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lunes, 20 de junio de 2016

'Hojalata', torero de la calle

"Vinos, meriendas, licores", dice el curioso letrero

Un niño de pantalón corto va a la tómbola por la Bajada Javier y, atraído por unas voces, corre hacia el final de Estafeta. Un buzo –azul oscuro, casi negro- dibuja unos naturales larguísimos, eternos… La boina en su mano hace de muleta ¡¡¡Oooole, ooooole, oléeeeeee!!!!! Su cuerpo alto, su cara angulosa marcan -tras el desplante- un gesto de orgullo. Y ahora el pase de pecho. Oooooleeeé!!! Tambaleándose se vuelve desafiante hacia el respetable.
El niño aplaude entusiasmado a Hojalata.

Tres imágenes de Inge Morath de los Sanfermines de 1954 y un poema de “Homero” han conseguido que mis recuerdos tengan un asidero, una prueba de que no era yo el único que lo admiraba.
Esteban Ibarrola, Hojalata, nació en Ibero en enero de 1917, vivió en Calderería 32, 3° y sus últimos cuatro años transcurrieron en la Misericordia.
Miguel Ángel Alústiza, coordinador allí de actividades socioculturales, confesó que guardaba de él un recuerdo entrañable. Y destacó los 'Versos del Torero Urbano' que le dedicaron "y lo reflejan muy bien, con gracia y con mucho cariño". 
Hojalata formó parte del paisaje pamplonés de mi infancia. Y hoy, de esos recuerdos que tienen un halo de tristeza.


TORERO URBANO
ESTEBAN IBARROLA “HOJALATA”

No fue Pamplona elegante
con aquel ser tan humano
por su actitud hilarante
hacia el célebre paisano
que fue filósofo errante
y primer torero urbano.

De Cúchares sucesor,
émulo de Manolete,
de Camino antecesor,
Profesor fue de Antoñete,
y creo que precursor
del pase del molinete.

Era su filosofía
el abrazarse con Baco
y cuando, vencido el día
-y unos tintos en el saco-,
ascender por Tejería
dispuesto a montar el taco.

Como nunca fue lacayo
ni tuvo ninguna meta,
hizo de su capa un sayo,
de su boina, una muleta,
y saltaba como un rayo
al coso de la Estafeta.
y montera de valiente.
fuese por su Giraldilla
famoso en el Continente.

Los pintureros desplantes
que disiparon la bruma
de aquella Pamplona de antes
merecen, sin duda alguna,
ser loados por Cervantes,
no por paupérrima pluma.

A tu memoria se abraza
la gente que te venera
contigo se fue la raza
de los toreros de acera,
aunque no llenaste Plaza
llenaste Pamplona entera.

Hará que mi pluma calle
aunque mi fe, se desploma
si Iruña tiene el detalle
que con Gaudí Barcelona,
dedicándole una calle
en el centro de Pamplona.

Tu vida tan insumisa
que de años pasados data,
aunque no lidió divisa
ni fue Oreja de Plata,
por sacarme la sonrisa,
gracias te doy, Hojalata.

Su mono por taleguilla,
su boina, polivalente,
era también muletilla

2 comentarios:

Echenique dijo...

¿ Quien es este Homero autor de una poesía de tanta calidad ? Esta entrada me ha rememorado el paisanaje urbano de mi infancia, plagada de personajes atípicos como Pitoíto Setas, Casitas, Masi la Cutera, Agustín y su cigarrico y su Marisol, Vaporito se va el Vapor..¿ Qué habrá sido de todos ellos ?

Patxi Mendiburu dijo...

Quién es ese Homero? Ya me gustaría saberlo para agradecérselo. También Maxi la Cutera tiene su poema hecho por otro anónimo