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jueves, 23 de abril de 2015

Un Reloj de Sangre en la Ciudadela pamplonesa

1ª hipótesis: Reloj de sangre (?) y reloj de bolsillo
Lucien Roisin (París, 1884- París o Barcelona, 1943) fue un fotógrafo y editor francés, afincado en Barcelona, cuya obra alcanza una gran importancia, tanto por su extensión en el espacio físico (con imágenes de toda la geografía española) como por su extensión temporal (desde los años 20 a los 50).
Es conocido muy especialmente como editor de postales. Muchas de las cuales las hizo él, directamente, y otras se las compraba a fotógrafos locales.
En multitud de ocasiones, cuando he buscado imágenes antiguas de Pamplona y de Navarra, me he topado con ese nombre, y he admirado la calidad de sus imágenes y la precisión de la información que aporta en cada una de ellas.
He subido a Facebook un breve muestrario de sus postales pamplonesas para que comprobéis la veracidad de lo que digo: calidad y precisión.

Actualización 15.06.15: He recibido de Maku Belzunegui unas postales de Roisín (y alguna cosilla más), entre las que se encuentra una del Reloj de Sangre de la Ciudadela, que, además de mejorar la calidad de las que había conseguido de Internet, tienen la virtud de haber sido coleccionadas por ella cuando era niña. Gracias, Maku. Las he añadido al álbum titulado "Pamplona. L. Roisin" con el nombre de la donante. Disfrutadlas.

Pues bien, hace ya unos cuantos años encontré una postal de Lucien Roisin con una imagen de la Puerta principal de la Ciudadela (la de la Avenida del Ejército) cuyo pie de foto me sorprendió tanto que me hizo iniciar un camino de investigación cuya última etapa es esta entrada.


El pie de foto original dice así:
18 - PAMPLONA Portal de entrada y Reloj de Sangre                        L.ROISIN
de la Ciudadela y Lápida conmemorativa del Virey Duque de Trayecto (s  XVI)
 Dejando de lado lo de "VIREY", forma antigua de "virrey", llama la atención la extraña expresión de "reloj de sangre". ¿De dónde ha sacado el siempre tan preciso L. Roisín que en la puerta de la Ciudadela hay un reloj de sangre? ¿Qué es un reloj de sangre? 
Miré por todos los sitios, pregunté a diestro y siniestro, me fui a la Puerta de la Ciudadela, la fotografié de arriba a abajo, hablé con los encargados de atender a los visitantes... Nadie sabía nada de ese dichoso reloj de sangre. 
Desesperado, me puse en contacto con Juan José Martinena, quien en tantas ocasiones me había sacado de apuros. Pero en este caso, no hubo suerte:
Amigo Patxi:
En esta ocasión siento decepcionarte. Tengo esa postal desde hace muchos años en mi colección y nunca he conseguido interpretar esa enigmática denominación que lleva impresa al pie de la foto. Solo me consuela, y no mucho, el hecho de que ni mi colega Pepe Molíns, tantos años archivero municipal, ni mi consuegro, artillero recién retirado del Ejército, ni mi amigo Luis Eduardo Oslé, ex-coronel del regimiento de Infantería América de guarnición en Pamplona, doctor en Historia e hijo a su vez de coronel del mismo regimiento, me han sabido dar una explicación razonable.
Personalmente, a título de "supositorio" como decía el cashero aquel, pienso que tal vez se conociera con ese siniestro apelativo, sin duda con carácter alegórico o simbólico, el dispositivo ese de las cadenas del desaparecido puente levadizo, que con unas (al parecer) bombas o proyectiles a modo decontrapeso, pudieran evocar las pesas de un reloj y de paso, recordar a los militares que su tiempo debe ir subordinado al servicio a la patria, un poco en la línea del "Todo por la Patria" que tradicionalmente se podía leer en un cartel colocado sobre la puerta de los cuarteles y edificios militares y las casas-cuartel de la Guardia Civil.
Y eso es cuanto se me ocurre en relación con tu consulta. 
Un cordial abrazo

J. J. M.   
Ambos, pues, coincidimos en que se trata de un reloj de sangre en sentido metafórico, al comparar, quizás, el mecanismo del antiguo puente levadizo con un reloj de bolsillo y su cadena, como se intenta en la foto de portada.
Pero, ¿por qué de sangre? Sobre esto lo único que he encontrado es esta frase lapidaria en una extraña página:
En época de guerra, el tiempo no se mide con arena, sino con sangre
Bueno, pues este es el reto. A ver si alguien nos aporta un poco de luz en este asunto tan pamplonés, y podemos, por fin, conciliar el sueño.
Contacto: patximendiburu@gmail.com


***
Actualización 31.08.16
Cara del Moro, Castillo de Santa Bárbara y Garita de la Campana

Un correo de Pedro Novella, dedicado en alma y cuerpo a la investigación y catalogación de relojes solares, me obliga a retomar la investigación sobre el reloj de sangre de la Ciudadela de la postal de Roisin. 
Me dice que en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica hay varias referencias al "reloj de sangre". Suelo mirar habitualmente en esa biblioteca, pero reconozco que en este caso se me había debido pasar porque, como bien señala Pedro, allí hay una muy interesante línea de investigación.
Omito algunos significados de "reloj de sangre" que  allí aparecen ("péndulo sostenido por dos dedos y que se mueve por magnetismo"), u otros, poéticos (Borges: "En mi pecho, el reloj de sangre mide / el temeroso tiempo de la espera") o literarios (Cela: "Reloj de arena, reloj de sol, reloj de sangre", 1989) y me centro en el significado que aparece en más ocasiones y que creo que puede darnos mucho juego: el de reloj de sangre como una "campana accionada por la fuerza humana para dar la hora"
El ejemplo más claro es el de la ciudad de Alicante. Dice así el ejemplar de la Revista Contemporánea de 30.11.1891:
El reloj de sangre trae muchos recuerdos á la memoria de los que de niños tuvimos  la fortuna de habitar en Alicante, en cuyo alto castillo de Santa Bárbara, inmensa á la vez que airosa mole que defiende á la ciudad, hay constantemente un centinela que cuida de repetir con una campana las horas que da el reloj de la colegiata de San Nicolás. 

Como veis, no hay duda de a qué se llama reloj de sangre. Pero lo mejor lo encuentro en el ABC de 15.12.1904, trece años después de la anterior reseña, cuando comienza la demolición de la Torre del Reloj:


Izda: la Torre del Reloj, en el Castillo de Alicante, antes de empezar su demolición
Dcha: los trabajos de demolición de la Torre (Fots Amad.)
Demolición de una torre célebre
La famosa torre del Reloj de Sangre en el castillo de Santa Barbara, de Alicante, que constituía un peligro inminente por amenazar desplomarse y caer sobre el caserío de parte de la poblacion, ha sido demolida.
Esta torre fue construida el año 1846 por el maestro Petez (?), que aun vive en Alicante, teniendo en la actualidad ochenta y cuatro años.
En ella se colocó una campana que tocaba un centinela cada cuarto de hora, y por la cual se regía el horario del castillo, asi como los huertanos de Alicante. La primitiva campana fue sustituida por la que en la actualidad tenía, en la cual se lee: Santa Bárbara. Año 1853. La torre estaba enclavada en un ángulo del parapeto, en la batería llamada del Macho, situada a doscientos metros de altura sobre el barrio del Portiget. Por efecto del tiempo y, más que nada, por haberse abierto uno de los pilares de la torre por el gran peso del mazo que servia par a dar los toques, la torre amenazaba desplomarse, lo que, de ocurrir, hubiera producido muchas desgracias, pues las piedras hubiesen caído sobre las casas que existen en el paseo de Gomis, frente a los baños. Ha habido que hacer un andamiaje especial rodeado de una fuerte red metálica, por si se desprendía repentinamente alguna piedra, y los hombres que han trabajado han estado constantemente atados. Con la pericia que tiene, el inteligente capitán de ingenieros D. José Navarro ha dirigido estos trabajos tan bien y con tal rapidez, que el miércoles último ha quedado desmantelada toda la torre, sin que hayan ocurrido desgracias y evitando un día de duelo a Alicante, como hubiera sucedido de no haberse quitado esta torre con las precauciones con que se ha hecho. 



Aunque no sepamos por qué se llama reloj de sangre a los toques de campana, sí parece claro -al menos en el lenguaje militar- qué puede ser un reloj de sangre.
Y volviendo a la Ciudadela de Pamplona, a la postal de Roisín, ¿no pudo haber habido -quizás en la estancia que está sobre la puerta de entrada- una campana (2ª hipótesis) por la que se rigieran las actividades de los militares en la Ciudadela? Esta misma mañana voy a darme una vuelta por ahí, a ver si encuentro alguna señal de su existencia.
¡Hay que buscar esa campana!

Esta entrada continúa y culmina con éxito en:
Resuelto el enigma del Reloj de Sangre de la Ciudadela (la campana se ha encontrado en la Ciudadela ¡¡¡de Jaca!!!)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, Patxi:
Como bien se recoge en el documento que me adjuntas, ya te dije en su día todo lo que sabía al respecto. Y aunque he seguido indagando con alguna otra persona que en mi opinión podría decir algo al respecto, nadie me ha aportado nada nuevo. Creo que nos vamos a quedar con la duda, al menos si lo que esperabas era una respuesta terminante y categórica, que veo harto improbable; pero también sigo creyendo que la cosa va por ahí, por donde yo te apunté, y lo viene a confirmar esa nueva referencia metafórica que has incluido. Así me lo dio a entender también el octogenario coronel Esquíroz, que ha escrito un par de libros con anécdotas de su larga vida militar, y conserva una memoria envidiable.
Un abrazo

J. J. M.

Patxi Mendiburu dijo...

Por ahí tienen que ir los tiros. Pero lo curioso es que Roisin (o su colaborador) lo supiera. Gracias por tu comentario

Anónimo dijo...

Hola Patxi,

la página que has enlazado está relacionada con juegos de Rol. Buscando en inglés "bloody clock" se pueden encontrar mas referencias, pero todas siguen estando relacionadas con el Rol. Quizás tirando de ese hilo se pueda explicar a qué o por qué se llama reloj de sangre.

Luis Miguel Gonzalez dijo...

Hola Patxi, yo me pongo más romántico, y para mí, mi reloj de sangre es mi corazón, como la ciudadela es el corazón de la ciudad, y esa puerta es la entrada al corazón de la ciudadela...
Mi corazón, mi reloj de sangre, es el que mide mis latidos de vida leí de Borjes "En Mi pecho, mi reloj de sangre, mide el temeroso tiempo de la espera..."
yo ahí lo dejo...
Un abrazo, Luis Miguel

Patxi Gerriko dijo...

Curioso. ¿Podría ser algún tipo de error?

Patxi Mendiburu dijo...

Error Lucien Roisin? tiene fama de ser muy preciso y concienzudo

Anónimo dijo...

Hola , tio Patxi:

Cómo ya te he dicho en twitter , sospecho que "de sangre" pueda ser una adjetivación equivalente a "militar" ¿Qué sería un reloj militar? El que marca la hora y la vida de una instalación militar, y que tendría una gran importancia para dirimir qué hora era la hora en el entorno militar de la ciudad. ¿Alguien cree que carillones de pared, relojes de cuerda y las campanas de las iglesias coincidirían en las horas ? Jamas de los jamases. Probablemente las 12 en ese reloj "de sangre", marcadas por una reconocible campana, fuesen las 12 en todas la pámplona militar....