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jueves, 7 de abril de 2016

García-Barberena: Iruña, límites y características

Imagen de un oppidum ficticio, pero que puede ilustrar (pincha) lo que fue Iruña
Viene esta entrada de 
Occidens: El poblado vascón de Iruña

Ayer María García-Barberena, historiadora, arqueóloga y directora del Gabinete Trama, nos envió un comentario sobre el poblado vascón de Iruña que, por su importancia e interés suscitado, merece constituirse en una entrada específica para su mejor estudio y comprensión
Quiero agradecer a María el detalle de habernos hecho partícipes de este resumen de su tesis.
Un navrazo,

Patxi

Te resumo algunas de las conclusiones de mi tesis sobre los límites del poblado vascón

De forma previa a las excavaciones de la sala de arqueología de Occidens en 2012, ya se tenía constancia arqueológica de la existencia de un oppidum (ver imagen ficticia) prerromano. Concretamente en 1972, Mezquíriz localizó materiales prerromanos en el Jardín del Arcedianato y en la plazuela de San José. Más tarde, en las excavaciones de 1992, en el interior de la Catedral, localizó las primeras estructuras de este poblado, una serie de casas rectangulares, típicas de la II Edad del Hierro (V - II a.C)
En 2009, en frente a la fachada del INAP, Gabinete TRAMA, localizó un foso que defendía un primer núcleo del poblado prerromano.
Precisamente la localización de este sistema defensivo nos ha permitido conocer mucho mejor la evolución espacial que tuvo el oppidum a lo largo del tiempo, y aquí comienzo con la primera respuesta.

1ª Pregunta: 

¿Los límites del poblado vascón (ver 3ª imagen) son mera hipótesis o están basados en la gran cantidad de intervenciones realizadas en el Casco Viejo de Pamplona?

Respuesta:

Hacia el siglo VII a.C., en el Hierro Inicial, se funda sobre el cerro que hoy es la Navarrería, el viejo poblado de Iruña. Este poblado estaba defendido (ver imagen de portada) por el doble foso y un vallum (empalizada). Los fosos coinciden topográficamente con la curva de nivel 446 msnm (metros sobre el nivel del mar); así suponemos que su desarrollo continuaría en torno a esta cota, lo que permite trazar de forma hipotética el perímetro de la defensa, otorgándole al poblado una superficie aproximada de 3,5 Ha, abarcando lo que hoy es la Plaza de San José y parte del conjunto Catedralicio. 

La línea naranja (pincha) señala la curva de nivel 446 m en este plano de 1900-14
A partir del Hierro Pleno, siguiendo el patrón general de la evolución del poblamiento en toda la Península Ibérica, el oppidum vascón experimentó una importante expansión urbana alcanzando 8 Ha de superficie. El motivo de esta fuerte ampliación estuvo ligado a movimientos de sinecismo, que provocaron la desaparición de algunos poblados de la etapa anterior, mientras que otros emergieron convertidos ya en verdaderas protociudades, o ciudades-estado, que concentraron a la población controlando un territorio más amplio. 
En el caso de Iruña, controlaría el territorio cerealista de la Cuenca de Pamplona y las vías de comunicación que la atravesaban. Ésta ampliación del recinto del oppidum se ha certificado gracias a la localización de materiales arqueológicos en diversos puntos de la Navarrería tanto en posición primaria como secundaría (?). Los materiales abarcan una cronología entre los siglos V y I a.C., sin solución de continuidad, lo que invita a pensar que también durante la etapa posterior, el Hierro Final, y hasta la romanización, el oppidum mantuvo estas dimensiones. 
El nuevo recinto utilizaría como límite la defensa natural que proporcionan los barrancos de Santo Domingo y Labrit, y posiblemente se excavara un nuevo foso en el área situada entre las cabeceras de los barrancos, la menos protegida, situada en el entorno de las actuales calles Merced y Dormitalería. En el ángulo SE del espolón rocoso, al exterior del nuevo foso excavado entre las calles Merced y Dormitalería, se identifica un área no urbanizada, un antecastro posiblemente dedicado al aprisco o estabulado de ganado, a juzgar por algunas evidencias localizadas en el área de Labrit y San Agustín, donde se conservaban restos de una pequeña cerca o empalizada, que parecía destinada a este fin. 

La línea naranja señala el límite de máxima expansión del poblado vascón
2ª Pregunta:
Si la mayoría de los hallazgos en el poblado vascón son de importación, ¿hay algo que sea específico y caracterice a la cultura vascona, concretamente de Iruña?

Respuesta:

Respecto a la segunda pregunta, no existe un fósil director propio de la cultura vascona que podamos diferenciar con claridad. La cerámica manufacturada es muy similar en toda la península ibérica, mientras que en las piezas torneadas lo que se localiza en estas latitudes es fundamentalmente cerámica de tradición celtibérica. 
Si te puedo contar como primicia, que estamos trabajando en identificar un tipo de cerámica, similar a la de cocina romana, pero con unas características propias y que podríamos llamar indígena, o mejor, vascona. Pero todavía nos queda camino en este tema.

Un último apunte, parece ya irreversible cambiar el nombre de Pompaelo a Pompelo (buscar Pompaelo), y también la fecha de su fundación del 75 al 72 a.C. pero eso es ya otra historia.

María García-Barberena

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