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martes, 31 de marzo de 2015

El Biru-Magdalena: un paseo nuevo en Pamplona

(pincha, para ver mejor, en esta y en las siguientes imágenes)
Aprovechando la hora extra de luz, dimos ayer a la tarde un paseo entrañable por el nuevo trazado que rodea, a pie de muralla, el Baluarte del Labrit (el Biru de nuestra infancia) y todo el Frente de la Magdalena.
Cruzando la aérea pasarela, aterrizamos en el Gito-Alai [los castizos así bautizaron al frontón, con ese nombre mitad caló (gito, gitano), mitad vasco (alai, alegre)]. Y empezamos el paseo con la muralla del Baluarte del Labrit a nuestra izquierda:


Dando vista al Palacio Arzobispal, nos percatamos de la existencia de una puerta secreta: la caserna, tunel abovedado y a prueba de bombas que protegía a los soldados, y que une el Frente de la Magdalena con la Plaza de Santa María la Real. Yo creo que, al fondo, se intuye la puerta:


Siguiendo el lienzo de la muralla contemplamos unas imágenes espectaculares de la Capilla Barbazana y bajando una pronunciada cuesta llegamos a zona llana desde la que contemplamos, al fondo, arriba, el Baluarte del Redín y abajo, el Baluarte Bajo de Nª Sª de Guadalupe:


Cruzamos el Puente de la Magdalena y, dejando el convento de las Josefinas a nuestra izquierda, tomamos la Carretera de Burlada con su preciosa fuente con aska:


La idea es visitar la Casa de las conchas, en pleno barrio de la Magdalena:


Al volver, nos percatamos de que la Parroquia de Santiago Apostol, en la Chantrea luce en su tejado un "Alde hemendik" (largo de aquí) repugnante. El "alde hemendik" es un eslogan de la izquierda abertzale ("patriota") que va dirigido, muy especialmente, a la Guardia Civil, Policía Nacional, Ejército... también a políticos, periodistas... vamos, a todo lo que huela a España. A veces me pregunto: ¿qué habría sido de nosotros sin ellos, sin los que dieron la cara y demasiadas veces se la partieron? Y cuando vi la pintada en el tejado de la Iglesia, de una iglesia de Pamplona, me pregunté cómo era posible que el párroco, el arzobispo..,  hayan consentido que dure ni cinco minutos, poniéndolo en conocimiento de quien corresponda.
Yo, de momento, voy a hacer dos cosas. La primera: ponerlo en conocimiento de la Delegada del Gobierno (¡jajaja, me acusarán de txibato!). Y segundo: poneros, para compensar, una bellísima imagen del perfil de la Catedral de Pamplona tal y como se ve desde esa iglesia profanada:


Nota: no he acabado de mandaros la entrada y Carmen Alba, Delegada del Gobierno en Navarra, me asegura que mañana mismo hablará con el Arzobispado. Muchas gracias, Carmen.

Yendo a temas más agradables, podéis ver muchas más imágenes del paseo en Face, con comentarios muy sabrosos.

1 comentario:

Echenique dijo...

Pamplona, además de capital verde, se ha convertido en una ciudad paseable, lo que siempre resulta grato, máxime tratándose de paseos cargados de historia, reciente y lejana, y de arte. Sólo cabe felicitar a quienes han hecho posible esta recuperación y felicitarnos todos quienes sabemos saborear estas delicias.Los de la cáscara amarga o se renonvierten o " alde hemendik ".