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lunes, 13 de octubre de 2014

Hasta siempre, Miguel

Miguel Montoya (1930-2014), alos 20 años

A Miguel Montoya, Trovador de Allo

Te nos has ido, Miguel.
Incómodo en la ciudad,
vuelves al fin a tu Campo.

Allá donde sigue vivo el camino del Chaparral,
sin brea, sin asfalto.
Donde se cantan las más bellas auroras
y, además, sin ensayos.
Donde vas a poder saborear el mejor vino de tu querida Navarra,
los mejores caldos,
los garbanzos de Liboca,
de Aguasalada los ajos...

Y allí, con tu guitarrica,
podrás rondar a Sagrario


Poemas
Tres poemas (ver letras), hechos por él, que Miguel recitó el día de su cumpleaños, el 28 de diciembre de 2010.


Os aconsejo que veais también esta otro vídeo en el que recita Piricucho de la fuente

Guitarra
Hace un par de años, fue sorprendido en su cuarto tocando así la guitarra. Pero quien, de verdad, nos sorprendió fue él:


Podéis pinchar en en Facebook para ver comentarios de esta entrada o los de un "Partido de pelota en el cielo", homenaje de Juan Barriola

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu publicación!!!!!!!! y a la vez lo siento tanto....como recitaba!!!!Lo siento Patxi....personas así no tendrían que irse nunca...he escuchado la agilidad de sus dedos con la guitarra pese a su edad....precioso...PIENSO que eso no es lo mas importante, que lo que tenía valor, es que esa persona que recibiera lo que dabais nunca os olvidaría.Nuria de la Hoz

PENELOPE-GELU dijo...

Buenas noches, Patxi Mendiburu:

Excelente entrada, presentándonos y recordando a Miguel Montoya. Conmovedor todo. Esa pared con las fotografías queridas, el modo de hacer hablar a su guitarra, sus poemas: el del camino del Chaparral, citando “el breve aforismo castellano” que tanto gustaba a Antonio Machado “nadie es más que nadie”; el dedicado a Piricucho de la fuente, y hasta el ...del canto gregoriano.
Qué personas tan sencillas y estupendas.

Un abrazo.

Patxi Mendiburu dijo...

Muchísimas gracias, Nuria, Muchísimas gracias, Gelu.
Miguel fue un hombre sencillo, pero inquieto. Se hacía preguntas y buscaba con ahinco las respuestas.
Pero, sobre todo, fue un "hombre de campo" y disfrutó de los sencillos placeres que la vida le fue dando.
Miguel vivió