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sábado, 15 de julio de 2017

El municipal y la pancarta

Imagen desde la puerta del Condestable. José Javier Arizkuren Ruiz, alias 
Kantauri (n. PamplonaNavarra13 de noviembre de 1958) es un miembro 
de la organización terrorista ETA desde 1981, y dirigente de su aparato militar 
entre 1993 y 1999, año que fue detenido en París. Condenado por la Audiencia 
Nacional por pertenencia a banda terrorista y como responsable de numerosas 
acciones violentas que causaron la muerte de 20 personas y decenas de heridos, 
así como por su participación en varios secuestros y otros delitos.
Una pancarta dedicada a Kantauri (20 asesinatos) colgó desde el Palacio del Condestable (municipal) sin que un agente hiciera caso al ciudadano que le pidió que la retirara.
Éste es el relato de los hechos:
¡Hola! Como me pediste, te mando la historia del policía municipal y la pancarta.
Esta es la historia de una decepción, de algo que, a día de hoy, no consigo entender. Te lo cuento en detalle.
[Yo -el receptor del mensaje- siento repugnancia porque en mi ciudad y desde un edificio municipal,  cuelgue una pancarta con el nombre del asesino de más de 20 personas. Y no sé cómo denominar al impacto que producen estas imágenes -¿agresión moral? ¿agresión a la dignidad de Pamplona? Tampoco acabo de entender por qué está descendiendo el número de quienes nos visitan. Y mucho me temo que también la calidad.]

Calle del Carmen
Pamplona, 6 de julio, al filo de las 12. Nos dirigimos hacia el Chupinazo por la Calle Mayor. Ya desde la entrada en el Casco Viejo nos vimos asaltados por un sinfín de carteles y banderas de los de siempre. Parece que tienen claro que los Sanfermines son un escaparate internacional que no pueden desaprovechar y que los nueve días de fiesta son la excusa perfecta para contar su historia y, sobre todo, para confundir a los que son de fuera con su realidad paralela.
Desde el Ayuntamiento: de 13, sólo una

Hacia el final de la Calle Mayor, una pancarta enorme (sobre el acercamiento de un preso) se elevaba, abarcando todo el ancho de la vía. Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando nos dimos cuenta de que la pancarta estaba amarrada, en uno de sus extremos, en el balcón del Palacio del Condestable (ver imagen de portada). Recuerdo que comentamos que aquello no podría durar mucho y que inmediatamente alguien la quitaría. ¡Qué ingenuos fuimos!

Pamplona, 7 de julio. Volvemos a pasar por la Calle Mayor, ya de camino al encierro, y la pancarta seguía ahí, dominando toda la anchura de la calle. Estaba claro que había que hacer algo. Así que, en una de las calles aledañas a la Plaza del Castillo, me dirigí a un policía municipal que estaba wasapeando con el móvil. Así fue la conversación:
Otra pancarta del Palacio del Condestable
-Buenos días, mire, yo quería preguntarle por todas esas banderas que están puestas por todas partes y que está claro que no son la nuestra.
Él me miró sin mucho interés, con los dedos fijos en el teclado de su móvil.
-Yo entiendo que cada uno puede poner en su casa lo que le dé la gana. Lo que no entiendo es que se cuelgue una pancarta de un edificio municipal, el Palacio del Condestable, que es de todos los pamploneses. Me gustaría saber a quién le corresponde quitar eso.
Navarrería, al lado de Marqués de  Rozalejo
De nuevo sin mucho interés, me respondió:
-Eso nos toca quitarlo a nosotros
-¿Y?- respondí yo.
-Hay que poner una denuncia.
-Pero ya te lo estoy diciendo yo. Es una pancarta que está cogiendo toda la anchura de la calle y que tiene un mensaje para acercar presos.
-¡Ah, esooo! Y siguió tecleando con el móvil sin decir absolutamente nada más.
Y así terminó su conversación y así se dio por zanjada mi denuncia verbal que, está claro, no sirvió absolutamente para nada.

¿Fue una muestra de dejadez por parte del policía o, más bien, de pura impotencia y resignación? 
La verdad es que no sé qué pensar…
[Como habéis visto, para denunciar unas puñeteras chapas y desprestigiar, así, a una familia estellesa que lleva 30 años viniendo a Sanfermines, han perdido el culo. En cambio, para retirar la pancarta de un asesino, el municipal es incapaz de prestar un poco de atención. ¡Qué pena no haberle pedido la placa!]

5 comentarios:

Anónimo dijo...

!!! Qué Tristeza y Qué Vergüenza !!! Nadie Protege Nuestros Derechos Fundamentales

Anónimo dijo...

Buenos días. Una gran entrada sin duda. Una verguenza para la policía municipal que imagino estará en medio de una guerra entre políticos y sus responsabilidades.

Lo peor, que durante dos días la pancarta con la cara de un asesino de 20 personas presida una de las calles más transitadas de los Sanfermines... muy cerca del ayuntamiento, y encima amarrada a un edificio municipal... un edificio, por cierto, donde hace poco se volvía a hacer apología del nacionalismo con aquella del castillo de Amaiur...

Resumiendo. Esto ya no es algo sobre la democracia ni sobre los derechos humanos. Es algo personal y habrá que darles caña a esta panda.

Gracias por la entrada...
EEM

Anónimo dijo...

Una más de las ignominias que suceden estos días de impunidad abertzale, por supuesto con el beneplácito y la sonrisilla del señor alcalde y los grupos que lo sustentan. Luego dirán que la imagen de Pamplona no es la mejor por culpa de los medios de comunicación, y esto cada vez con menos gente, una estética más abertzale, cambio de símbolos y pañuelos hasta pasar a las Iruñako Jaiak euskohomologables.
Cuanta hipocresía.
Pello

Izaskun Barriola dijo...

Lotsagarria, Asiron, lotsagarria!!! Ya está bien de "PAZ y CONNIVENCIA". Hay lotsa! SEPULCROS BLAMQUEADOS!

Nacho Sibon dijo...

"El Nazi-cortijo Batasuno"