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lunes, 23 de abril de 2018

Errores con el euskera en Navarra

En esta placa de Ansoáin a nuestra pobre lengua se le llama "lengua de esclavos".
Y encima está escrita en "erdera"
'Yo repito que me parece un error brutal haber pasado el foco de las políticas lingüísticas de las comunidades tradicionales de hablantes a la reimplantación en Tafalla o la implantación en Tudela, porque en la Ribera de Navarra no se ha hablado jamás'. ("Ni chufa de euskera", por Matías Múgica)

Sobre el uso del  euskera en la Ribera (por Félix Cía Jiménez)
Este Gobierno de Navarra no aprende de sus fracasos y vuelven a dar la matraca con el tema del euskera. Y digo fracaso por el resultado que obtuvieron de su ofrecimiento a los estudiantes de la Ribera de Navarra de pagarles el transporte y comedor a aquellos que tuvieran necesidad de desplazarse a pueblos diferentes de su residencia habitual. Todos conocemos la respuesta  de las familias ribereñas: solamente tres alumnos pidieron la preinscripción en el modelo D (euskera).  ¡Tres alumnos en toda la Ribera!
El Gobierno de Navarra ha continuado con constantes campañas la pretensión de introducir el euskera por todos los rincones, siempre naturalmente a costa de las arcas forales, es decir, con el dinero de todos los navarros. La última, por ahora, es la pretensión de que las empresas subcontratadas por la Administración Pública,  cuando el cumplimiento del contrato exija un servicio de atención al público, deben elaborar un plan del euskera para que los trabajadores que ocupen los puestos de atención al público puedan formarse en dicha lengua. Esto es lo más parecido a un “chantaje”.
Situaciones como ésta nos lleva a preguntarnos: euskera, ¿para qué? Porque, además, actuaciones de altos cargos de las instituciones navarras nos hacen ver con claridad el futuro del euskera y la finalidad de su empleo. Con su actuación, están haciendo un grave daño a esta lengua que merece un mayor respeto.  
1. Podemos poner como primer ejemplo a la presidenta del Parlamento Foral, Ainhoa  Aznárez, que en noviembre de 2015, en la citada sede y refiriéndose a una persona del público, manifestó:  “Aquel de arriba, el de morado, fue el que me increpó en Berriozar. Entonces, voy a hacer todo en euskera y se va a joder bien”. Es decir, para esta señora el euskera le sirve como arma arrojadiza para fastidiar a los navarros.


2. Otro caso singular y muy aclaratorio es el del vicepresidente del Gobierno y consejero de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi (San Sebastián, 1967), persona euskaldún y que en principio parecía un buen conocedor de su lengua, quien en el pleno del Parlamento de Navarra celebrado el 22 de septiembre de 2016, al tratar el punto 17 del orden del día sobre las cuevas de Alkerdi, manifestó: “Hablaré en castellano porque si no este vocabulario técnico me volvería loco: se lo voy a leer a ustedes en castellano”. Exactamente así  lo recoge el Diario de sesiones.
[Un inciso para corregir la traducción de "erdera" como "castellano" que, según Félix Cía, autor de esta carta, se hace en el Diario de sesiones del Parlamento. La palabra erdera se refiere a cualquier idioma que no es el euskera. Y se puede aplicar al castellano, francés o japonés. Su etimología, según unos, es "media lengua"; según otros, significa advenedizo, forastero, extranjero. Tanto en un caso, como en el otro, que a la lengua romance, castellana o española, que lleva 1000 años asentada en Navarra y que es la lengua de todos los navarros y lengua materna de la inmensa mayoria, se le siga llamando "erdera" (forastera, advenediza, extranjera, medio-lengua) me parece una actitud xenófoba que los miembros del Gobierno no deberían emplear y sí exigir a la Academia de la Lengua Vasca su retirada, al menos, en Navarra.]

Esto confirma que el euskera no es una lengua actualizada ni sirve para exposición de temas técnicos, por lo que nadie puede asegurar su futuro -excepto en ambientes familiares-. Es vergonzante que para hablar en castellano en el Parlamento de Navarra haya que pedir excusas y, por otra parte, me permito decirle al cuatripartito que moralmente no tienen ningún sentido ni razón  para que  apoyen esta moción. Nadie tiene que volverse loco por esta simpleza.
Por cierto, la exposición (de Manu Ayerdi) en castellano la entendimos todos sin ningún problema. 
FÉLIX CÍA JIMÉNEZ

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si la historia marca que se puede hablar y qué no (aunque dude de tu búsqueda bibliográfica selectiva), quizás debas empezar a estudiar árabe.

Un saludo, de un tudelano vasco-parlante de toda la vida

Anónimo dijo...

Ay...como os gusta censurar cuando algo no os agrada... aprended árabe todos

Patxi Mendiburu dijo...

Jajaja estaba en SPAM! Estas máquinas se pasan, a veces, de listas!

Anónimo dijo...

jajajaja entonces mis disculpas! al cesar lo que es del cesar.
un saludo