domingo, 20 de febrero de 2022

El "Zorcico" de Ituren (por Aurelio Sagaseta)


Ituren, a orillas del río Ezcurra y presidido por el monte Mendaur, es una villa del valle de Santesteban muy conocida por el Carnaval en el que los joaldunak espantan al mal con sus cencerros en el camino a Zubieta, ida y vuelta.
Pero también van recuperando algunos bailes (danzas, dantzak) como la Mutil Dantza, allí llamada Zortziko (aunque no lo sea). Nos comenta la foto de portada Aurelio Sagaseta, hijo del pueblo y Maestro de Capilla ("chantre") de la Catedral de Pamplona.

Ituren (por Aurelio Sagaseta)
2015 Alústiza y Sagaseta con la medalla de Chantre
Ver foto de portada. Es el día 27 de julio de 1960, mi 25 cumpleaños y primera misa en Ituren. Los que bailan son mi padre Jorge Serapio, del caserío Zanibarrea de Donamaría, que bailaba muy bien e inicia seriamente el baile del "Zortziko de Ituren" (con los brazos un poco caídos, como era), los demás son un modelo de desincronización: uno empieza, otro se pone la boina, otro cruza los pies en tijera (no se sabe por qué), otro saluda (el "agur jaunak" protocolario que ya había pasado)... un gracioso desorden. 
Pero todos están super felices, bien comidos y bebidos y manifiestan tal cual esa la alegría de un pueblo libre, fuera de todo ritmo y simetría... 
Yo toco el chistu con Miguel Macuso (ha muerto hace 2-3 años; fue sacristán de Ituren durante casi 70 años) y el del tambor es Jose Tellechea, padre del conocido historiador Jose Ignacio Tellechea Idígoras.
Por cierto el ritmo del Mutil Danza de Ituren (aunque allá lo llamaban "Zortziko", que no lo es) es algo más lento que lo que se baila ahora por los jóvenes, era más señorial, más de hombres adultos... más tipo Mutil Dantza del Baztán. 
(Puedes soltar los datos que quieras, pues ya que va saliendo la foto, que vaya con sus datos objetivos. Texto de Aurelio Sagaseta. Tomado de Inma Zabalza)

Besta Berri vídeo
Las danzas de Besta Berri (Fiesta Nueva, Corpus Christi, 60 días después del Domingo de Resurrección) se bailan el domingo en Ituren. Tras varios años perdidos, hace ahora 8-10 años un grupo de vecinos recuperó la tradición de bailar durante el día de Besta Berri (Corpus Christi). Para ello aprovecharon las melodías mantenidas por el txistulari Miguel Makuso y las enseñanzas de los dantzaris de edad avanzada. Dos vecinos de Ituren, el dantzari Javier Bereau y el miembro de Euskaltzaindia Andrés Iñigo, son los encargados de dar las explicaciones sobre la larga danza de Ituren en este vídeo, y después podéis ver la actuación ofrecida este año 2013. Imágenes: Eire Vila. Dantzan.com, Ituren, 02-06-2013.
Podéis ver luego el vídeo completo, pero yo os envío al arranque del Zorcico de Ituren, justo después  del "agur" (saludo) y antes de la soka (zapi)-dantza:

sábado, 19 de febrero de 2022

"Ego non", en el Parlamento de Navarra

Ego Non en la Comisión de Relaciones Ciudadanas del Parlamento de Navarra. PABLO LASAOSA
Miembros de Ego non. Foto Aguinaga
Lo mejor de la presentación de "Ego non" en el Parlamento de Navarra es que ha obligado a retratarse al PSN ("el terrorismo de ETA se ha superado"), a Geroa ("defender los derechos de los presos") y a Bildu ("Ego non viene a crispar").
El origen de esta expresión latina está en las palabras de San Pedro en el Monte de los Olivos cuando le dijo a Jesús que, aunque todos le negaran, él no no haría ("Etiam si omnes, ego non"). Con esa voluntad de superar el miedo, ciudadanos navarros y vascos se unieron para decir "yo no" a la legitimación, al blanqueamiento de ETA.
Y de la mano de Navarra Suma se presentaron el miércoles  16 en el Parlamento de Navarra

AGENCIA EFE (16/02/2022)
La asociación Ego Non, conformada por ciudadanos de Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca, ha surgido para decir "yo no" a la "legitimación" de ETA, a la ocupación del espacio público con imágenes de sus miembros o a los homenajes a sus presos, para ejercer una oposición "firme" al terrorismo y sus autores ante el "silencio" de la sociedad civil.
Su constitución ha sido defendida en una sesión de trabajo en el Parlamento de Navarra, en la que Pablo Castrillo ha explicado que toman el nombre de la máxima latina "aunque todos lo piensen, yo no", y nacen de la convicción de que hay una "resignación, transigencia y hasta cierta aceptación de discursos intolerables" que quieren "enaltecer o legitimar el terrorismo de ETA" con homenajes o bienvenidas a presos.
[Para que no olvidemos:
]
Y ha añadido que "por impotencia, hastío o indiferencia" se han "aceptado" estos homenajes, "consentido festejos en las calles en las que cayeron las víctimas" o "dado por buena la ocupación del espacio común", por eso Ego Non busca "la oposición pacífica pero firme" al terrorismo de ETA ante un "silencio atronador" y desde una pluralidad política a la que dan su "bienvenida".
"No somos víctimas ni familiares de victimas, nos ha traído una rebelión personal frente a situaciones que tristemente se han convertido en normalidad" para decir "yo no" porque "no son normales" aunque sean algo frecuente, ha dicho Teresa Beitia.
Se ha preguntado por ello si "este olvido institucional o este silencio que a veces parece cómplice, no rechina", y ha subrayado que aunque se trate de actos legales, "lo que nos obliga a tolerar su existencia", también "es legítimo señalarlo, llamarles por su nombre y enfrentarlos no bajo la bandera de una ideología sino con la verdad y con los hechos", y si "esta persona es un asesino no merece ningún homenaje".
Por eso para Beitia resulta "chocante" que, en la tierra de las cooperativas, las sociedades gastronómicas o las cuadrillas la gente "se implique en el apoyo" a los presos de ETA y que los homenajes se sucedan "cada vez más", según un estudio de Covite de 2021.
En este sentido Castrillo ha aludido a un segundo informe, este del Observatorio de la Realidad Social, según el cual más de dos tercios de la sociedad piensa que en algún momento los crímenes de ETA fueron "aceptables", lo que habla de "anestesia e insensilización" cuando se pretende "justificar la existencia y actividad de ETA y "reescribir su historia".

Para Alberto Bonilla, de Navarra Suma, grupo solicitante de la sesión, la de los miembros de Ego Non es "una vivencia compartida" por muchos jóvenes de Navarra y Euskadi y se ha felicitado por esta iniciativa que demuestra que "no hay que convivir con la maldad y con lo indigno".

Inma Jurío y Araiz (ponencia Oldartzen)
Por el PSN, Inmaculada Jurío ha subrayado que su partido deslegitima el terrorismo de ETA y la revictimización, pero ha considerado también que "el terrorismo de ETA se ha superado" y la democracia "está más viva que nunca", "no resignada", lo que se manifiesta a través de "gobiernos que "trabajan por la memoria y la reparación".

Desde Geroa Bai, Jabi Arakama ha compartido "el rechazo frontal a los crímenes de ETA y al enaltecimiento de sus miembros", pero también ha defendido los derechos de los presos y una justicia restaurativa, negado que haya un silencio político o institucional, y apostado por "una cultura de paz y respeto a los derechos humanos".

Bakartxo Ruiz, de EH Bildu, ha sostenido que esta nueva asociación ha hecho un "ejercicio de propaganda" cuando su objetivo es "incrementar la crispación política" con un discurso "mesiánico, fuera de la realidad" y en el que "subyacen otras cuestiones".

viernes, 18 de febrero de 2022

Ayuso: "¡cuerpo a tierra, que vienen los nuestros!"

Ya el 4 de noviembre la viñeta de Nieto auguraba el futuro de Ayuso y Casado. Ayuso podría sufrir un esguince, pero ¡ay del celoso de Casado! 
Ayer, 17 de febrero, a última hora de la tarde...
De la amistad, al rencor
Ayuso y Casado han llegado a un punto de no retorno en sus relaciones y en el PP aseguran que solo uno de los dos puede quedar en pie
AGENCIA COLPISA (18/02/2022)
Isabel y Pablo, "hace unos 15 años"
Pablo Casado (1981) e Isabel Díaz Ayuso (1978) se conocen desde que la entonces joven periodista, en 2004, entró en las Nuevas Generaciones del PP. Él era el líder de la fuerza juvenil en Madrid; ella, militante de base. Siguieron rumbos paralelos cobijados por Esperanza Aguirre y José María Aznar. El hoy líder del PP se convirtió en jefe de gabinete del expresidente y en 2011 obtuvo el premio de un escaño en el Congreso. La presidenta madrileña se fajó en los vericuetos de la política regional hasta que Cristina Cifuentes la hizo viceconsejera en 2017.
Pablo y Teodoro ("Regalo de Dios")
Ella estaba en el equipo de Casado para las primarias y el congreso que le auparon al liderazgo del PP en 2018. En las fotos de aquellos días es la única mujer del núcleo duro del ‘casadismo’, aunque, como siempre, en segunda fila. El ya presidente de los populares sorprendió a propios y extraños al designarla candidata en la Comunidad de Madrid para las autonómicas de 2019. Era casi una desconocida, incluso para los conocedores de la vida política regional.
Casado recompensaba su lealtad, pero también confiaba en el gancho de su desparpajo. Los presagios electorales eran oscuros y los vaticinios se cumplieron porque ganó el PSOE de Ángel Gabilondo. Con el respaldo de su amigo y líder del PP fraguó una alianza con Ciudadanos y Vox, que la sentó en el despacho de la Puerta del Sol.
Hasta ahí, todo bien. Eran días luminosos y la relación entre la calle Génova y la Casa de Correos, un ejemplo. Todo, dicen en el equipo de Casado, se empezó a torcer con la irrupción de Miguel Ángel Rodríguez (M.A.R.). El que fuera mano derecha de Aznar es un personaje que, de siempre, levanta ampollas en los despachos de la dirección nacional por su heterodoxia y egocentrismo. Su némesis (castigo, venganza) es Teodoro ("Obsequio de Dios") García Egea. El secretario general del PP goza de un cartel similar en la guardia pretoriana de Ayuso.
Llegaron las elecciones de mayo de 2021 con su triunfo arrollador tras una campaña rompedora y en clave nacional, en la que el líder del PP nunca encontró hueco (ver foto). La dirigente, antaño gris, volaba sola. Génova, y Casado, quisieron, a pesar de su papel telonero, apuntarse su parte del triunfo. La presidenta cedió y compartió el balcón del triunfo. Algo se empezaba a cocer.

EL LIDERAZGO REGIONAL
El 31 de agosto del año pasado, hizo pública su aspiración a liderar el PP madrileño y en la dirección nacional se encendieron las luces rojas. Ese no era el plan de Casado, y menos de García Egea. Lo que era una amistad a prueba de bombas empezaba a deshilacharse.
El resto es historia conocida. Tensiones, reproches, treguas (como la de Castilla y León), pero ya nada era igual. La amistad era apenas un recuerdo de otro tiempo y había dado paso al recelo y la desconfianza. Ayuso se ha convertido en el icono pop del PP que despierta pasiones allá por donde pasa, mientras la estrella política de Casado languidece.
Hasta que ha llegado el lodazal del espionaje, las filtraciones, la malversación, prevaricación, contratos turbios, comisiones... Una reedición de otros casos de fuego amigo ("¡cuerpo a tierra, que vienen los nuestros!") en el partido. 
Arrojar sospechas sobre el principal activo de un PP poco sobrado de figuras es inaudito. Isabel Díaz Ayuso  salió este jueves en defensa de su honorabilidad  y abrió la crisis en público y en directo, con lo que ya no hay vuelta atrás. Si Pablo Casado no tiene pruebas incontestables de su mala gestión, debe cesar inmediatamente a su secretario general y dimitir a continuación.
Sin comentarios

jueves, 17 de febrero de 2022

Ruiz de Alda, sin placa en su ciudad

Para desgracia de estos vándalos disfrazados de antifascistas,
Maps nos permitirá ver la placa (sobre la señal) durante muchos años
La calle Ruiz de Alda, sin placa                                           MARÍA PUY AMO (16/02/2022)
1927 Alcalde Pozueta le hace hijo ilustre de Estella
Ruiz de Alda se queda sin su placa tras sustraerla dos veces
Estella conoce la calle con este nombre en recuerdo al aviador Julio Ruiz de Alda, hijo ilustre de la ciudad que alcanzó fama con el vuelo del Plus Ultra en 1926

La calle Ruiz de Alda de Estella se ha quedado sin nombre tras sustraerse en dos ocasiones la placa que la señaliza en su punto de partida y emborronarse hasta quedar ilegible la de su tramo final. Sin ninguna de las dos indicaciones, el recuerdo del aviador Julio Ruiz de Alda, hijo ilustre de la ciudad que alcanzó fama con la hazaña del Plus Ultra en 1926 se ha borrado de su callejero. Y no porque se haya decidido revisarlo ni cambiar su denominación en este punto del barrio de San Miguel, sino por el vandalismo de un grupo de jóvenes grabado y publicitado después por sus propias redes sociales como una acción política “contra el fascismo”.
Ocurrió una noche del pasado otoño y así se continúa desde entonces porque el Ayuntamiento de Koldo Leoz (Bildu) no la ha repuesto. Sin placa, en una de las vías principales y más transitadas del barrio de San Miguel. La calle donde conviven la biblioteca, tiendas de antigüedades y establecimientos veteranos. Y en la que se localiza la casa familiar del aviador en cuya fachada hay una leyenda sobre piedra en su recuerdo.
A unos metros, próxima a la calleja Chapitel, entre los números 2 y 4 de Ruiz de Alda, resulta visible el hueco ocupado antes por la placa arrancada. En su tramo final, ya junto al Bar Alday, permanece la otra, pero tan pintarrajeada que no se lee nada en ella. Es, además, la segunda vez que ha ocurrido algo así. Ya con anterioridad, se las llevaron de la pared a la que estaban fijadas, aunque en esa ocasión quedaron tiradas en las inmediaciones, se recuperaron y colocaron de nuevo. Hasta que volvió a repetirse, esta vez sin reposición.
La 2ª señal,  emborronada MONTXO A.G.
Fue en 1927 cuando el Ayuntamiento de Estella nombró hijo ilustre a Julio Ruiz de Alda por su participación en la travesía del Plus Ultra, el hidroavión que un año antes, el 10 de febrero de 1926, llegó a Buenos Aires tras haber partido de Palos de la Frontera (Huelva) el 22 de enero. Su tripulación, con el comandante Ramón Franco Bahamonde al mando, la formaron el capitán Julio Ruiz de Alda, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada. Lograron volar por primera vez de España a América atravesando el Atlántico Sur en un único viaje.
Nacido en Estella en 1897, Julio Ruiz de Alda fue uno de los miembros fundadores de la Falange de José Antonio Primo de Rivera. Murió en Madrid el 22 de agosto de 1936, asesinado en la matanza de la Cárcel Modelo, donde estaba detenido desde abril de ese año, tres meses antes de que comenzase la Guerra Civil.

Los autores, en vídeo y en las redes ligadas al gazteche
Casa natal de Ruiz de Alda
El vídeo de la retirada de la placa, rubricado con la firma de Lizarraldea Antifaxista, sigue colgado de las redes sociales ligadas a la izquierda abertzale y a Sugarra, el gazteche ocupado en el edificio del Hospital Viejo de Estella. Reproduce al detalle cómo se perpetra la acción, desde que tres jóvenes descienden por la calle Chapitel hasta la de Ruiz de Alda, escalera en mano. Uno se sube a ella, desatornilla la placa y la descuelga. No se quedan ahí, puesto que continúan luego con pintadas en la fachada de la casa familiar del aviador -que fueron después borradas- y, finalmente, pintan con spray la otra placa al final de la calle, que sigue así junto al Bar Alday. A través de esos mismos foros, defienden su acción y llegan a decir que seguirán actuando en la misma línea “aunque desde las instituciones no hagan nada por cambiar el nombre de esa calle”..
El próximo 1 de Marzo, Koldo Leoz, de Bildu, le pasa la alcaldía al tránsfuga del PSN Jorge Crespo. Y con ella, la patata caliente de la placa de la calle Ruiz de Alda. A ver cuánto interés (real, no de palabra) ponen en reponerla

Recordando
J. Crespo, tránsfugas del PSN, al llegar al pleno.
EH Bildu arrebató a Navarra Suma la Alcaldía de Estella en plena pandemia con el apoyo de dos tránsfugas socialistas, en un pleno sin el partido más votado, ni público, ni plenos para aprobar la moción de censura contra Gonzalo Fuentes
El pacto alcanzado por EH Bildu y dos de los tres ediles elegidos en las listas del PSN supone que Leoz ostentará la Alcaldía hasta el 1 de marzo de 2022 y luego será Jorge Crespo quien será nombrado alcalde para el resto de la legislatura.

miércoles, 16 de febrero de 2022

Abusos en la Iglesia, por D. Urtasun

Peio, Mikel, Jesús, y, de espaldas, otros cuatro miembros de la Asociación de Víc-
timas  de Abusos en Centros Religiosos de Navarra, en 2019. Foto Pablo Lasaosa


Los abusos en la Iglesia                                                                           por Domingo Urtasun
Desde hace varios años va ganando terreno en la opinión pública un sentimiento de estupor y repulsa motivado por la revelación de numerosos abusos sexuales perpetrados a menores por parte de sacerdotes y religiosos, pertenecientes a la Iglesia Católica.
Los fieles católicos tenemos que reconocer, con humildad y dolor, esta cruda realidad por dura e incómoda que nos resulte. No podemos esconder la cabeza, o mirar para otro lado, como si nada estuviera pasando en la Iglesia. Sería rechazar neciamente la evidencia que se confirma cada día con la salida a la luz pública de nuevos casos de pederastia. Sin embargo, sin ánimo de justificar lo injustificable y a todas luces repudiable, no olvidemos que ni siquiera los Apóstoles fueron todos fieles a Jesucristo. Sabemos cómo Judas le traicionó, vendiéndole por treinta monedas.
El Papa, Francisco está siendo muy claro y contundente al formular las directrices que marquen la pauta del comportamiento en este tema tan espinoso. Él señala el camino a seguir en la Iglesia: “Tolerancia cero… Huir de la ocultación del problema… Y total colaboración con la justicia”. No se puede negar que la Iglesia tiene deficiencias y comete errores y pecados como los abusos a menores. Bienvenida sea la investigación que pueda facilitar el esclarecimiento de los casos de pederastia en las diversas instituciones eclesiales. Está bien y es justo que los culpables paguen su merecido. Y que las víctimas sean atendidas debidamente en la medida de lo posible.
La inevitable ikurriña
Pero la Iglesia no es solo pecadora, ni todos los sacerdotes son pederastas. En los últimos días algunos medios de comunicación y ciertas formaciones políticas han desatado sus furias, lanzando su “progresía justiciera” contra la Iglesia Católica, de manera especial contra sus representantes, tratando de exprimir al máximo el escándalo del limón pederasta. Evidentemente nos encontramos ante una campaña de descrédito, orquestada con el fin primordial de acosar y derribar a la Iglesia. El silencio nos llevaría a ser cómplices de este mal disimulado fariseísmo mediático. Si hubiera verdadera sinceridad y deseo real de erradicar el problema de la pederastia, la preocupación se extendería a denunciar a todos los abusadores de menores: en los gremios deportivos, en los centros estatales de acogida, en las mismas familias… Y no solo se persiga a los que tienen alguna vinculación con la Iglesia Católica que representan un ínfimo porcentaje con relación al problema global. ¿Con qué autoridad moral puede una agrupación política exigir responsabilidad y justicia para otros mientras sigue cobijando, bajo su paraguas ideológico, centenares de crímenes sin resolver, a la vez que brinda su apoyo y jalea a quienes los perpetraron?
En la cara de la Iglesia, ciertamente, quedará visible una nueva cicatriz. No va a resultar una tarea fácil borrar de su rostro la profunda huella de la pederastia. Toda crisis exige su propio tributo que hay que pagar al contado. Pero la crisis es sinónimo de crecimiento. Y la Iglesia bien pudiera salir fortalecida de este vergonzoso infortunio, transformándolo en crisis de crecimiento y purificación.
Domingo Urtasun, sacerdote y periodista

martes, 15 de febrero de 2022

"Carta navarra", de Iñaki Iriarte

Amigo Iñaki: entre cruzarse de brazos y expulsar a Sayas y Adanero hay posturas más inteligentes que pueden salvar a UPN de la crisis. La peor salida, la expulsión. UPN no puede permitirse el lujo de prescindir de dos parlamentarios que gozan de la simpatía de la mayoría de la militancia y, presumiblemente, del electorado.
OTRAS VOCES A FONDO POLÍTICA EL MUNDO, VIERNES 11 DE FEBRERO DE 2022
Carta navarra                                                                                                          por Iñaki Iriarte
El autor argumenta a favor de la expulsión de los parlamentarios de UPN que no respetaron las órdenes de partido en la votación sobre la reforma laboral en base al concepto de representación parlamentaria
Es comprensible que UPN considere que ya no puede confiar en su trabajo y les reclame el acta
Defenderlos solo daña a la única opción política que ha servido para frenar el avance del separatismo

En la primera de las Cartas Persas Usbek pide a su amigo Rustan que le informe de lo que se dice en Isfahan acerca del viaje que acaba de emprender. "De sobra sé que no cuento con la aprobación de muchos". Yo inicio esta carta consciente también de que voy a contar con la desaprobación de muchos columnistas que durante estos días han opinado sobre el voto de los diputados Carlos García Adanero y Sergio Sayas en el pleno del 3 de febrero.
"Sayas y Adanero tienen mi respaldo y admiración"
En estas circunstancias. debo emprender la clásica captatio benevolentiae: admiro a la mayor parte de esos columnistas y. particularmente, a quien a mi juicio es la más brillante, Cayetana Álvarez de Toledo (autora de una tribuna sobre esta cuestión. A los diputados de todos los partidos). Tengo una buena relación personal con los dos parlamentarios protagonistas y les agradezco su trabajo en defensa de lo que, en el fondo, ha estado en juego en Navarra desde 1978: la libertad y la unidad de los españoles. Ambos dieron la cara -como todos los demás afiliados de UPN- en un tiempo en que yo, he de confesar, me dedicaba a escribir algún articulo en la prensa regional y a mis clases de Pensamiento Político en la Universidad del País Vasco.
Escaso feeling
Dicho esto, el pleito suscitado se me antoja extraordinariamente claro: dos diputados votan lo contrario de lo que les ha ordenado su partido; comprensiblemente, éste considera que ya no puede confiar en su trabajo y les reclama el acta. En definitiva, nada que no sucedería en cualquier otra formación política.
Se ha argumentado -ciertamente, no por parte de Álvarez de Toledo- que quien está de facto alterando el mandato del partido y la voluntad de sus votantes es la dirección de UPN, que «se ha vendido al sanchismo». Sin embargo, el Consejo Político del partido -su Parlamento- respalda a la dirección. Se responde que también este consejo se ha vendido. ¿No sucederá más bien que los órganos de ninguna formación pueden cruzarse de brazos cuando no se respetan sus mandatos?
Se replica que debería consultarse directamente a los afiliados. En ese caso, digamos adiós al principio de la democracia representativa y destituyamos, no a dos, sino a todos los diputados del Congreso.
En España, como en casi toda sociedad más grande que una comunidad de vecinos, la democracia debe tener un carácter representativo. Y a lo primero que se compromete todo representante es a dejar de representarse a si mismo, para poder representar a otros. Por eso, ya no puede actuar conforme a lo que le dicta su fuero interno. Si quien se postula para representarnos nos anuncia su intención de dejarse guiar por su «conciencia» -lo que sus adversarios llamarían «sus intereses personales»-, difícilmente podríamos votarlo. Su comportamiento será imprevisible y no cabría reclamarle ninguna explicación. Cayetana Álvarez de Toledo presenta la decisión de los dos diputados como un ejercicio de responsabilidad, en su calidad de representantes del conjunto del Pueblo Español, contra una partitocracia, que seria uno de nuestros grandes males.
Adanero denuncia la paliza que un grupo
de menas propinó a su hijo
Sin embargo, un partido no es otra cosa que un grupo de votantes organizado para ayudar a un candidato a recabar apoyos populares y ayudar a los demás votantes a exigirle cuentas por sus actos. Sin esa asociación de votantes, los representantes estañan abocados a representarse solo a si mismos y, en la práctica, en cada pleno habría que entablar 349 negociaciones por separado. Si, además, a los diputados les fuese lícito votar lo contrario de lo que habían dicho que iban a hacer, cada votación seria como jugar a la ruleta... y tampoco comprometería a nadie. Hobbes lo explicó con claridad: si no se respeta la palabra dada, no se puede llegar a ningún pacto y, sin pacto, la política desaparece.
El hecho de que tantos columnistas hayan bendecido un comportamiento que, si se repitiera mañana en otros partidos, tildarían de rebelión, se explica, por lo menos en parte, por el limitado conocimiento que percibo tienen de lo que defiende UPN y de Navarra, esa comunidad que en pleno siglo XXI insiste en denominarse no autonómica, sino foral.
Lastra insiste en acusarles de "transfuguismo".
Este foralismo no es ni mucho menos una suerte de prenacionalismo rancio, pero todavía apegado a la idea de España. No es tampoco un orgullo cateto por las jotas, enfrentado a otro orgullo cateto por el levantamiento de piedras. Prescindan de las caricaturas: no somos Villarriba contra Villabajo. Tampoco el fuero consiste en contribuir a la hacienda común con menos de lo que nos corresponde (y por eso reclamamos que sea solidario con el resto de España).
La idea de fuero -que, como otros conceptos políticos modernos, como soberanía o constitución, incorpora un mito- consiste sencillamente en una forma de entender la política como un pacto de longue durée. Un pacto cuyo contenido actualizan los vivos, pero que a la vez se reclama asentado en el pasado y orientado al porvenir. Un pacto entre navarros -de la ciudad y del campo, de la parte euskaldun y de la romance, de los individuos y el conjunto-, pero también un pacto con los demás españoles.
El fuero incluye, además, la primacía del derecho como elemento fundante de la comunidad politica, frente a la etnia o la lengua, e introduce las virtudes de la fidelidad, la libertad y la prudencia como ingredientes necesarios de toda constitución hecha para durar. Es Chesterton y Belloc, antes de Chesterton y Belloc. Es Burke en traje de roncalés. Un derecho histórico, sí. Pero ¿para qué existe el derecho, si no es para asegurar que lo pactado ayer sea respetado mañana? Lejos de ser un anacronismo en pleno siglo XXI, es una fórmula de convivencia que la experiencia demuestra que ha servido para sustentar una comunidad próspera y leal a España.
Habrá quien crea que, extinguido el foralismo, la Nación Liberal podrá reinar en Navarra. No. La decadencia del foralismo en el País Vasco sólo trajo consigo la hegemonía del separatismo (el sentimiento de lo local, ya sin el corsé de la fidelidad al pacto).
En Navarra sucedería lo mismo. Por eso, convertir la decisión equivocada de dos diputados en un «acto de responsabilidad ante la Nación» y ver en la lógica decisión de los órganos legítimos de su partido «una ruptura con el electorado navarro», solo daña a la única opción política que ha servido para frenar con éxito el avance del separatismo y su proyecto de ruptura de la convivencia.
Iñaki Iriarte es parlamentario Foral de UPN y miembro de su Consejo Político

lunes, 14 de febrero de 2022

Wasapeando con criminales (por Iñaki Arteta)

Azcárraga a Kubati: «Aprovecho para comentarte que me envía el de Madrid (A.L. Ortiz)
un wasap con la foto del ongi etorri de ayer y me dice esto no ayuda mucho»
Estremecedor este artículo de Iñaki Arteta en el que denuncia la familiaridad -que tanto duele a las víctimas- del Gobierno de Sánchez con el entorno proetarra

Gobernar con criminales                                                                por Iñaki Arteta
La izquierda orgánica española les ha adjudicado secretamente un rol, el de “soldados”, “gudaris”, exactamente como ellos mismos se han autodenominado tradicionalmente

La política antiterrorista del final de ETA va llegando a su final. El público expectante. Los capítulos diseñados con calculada anticipación se suceden con fluidez. Y quedan pocos ya. Todos muy extraños para un público que puede comprobar cómo lo que ocurrió ¡y vio con sus propios ojos! puede convertirse, al gusto del director de turno, en una ficción irreconocible. Fueron gente organizada para matar en un país democrático. 
Enrevesado y tremendo el argumento, pero resulta que llegando al presente, en un tercer acto definitivo, aún se convierte en algo más raro: esa gente que asesinó, transmutada en personas de bien sin proceso de conversión alguno, es capaz de absorber la atención de ese gobierno democrático europeo convirtiendo la trama en un mal sueño distópico ("Una distopía o antiutopía es una sociedad ficticia indeseable en sí misma") en el que aquellos perpetradores, ahora tratados como soldados con ideales, son invitados a cenar con ministros en sitios cool (de moda, atractivos) para hablar de su porvenir.
“¿Quiénes son los vencedores y quiénes los vencidos después de tantos asesinatos y miles de víctimas?”, se anuncia como resumen en la contraportada del libro de Rogelio Alonso, “La derrota del vencedor”. Se ha opinado mucho sobre la cuestión y se pueden encontrar argumentos válidos tanto entre los que opinan que se derrotó a ETA (la guardia civil pudo con ellos, no consiguieron sus objetivos finales), como en los que observan con sentimiento de humillación los maravillosos discursos humanitarios o sociales de sus herederos, pronunciados en la tribuna del Congreso de los Diputados con altivez propia de aristócratas de otra época.
Así, en frío ¿qué puede parecernos que un asesino como el llamado “Kubati”, autor de 13 asesinatos, llegue a tener esa familiaridad con todo un ministro de interior de nuestro país? ¿de verdad pudimos imaginar algo así? Un político (PSOE) en campaña chillaba estos días a sus contertulios con exigente enfado: “¡hay que perdonar a los verdugos!”. Como con rabia, curiosamente, como incapaz de no perdonar a los que no comparten lo suyo. Qué corazón tan grande con los asesinos, tan duro con los demás.
Para “perdonar a los verdugos” ¿no convendría primero tomarse la molestia de investigar hasta saber el nombre de todos y cada uno de ellos? ¿No sería mejor preocuparse de que las víctimas lleguen a perdonarnos a los demás por todo lo que no hicimos por ellas? “Perdonar a los verdugos”. Si en realidad fueran considerados verdugos nadie osaría pedir su perdón. A los asesinos reincidentes se les mete en la cárcel y nos olvidamos de ellos. Nadie quiere volver a verlos.
Echarri Aranaz: los asesinos de Ulayar, además de gudaris, hijos predilectos del pueblo
Lo que ocurre es que a esta gente la izquierda orgánica española les ha adjudicado secretamente un rol, el de “soldados”, “gudaris”, exactamente como ellos mismos se han autodenominado tradicionalmente. Y como soldados tuvieron unos ideales y como soldados tuvieron que matar, había un opresor salvaje y un pueblo pequeño, sufriendo por sus derechos arrancados a la fuerza. Un militante etarra al que entrevistamos para mi última película (“Bajo el silencio”) dice: “Las razones de un militante de ETA, no son el lucrarse o el tener un estatus mejor, sino conseguir unos objetivos políticos, unos ideales”. Añade después: “ETA era una organización armada y actuaba en un contexto que entendía que era de conflicto severo, de guerra. Entonces, en la guerra pues hay enemigos”.
Marlaska, Ortiz, Azkarraga y  ‘Kubati’ 
Lo que viene a significar “no nos llamen chorizos”, “no nos llamen asesinos”. Eso es vulgar, llámennos soldados. Porque al ser catalogados como soldados todo cambia, se reconoce que hubo un conflicto, una guerra, y es posible perdonarles. Cumplían una misión: todo por la patria. Y como soldados, al terminar la guerra y dejar las armas para no matar más, han colaborado en la paz, así que ahora hasta coincidimos en sus planteamientos políticos y sociales, por eso no tenemos ningún problema para que nos ayuden a gobernar el país. Además, son nacionalistas y de izquierdas. Y no hay pedigrí superior en este país.
¿Les gusta este guion? Pero no, no son soldados porque no hubo guerra: son criminales. Nuestra democracia se degrada, dicen en el extranjero. “Nunca el crimen será a mis ojos un objeto de admiración ni un argumento de libertad; no conozco nada más servil, más despreciable, más cobarde, más obtuso que un terrorista”. Chateaubriand en sus “Memorias de ultratumba”, 1848.