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sábado, 26 de octubre de 2019

Resu, la musa de Nicolás Ardanaz

Resu Villanueva muestra una fotografía de su marido, Nicolás Ardanaz. CALLEJA
"Doña Resu y fajo. Hermosa moza navarra. Años 50" (Nicolás Ardanaz)
Tenía muchas ganas de conocer a la moza del fajo, "hermosa moza navarra". Resu fue la musa -no me extraña- que inspiró a Nicolás Ardanaz (el fotógrafo y pintor de Droguería Ardanaz, en la calle Mayor) y se convirtió en la compañera de su vida. Hoy cumplo mi deseo de la mano de Pilar Fdez. Larrea.
Quiero dedicarle esta entrada a mi amiga Olga porque estoy convencido de que ella, con su arte, sabrá añadir algún detalle que nos emocionará a todos.

RESU VILLANUEVA
Nicolás Ardanaz, casado con Resu, que vivió en Ororbia, 
estuvo muy unido a este pueblo. A ver si recuperamos los 
nombres de quienes aparecen en la foto. Una de ellas es 
Resu y, ¿los demás? "Buenos días. Los que aparecen son 
Juan Manuel, Maritxu y Bonifacia Azpiroz Beunza de 
Arruitz-Larraun. Supongo que la foto estará hecha en su 
pueblo pero ese dato no lo he recogido. Una foto pre-
ciosa, como toda la colección." (Ver comentario 3)
Camino de los 92 años, esta mujer, nacida en Orcoyen, criada en Ororbia y vecina de Pamplona desde que se casó con Nicolás Ardanaz, repasa su vida junto al comerciante y reconocido fotógrafo, fallecido en 1982. Luce un rostro ausente de arrugas, unos ojos despiertos de azul intenso y una sonrisa amable, con la que agradece a la vida.

DNI
Resu Villanueva Ilundáin nació el 28 de marzo de 1921 en Orcoyen, en una familia de siete hermanos, dedicada a labores del campo. Ella era la mayor. Con 22 años se casó con Nicolás Ardanaz Pique. No tuvieron hijos. Vivió en Pamplona y trabajó en la droguería familiar.
Falleció el 17.09.2015, dos años y medio después de esta entrevista

FRASES
“¿Pero yo? Popular era mi marido. Con 91 años, ¿qué os voy a contar?” 

Los ojos que miró Nicolás Ardanaz DN (16.02.2013)                                     Pilar Fdez. Larrea
Gracias, Pilar
Se conocieron en la droguería. Ella, Resu Villanueva Ilundáin, tendría poco más de 16 años. Fue a comprar jabón y lejía, a buen seguro. Al otro lado del mostrador, allí en la calle Mayor, le atendió Nicolás Ardanaz, diez años mayor, un comerciante con inquietudes artísticas que enseguida fijó su objetivo en aquella moza de la Cuenca, alta y garbosa, de ojos claros y sonrisa generosa. Pidió sacarle una foto. Y así comenzó un noviazgo que acabó en boda, una vida tras la cámara que esta mujer, hoy con 91 años, repasa, tres décadas después de la muerte de su esposo, “artista y buen hombre”, con el que fue feliz. Resu Villanueva Ilundáin nació en Orcoyen. Su familia, dedicada al campo, se trasladó luego a Ororbia. Allí se crió la mayor de seis hermanos, bien acostumbrada a labrar la tierra y a ayudar a su madre con el ganado. Aquel día de recados por la calle Mayor de Pamplona se cruzó en su vida Nicolás Ardanaz Pique (Pamplona, 1910-1982), reconocido fotógrafo. Se casaron en Ororbia y vivieron en la calle Pozoblanco de Pamplona. Él atendía la droguería familiar, donde ella echó una mano cuando hizo falta.
“¿Pero yo? Popular era mi marido”, avanza con voz firme Resu Villanueva. Sin perder la sonrisa, trata de subrayar que no tiene mucho que contar, que el artista era su marido. “Con 91 años, ¿qué os voy a decir.....?”, considera con evidente humildad. En los primeros minutos de la conversación, mira de reojo a la cuartilla donde la periodista toma apuntes y cuando la hoja llega al ecuador, corta la conversación: “Uy!, ya has escrito bastante”. Pero luego responde amable. No le cuesta hablar de su marido. Lo dicen sus ojos, azules y despiertos, esos que tantas veces miraron a la cámara de Ardanaz.
La imagen puede contener: una o varias personas y exterior“Sí, me dijo si me podía hacer una foto y así me conquistó. Supongo que entonces aún no había amor, yo tendría mis juergas con los mozos de Ororbia, pero este artista sacó la máquina y....hasta hoy”, describe. “Yo le dejaba hacer. Él me decía: tengo una fotografía ahora en Dos Hermanas, y no puedo fallar, y se me iba. Vete y no falles, respondía yo, porque sabía que buscaba ese instante de luz, de la posición del sol, de la naturaleza que tanto amó”, añade.
Con él, montada en bicicleta por la Comarca, o en coche en rutas más lejanas, recorrió casi todos los pueblos de Navarra. “La cámara siempre iba en la mochila, y la mujer, al lado. Visitamos algo menos la Ribera, tal vez porque el paisaje es más monótono y él era muy activo”, arguye Resu. Y entiende que, precisamente esa inquietud le llevó a decantarse por la fotografía, siendo un buen pintor. “Lo hacía muy bien, pero creo que necesitaba moverse, buscar....”.
La imagen puede contener: una o varias personas, cielo, nube, montaña, exterior y naturaleza
Ardanaz mirando las Malloas
En ese propósito pasó Ardanaz buena parte de sus 72 años, en los que también escribió, sobre todo recuerdos de la Guerra Civil, del frente. Su legado artístico permanece en el Museo de Navarra. Su mujer lo donó tras su muerte. Ella conserva varias copias de un mismo retrato de su esposo. Una preside la estantería de su habitación; otra descansa bajo el tapete de su mesilla de noche. A menudo la rescata y la besa con la ilusión de una quinceañera. Guarda también un manuscrito, un cuento de Navidad y guerra, titulado ‘El Niño del Miliciano’ y firmado en la Nochebuena de 1949.
La imagen puede contener: árbol, cielo y exterior
Lavanderas de Sorauren
Ya viuda, siguió en Pozoblanco, siempre se sintió a gusto en el Casco Viejo. Pero problemas de rodilla le impidieron un día subir los cinco pisos de aquel inmueble sin ascensor, de modo que se mudó a un apartamento en otro barrio. “Ya casi no voy por allí; tampoco por la droguería. ¿Siguen los Nacimientos en el escaparate?, qué ilusión, esa también fue idea de mi marido”, revela. Desde hace un año, Resu Villanueva vive en la Casa de Misericordia de Pamplona. “Tenía claro que quería venir a esta santa casa a pasar mis últimos años y así se lo comuniqué a mis hermanas. De momento estoy muy contenta. Es muy acogedor y aquí he encontrado a muchas mujeres de Pamplona, vecinas, amigas, conocidas, con las que compartir tantos momentos”, esgrime, al tiempo que se confiesa “agradecida a la vida”. “¿Una foto?, también me vais a hacer una foto?, por muy artista que sea, no me sacará mejor que mi marido”, sentencia Resu.

Si quieres disfrutar del álbum de Nicolás Ardanaz, pincha ahí:
Nicolás Ardanaz, Museo de Navarra, Año 2000.

3 comentarios:

Mikel Belasko dijo...

La foto con las cuatro personas haciendo las hierbas está tomada en el valle de Araitz, 1953. Es la 394 del fondo conservado en el Museo de Navarra

desolvidar dijo...

Muchas gracias, Mikel. Se puede acceder a ese fondo Ardanaz on line o hay que ir al Museo?

Inma dijo...

buenos días. Los que aparaecen son Juan Manuel,Maritxu y Bonifacia Azpiroz Beunza de Arruitz-Larraun. Supongo que la foto estará hecha en su pueblo pero ese dato no lo he recogido. Una foto preciosa como toda la colección.