y como una oportunidad maravillosa para hacer el bien a los demás y para santificarme, santificando a otros. Me explicaré. Estuve a punto de morir en el Noviciado por una neumonía. Durante toda mi vida he sido débil de salud...Y aquí estoy yo, el débil, con 77 de edad y 61 de jesuita, y todavía en la brecha. ¿No es esto un gran motivo de agradecimiento por el don de la vida? Los que leáis esto, pedid al Señor me ayude a aprovechar bien el tiempo que Él quiera aún concederme en su Providencia. 

A todos ¡muchas gracias!... en chino, ¡shienshie!

Para que os sirva de guía y sepáis quién es quien...

domingo, 4 de octubre de 2020

Dos Iruña'ko, a sus novias


¿Locura juvenil?
El 16 de agosto de 1959 Los Iruña'ko salen de Pamplona rumbo a Madrid, dispuestos a comerse el mundo. Ellos solos, sus instrumentos... y siete mil pesetas. Lo que algún periodista definió como "una locura juvenil", ni fue juvenil - Alberto ya frisaba los 33 años y Joaquín cumplía ese mismo día los 27- ni fue, en un sentido estricto, una locura. No tenían ningún contrato, pero sí tenían plena confianza en sí mismos: sabían que muy pocos llegaban a lo que ellos eran capaces de hacer (y de aprender).
Pero tenían que darse a conocer. Sin ser una locura, sí que fue una aventura. 

Luis Sagi-Vela
Una vez en ya Madrid empiezan a actuar gratis en las fiestas de los barrios hasta que una tarde, en la kermés de Chamartín, son escuchados por Luis Sagi-Vela, uno de los mejores cantantes de ópera y zarzuela, y que entonces era también director artístico de la casa de discos Zafiro.
Sagi-Vela cayó en la cuenta inmediatamente de que había dado con un valioso zafiro que añadir a su Casa de discos.
Era el mes de septiembre de 1959 y Luis Sagi-Vela les ofreció aquello que estaban esperando: un contrato por el que se comprometían a grabar cien canciones en dos años -en un mes y medio ya llevaban 40-. Y, mientras lo hacían, iban concertando actuaciones en salas de fiestas y locales diversos. 

Primer disco madrileño (casa Raceda)

El primer disco que grabaron fue el que encabeza el himno de Osasuna (Turrillas).
Entre la llegada a Madrid (agosto) y la firma del contrato con Sagi-Vela (septiembre), de la casa Zafiro, los Iruña'ko grabaron este disco con Raceda, con la condición de que incluyeran la 2ª canción, "Camino vedado", de Rafael Hernández, dueño de la casa.
Y además de estas dos canciones, hay en este primer disco madrileño otras dos muy especiales y muy personales: "Mi corazón está en ti" (Alberto Huarte) y "Lluvia de melodías" (Joaquín Zabalza).
Le pregunto a Jesús Garatea, representante de Los Iruña'ko:
'Si "Lluvia de melodías" le dedicó -dices que dicen- Joaquín Zabalza a su novia -Maite Díez-, "Mi corazón está en ti" ¿pudo haberle dedicado Alberto Huarte a Charo Solchaga? Las dos en el mismo disco de agosto-septiembre de 1959... ¿Qué me dices?'
Y me contesta con esta foto del 12 de Octubre de 1960, un año después del disco:
Joaquín y Maite, Charo y Alberto

Blanco y en botella

Mi corazón está en ti (Alberto Huarte)
Añoro en cada instante las horas que junto a mí pasaron tan dulcemente enamorado de ti. 
Mas, aunque lejos te encuentres, ya que el destino es así, quiero que tengas presente: mi corazón está en ti. 
Qué dulces son tus labios, que suave es tu mirada, qué dicha siente mi alma, cuando estoy cerca de ti
Una triste nostalgia se apodera de mí y nunca tu recuerdo se apartará de mí. Y nunca tu recuerdo borraré. 
Mas, aunque lejos te encuentres, ya que el destino es así, quiero que tengas presente: tú serás siempre mi amor.


Lluvia de melodías (Joaquín Zabalza)
Lluvia de melodías en la noche para el amor; debajo de las estrellas estar bailando tú y yo.
Poder decirte al oído: "te quiero"; tenerte cerca, muy cerca, del corazón.
Amor y melodía, todo es igual, todo es amor, (todo es) amor.
Con una melodía comenzamos nuestro amor, hundiendo nuestras almas en un beso de pasión, nos alejó del mundo, como en un sueño, al cielo nos acercó y en las estrellas nos arrulló.

jueves, 1 de octubre de 2020

Iñaki Iriarte y vasconización tardía

Ya ni la ETB defiende que en Tudela se hablara vasco
Vasconización tardía 23'10" (pincha para comprobarlo)
Imagina que a un guipuzcoano del profundo Goyerri le dicen que hace tan solo 14 siglos no se hablaba vasco en Guipúzcoa, Vizcaya o Álava. Y que en Navarra justo se empezaba a hablar. Pero que de Tafalla p'abajo no se habló nunca. Que el vasco vino del Alto Garona, al noroeste del Valle de Arán. Es la "Vasconización tardía", presentada en y por la ETB. Un terremoto mucho más potente que el de hoy, a las 00:02 h.

Una historia de Vasconia: La Vasconización tardía
En el Festival de San Sebastián de 2014, ETB presentó 'Vasconiako (con "v") historia bat: euskalduntze berantiarra' (Una historia de Vasconia: La Vasconización tardía), de la mano de Alberto Santana, Historiador, profesor universitario y también director y presentador de documentales relacionados con la historia de "Euskal Herria".
"La hipótesis -explica Santana- dice algo aparentemente tan brutal y conflictivo como que en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava la lengua propia y original, antes de los romanos, no era el euskera, sino que probablemente era un idioma celta".
El realizador del documental, Josu Venero, la directora
de EiTB, Maite Iturbe,  y el historiador Alberto Santana
El historiador recuerda al mismo tiempo la "extraordinaria abundancia", en la zona del Alto Garona (Francia), de "documentos y lápidas escritas en piedra y en mármol" de época prerromana que "sólo pueden ser interpretados desde el euskera", una situación que le invita a pensar que en esta zona (Aquitania) se hablaba euskera hace 2.000 años, "cuando en el occidente de la actual Euskal Herria no hay ninguna prueba" de ello.
A partir de estos datos, el documental desarrolla la hipótesis de que, en el siglo VI de nuestra era, el euskera habría comenzado a expandirse hacia el occidente desde la cuenca de Pamplona por la Barranca y la llanada alavesa, para pasar los puertos de montaña y siguiendo los cauces de los ríos Deba, Ibaizabal y Nervión, llegar finalmente a la costa.
Navarra, de Tafalla hacia el sur, queda totalmente al margen en esta teoría de la Vasconización tardía, y tímidamente empiezan a aparecer en el documental, emitido por ETB, imágenes tan curiosas como la de portada (la Ribera no es "Euscalerría"), que he tenido que capturar porque no la he encontrado en la Red.
Y una consecuencia evidente: los 1400 años del euskera en Navarra (y aún menos en el País Vasco) no le dan derecho para llamar "erdera" (advenedizo, forastero) a las lenguas romances, hijas del latín, que llegó aquí 7 siglos antes que el euskera. 

Patrióticos inquisidores (octubre 2016)                                 Iñaki Iriarte
¿Se lo imaginan? Un grupo de profesores, universitarios y de instituto, de divulgadores, ex políticos, escritores, académicos y hasta algún cantante, protestando airadamente por la emisión de un documental sobre historia antigua y exigiendo que no vuelva a ser emitido.

Pero –se preguntará el lector-, ¿tan malo era el documental? ¿Confundía, por ejemplo, a Alejandro Magno con Julio César? ¿Atribuía a Nabuconodosor la construcción de las pirámides? No, sencillamente, cometía el pecado de afirmar que, de acuerdo a las evidencias arqueológicas disponibles y tras contrastar el parecer de varios expertos en el tema, una lengua no se hablaba en un determinado territorio antes del siglo VI.

Muy probablemente el lector no sabe de qué le estoy hablando. Agradezcáselo a la perfidia de UPN que a día de hoy (2016) todavía le impide disfrutar de la variada y excelente programación de ETB –excelencia, dicho sea de paso, que incomprensiblemente no está impidiendo que su audiencia se desmorone, como tampoco lo impiden los más de cien millones de euros al año que los contribuyentes vascos aportan graciosamente para su sostenimiento -. 

No se preocupe, yo le resumo la cuestión: Euskal Telebista está emitiendo la serie documental “Una historia de Vasconia”, conducida por el profesor de historia medieval Alberto Santana. El propósito del programa se cifra, según sus propias palabras, en relatar “una historia apasionada, hecha desde el corazón”, desde el amor debido a esa Vasconia. Pero, a la vez, pretende cuestionar algunos de los mitos más difundidos sobre el pasado de los vascos. Acaso para cubrirse las espaldas, lo primero que hace el presentador nada más aparecer en escena es pronunciar una profesión de fe patriótica, algo así como las primeras líneas del Credo: “Euskal Herria es mi tierra madre, un país al que amo apasionadamente”.

La polémica se ha desatado ya desde el primer capítulo, dedicado a los orígenes de los vascos, tema que naturalmente llevaba a centrarse en el lugar común que más reconforta al ego nacionalista: el misterioso origen del euskara. Este, se nos recuerda, es “el núcleo de la identidad de los vascos, lo que les hace únicos y especiales en el mundo”. 

Pese a ello, la tesis que se propugna a continuación –oh, anatema- es que, realmente, la lengua vasca no es originaria del País Vasco y ni siquiera de Navarra (que, por supuesto, en el programa es sistemáticamente incluida en Euskal Herria y el País Vasco), sino de Aquitania. ¡De muy lejos de Iparralde, además! ¡De la zona de Foix! Según el documental, la penetración del vascuence habría tenido lugar a partir del siglo VI después de Cristo. Así que en época de los romanos (la de Astérix y Obélix, para que me entiendan los nacionalistas) no se hablaba vasco en el País Vasco y, de hecho, este era un territorio completamente romanizado. ¿Pruebas? La abundantísima toponimia de raíz indoeuropea en dicho territorio, frente a la mucho más escasa y más moderna toponimia vasca, la epigrafía y los importantes hallazgos arqueológicos de las dos últimas décadas. Esto, matiza cautamente Santana, no desmiente el hecho de que, desde entonces, el vascuence se haya convertido en “la lengua más arraigada de esta tierra”.

Sus detractores se aglutinan en torno a quienes
defienden la autenticidad de los hallazgos
de Iruña-Veleia
De poco le han valido al señor Santana tan patrióticas puntualizaciones. Un curtido grupo de eminencias de la “cultura vasca” –entre ellos Pako Aristi, Gontzal Mendibil, Patxi Zabaleta, Mikel Sorauren, Jose María Esparza e Iñaki Sagredo, muchos de ellos habituales conferenciantes en las casas de cultura de las cuatro provincias- han dirigido una furiosa carta a la prensa abertzale denunciando la intolerable herejía. La hipótesis, dicen, ni siquiera es nueva: “[…] surgió en 1925 de la mano del arqueólogo Gómez Moreno, y se hizo célebre con Claudio Sánchez Albornoz” (En realidad, no. Ambos creían que el vascuence se había expandido desde Navarra a Aquitania y Vascongadas, no, como se dice en el documental, desde Aquitania a Navarra y Vascongadas). “Creemos que el objetivo oculto de esa interpretación era debilitar la autoestima de nuestra población” (Claro, claro. Todo el mundo sabe lo bajos que andamos de autoestima los vascos. ¡Decirnos que nuestra lengua viene “de fuera”! ¡Qué valor!). Y como gran argumento citan una ristra de historiadores (algunos de ellos, en rigor, campechanos historietadores) y lingüistas, “del país” y de fuera de él, contrarios a la teoría de la vasconización tardía: Campión, Estornés, Jimeno Jurío, Menéndez Pidal, Caro Baroja, Mitxelena… y varios de los propios firmantes de la carta. En efecto, “ut magistri dicunt”, los maestros han hablado.


El párrafo final es, sin duda, el más divertido e inquietante del escrito (me he permitido destacar en negrita las partes más llamativas, pero como verán no desvirtúo nada): “Los firmantes de este texto queremos elevar nuestra protesta a EITB, en la medida de que es un ente público, porque pensamos que no puede pagar hipótesis contrarias a casi todos nuestros historiadores y lingüistas, con más razón las contrarias a nuestro pueblo. Para terminar, reclamamos a las instituciones públicas y privadas así como las personas responsables de defender la lengua, cultura e historia de nuestro país que se posicionen ante esta producción, mientras que a la EITB pedimos que no vuelva a emitir, al menos, el primer capítulo de la serie documental.”

No se froten los ojos, de verdad que pone eso. Los firmantes demandan sin pudor que se censure una serie, no porque, por poner el caso, se hayan defendido ideas contrarias a la convivencia, sino simplemente por lanzar teorías contrarias a “nuestros historiadores y lingüistas” (sí, los “nuestros”) y, lo que es lo mismo para ellos, “a nuestro pueblo”. Al parecer, creen que las hipótesis se falsean midiendo su patriotismo. Pobres vascos, a los que nos tienen que proteger del error. Y aún hablarán de la pasada “censura” en los libros de texto. Aviados vamos si estos inquisidores llegan a controlar las universidades vascas. Podrían reclamar sin rubor que no se pagara a aquellos docentes que enseñan ideas que puedan afectar a la “autoestima de la población”.
Iñaki Iriarte
Profesor de la EHU/UPV y parlamentario foral por UPN

Ojalá esta teoría tenga pronto confirmación empírica y dejen en paz, por lo menos, a la Ribera.
Os invito, pues, a ver esta esperanzadora teoría. Es casi una hora, pero sólo por lo cansos que son, merece la pena estar bien informado para recomendárselo a los más insistentes:

martes, 29 de septiembre de 2020

1935: Robo del Tesoro de la Catedral de Pamplona

Usaron una escalera para salvar la altura de 4,20 m.
El mayor expolio cometido en la Catedral de Pamplona ofreció a sus autores un botín de valor religioso, histórico y monetario. Fue ideado por un ladrón internacional.
Maps nos muestra sin dificultad el ventanal por el que accedieron

NATXO GUTIÉRREZ  (DN) 
Nunca olvidó Julio Arias Cao el impacto que sintió la madrugada del domingo 11 de agosto de 1935. En día de guardar, debía acudir a las seis de la mañana a la Catedral de Pamplona para acompañar en los oficios, como uno de los tres monaguillos del templo. 
Desde su casa de la Mañueta, donde vivía, salió presuroso junto a su hermano Javier y el amigo de ambos, Antonio García Ricarte. La novedad del despertar al nuevo día se tornó en pesadilla, tan pronto como los tres monaguillos accedieron al interior (de la sacristía) y se toparon con el suelo revuelto, los cajones abiertos y la impresión de que alguien se había adelantado a su entrada.
La sacristía de los canónigos con el ventanal por donde entraron los ladrones
Su intuición de un robo no pudo ser más certera. Tras alertar a los canónigos, y cuando la sospecha del hurto comenzó a cobrar fuerza, a eso de las ocho y cuarto de la mañana el gobernador civil, Emilio De Sola Ramos, dispuso de los medios necesarios para reforzar la vigilancia de la frontera y tratar de dar con los autores.
Agosto de 1935 Expectación que levantaba el barrote serrado
Por las pesquisas iniciales y la recreación de los hechos, que pudo realizarse con posterioridad, se supo que dos ladrones habían conseguido introducirse esa noche en la sacristía. Su osadía les procuró un botín nada desdeñable, que convirtió el suceso en el mayor expolio sufrido por la Catedral en su historia reciente. Lograron agenciarse, entre otras decenas de piezas, la arqueta de Leyre, del siglo XI; el relicario 'Lignum Crucis', con un trozo de la túnica de Cristo; un collar de la orden del Toisón de Oro, cálices, esmaltes, otras joyas de la Virgen, y algunas monedas de oro.
La arqueta de Leyre, la pieza de más valor de las robadas en 1935. JESÚS CASO
El Lignum Crucis, el 2º en valor
Dentro de la gravedad del suceso, tuvieron los dos ladrones la frialdad de esperar a comerse unas galletas, aderezadas con sorbos de vino de la sacristía. La crónica de Diario de Navarra del martes, 13 de Agosto (el lunes no había periódico), adjetivaba el despertar de aquel domingo como “malo, duro, triste, amargo, doloroso y apesadumbrado”. Dice Eduardo Elcano, del Archivo Judicial, que periódicos y revistas se hicieron eco del suceso por su trascendencia (por ejemplo "AHORA", Diario gráfico. Merece mucho la pena que miréis las páginas 1, 3-7 y 15. En el AGN tenéis también una ingente cantidad de fotografías, hasta de las huellas de los sospechosos).
Sin pistas sólidas que pudiesen conducir a sus autores, la policía comenzó a sospechar de un hombre, José Oviedo de la Mota, apodado 'El Mexicano'. La prensa de la época lo describía como “misterioso personaje que visita Pamplona esporádicamente desde hace dos años”. La información añadía que frecuentaba la Catedral y que entabló cierta relación con varios canónigos, con los que llegó a visitar la biblioteca y el tesoro. Una semana antes del robo desapareció de Pamplona.
Hubo que esperar siete días hasta dar con una primera pista fiable. El lunes 19, un hombre solicitó el canje en pesetas de una moneda de oro en un banco. Esta acción despertó las sospechas de los empleados, que avisaron a la policía. Los agentes interrogaron a José Arias, relojero, y registraron su domicilio, en la calle Arrieta, 12. Escondido en ollas y macetas, dieron con parte del botín: trozos de coronas, cálices, etc., ya despiezados. Hubo que esperar al 6 de septiembre a que apareciese la arqueta de Leyre. Ángel Insausti, vecino de Berrioplano, se topó en una cuneta con un paquete cubierto con una gabardina y unos periódicos viejos.
1935 12 31 José Ramón Rodríguez apodado el portugués, autor del robo
de la Catedral, vuelve por Curia tras la reconstrucción del delito. (Roldán)

lunes, 28 de septiembre de 2020

Ronda barbazana, años 30

Julio Cía 1934 AMP detalle
"El antiguo paso de ronda de las murallas, comprendido entre los baluartes del Redín y Labrit, cerrado por sus extremos por sendas tapias, estaba siempre sucio y se había convertido hacía muchos años en lugar común y estercolero, hasta que se adecentó, urbanizó y convirtió, por acuerdo del Pleno del 18 de agosto de 1961, en Ronda del Obispo Barbazán" (Arazuri, PCB).
Esta foto de Julio Cía Úriz desmiente, al menos en parte, algunas de las afirmaciones de don José Joaquín.

1. Los Elizari (cordeleros)
Los cordeleros, concretamente los Elizari, "urbanizaron" y "adecentaron" la trasera de la Catedral desde los años 30, trabajando junto al Baluarte del Labrit y en el lado norte de la Barbazana, como se ve en la foto de portada.
Hasta ahora sólo tenía esta foto de los Elizari trabajando bajo las verjas de las sacristías:
Los Elizari en la Barbazana J. Cía h.1930
Así que la foto de portada del AMP me ha sabido a gloria.
A los cordeleros les he dedicado 12 entradas y a los Elizari, en concreto, una específica: El book de los Elizari. Juanito, el niño, "el último cordelero", nació en 1920, por lo que me parece aceptable la fecha de la foto: "h. 1930".

2. La tapia
Dice Arazuri que el paso de ronda de las murallas, comprendido entre los baluartes del Redín y Labrit, estaba cerrado por sus extremos por sendas tapias. Pero...
Detalle de la tapia a la altura de la Barbazana. Belzunce 1930 AGN

Galle 12-20.08. 1935. ANG
En las fotografías de principios del siglo XX (pincha) no se ve rastro de tapias. Hacia 1940 pusieron la que conocimos los hermanos, que cerraba el paso desde el Redín (pincha).
Durante pocos años (1930-35) existió la que vemos, a duras penas, en la foto de portada (1934) y algo mejor en la de Belzunce de 1930.
Siendo las dos únicas fotos que conozco con la tapia a la altura de la capilla Barbazana, sus fechas marcan, de momento, el principio y final de dicha tapia.
La foto de la derecha, ya sin tapia, está fechada con una gran precisión, entre el 12 y el 20 de agosto de 1935.
Y es que pertenece al Expediente del robo en la catedral ocurrido la noche del 10, sábado, al domingo 11 de agosto. Y dice así:
"Vista de la fachada de la sacristía de la catedral de Santa María la Real de Pamplona en la ronda del Obispo Barbazán, tomada desde el norte. En primer término, un numeroso grupo de niños bajo la ventana con forja por la que entraron los ladrones a la sacristía para robar. En segundo plano, el exterior de la capilla Barbazana y, al fondo, el palacio arzobispal (se ve gracias a que ya no hay tapia)".

3. Los postes de Telefónica
Julio Cía 1934 AMP /Brigadas de Telefónica Zaragüeta Hnos 1928
Como veis (mejor) en la foto de portada y os señalo en un círculo rojo en esta de la izquierda, en el poste -a la altura del Palacio Episcopal- se adivina un operario. Durante 1927 y 28 Telefónica fue extendiendo su red por toda España. La línea Zaragoza-San Sebastián (otro elemento de urbanización y civilización) pasaba por la Ronda del Obispo Barbazán (foto derecha) y de vez en cuando se necesitaban reformas y actualizaciones.
1927 diciembre, inauguración Central Automática de Pamplona
3.1 Crítica a Telefónica
Desde hace años teníamos a nuestra disposición 12.000 fotografías en el Archivo Fotográfico de Telefónica. Algunas tan increíbles como ésta:
Cuando he visto -en la foto de portada- al operario subido al poste de junto al Palacio Episcopal, me he acordado de las increíbles fotos del Archivo Fotográfico de Telefónica y he pinchado en el enlace que guardaba desde hace años.
No ha habido manera. El Archivo Fotográfico ha desaparecido del sitio donde debía estar.
He leído, incluso, amargas quejas por su desaparición. Y bien recientes.
Al final, tras dar muchas vueltas, he conseguido dar con él y he podido descargarme la foto que buscaba: la de los cinco operarios de la Barbazana. Pero entenderéis que no diga dónde para que no eliminen el enlace.
En una próxima entrada podré a vuestra disposición, por lo menos, las fotos más interesantes de casa.

sábado, 26 de septiembre de 2020

Desde la torre sur de la Catedral (Julio Cía, 1932)

Desde la torre sur de  la Catedral Julio Cía 1932 AMP
Una tarde de 1932, Julio Cía, "el fotógrafo de la Catedral", desde la torre sur de la misma, nos regaló esta imagen que aporta muchísima información de la Pamplona de aquel año. Gracias, AMP.

0. Para empezar, cómo no, el campanario del antiguo Seminario de Dormitalería (hoy la Providencia). De todas las fotos que he recogido en el álbum a él dedicado, es la única el la que he conseguido ver dos campanas. Las veréis mejor en la imagen de AMP.

Vemos, a la izda, el chalet que hacía esquina entre Arrieta y Medialuna. Delante de él, el fortín o medialuna (que dio nombre a los jardines y a la calle) de San Bartolomé.  Detrás del chalet, toda la finca de Salesianos. Y a la derecha, la calle Aralar, con las manzanas delimitadas sin construir.

1. Si dividimos la foto de portada en cuatro partes, en la superior izquierda, podemos destacar:

Tras la ripa de la Medialuna, la colina de Mendillorri, con sus primeros depósitos y su arbolado. Destaca, al fondo y a la izquierda, la chimenea de la Tejería de Mendillorri.
Me pregunta Castells si la caseta blanca que se ve sobre la ripa de la Medialuna no podría ser la de Arbitrios. Yo creo que sí, pero entonces estaba desplazada unos 70 metros a la derecha, más cerca de Pamplona
En primer plano, la impresionante chimenea de la cocina. A su izquierda, otra chimenea, la del Molino de Caparroso. Y a su derecha, el Palacio Episcopal.

2. En la parte superior derecha de la foto de portada:
Tras los tejados de Dormitalería y la casa blanca, a la derecha,  se ven las tapias de los corrales de la Plaza de Toros. Y detrás de estos, ya van avanzando las obras de los Escolapios, en la manzana que compraron entre Leyre, Aralar, Arrieta y Olite. A destacar, la altura de la grúa, a la que pronto dejará pequeña la gran torre que sustentaba el "tendido de los frailes" y que, a partir de 1932, formará parte del skyline de Pamplona.

3-4. Patio del Arcedianato
Ya veis que entonces (y cuando yo era niño) las casas de los canónigos llegaban hasta la base misma de la chimenea de la cocina y, justo aquí debajo, estaba el patio del Arcedianato.