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domingo, 5 de mayo de 2019

Operación CAN: Kontuz tenía un fin

El exazafata y portavoz de Kontuz, Patxi Zamora, exige su readmisión:
"He llevado a Aznar, al Rey... ¿Soy peligroso?" (Foto Navarra.com)
Ya hace seis años se avisaba: "Kontuz es una asociación penetrada y poblada por conocidos miembros de la izquierda abertzale. La cara más visible de la asociación, de hecho, es Patxi Zamora, candidato de ANV por Cizur. Asimismo encontramos en sus ruedas de prensa y manifestaciones públicas a conocidos abogados de la “izquierda abertzale” como Jokin Elarre o Pablo Ibáñez, que a su vez ha sido designado recientemente por Bildu como el candidato de esta coalición para formar parte del consejo de administración de la CAN. Por haber, hay incluso personas en Kontuz que hasta pertenecen a la misma plataforma contra el AVE que estampó varias tartas en la cara de la presidenta."

Operación CAN: todo tenía un fin
ENVIDO Marcos Sánchez @marcossanchez78    
Acaba el periplo judicial en torno a la desaparición de Caja Navarra. La Audiencia Nacional ha archivado el último fleco que sobrevivía y ha dictaminado por tercera vez el sobreseimiento de toda la causa abierta en 2013 por la conformación de Banca Cívica. Seis años y medio después, fin. Ningún condenado a nada y por nada después, fin. Toca coser ya la apertura en canal investigadora, centrada en las dietas cobradas por integrantes del Gobierno foral; distintas operaciones ejecutadas por la CAN; los créditos otorgados a consejeros y familiares de la entidad; la labor de inspección sobre ésta; la salida a bolsa; y los patrimonios del expresidente del Ejecutivo Miguel Sanz y el último director de la Caja, Enrique Goñi. Todos los capítulos han confluido en idéntico resultado: no hay delitos ni irregularidades. 
Arantza Izurdiaga
Ha transcurrido tanto tiempo que los denunciantes prácticamente ni existen a día de hoy. De un lado, UPyD, aquel partido que fundó aquella Rosa Díez que era socialista. Del otro, Kontuz, plataforma dentro del perímetro de la izquierda abertzale que, casualmente, se volatilizó cuando hace cuatro años Geroa Bai, Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra sellaron su acuerdo y Uxue Barkos alcanzó la presidencia del Gobierno. Casualmente, Arantza Izurdiaga, abogada de Kontuz, se convirtió también en las mismas fechas en parlamentaria foral de Bildu. Casualmente, Patxi Zamora, rostro más público de la plataforma, aspiró sin éxito a senador meses después propuesto por Bildu en la candidatura del cuatripartito Cambio-Aldaketa.
Jokin Elarre, Pablo Ibáñez...
Kontuz irrumpió en escena autodefiniéndose como asociación de consumidores ("Una de las características que siempre ha definido a Kontuz es su afán por mantener su independencia"). Si alguna tienda no les devuelve el importe de una compra defectuosa recurran a ella ahora que, oh milagro, ha resucitado. Tan sólo para correr la lápida, sacar la mano y difundir vía comunicado que no recurrirá el archivo de la Audiencia Nacional. “Nos exige enfrentarnos a costas millonarias”, justifica desde donde más duele, el bolsillo. Pero especialmente: “Kontuz nunca ha buscado una victoria en los tribunales aunque ha ejercido con responsabilidad el papel que en ellos le ha tocado jugar” y “para nosotros la victoria de la sociedad navarra es nuestra victoria, es el triunfo que buscábamos”. Esto es, la verdad sobre de qué iba todo. 
La dignidad de una Barcina merengada es mayor, si
cabe, que la Bil(d)eza de sus agresores
22 de junio de 2013, sábado. 
Una manifestación convocada por Kontuz recorrió Pamplona y que lo de menos era la decisión judicial quedó nítido aquel día. “Da igual lo que pase con el Tribunal, nosotros ya lo sabemos: ¡sois unos ladrones!”, gritó un portavoz en el acto de colofón mirando al Palacio de Navarra. Faltaba la guillotina. Presidía Yolanda Barcina, cuya dimisión exigieron durante una marcha en la que se gritó “lapurrak” –ladrones– a UPN pero también al PSN, el mismo que se ensueña aupado a la gloria de un gobierno por quienes le insultaban. Entre los adheridos a la manifestación figuraban Sortu, Bildu, Geroa Bai, Izquierda-Ezkerra, sindicatos nacionalistas y colectivos sociales. La Chula Potra puso la banda sonora con un rap en el escenario: “amargada”, “puta”, “yupi seca” y “partirte el útero” dedicados a Barcina. El peor machista no desafinaría mejor. 
De qué iba a todo, decíamos, y todo ha tenido un fin por medio de un reparto de papeles que han “tocado jugar”.
Kontuz en los tribunales, el cuatripartito en la política, y el equipo entero en la agitación de la calle para lograr el Gobierno hace cuatro años e intentar mantenerlo en las urnas dentro de cuatro semanas. La comisión respecto a Caja Navarra en el Parlamento ha servido de última pieza del puzle. Volver a hablar de lo hablado, la trama que tanto beneficio dio a los actuales regentes del poder para ver si vuelve a otorgárselo. El cuatripartito envió sus conclusiones de la comisión a la Fiscalía. El juez ha respondido no ver nada diferente a lo ya investigado y, ante la desnudez por el análisis, el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, alega que las conclusiones “no entraron en ningún momento en cuestiones penales”. Las mandaron a la Justicia como quien en un campeonato de lanzamiento de huesos de aceituna se pica con el competidor precedente, después de que UPN planteó trasladar al fiscal el caso Davalor. Y porque perder el tiempo les da igual al ser de sueldo subvencionado.

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