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jueves, 2 de junio de 2016

Arbeloa vs Giménez Gil

Arbeloa, el panf-libelo y su autor, Iván Giménez
Hace cinco días me mandaba Víctor Manuel una entrada en su Cuaderno de Bitácora (pincha ahí) con un muy expresivo título dedicado a Iván Giménez Gil y a cuantos aprovechan la represión de la guerra civil y del franquismo para echar en cara a sus enemigos políticos lo que les es absolutamente ajeno. Arbeloa le preguntaba (de forma genérica) qué hizo él, dónde estuvo él durante la terrible represión de ETA en sus cuarenta años de  terror reciente. 
Pues bien, en esa entrada anunciaba un artículo más extenso "sobre ese panfleto miserable", que es El corralito, del periodista de Diario de Noticias Iván Giménez Gil.
Ese artículo anunciado, en toda su completitud, es el que ahora puedes leer en Desolvidar.

Pero antes escucha a Giménez en la presentación de su panf-libelo


“El corralito foral”                                                                                       víctor manuel arbeloa
Pudo ser -repito- un buen trabajo de periodismo de investigación, pero  la  verba  de las 345 páginas de Iván Giménez quedó, por su sectarismo, en un panfleto mediocre, porque le falta la gracia, el humor y la viveza que caracterizan a un buen panfleto, político o no. No bastan las constantes invectivas contra unas cuantas familias navarras, contra el Opus Dei, la Universidad de Navarra, “Diario de Navarra”, UPN, PSN, UGT y Comisiones Obreras, desde los objetivos y los intereses del independentismo vasco hiperactivo, para escribir un  libro de periodismo, al menos profesionalmente decente, y mucho menos de historia. Ni siquiera para pasar como un pretencioso exterminador del “navarrismo”. Una salvedad: en tres páginas y media ajusta también las cuentas a unos cuantos peneuvistas navarros, pasados al “régimen”, y a la “oligarquía foral”, pero a M. J. Urmeneta le perdona la vida por su interés y amor por el vascuence-euskara. ¡Buen salvoconducto, como se ve!
No creo que acierten los muchos ahí vapuleados, personal, familiar o institucionalmente, que han callado como mudos o como muertos, porque  es verdad que muchos navarros se han creído las falsedades, las mentiras, las injurias y las calumnias de Giménez, y siempre podrán decir que los aludidos callaron y, por tanto, otorgaron.
Pues, no. ¡Si alguien cree que, aprovechándose del miedo que han metido ETA y sus varios brazos durante cuarenta años a esta pobre sociedad nuestra, puede ir guapamente por la vida haciendo tuertos y entuertos contra la fama elemental a la que todos tenemos derecho, a la vez que envenenando la delicada convivencia de los navarros, ya muy deteriorada, va dáo!
Y voy a limitarme a lo que conozco menos mal, y sin ser lazarillo de nadie. 

Giménez se mofa del “mito foral” y del “pacto entre iguales”, como si sus más acérrimos defensores no hubieran sido los integristas y carlistas, los éuskaros, los foralistas tradicionales y los nacionalistas vascos, todos ellos muy anteriores al “corralito”. Del siglo XX en Navarra  repite sin más la Vulgata anticuarentayunista y no sale de ahí. Para él la Segunda República debió de ser un modelo de democracia y libertad. Y la represión entonces y después sólo cosa de un bando. De la Transición hace una necia caricatura. Los fundamentos del Pacto sobre Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra parecen depender, según Giménez Gil, de dos citas históricas y de su interpretación por unos cuantos señores. Hace de Jaime Ignacio del Burgo el principal, cuando no el único, autor de la ley orgánica de 1982, para arremeter después contra los dos, sin tener en cuenta ni la intensa labor de varios partidos ni el trabajo inicial del Parlamento Foral. La descripción que hace del primer Gobierno socialista es grotesca. Disparata al escribir sobre la refundación del PSN-PSOE, cuando hay tanto escrito ya. (¿Ni siquiera se acercó a Dialnet?). No sabe nada de lo que fue la Gestora del PSN en 1996-1997, y llama Antonio a su primer presidente. “E cosí via…”. ¿Quién podrá creerle todo lo demás?



Todo menos hablar de ETA y sus varios brazos, y de la inmensa repercusión que tuvieron en la vida de Navarra durante tantos años.
Viniendo a lo más cercano, repite Giménez Gil tres falsedades injuriosas contra mí, ya rebatidas hace años, y añade una cuarta. 
1). Ahora inventa o transcribe la nueva acusación  injuriosa de que, en 1978, tras ver el manuscrito del P. Gumersindo de Estella sobre su experiencia pastoral en la cárcel de Torrero en Zaragoza, lo consulté “con el arzobispo, y conscientes de la carga que encerraba el texto”, decidimos “ocultarlo”. ¿Dónde? ¿Y con qué arzobispo lo consulté?  ¿Tanto era por aquel entonces mi poder? Miente el autor de este infundio por la mitad de la barba. El capuchino que me entregó el manuscrito no me lo dejó “con el encargo por parte de los capuchinos de publicarlo”, ¡como si  yo tuviera una editorial!, sino a petición mía  para escribir un prólogo en el caso de que consiguiera un editor, que no conseguí. Y que eso era bien difícil  lo dice el hecho de que el libro sólo pudo editarse el año 2003. Jamás hablé de ese libro con ningún arzobispo, ni tenía por qué.

Jaime Ignacio del Burgo
2). Vuelve Giménez a hacer suya la infamia,- inventada por su colega F. Zamora, de la que tuvo que dar cuenta en su día ante la FAPE (Federación de Asociaciones de la Prensa  de España)- de que fui yo quien diera el chivatazo a “Diario de Navarra” sobre las cuentas de J. Otano en Suiza. Nunca supe de ellas  y lo desmentí a su hora en varios periódicos y ante la FAPE.  Al autor panfletario, en cambio,  le parece  eso coherente a la vista de mi trayectoria política anterior y sobre todo posterior (sic); pero a renglón seguido se queda con lo dicho por “una fuente tan cualificada como Juan Cruz Alli”, que endilga el chivatazo a Jaime Ignacio del Burgo.
Germán Yanke
3). Vuelve Giménez Gil a propalar la mentira manifiesta, rebatida igualmente en su día en varios periódicos, que el autor no ha visto o no ha querido ver, de que en un acto de reflexión no partidista organizado por Libertad Ya, en el que hablaba el escritor Germán Yanke, pedí junto a otros socialistas el voto para UPN. Falso de toda falsedad. El único que, sin venir a cuento, declaró su voto a favor de ese partido fue Manuel López Mazuelas, y ni yo, ni Pilar Aramburo -a la que se le reprochó y  se le reprocha la misma falsedad-, ni otra persona alguna, abrimos la boca para nada. [Nota de Patxi Mendiburu: yo también estuve allí y -ante el estupor de unos y la falta de reflejos de otros miembros de Libertad Ya- los únicos que pidieron el voto para UPN fueron Mazuelas y, lógicamente, Miguel Sanz (:"yo también voy a votar UPN")]
4) Vuelve Giménez a propagar la especie injuriosa  -“¡Calumnia, que algo queda!”- de que  en 2005 me  embolsé 60.000 euros por dirigir una exposición, cuando en su periódico, que difundió la noticia, dejé muy claro cuál era el destino de esa cantidad, que no fue  mi bolsillo, y sobre todo en una comparecencia voluntaria de dos horas en el Parlamento de Navarra.
Antes de dar el siguiente paso, emplazo al periodista Iván Giménez Gil  a que sostenga públicamente estas cuatro falsedades injuriosas, mantenidas contra viento y marea, sin contrastarlas, y sin hablar siquiera conmigo, con los testigos que quiera, y delante de los míos. Y muérame yo luego.
Jo, qué aburrido tener que escribir todo esto. Jo, qué miseria tener perder un tiempo tan escaso para desbaratar viejas y nuevas falsedades, escritas no por buscar la verdad y la justicia, sino para intentar ofender, mancillar y destruir al enemigo, en este caso al llamado “navarrismo”, y a todas las personas comprendidas en él, tachadas no pocas veces de oligarcas, capitalistas, fascistas… Nada nuevo. En sus mejores momentos, el comunismo internacional motejó de fascistas a todos los que no eran comunistas ni se rendían al comunismo, incluidos los socialistas, tildados siempre de social-fascistas. Una vieja, reaccionaria, inhumana y repetida historia.

2 comentarios:

Echenique dijo...

Pues parece ser que el corralito foral consiguió que los navarros constituyamos la clase media más extendida de toda España con el menor índice de paro. En cambio, los del cambio, además de estar callados como muertos frente a las amenazas, extorsiones, coacciones, secuestros y asesinatos etarras, han conseguido, cual mérito más brillante, resucitar el chabolismo.

ispán dijo...

Desde luego sr.Echenique, Navarra es un referente en España con su Universidad, con su sanidad comenzando por la privada , su industria y su agricultura , sus altos niveles de vida producto además de una buena política de empleo , y una magnifica gestión . Desde luego esa situación no se ha alcanzado gracias al separatismo vascongado con sus porteadores de la extrema izquierda. Han resucitado el chabolismo y sus novedosas soluciones evacuatorias como hace 200 años. Progreso y kanbio que se dice.
En 1992 se publicó en España la obra de Enrique Catanzaro “ El delito como empresa.Historia social de la mafia” .y me pregunto que cualquier día se publicará en nuestra patria salvando las distancias, pues un parecido a El negocio del delito y la historia del terrorismo separatista etarra. Las complicidades y los recolectores .Los beneficios económicos y la violencia. El blanqueo político-moral por parte del izquierdismo extremo y por una parte del separatismo derechista . El blanqueo económico. La deseada anexión de Navarra previa a la secesión..
Y se hablará como tema principal de ello. Espero.