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lunes, 18 de abril de 2016

De profesión, 'chabolista licenciado'

Un grupo de operarios recogen la basura acumulada junto a las chabolas levantadas
detrás del club de Tenis, en Santa Mª la Real. EDUARDO BUXENS
Chabolas con ‘licencia’ en Pamplona                      Por JOSE MURUGARREN @sejorumu
El Ayuntamiento de Pamplona está consolidando un grupo de chabolas y trata de convencernos a todos de que afronta con soluciones el asentamiento. Son fuegos de artificio que dan carta de naturaleza a la precariedad en un barrio de la ciudad

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Es una combinación de propaganda política e ineficacia la receta escogida por el cuatripartito del Ayuntamiento de Pamplona para afrontar la solución al asentamiento chabolista de Santa María la Real, en la trasera del club de Tenis. El equipo de gobierno que lidera Bildu con Geroa Bai, Aranzadi e IE ha decidido instalar baños químicos y adecentar el suelo en un campamento ilegal levantado en el centro de la ciudad y presentar estas iniciativas ante la opinión pública como si de una solución imaginativa se tratara.


Perpetuar la precariedad
Poner baños a unos chamizos inhabitables en los que se cobija un grupo de ocho o nueve personas no resuelve nada. Consolida la precariedad, perpetúa la miseria que padecen esas personas y difiere a otro momento la solución. Lo paradójico es que lejos de sonrojarse, quienes han urdido el plan se regocijan presentándose en sociedad como políticos sensibles, comprometidos y eficaces gestores al aplicar un supuesto despliegue de atención a la emergencia social. Las medidas si revelan algo es la torpeza de los responsables municipales al encarar una situación con disposiciones que prolongan el asentamiento. El ayuntamiento, su equipo de gobierno, no afronta la circunstancia, está a la defensiva frente a los vecinos del barrio y la oposición. Le basta con generar ruido. Ha movilizado a buen número de departamentos, ha celebrado ruedas de prensa, elaborado notas informativas y creado revuelo declarativo, pero a la postre carece de planteamiento creíble que resuelva el contencioso. Las decisiones tomadas son ocurrencias que no atajan la hemorragia. Y tampoco satisfacen a ninguno de los perjudicados. Ni al club de Tenis, propietario del solar e impulsor y pagador de la limpieza y recogida de cientos de kilos de basura, ni a los vecinos, que el martes mostraron al alcalde y a los concejales su enorme disgusto en la reunión de barrio que mantuvieron. La solución arbitrada no resiste el mínimo análisis ni técnico ni de sentido común porque el Ayuntamiento está apuntalando una grave situación de precariedad.

Pincha en Google Maps para ver el asentamiento chabolista
Doble rasero
No sólo no se han despejado nubarrones en este expediente. El cielo amenaza tormenta. El razonamiento que debería vertebrar la actuación del gobierno municipal es la urgencia de acabar con las deficiencias de salud, el alojamiento y la inserción sociolaboral del colectivo de personas que malviven de la chatarra y se cobijan en chabolas insalubres a las que el ayuntamiento instala retretes de camping. Es casi ridículo. En lugar de comprometerse en un desenlace rápido y apropiado el cuatripartito articula el embrión de un ‘minicampamento’ de refugiados que da por buena la fragilidad y la pobreza en la que viven ocho o nueve personas. Acepta la vulnerabilidad que debería combatir. Los concejales de Bildu, Geroa Bai, Aranzadi e IE, a quienes corresponde gestionar el expediente, miran de soslayo la difícil situación y ni siquiera atienden la emergencia más indispensable que es alojarlos en un espacio humanizado (albergue o vivienda) habitable. Dan carta de naturaleza a unas infraviviendas levantadas con material de desecho.



Pero no es el único problema. La inacción del ayuntamiento genera perjuicios a los residentes del barrio. El ayuntamiento exige licencias de obras, de apertura o contribución urbana a vecinos y comerciantes. Es decir, la misma institución -que fiscaliza la habitabilidad de los pisos de la zona a cientos de ciudadanos- autoriza la vida humana en unos chamizos que se ponen por montera la salubridad y la higiene con riesgo para sus inquilinos y para los vecinos de las viviendas próximas, a quienes exige el cumplimiento lógico de cada una de las normas establecidas. Tremenda discordancia. Y la contradicción es precisamente la forma menos política de resolver los conflictos. Una manera de “doblepensar” que planea acometer como congruentes dos reflexiones contradictorias y lo que es peor, persigue que los ciudadanos nos creamos que esa estrategia es coherente y además progresista.

2 comentarios:

Alex Zabalegui dijo...

Creo que la bomba ha explotado. Atentos a la deflagración.
La crisis económica funciona ya desde hace unos años como peligrosa dinamita para una sociedad que no sabe reaccionar a ella. La clase política que nos dirige y la que nos ha dirigido anteriormente, no ha conseguido apuntalar los pilares de lo más básico para cualquier ciudadano: la dignidad. Ahí tenemos el detonador.
Por último, cientos de casos sangrantes hacen de metralla, como este que sale a la luz por lo curioso, por la solución circense, y por lo vergonzante del conjunto resultante.
La premisa inicial es tan clara como la definición de economía. Hay que administrar los recursos puesto que NO disponemos de los suficientes para atender a todas las necesidades.
Cáritas lleva denunciando los últimos años que está sobrecargada de situaciones personales o familiares angustiosas, sostenidas a base fundamentalmente de donativos y voluntariado. "¿Hasta cuándo podemos exprimir una naranja?", decía el cómico Piedrahita.
El Ayuntamiento no es capaz de atender toda la necesidad que hay. ¿Por qué no facilitamos entonces la labor de quien sin nada a cambio se propone a cubrirla? ¿Cuántas instituciones más podrían colaborar a sostener con tan sólo un poco de apoyo, sensibilidad y reconocimiento por parte de la institución que las ningunea e ignora?
De momento la chistera del alcalde saca conejos de cartón. Pero es que este equipo municipal está perdiendo un tiempo precioso en distraer la atención de su público.
Señores míos, quien no tiene magia sólo puede usar trucos.

Ispán dijo...

Podemos estar contra la casta del Estado, pero podemos estar a favor de la casta separatista del derechismo antaño clericalista y de la ahora sedicente de izquierda.
Parafraseando el refrán , podemos predicar, pero no podemos dar trigo. Lo de los baños , es como darle pomadita antisolar a una persona con quemaduras de tercer grado. Grandes soluciones sociales ideadas por los separatistas y sus porteadores neo y veterocomunistas. Gobiernos de Kanbio y progreso , como los que dicen quieren formar para toda España, bueno a la valenciana , que es igual. La que nos puede caer es como ir buscando un buen paraguas.