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miércoles, 6 de marzo de 2019

Calle de la Merced (J.J. Arazuri)

Primeros números impares de la Merced. Colección Arazuri. Autor desconocido. 1965
Antes de empezar con lo que cuenta Arazuri sobre esta calle de la Merced y sobre la que él llama calleja de la Merced, me gustaría comentar especialmente estas fotos

0. Foto de portada: Vinos Andueza
Algo así
Vinos Andueza, Bar el Uno (nº 1 de la calle la Merced). 
En los 50, viviendo en Dormitalería, ahí comprábamos el sifón. Salía de casa y llegaba a la Bajada de Javier. En esa misma pared, ya en aquellos años 50, estaba la pintada más antigua que conocí: "Viva Ostos", decía. El Bar Uno tenía la barra a la izda e íbamos hasta el fondo, donde había una entrada a la barra. Allí esperábamos con el sifón vacío y el dinero (0'75, creo) a que el señor Andueza nos atendiera. A veces, hasta nos daba alguna aceituna.

2. Pasadizo aéreo de la calleja de la Merced
2. Año 1914. Calleja de la Merced.
Cuando se fueron los militares en 1903, una parte del convento de la Merced se habilitó para ampliar el Seminario Conciliar, construyéndose un pasadizo aéreo.
2 bis. Foto izda: Calle del Redín. 1914. Zaragüeta. La rendija entre casas permite comprobar que no existía aún el pasadizo aéreo de la calle del Redín. Por otras fotos sabemos que se hizo entre 1929-30 y pico. Hoy es el más conocido, pero no ha sido ni el único ni el más antiguo. El de la calleja de la Merced existió desde que se concedió (1903) al Seminario de Dormitalería el paso al convento-cuartel, que se demolió en 1945.
Volviendo al pasadizo del Redín, éste permitía a las Siervas pasar desde el convento a la casa de enfrente, donde (en la planta baja) tenían cerdos, quizás gallinas, sin pisar la calle. Mis hermanas solían llevar a las monjas pan duro y peladuras de patatas para sus animales. El pasadizo aéreo no era por tema de clausura, como he leído en algunas páginas, ya que las Siervas salen a cuidar enfermos a la noche, sino por comodidad.

4 bis. Final calle Merced
4. Foto de la izquierda. Final de la calle de la Merced en la segunda década de nuestro siglo. Al fondo las murallas de Tejería.
a) Tres bancos de alpargateros en la acera izda.
b) Las niñas parecen jugar a "a tapar las calles que no pase nadie"
c) Fijaos bien en las tres puertas de la derecha y en la tubería, la bajante, detrás del niño sentado en la acera. Vamos a comprobar lo que creció la Merced al tirar la muralla.
4 bis. Comparación. Más de cien años de diferencia entre ambas imágenes y ahí están las tres puertas de la derecha, la bajante, los balcones salidos y sin salir... Como veis, se ha añadido por ambos lados bloques de viviendas. La Merced ha crecido unos 30 metros

Todas las fotos, debidamente datadas y comentadas, las podéis disfrutar pinchando en el álbum:

Y, ahora sí, veamos qué nos cuenta Arazuri

Merced
Pincha, que esta imagen vale oro
Arranca de la calle de Javier (San Francisco) y termina en la de Labrit. En ella desemboca en el lado de los pares la calle de la Tejería. En el lado de los impares, en ángulo recto, se continúa por una corta vía que llega hasta la plaza de Santa María la Real; antiguamente, cuando estaba el convento de la Merced, alcanzaba hasta el convento y la muralla, y cuando aquel barrio era judería, terminaba en la puerta del Río o de Garci Marra, que era uno de los portales del gueto pamplonés. Esta calleja, que no tiene nombre propio, aparece en algún plano de la ciudad con el título de la Merced, y no hay la menor duda, ya que la única casa que a ella accede lleva numeración de la Merced; esto es natural, porque el convento de los mercedarios que dio nombre a la calle estuvo precisamente en esta calleja. Como hubo épocas en que ambas calles llevaron distinto nombre, las distinguiremos llamándolas, a la mayor calle, y a la otra, calleja, pero incluyendo las dos en Merced.

12. Año 1933. Calle de la Merced,
antiguo corazón de la judería.
Barrio de Suso o Superior. En la antigua Judería este fue el primer título que ostentó la calle de la Merced. Más tarde el nombre se cambió por el de Rúa Mayor de la Judería, que persistió hasta la expulsión de los judíos en 1498, en el que se le cambió por el de Rúa Mayor del Barrio Nuevo. En las ciudades que existió judería, al ser expulsados los judíos se cambió el nombre de Judería por el de Barrio Nuevo; en Pamplona sucedió lo mismo, y la Rúa Mayor de la Judería se transformó en Rúa Mayor del Barrio Nuevo.

Rúa del Portal del Río o de Garci Marra. En la Judería, éste era el título de la calleja de la Merced que terminaba, como ya hemos dicho, en aquel portal orientado hacia el río y molino de Garci Marra, hoy todavía existente con el nombre de molino de Caparroso.

Calle de Cantarranas. En el primer tomo de este libro de calles, tratamos someramente de la Calle de Cantarranas, localizándola al final de la Merced, pero sin especificar que su situación exacta era la de la calleja de la Merced, de la que antiguamente se llamó rúa del Portal del Río, en la que estuvo la sinagoga, posteriormente la fachada principal del convento de la Merced y de su iglesia, así como la puerta preferente del palacio episcopal y la del Seminario Conciliar. Esta calleja, parte noble de la calle de la Merced, tuvo que ser la que se denominó con el título del convento de los frailes mercedarios, que más tarde comprendió a toda la calle.

sitna 1929
Calle de la Merced. Como ya hemos dicho, fue el convento de la Merced el que dio pie al pueblo soberano para dar su título a las antiguas rúas Mayor de la Judería y del Portal del Río.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que aquel convento ocupó los terrenos actuales siguientes: plaza de Santa María la Real, casa Sacerdotal y tramo final de la Dormitalería. Cuando se fue a construir el convento en el siglo XVI se precisó derribar la Casa de los Estudios (antigua sinagoga) y varias callejas y casuchas próximas a las murallas (1).

Hasta aquí la entrada de hoy. Lo que viene ahora, para los empollones (y sin dibujitos, ¡hala!):

Para nota
Convento de la Merced. La pequeña historia del convento de los mercedarios es la siguiente:
El convento de Santa Eulalia o Santa Olalla de los Mercedarios Calzados fue fundado en 1232 en una casa donada por Sancho el Fuerte en el llamado campo del Arenal, hoy Taconera, frente a la iglesia de San Llorente o San Lorenzo, fuera de los muros de la ciudad. Aquella Institución fundada por San Pedro Nolasco para la redención de cautivos, levantó un soberbio monasterio gótico, en el que destacaba un magnífico claustro, en el que pintado al aceite resaltaba la «Danza Macabra», según decían, única en España.
En aquel convento, en 1512, se alojó el Duque de Alba «...y muchos señores que venían en su ejército» con motivo de la conquista de Navarra, produciendo la soldadesca grandes destrozos en el monasterio. Según cuenta Iturralde y Suit, los frailes precipitadamente abandonaron el cenobio con tal prisa que no pudieron poner a salvo las alhajas, ornamentos y objetos de valor, refugiándose en las casas del bachiller Esquíroz intramuros de la ciudad. Al año siguiente, y en aquella ocasión por causa de los franceses, se vieron obligados nuevamente a abandonar el convento. En 1521, don Francisco de Zúñiga, conde de Miranda y Virrey de Navarra, decidió derribar los conventos de San Francisco y de La Merced, por estar cerca de los muros de la ciudad, volviendo los mercedarios a las casas del bachiller Esquíroz.
Para edificar un nuevo monasterio se les señaló siete casas de la Burullería (hoy calle San Lorenzo), pero la falta de dinero y la oposición de la parroquia de San Lorenzo hizo desistir a los frailes.
Como no podían encontrar un sitio apto decidieron construirlo en la Rochapea, en unos terrenos que les había regalado Sancho el Fuerte en los tiempos de la fundación en el Arenal. Levantado el edificio, en 1540 una riada lo derribó, a excepción de la iglesia. Reconstruido el convento, otra inundación lo destruyó al año siguiente. A esto se sumó la oposición del virrey que no deseaba, por razones estratégicas, ver reedificado el edificio.
Intentaron nuevamente asentar su convento en las Carnicerías Viejas, pero se opuso la parroquia de San Lorenzo. Junto al portal de la Zapatería consiguieron terrenos del virrey Marqués de Cañete, pero esta vez fue la parroquia de San Nicolás la oponente. Entonces, Fray Fortunio de Esparza, Comendador del convento, solicitó de la Ciudad les vendiese la Casa de los Estudios, antigua sinagoga, consiguiéndolo el 11 de septiembre de 1542, junto con varias casas más. Nuevamente hubo oposición de los frailes ermitaños de San Agustín, pero sus propios superiores les hicieron desistir de su objeción.
El 11 de julio de 1552 se derribó la iglesia del convento de la Taconera, y el primero de septiembre del mismo año comenzaron las obras del nuevo cenobio con un solemne acto inaugural. Aquel convento quedó completamente terminado a mediados del siglo XVII. La capilla mayor se fundó en 1594 gracias a la donación de mil ducados de don Pedro de Navarra, enterrado a su muerte en dicha iglesia con la siguiente inscripción en su sepultura:
«Aquí está sepultado el cuerpo de don Pedro de Navarra, bisnieto por barón, del rey don Carlos de Navarra (el Noble), Rico Hombre, Mariscal de Navarra, Capitán General y Embaxador del Rey, a quien escribía caro y amado primo. Fue casado con Doña Mayor de Cueba hija mayor del Duque de Albuquerque, sisagüelos paternos de don Phelipe de Navarra cuya es esta capilla».
Según cuenta Ignacio Baleztena, debajo del coro existía la capilla del Santo Cristo, en donde estaba enterrado el Marqués de Cortes. También fue enterrado en la iglesia del monasterio el 25 de julio de 1682 Fray Sebastián de Velasco, Generalísimo de la Religión en el Capítulo General celebrado en Guadalajara en 1676. Era pamplonés y a su muerte dejó al convento alhajas y cuadros, entre los que destacaban doce de la creación del mundo, actualmente en el palacio Foral de Navarra.
En 1836, cuando la Desamortización, se suprimió el convento destinándose el edificio a cuartel de tropa de Infantería hasta 1903 en que se hicieron los cuarteles en el Ensanche Viejo. Aquel gran caserón lo utilizó después el Ayuntamiento de almacén, en donde se guardaban los gallardetes de San Fermín, los gigantes y hasta los coches de muertos. Una parte se habilitó para ampliar el Seminario Conciliar, construyéndose un pasadizo aéreo. En el 36 fue cuartel de «Pelayos».
En los comienzos de la quinta década de nuestro siglo (XX) se derribó una parte del gran caserón. El 5 de diciembre de 1945 se adjudicaron la obras para completar el derribo al contratista Pedro Garcés en la cantidad de 1.125 pesetas.
Antes de terminar, no podemos dejar en el tintero un acuerdo absurdo que tomaron los sesudos ediles de nuestra Corporación Municipal el día 13 de noviembre de 1936, por el que decidieron «...que se unificase bajo el nombre de Calle de la Compañía, la que lleva este nombre y la de la Merced, reservándose este nombre para la que partiendo de la última (de la Merced) llega al Palacio Episcopal y la muralla». Afortunadamente aquel acuerdo no llegó a efecto.

1. En el Archivo General de Navarra, en la sección Clero, parroquia de San Saturnino, leg. 12, n.° 625. existen datos de varias casas de la calle de Cantarranas que se vendieron para construir el convento de Santa Olalla. De ellos sacamos los siguientes:
Año 1580. «Debe el monasterio de la Merced en el barrio Nuevo por el censo de dos casas que tomaron para el monasterio, la una de Ustáriz, portero, hijo de Juanicot y la otra de García el notario, el cual heredó de Gracia de Urdániz. las cuales afruentan con casas de Juan Rogel el menor». Año 1597. «Más debe Juan Rogel menor una libra y ocho sueldos por el censo de dos casas en la calle de Cantarranas que solían ser de Juan de 0lleta que afrontan con casa de Martín de Redín».
«Los herederos de Joseph de Aybar, 48 tarjas y media, del censo perpetuo por una casa sita en la calle de la Judería que llaman la casa de los Jueitos o trinquete de la Merced (Año 1509).» (Nota marginal). En dicho trinquete se fabricaron varias casas junto la Merced hacia la muralla.

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