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martes, 11 de abril de 2017

Adiós a la Plaza Gótica de Dormitalería (y 2)


La propuesta de Urmeneta de hacer una plaza pública, abierta a la Calle Dormitalería, restaurando la entrada directa al Claustro desde el entrañable Arcedianato, era de una sencillez asombrosa. Aprovechando el derribo de las casas de los canónigos, bastaba con tirar (ver siguiente foto doble, izda.) la tapia -tras la que había unas huertas- y la casa de dos plantas que vemos a continuación (como se ve en la foto de la derecha).
Con ello, la parte sudoeste del conjunto catedralicio era perfectamente visible y accesible.
En febrero de 1964, Urmeneta es sustituido en la Alcaldía por Juan Miguel Arrieta Valentín quien defendió con el mismo entusiasmo que su antecesor -y que el Diario de Navarra de Ollarra- el proyecto de la plaza gótica.
Excomunión
Dos son las opiniones que he encontrado sobre este delicado asunto.
La más cercana en el tiempo, la de Francisco Galán Soraluce:
"El obispo amenazó al alcalde con la excomunión y el Ayuntamiento, en base al Plan de Ordenación, tuvo que dar la licencia"
De Juan Jesús Zabalza Jaunsarás he encontrado lo siguiente:
"Los pamploneses, encabezados por el entonces alcalde Juan Miguel Arrieta, nos opusimos con todas nuestras fuerzas al proyecto y también recuerdo que Diario de Navarra, dirigido por el entonces director José Javier Uranga también lo hizo. Pues no hubo nada que hacer, el arzobispo (Enrique Delgado Gómez) llegó a amenazar al alcalde Juan Miguel Arrieta con pena de excomunión o algo similar y el horrendo bloque de viviendas se construyó" (DN 07.02.04).
"El mismo año 1964, al alcalde Urmeneta le sucedió Juan Miguel Arrieta, que, como ya relaté, defendió con el mismo ardor y firmeza el proyecto de una plazoleta gótica de la Catedral, hasta el punto de verse amenazado de excomunión" (DN 08.05.04).

Adiós a la Plaza Gótica de Dormitalería
La foto de Galle de 1966 (foto de la derecha) testimonia el comienzo del derribo de esa vivienda (seguramente, el nº 5) de dos plantas, apéndice de la que cierra por el lado sur el patio del Arcedianato y que llegaba hasta la mismísima Chimenea de la Cocina.


La de la izda. de Cía, es de 1933. En 33 años el único cambio reseñable (aparte de los adoquines) en las viviendas que nos ocupan es que Abadía (al fondo de la calle; el ebanista que tenía el taller enfrente de nuestra casa, el 18) ha abierto el bajo. Hasta el poste metálico del nº 7, en el primer piso, se ve en ambas fotos.
Han tirado también la tapia y la puerta que cierra la calleja del Dormitalero, a mano derecha.


Ahora comparamos la de Galle '66 con otra del mismo fotógrafo, pero del 67. Han construído ya tres plantas y han llevado el límite de la vivienda bastante más lejos que la de la foto del 33, casi hasta la puerta de la calleja del Dormitalero de ese año.


Estas dos fotos de Galle, del 67 la de la izquierda, y del 70 la de la derecha, tomadas en direcciones opuestas, ilustran la evolución en esos tres años del doble proceso de construcción y derribo.
Miremos, desde el fondo hacia la posición de la cámara, la  foto de la derecha, la del 70:
El bloque nuevo, que andaba por la tercera planta, ya ha sido rematado. 
El bloque de viviendas antiguas que iba desde Dormitalería (debajo -sólo aparentemente- de la torre de la Catedral, en la foto de la izda) hasta la Chimenea de la Cocina y que cerraba por el Sur el patio del Arcedianato, ya ha sido demolido.
Del estrecho bloque en el que vivía la Sra. Ángela (cuya ventana, en el primer piso, veía hasta el final de la calle) tan sólo queda el muro exterior.
Del Portal del Arcedianato, tan sólo resiste la gran puerta, testigo mudo de una destrucción injusta y, aún peor, innecesaria.
Lindando con esta puerta (triple W), la ventana y la puerta de la carpintería de Abadía. También destruída, aunque conservando mayor altura el muro que el resto.
A la derecha, en los números pares, el portal de mi casa y la ventana del cuarto de estar contemplando, atónitos, la destrucción del Portal del Arcedianato.


Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Alguno pensará que esta crítica es tan sólo fruto de un sentimentalismo infantil, por haber vivido allí toda mi infancia.
Quiero señalar que yo no critico la necesidad de unas nuevas viviendas para los canónigos. Algo que ya preveía la propuesta de Urmeneta y DN: permuta de solares entre el Ayuntamiento y el Cabildo.
Tampoco denuncio, sino que aplaudo, el derribo de unas viviendas pegadas a la Catedral (ver imagen de la izquierda) y que impedían contemplarla en todo su esplendor.
Hoy se ha abierto un gran espacio que permite ver las torres de la Catedral, sus exteriores góticos que miran al sur; la Cillería, con su renovada portada del XII y los dos torreones prerrománicos; el exterior de la Cocina, con su imponente Chimenea, (antes asfixiada por las viejas viviendas); el Refectorio... Alrededor de 1000 años de historia.
Pero lo que se ha abierto es un Patio Interior y Privado, cerrado a la calle Dormitalería por unas viviendas, auténtico 'telón de cemento', que decía Ollarra.
Y lo que Pamplona pedía -y sigue demandando- es una PLAZA PÚBLICA.
Todo este desastre, además, se podía haber conseguido sin destruir el Portal del Arcedianato, manteniendo (como se ve en las dos imágenes), desde dicho Portal, el acceso al Claustro.
Así lo recoge el informe de la RABASF:

VIVIENDAS PARA CANÓNIGOS EN EL ARCEDIANATO DE LA 
CATEDRAL DE PAMPLONA
En la sesión celebrada por esta Real Academia el día 5 de febrero de 1973, fue leído y aprobado el siguiente informe de la Comisión Central de Monumentos, relativo al proyecto de Viviendas para canónigos en el Arcedianato de la catedral de Pamplona, siendo ponente el Excmo. Sr. D. Francisco Iñiguez, Académico de número de la Corporación.
No es ocasión de reiterar la historia lamentable de tales construcciones, con proyecto aprobado por esta Real Academia y por la Dirección General de Bellas Artes; siendo a seguido derruido el romántico patio del Arcedianato, uno de los lugares más gratos de Pamplona, y construido un bloque de viviendas, sin atenerse al proyecto y sin autorización municipal.

... Derruido el romántico patio del Arcedianato, uno de los lugares más gratos de Pamplona...
... Sin atenerse al proyecto...
... Y sin autorización municipal.

Creo que con esto queda ya todo dicho: el Arzobispo, el Cabildo, los Canónigos.., en definitiva, la Iglesia se aprovechó del poder que le daba la Dictadura en contra de los ciudadanos de Pamplona y sus autoridades civiles.

Y una esperanza
Mantengo la secreta esperanza de que un día -ojalá no muy lejano- esas viviendas, herencia de la Dictadura y Asignatura Pendiente de la Iglesia, dejen paso a la Plaza soñada por Urmeneta. Y en un discreto rincón se abra una Posada, de nombre "El Dormitalero" o "Arcediano de Tabla", donde tomarme un buen vino Navarra, contemplando esa imponente Chimenea.

He subido algunas imágenes a Facebook

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Urmeneta, a pesar de sus estrellas de coronel de Estado Mayor, tenía alma de artista y ribetes de soñador. Ese dibujo que incluyes, como yo venía ya apuntando maneras de archivero, lo recorté entonces y lo he conservado hasta ahora en mi abigarrado archivo de recortes de prensa. La verdad es que esa parte de la antigua Navarrería, de haber cundido esa visión de nuestro recordado alcalde, podría haber tenido una fisonomía mucho más genuina y evocadora de su lejano pasado medieval. Lo de la amenaza de excomunión por parte del arzobispo Delgado Gómez cuando la construcción del "Arquetanato" a quien se opusiera al proyecto, creo que llegué a oírselo contar al archivero Vicente Galbete, pero como era humorista y dicharachero, no llegué a creérmelo del todo, lo cual no quiere decir que no fuese cierto, claro está.
Feliz Semana Santa.

J. J.

Echenique dijo...

Pues hay que recuperar esa plaza gótica de Urmeneta y Arrieta, tan defendida por Ollarra, que permitirá apreciar todavía más uno de los mejores conjuntos catedralicios de Europa. Vale la pena. Ya lo creo. Gozaría además de gran atractivo turístico. El enclave es único en el mundo, con unas vistas espectaculares desde El Redín.

Anónimo dijo...

Estimado Patxi,

Aunque no exactamente en el lugar que indicas, es probable que tu deseo de tomar un vino en una Posada de nombre "El Dormitalero" se vea cumplido.
Los herederos del inmueble sito en Dormitalería 18 lo vendimos hace unos meses a unos jóvenes emprendedores que construirán un pequeño hotel en ese edificio. El nombre del hotel será "El Dormitalero 18". Espero que tú puedas tomarte en él tu vino de Navarra y que a ellos les vaya estupendamente en su negocio dando vida de nuevo al inmueble.

Un navrazo con mis mejores deseos,

Eduard