El nombre oficial de la calle sorprenderá a los castizos que siguen llamándola "Bajada Javier"
No sólo el 9, también el 8. Dos números con mucha vis cómica
En mi infancia en Dormitalería (1950-60) raro era el domingo que no fuéramos a pasar la tarde a los Jardines (de la Taconera). Y si era verano, en vez de ir por la calle Mayor, íbamos por el paseo Sarasate. Allí, haciendo esquina con el Rincón de San Nicolás, había una heladería, La Vital, donde los ocho hermanos en edad nos tomábamos un rico helado de cucurucho.
Para llegar allí, salíamos de Dormitalería 18 por la derecha para tomar la Bajada de Javier. El nombre de esta calle nos ha despistado a todos porque, desde Dormitalería, al principio, baja suavemente hasta la iglesia de San Agustín, pero, a partir de ahí, se transforma en una pronunciada cuesta arriba hasta Estafeta.
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| A esas 4 ventanas, hoy tapiadas con propaganda de Kukuxumusu, se accedía desde el N.º 1 |
Los pequeños solíamos subirla corriendo para saludar desde la ventana de la Barranquesa. El restaurante estaba en un primer piso, al que se accedía desde el N.º 1 de la Bajada, y, antes de llegar a la puerta del restaurante, había un rellano con algunas ventanas que asomaban a la Bajada de Javier. Desde una de ellas saludábamos un momento a la familia y nos reintegrábamos al grupo, camino de La Vital.
Cuando, ya de mayor, leí en un libro de José M.ª Iribarren -creo que en El porqué de los dichos- que, en el caso de la Barranquesa, "la subida era por la bajada", no hizo falta que me lo explicara nadie, porque yo mismo lo había disfrutado desde la más tierna infancia.
Más me costó entender lo de la "Bajada de Javier". "Será bajada desde Dormitalería, pero desde San Agustín es una buena subida hasta Estafeta", me decía yo. Y de ahí no pasaba, hasta que leí -supongo que en PCB de Arazuri- que antes de "Calle de Javier (San Francisco)", se llamó, hasta 1887, "Bajada de San Agustín".
Lo de "Bajada de San Agustín" sí le iba como anillo al dedo, porque, tanto desde Estafeta, como desde Dormitalería, para ir a la parroquia de San Agustín había que bajar. Pero, aunque el nuevo rótulo decía "Calle de Javier...", popularmente esta calle sigue denominándose desde entonces (y van ya 139 años) "Bajada de Javier".
Esta castiza rareza tiene aún más años que la de Paseo Valencia (en vez de Paseo Sarasate, oficial desde 1903).



5 comentarios:
En .el mismo libro Iribarren cita el restaurante donde ponía "Se da de comer de repente", o sea, sin aviso previo. O con el primer retrete instalado en Pamplona que como habia un cartel junto a la cadena que indicaba "tirer" (era francés y nadie lo entendía), añadieron otro que decía "Al acabar, tirar del tirer".
Soberbio, mil gracias
Me sonaba y ya lo he encontrado con su fuente original: 54. «Se proibe lavar nada». Elizondo (Navarra)
55. «Se da de comer de repente». Garzáin (Navarra) https://patximendiburu.blogspot.com/2018/05/del-aseo.html
Como bien sabes, Pachi, yo vivía en Compañía, frente a las escuelas de Martín Azpilicueta y la Bajada de Javier formaba parte de mi barrio de infancia. La Barranquesa, no se llamaba restaurante, sino Fonda y tenía un letrero en la esquina con Estafeta, para indicar que la puerta estaba a unos metros de la esquina, en la Bajada Javier. A mi padre le hacía mucha gracia el letrero pues fue el primero que se colocó en Pamplona con letras de neón y una línea "movible" que se encendía y apagaba un trazo sí y otro no, acabando en una flechs que conducía desde la esquina de Estafeta hasta la puerta. Mi buen padre, decía, "mirad, mirad, está indicando, aquí aquí...".
No fue el.primer letrero de neón. Había uno en el tejado del Iruña que anunciaba, no recuerdo bien si era Tío Pepe ó González Byass, pero el de la Barranquesa fue el primero con movimiento. Nos hacía mucha gracia.
Como siempre, inmensa en conocimiento, Anamary. Yo también la recuerdo como fonda, pero los letreros de la foto dicen restaurante. Qué bonito recuerdo el que traes de tu buen padre! Mil gracias
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