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domingo, 23 de abril de 2017

Joaquín Pascal: Ley del Vascuence (2)


¡Qué jeta tienen y cómo les ha valido! Tú mismo decías, Joaquín, que hemos pecado de ingenuos. 
Por desgracia, debo también añadir que si hoy vivieras tendrías que tragarte tu última frase de este artículo.

Sobre la ley del vascuence (2)
Joaquín Pascal Lozano
Vamos a ver en qué consiste la «Ley para la normalización del euskara en Navarra» que presenta el colectivo Oinarriak, documento que tiene como principios rectores las afirmaciones mías del último párrafo de ayer, por mucho que parecieran hiperbólicas a más de uno.

Un proyecto injusto y discriminatorio
A) Principios generales (Oinarriak):
1.  El euskara es lengua oficial en todo Navarra.
2. Todas las lenguas tienen los mismos derechos y no hay que hacer distinciones. Navarra es un territorio bilingüe... 
Comentario (Joaquín Pascal): las lenguas no tienen derechos, de la misma manera que no tienen deberes. Los hablantes de las lenguas son los que tienen derechos. Navarra no es territorio bilingüe. Hay una parte de Navarra en la que es el vascuence el vehículo normal de comunicación lingüística (incluida en la zona vascófona señalada en la ley) y otra, mayor, en la que el vehículo de comunicación es él castellano. Todos los navarros hablamos el castellano. Alrededor de un 15% domina el euskera, siendo menor la proporción de los que lo utilizan como vehículo de comunicación habitual.
De aceptar esos dos principios, que rigen la propuesta de modificación de la ley, promovida por Oinarriak, más del 85% de los navarros, todos aquellos que no dominan el vascuence, quedan automáticamente discriminados negativamente ¿Qué pintarían, dónde podrían trabajar, al ser ciudadanos de un territorio «bilingüe» y no dominar un idioma «oficial»? Según la ley, serían «normales» el 15% de los ciudadanos y el resto serían, seríamos «raros», «anormales». ¿Tendríamos derecho al voto, por cierto, en ese censo que «los chicos alegres y combativos» quieren confeccionar? Sin afán de exhaustividad, señalo y comento algunos de los puntos (siguiendo su numeración) que proponen para que todos podamos hacernos con más elementos de juicio.
B) En la Enseñanza (Oinarriak)
1-1 (0-3 años). Los niños y niñas serán atendidos en la lengua que elijan sus padres o tutores. En el caso de los que elijan el castellano, se garantizará el contacto con el euskara.
2-2 (3-18 años). Infantil, primaria, ESO y bachiller). Se impartirá necesariamente la enseñanza de la lengua oficial que los padres o, en su caso, el propio alumno haya elegido para realizar sus estudios
2-1 «...el número de alumnos, la falta de profesorado o de recursos no serán impedimento a la hora de cumplir con el derecho (sic) de poder realizar los estudios en euskara.»
Comentario (Joaquín Pascal): ¿qué medios habrá que poner para que a los niños menores de 3 años de Ribaforada, que se escolaricen en castellano, se les garantice el contacto con el euskara?
En virtud del principio 2-2, el estudiar vascuence pasa de ser un derecho a ser un deber, a ser una obligación para todos los escolares navarros. 
Los redactores tienen tan claro lo que quieren que en el punto 2-1 cometen un «lapsus linguae». Hablan de «cumplir con el derecho». Los derechos no se cumplen, los derechos se disfrutan. Los que se cumplen son los deberes y, efectivamente, tendría sentido decir «a la hora de cumplir con el deber...» 
La otra «perla» es la de que ni la falta de recursos podrá ser impedimento para que los navarros cumplamos con este «deber». Vamos, que ya está solucionado el posible problema de Ribaforada apuntado arriba. A partir de la aprobación de este proyecto de ley, los recursos destinados al «euskara», hasta que todos lo sepamos, deben tener prioridad sobre las inversiones, sobre los de Sanidad, sobre los de Bienestar Social, sobre cualquier gasto que imaginar podamos ya que, como muy claro lo dicen los miembros de Oinarriak (y los firmantes que les apoyan), nunca la falta de recursos podrá ser impedimento para conseguir lo que solicitan.
Dejo al margen la universidad porque es merecedor el documento de comentario aparte, pero ya puede imaginar el lector por dónde va el asunto.
C) Medios de comunicación (Oinarriak):
7-4) Se adoptarán medidas para dar prioridad a las producciones en euskara.
7-8) La Administración garantizará a los medios de comunicación locales que desarrollen su tarea exclusivamente en euskara las medidas y los medios necesarios para que realicen su labor con calidad y normalidad.
Comentario (Joaquín Pascal): clarísimo. Lo que se produzca en castellano, a la cola, pues la ley dirá que tiene prioridad lo que sea en euskara. Por otra parte, los periódicos y las emisoras ya saben lo que tienen que hacer: realizar toda su producción en vascuence, exclusivamente en vascuence, y así los poderes públicos les garantizarán los medios necesarios para poder realizar su labor.
D) Cultura y deporte (Oinarriak):
9-2) El Gobierno de Navarra utilizará, promoverá e impulsará todas las expresiones culturales en euskara. 
Sin comentarios (Joaquín Pascal).

Cambiar la ley
Se hace necesario terminar con tanta sinrazón. Es necesario modificar unas normas que hacen prácticamente imposible que un navarro que no domina el vascuence pueda, en la práctica, acceder a un puesto en la Administración Pública de Navarra. Es necesario decir bien alto que el 85% de los navarros, navarros que no dominamos el vascuence, somos navarros a los que no nos falta ningún requisito suplementario que cumplir para serlo íntegramente. Y si -para que esto sea así- es necesario cambiar la ley, que ésta se cambie. 
Pero, como decía ayer al comienzo de estos dos artículos, en sentido contrario al pretendido por esos colectivos que tanto ruido meten y que a tan pocos navarros engañan a la hora de ir a las urnas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué claro lo veía Pascal, y qué labor -con su diario de cabecera a su completo servicio- han desarrollado ante la miopía, la candidez y el complejo de tantos para lograr su objetivo: el poder.
Pello

Anónimo dijo...

Cuando se habla de "vascuence", así, en abstracto, ocultamos que, en realidad se trata del vascuence unificado, construcción artificial originada en la década de los 60, desde Euskaltzaindia. Hay muchos vascohablantes naturales, ágrafos, y que se expresan cotidianamente en vascuence, realidades sólo efectivamente existentes en el agro y públicamente comprobables. En la civitas es puro uso administrado, institucionalizado de una especie de esperanto de los veinte y pico dialectos vascuences, y que "aprenden" muchos sujetos no desde la cuna, ni de sus familias (que jamás lo usaron), esos "kalekumes" cuyo uso del vascuence unificado es ideológico, des-naturalizado, extravagante y contra el uso del español... excluyente... Eso no pasaba con el baserritarra, que cuando accedía a la civitas, hablaba la lengua franca, el español, de modo espontáneo para poder entenderse incluso con los vascohablantes naturales de distinto dialecto.