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viernes, 7 de abril de 2017

Euskaldunes en UPN

Un grupo de cargos de UPN ha tenido que salir al paso de las gravísimas acusaciones de Barcos de que UPN  quiere que desaparezca de Navarra el vascuence, y le han recordado lo evidente: que el euskara necesita un clima de pluralidad, sosiego, respeto y libertad, en el que nadie sea acusado de buscar un genocidio lingüístico sólo por pensar diferente y proponer políticas distintas a las del nacionalismo vasco.

El pasado día 23 de marzo, en el transcurso del pleno parlamentario de control, la Presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, dirigió al portavoz y presidente de UPN, Javier Esparza, las siguientes palabras: 
“[…] me estoy dirigiendo al portavoz del primer grupo de esta cámara, me parece gravísima, gravísima la irresponsabilidad con la que actúan utilizando ustedes el euskera para fracturar Navarra. Esa cruzada absurda, absolutamente contra el euskera, en la que compiten por el liderazgo usted y un par de portavoces más de esta cámara. Ustedes están poniendo en el disparadero social a una parte de esta sociedad simplemente por el hecho de hablar euskera y de querer vivir en euskera. Les están apuntando con el dedo cuando les llaman privilegiados, les están apuntando con el dedo acusador cuando les acusan de perjudicar a sus conciudadanos y lo que es peor, ustedes saben que es mentira. Lo que realmente quieren ustedes es que desaparezca el euskera y si no, no se explica el desprecio que manifiestan por cualquier acción que trate de prestigiarlo.”
Los abajo firmantes, exconsejera, parlamentarios, concejales, exconcejales, cargos internos y simpatizantes de Unión del Pueblo Navarro, vascoparlantes todos - como otros miles de votantes de UPN-, queremos expresar nuestro malestar y dolor por estas declaraciones de la señora Barkos. Acusar a nuestro partido (efectivamente, la formación más votada de Navarra) de buscar la desaparición de la lengua vasca supone mucho más que una completa falsedad: constituye una verdadera infamia. Las lamentables palabras de la Presidenta Barkos nos
retrotraen a una época en que las acusaciones de “enemigo del euskara” sirvieron para poner en el disparadero (y no metafóricamente) a muchas personas sólo por su compromiso con nuestro proyecto político. Queremos al euskara. Lo practicamos en nuestras casas y fuera de ellas. Creemos en su porvenir y entendemos que representa una parte fundamental de la cultura de esta Comunidad Foral. Defendemos y defenderemos siempre su promoción, pero nunca su imposición. La sociedad navarra es y ha sido siempre plural y la lengua vasca no debería servir para dividirla, ni enfrentarla. El euskara no pertenece a los nacionalistas y creemos que el intento de monopolizarlo por parte de estos le ha causado un desprestigio enorme.
Cuando alguien acusa gratuitamente a una formación política como la nuestra, que nunca ha utilizado la violencia ni el insulto, de querer hacer desaparecer nuestra lengua o de atacar a los vascoparlantes, nos ofende y hace un flaco favor a la mejora de la convivencia en Navarra. El euskara necesita un clima de pluralidad, sosiego, respeto y libertad, en el que nadie sea acusado de buscar un genocidio lingüístico sólo por pensar diferente y proponer políticas distintas a las del nacionalismo vasco.

Begoña Goñi,
Begoña Sanzberro Iturriria, exconsejera del Gobierno de Navarra, exparlamentaria y concejala de UPN en Baztán,
Carlos Rilova Jericó, profesor de la UPV/EHU,
Cristina Altuna Ochotorena, parlamentaria de UPN,
Daniel Cuesta Castañeda, vicesecretario de UPN y Concejal en Berriozar,
Francisco Iribarren,
Iñaki Iriarte López, parlamentario de UPN,
Isabel Olave Ballarena, concejala de UPN en Baztan,
Isabel Vidart
Jose Javier Aguirre Azcárraga, concejal de UPN en Baztán,
José M. Goicoechea Zabaleta, concejal en Leitza,
Josetxo Gamio,
Juan Loza Ocáriz, concejal en Bera-Vera de Bidasoa,
Karmele Aguerrea,
Kontxu Aguerrebere,
Luis Mari Pérez Arregi 
Mari Carmen Iribarren Iribarren, concejal de UPN en Baztán,
María José Lazcoz Artanga,
Natividad Lazcoz Artanga,
Patxi Pérez Arregi y
Pello Sarratea.

3 comentarios:

Echenique dijo...

Está utilizando la Barcos el mismísimo arma de eta : las víctimas somos los agresores. Está jugando con fuego. Se va a quemar. Un idioma que se precie no necesita de imposiciones arbitrarias. Sólo pide que se le deje en paz. La utilización política de una lengua denota desamor a esa lengua.

Anónimo dijo...

Supongo que el texto está solo en castellano como demostración del amor que procedan por el euskara y lo mucho que lo hablan y escriben a diario.....

Ispán dijo...


¿ Que euscara se refiere sr. Anónimo? ¿El vascuence histórico de siempre del Baztán ? o ¿ el batúa académico funcionarial?.