lunes, 29 de octubre de 2012

Fco. de Val: 3. Barcelona (1918-1936)



3.1 La mili y José Antonio
Y cuando Francisco esperaba hacer la mili en Zaragoza, el destino, en forma de bombo del sorteo de quintos, lo envió a Barcelona. Y, debido a su oficio, entre caballerías, en el herradero del Cuartel de Gerona, en la calle Lepanto de la Ciudad Condal. Allí alcanzó el grado de Cabo.



Y coincidió en dicho cuartel, hacia 1920, nada menos que con José Antonio Primo de Rivera (1903-1936), quien se había incorporado como voluntario de complemento y que enseguida fue ascendido, disponiendo de un caballo al que, como cabo de herradores, Francisco herraba y cuidaba.
Francisco, persona de una gran sensibilidad, captó enseguida, independientemente de ideologías, el talismán que tenía ese joven de 17-18 años, seis años menor que él, y esa admiración prosiguió a lo largo de los años. Cuando el 20 de Noviembre de 1936 José Antonio fue ejecutado en Alicante, Francisco de Val lo sintió profundamente, como lo atestigua una poesía que le dedicó.

martes, 23 de octubre de 2012

F. de Val: 2. Villafeliche, Jaulín, Sierra de Luna


2.1 Villafeliche
Cuenta José Ramón Gaspar que en su primera visita a Villafeliche en la primavera de 2009, para indagar sobre la vida de Francisco de Val, nadie de los que entrevistó tenía noticia de que allí hubiera nacido el compositor de "Campanitas de la aldea". A lo sumo le sugirieron que Francisco, hijo de veterinario, bien podría haber nacido (y, efectivamente, así lo dice la partida de nacimiento) en el número 7 de la calle Patrocinio, casa donde de siempre habían residido los sucesivos veterinarios.

jueves, 18 de octubre de 2012

Mari Cruz Yoldi: 25º aniversario

Empresa de seguros La Unión y El Fénix Español, lugar donde fue asesinada Mari Cruz Yoldi por una bomba de ETA, el 17 de octubre de 1987
Ayer los de Libertad Ya homenajeamos en Pamplona a Mª Cruz Yoldi en el 25º aniversario de su asesinato por parte de ETA. Tras la presentación y la lectura de los nombres de todos los asesinados en 1987, me tocó intervenir a mí y, sobre un texto escrito, introduje algunas valoraciones personales:


En ese momento no incluí ninguna aclaración porque la daba por supuesto. Pero al terminar, una persona me preguntó a ver si yo quería que ETA hubiera matado a curas y monjas y me dejó descolocado, ya que comprobé que a algunas personas no les había parecido bien lo que dije.
Reconozco que la frase no es políticamente correcta, pero, al ser un tanto provocativa, además de llamar la atención, invita a una posterior reflexión.
Va, pues, esa aclaración:


Oficialmente no sé cuantos dirán, pero aquí yo cuento 243 guardias civiles asesinados. Y la fuente (la propia Guardia Civil) me merece toda la confianza.

¿Por qué ETA se cebó con la Guardia Civil (243 asesinados)? Porque la Guardia Civil siempre ha estado en primera línea en la lucha contra ETA y porque políticamente le resultaba rentable: en muchos pueblos de Euskadi y de Navarra han sufrido el desprecio generalizado (txakurrak, perros) del mundo nacionalista y la incomprensión de muchos izquierdistas.


Monseñor Setién y Jesús LezaunNo he conseguido la cita exacta de Lezaun, pero lo escuché hace bastantes años en la tele y la idea era, más o menos, ésta: "¡Cómo se puede comparar a un joven de ETA con una pistola roñosa con una tanqueta de la Guardia Civil!"
Volvamos del revés la pregunta: ¿porqué ETA no ha asesinado a ningún cura (no digamos nada obispos...)? No sólo por la muy alta consideración social que tienen en el mundo vasco, sobre todo en el PNV (jelzale, jel: Jaungoikoa eta Lege zaharrak: Dios y las viejas leyes), lo que supondría un descalabro político para ETA (son asesinos, pero no tontos), sino porque la denominada iglesia vasca (salvo honrosas excepciones) no sólo no ha estado en primera línea, sino que ha jugado a la equidistancia entre víctimas y verdugos, cuando no con la connivencia, sintonía y complicidad con ETA (Herria 2000 Eliza, por ejemplo).


Hoy en día las cosas van cambiando, al menos en la iglesia vasca, pero, cuando se les pregunta sobre el tema, hacen lo mismo que I.U. con el caso Gordillo, o Sergio Ramos en aquel famoso penalti: echar balones fuera.



¿Queda ahora más claro?

jueves, 11 de octubre de 2012

F. de Val: la alianza entre México y España

Las dos son orgullo de dos razas bravas. Una lleva el águila,la otra el león

Siempre me ha llamado la atención la versatilidad, la plasticidad de Francisco de Val. No fue a la América de habla hispana hasta los 67 años (después de 1964, cuando le animó a ir Agustín Lara: “Si se va usted a México, no volverá a España más que a gastarse el dinero que gane allí”). Valses criollos, huapangos, bolero beguine, son guajira, tangos, rancheras... fueron compuestas por Francisco sin haber cruzado el charco. Sirvan de ejemplo: Alma del tango, El tornado, Camino de Caacupé (Camino de Guadalupe), Torito bravo, Maldición... Sus canciones enraizaron hasta el punto de que en algunos países centro y sudamericanos creen que han sido producidas por autores autóctonos o que son canciones populares de Chile, Argentina, Paraguay, México...
Podríamos citar muchas más, pero hoy vamos a presentar un par de canciones que hablan de la alianza entre México y España:

Dos banderas
Esta canción mexicana (huapango) de Francisco de Val fue interpretada en 1950 por el Trío Calaveras. En ella se exalta la unión de ambos pueblos, el amor entre el águila del escudo mexicano y el león del de España, algunos valores raciales como la valentía, el jugarse la vida por nada... Francisco no puede evitar aludir a los labradores de su tierra:
Dos banderas (1950)
(por Trío Calaveras)

El Sol está enamorado
de dos pueblos por valientes,
por eso sale a besarlos,
cada día, sonriente.
La Luna, loca de celos,
se pone trajes de plata
para salir a rondarlos
cuando el Sol se queda en casa.
Nadie podría vencerlos
peleando cara a cara.
Y nadie reza como ellos,
y como ellos nadie canta.
España y México tienen
sus banderas abrazadas,
bordado en hilos de sangre
el orgullo de dos razas.
El águila del león
dicen que está enamorada,

el león la quiere mucho,
más que a nadie, más que a nada.
Por los campos de Aragón,
donde la jota es más brava,
ya cantan los labradores
plegarias guadalupanas:
Virgen guadalupanaaa...
Si es muy cierto que nosotros
por una canción lloramos,
a cara o cruz con cualquiera
la vida nos la jugamos.
Por más que el mundo se empeñe
en deshacer nuestra alianza,
siempre nuestras dos banderas,
siempre estarán abrazadas.
Siempre nuestras dos banderas,
siempre estarán abrazadas.

Llevo dos banderas
En 1972 se graba el álbum de Manolo Escobar “Por los caminos de España”. En este disco el gran Manolo hace un recorrido musical por las, entonces, “regiones” españolas y elige para representar a Aragón la canción de Francisco de Val “Llevo dos banderas”. Respecto a Dos banderas, cambia la letra y la música, pero se trata del mismo tema (la alianza entre España y Méjico, el león y el águila, la Pilarica y la Guadalupana...) y parecido estilo.
Pero, para esta canción , Francisco incorpora algo absolutamente novedoso, al menos por aquellos años: introduce la ranchera con una jota. ¡Y qué jota! Una que sólo puede cantarla un gran tenor. Oídla, y me daréis la razón (escuchad el runrún de asombro de la gente y el aplauso final), en la contundente interpretación de Fernando Checa, en el homenaje a Conchita Carrillo:

Dice el propio Francisco de Val que "Llevo dos banderas" es "una exaltación del Moncayo. El Moncayo es único en el mundo. Entonces asocié la idea de fundir en amor a un nativo de Veracruz y a una aragonesa de Ejea de los Caballeros. El hijo de ambos viene a besar la tierra de su madre y sube al Moncayo, señalado hito aragonés incalculable".
Sin la imponente voz de Fernando, pero con la gracia y profesionalidad que siempre ha tenido, así la interpreta Manolo Escobar:


Llevo dos banderas (1972?)
(Por Manolo Escobar)


Para echarle un pulso al cielo,
voy a subir al Moncayo,
voy a subir al Moncayo
para echarle un pulso al cielo.
Donde las águilas duermen,
donde las águilas duermen
dormiré mi mejor sueño.
Dos banderas llevo,
llevo dos banderas,
las dos abrazadas
junto al corazón,
junto al corazón,
junto al corazón.
Las dos son orgullo
de dos razas bravas.
Una lleva el águila,
la otra el león.
Mi madre es de Ejea
de los Caballeros
y mi padre un charro,
y es de Veracruz.
Y he venido a verte,
España querida,
a besar tu tierra,
poniendo los brazos
los brazos en cruz.
Dos vírgenes llevo
colgadas del alma,
y dentro del pecho
les hice un altar.
Las dos son morenas,
las dos son muy majas,
la de Guadalupe,
la de Guadalupe
y la del Pilar.
Las dos son morenas,
las dos son muy majas,
la de Guadalupe,
la de Guadalupe
y la del Pilar.
Y la del Pilar.

lunes, 8 de octubre de 2012

Fco. de Val: 1. Partida de nacimiento

Con esta entrada inicio una serie sobre la vida de Francisco de Val. Sobre la obra, son muchas las entradas que he hecho, pero algunos lectores echan en falta algunos datos sobre su vida. 
Hace algo más de un año José Ramón Gaspar y un servidor (Patxi Mendiburu) publicamos, gracias a la Diputación de Zaragoza, un libro sobre la vida y obra del compositor de Villafeliche, libro que ha servido de referencia obligada para estas notas y documentos sobre su vida.
Francisco de Val: de la sombra a la luz, de olvidado a desolvidado
Cuando a principios de 2009 me interesé por Francisco de Val, encontré más de 100 registros de canciones suyas en la BNE. Si miramos concretamente en su Catálogo, sistemáticamente aparecían las fechas de su nacimiento y su muerte: 1898-1984:

martes, 2 de octubre de 2012

Fco. de Val: Las palomas del Pilar por Los Bocheros

En la tierra no hay tan bello palomar. Imagen de J. Laurent (1875)
Hace ya más de tres años que escribía sobre esta canción, concretamente sobre la versión de Los Bocheros (1958), porque estaba convencido de que era la que, escuchada de niño, con ocho o nueve añicos, en la vieja radio de Dormitalería, permanecía en ese rincón del corazón donde se guardan los recuerdos más queridos.

martes, 25 de septiembre de 2012

Mala la hubisteis, franceses, en esa de Roncesvalles

Imagen de Roberto Pato. 2010

Si hay algún nombre evocador es "Roncesvalles".
Hemos visto hasta ahora tres entradas dedicadas a Roncesvalles: "Canto de Altobiscar: una sorpresa", "Canto de Altabiscar", por V.M. Arbeloa y "Cantar de Roncesvalles", también llamado el Roncesvalles navarro.
Vamos a ver hoy el Roncesvalles de Bernardo del Carpio escrito en 1849 y que forma parte de un libro de poesías, "Ecos nacionales" de Ventura Ruiz Aguilera. Como bien sabéis, la derrota siempre es huérfana, pero la victoria... algunos se la han atribuído a Bernardo del Carpio.
Estoy convencido de que -como yo- leístes de niños este poema y no habéis olvidado eso de "Mala la hubisteis, franceses, en esa de Roncesvalles"
Bernardo del Carpio, héroe del poema, es un personaje mitad leyenda, mitad historia. Fruto de los amores secretos entre el Conde de Saldaña, Sancho Díaz, y la hermana del rey astur Alfonso II, su historicidad, siempre afirmada, fue puesta en duda a partir del siglo XVII. Podéis consultar todos los datos en esa completísima página del enlace anterior, recorriendo las diferentes pestañas.
En cuanto a este precioso poema, titulado "Roncesvalles", de Ventura Ruiz Aguilera (1820-1881), me sorprende la repetición (5 veces) de esa estrofa tan conocida. Y me recuerda a la repetición en el fraudulento "Canto de Altobiscar" de los versos "Navarzal, ¿cuántos son? cuéntalos bien. Son uno, dos, tres, cuatro...", publicado quince años antes, en 1834.


Pincha para leer mejor

El poema lo he escrito respetando la grafía de la época y al pie de la letra, tal y como aparece en el libro "Ecos nacionales" escaneado por Google. Así que todas las faltas de ortografía que encontréis (que son abundantes), la culpa al maestro armero: Ventura Ruiz de Aguilera o al editor.
Roncesvalles
(Ventura Ruiz Aguilera)
    - Cuéntame una historia, abuela.
    - Siglos ha que, con gran saña,
    Por esa negra montaña
    Asomó un Emperador.
    Era francés, y el vestido
    Formaba un hermoso juego;
    Capa de color de fuego
    Y plumas de azul color.
    - ¿Y qué pedía?
    - La corona de Leon.
    Bernardo, el del Carpio, un dia
    Con la gente que traia
    "Ven por ella" le gritó...
    De entonces suena en los valles
    Y dicen los montañeses:
    - ¡Mala la hubisteis, franceses,
    En esa de Roncesvalles!
    - ¿Se acabó la historia, abuela?
    - Allí, con fiera arrogancia,
    Los Doce Pares de Francia,
    Tambien estaban, tambien.
    Eran altos como cédros,
    Valientes como leones;
    Cabalgaban en bridones,
    Águilas en el correr.
    - Sigue contando.
    - Salió el mozo leonés.
    Bernardo salió, y luchando
    Uno á uno les fué matando,
    Y hubiera matado á cien.
    De entonces suena en los valles
    Y dicen los montañeses:
    - ¡Mala la hubisteis, franceses,
    En esa de Roncesvalles!
    - Me gusta la historia, abuela
    - ¡Con qué ejército, Dios mío,
    De tan grande poderío
    Llegó Carlo-Magno acá!
    ¡Cuántos soldados!... No tiene
    Mas gotas un arroyuelo,
    Ni mas estrellas el cielo,
    Ni mas arenas la mar.
    - Y qué ¿triunfaron?
    - Dios no les quiso ayudar.
    El alma les arrancaron,
    Como espigas se troncharon
    Cuando silba el huracán.
    De entonces suena en los valles
    Y dicen los montañeses:
    - ¡Mala la hubisteis, franceses,
    En esa de Roncesvalles!
    - ¡Qué triste es la historia, abuela!
    - Diz que dice un viejo archivo
    Que no quedó francés vivo
    Despues de la horrenda lid.
    Y así debió ser, pues vieron
    Al sol de estos horizontes,
    Muchos huesos en los montes
    Y muchos buitres venir.
    -¡Qué gran batalla!
    -No fué menor el botin.
    Banderas, cotas de malla,
    Y riquezas y vitualla
    Se recogieron sin fin.
    De entonces suena en los valles
    Y dicen los montañeses:
    - ¡Mala la hubisteis, franceses,
    En esa de Roncesvalles!
    - ¿Y el Emperador, abuela?
    - Huyó sin un hombre luego,
    La capa color de fuego
    Rota, y sin plumaje azul.
    Bernardo, el del Carpio, torna
    Á Castilla, tras la guerra,
    Y al poner el pié en su tierra
    Le aclama la multitud.
    - ¡Qué de alegrías!
    - En verlas gozáras tú.
    Hubo fiestas muchos días,
    Tamboriles, chirimías
    Y canciones a Jesus.
    De entonces suena en los valles
    Y dicen los montañeses:
    - ¡Mala la hubisteis, franceses,
    En esa de Roncesvalles!