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miércoles, 8 de enero de 2020

El Fuerte del monte San Cristóbal

Se publicó en la revista "La Ilustración Española y Americana", Madrid, 1881
A quienes se empeñan en llamarle "Fuerte de Ezkaba", habrá que recordarles que fue la II República la que en 1931 rebautizó al "Fuerte Alfonso XII" como "Fuerte de San Cristóbal".

Fue en 1878 cuando comenzó la construcción de la carretera que conduce a la cumbre y que permitió iniciar la construcción del Fuerte. 
Sanatorio 1941-45. Gentileza de J. Zubero
El propio Rey visitó personalmente el lugar. Así, a partir de 1884, el nombre oficial del Fuerte será el del Rey: "Fuerte Alfonso XII".
Concluido en 1920, se convirtió en acuartelamiento de Artillería hasta el año 1929, cuando fue destinado a penitenciaría militar. 
En 1931, el gobierno de la II República le puso el nombre de "Fuerte de San Cristóbal" (nombre oficial que duró lo que duró la República) y se entregó al Ministerio de Gracia y Justicia, que en 1934 lo convirtió en prisión. 
Acogió durante la guerra a 2.478 presos, y en el año 1938 fue escenario de una fuga de 795 personas que fue “fuertemente reprimida” con más de 200 ejecuciones.
Entre 1941 y 1945, el Fuerte fue sanatorio penitenciario de enfermos de turberculosis.
El Fuerte fue declarado Bien de Interés cultural en el año 2001, con la categoría de monumento.

El Fuerte Alfonso XII, de puertas abiertas                                    PEDRO GÓMEZ Pamplona 
Estaba preparado para defender Pamplona y su cuenca con 1.100 soldados y 100 cañones, pero nunca se utilizó para tal fin. La Comandancia Militar de Navarra quiere dar a conocer el Fuerte Alfonso XII, una joya de ingeniería que este año cumple un siglo

El edificio principal del Fuerte, de 3 alturas y 
cubierto de tierra. A la dcha, el edificio que
albergaba capilla, horno y almacenes. GOÑI
MIGUEL tiene 73 años. el viernes 3, de par de mañana salió de su casa en el Segundo Ensanche con su mochila y su bastón. A pie y después de superar la niebla de la cuenca de Pamplona se presentó en la cima del monte San Cristóbal a las once de la mañana. Este veterano montañero ha subido cantidad de veces a este monte, pero nunca había tenido la oportunidad de recorrer las entrañas del Fuerte Alfonso XII. “Sólo en 1998 pude entrar al patio en un acto que hubo con aperitivo incluido cuando instalaron un buzón montañero en la cima”, recuerda. 
Casi un centenar de personas acudieron ayer a las visitas guiadas organizadas por la Comandancia Militar de Navarra al Fuerte, que este año cumple un siglo desde que terminó su construcción. Una decena de mandos, con el coronel Gabín a la cabeza, desgranaron los entresijos de esta joya de la ingeniería, que alberga historia y memoria entre sus muros camuflados bajo la tierra. 
Cuarenta años y 16 millones de pesetas costó construirlo. Unos 15.000 pamploneses trabajaron en su construcción, muchos de ellos como canteros. “Salían de casa a las cuatro de la madrugada para estar en el tajo a las siete. En invierno se suspendían las obras y se retomaban en primavera si había dotación presupuestaria”, explicó el suboficial mayor Guillermo Ramón a uno de los grupos.

Una obra obsoleta
La galería del frente sur con casamatas. En la
parte izquierda iban los cañones apuntando a
Pamplona. A la derecha, la habitación para 
que
 el artillero durmiera al pie del cañón. GOÑI
Fue la mayor construcción de ingeniería militar de su tiempo, pero cuando se terminaron las obras en 1920 se había quedado obsoleta. Los ejércitos empezaban a dotarse de aviones y el Fuerte no es inmune a los bombardeos. En su recorrido por las dependencias, los visitantes podían hacerse una idea de lo que pudo haber sido y no fue. Un fuerte preparado para albergar a 1.100 soldados, resistir un asedio de cuatro meses y defender la Cuenca de Pamplona por sus cuatro costados con un centenar de piezas de artillería.
Pero las largas galerías con casamatas del frente norte y sur nunca albergaron cañones ni hubo trasiego de mulos arrastrando morteros. Tampoco hubo artilleros durmiendo al pie del cañón en los habitáculos preparados con chimenea incluida para retranquear el humo y despistar al enemigo. Por los 300 metros de túnel a las caponeras tampoco ha habido nunca trasiego de soldados para defender posiciones desde los fosos. Sólo ha habido champiñones, cultivados en óptimas condiciones de luz y humedad. Los 16 almacenes nunca han estado llenos de víveres y el horno de pan apenas se ha utilizado. Los depósitos subterráneos para albergar 3,5 millones de litros de agua tampoco han sido de gran utilidad.

La fuga de 1938
Jacinto Ochoa , una leyenda (pincha)
En realidad, el Fuerte ha sido más utilizado como prisión que como fuerte defensivo. 
Así fue en la Segunda República, cuando albergó a presos comunes y a detenidos en la revolución de Asturias. 
En la Guerra Civil, los reclusos eran republicanos, algún nacionalista y también falangistas que se opusieron al Decreto de Unificación de 1937. 
Ayer, los visitantes pudieron contemplar la puerta por la que huyeron 795 presos en mayo de 1938 después de matar al centinela. “No se fugaron por ningún túnel. Tampoco existe ninguna galería que llegue hasta la Ciudadela”, aclaró el suboficial. Sólo tres presos lograron llegar a la frontera. Más de 200 murieron abatidos y el resto fueron detenidos. Catorce presuntos cabecillas fueron fusilados.
Entre 1914 y 1945, el Fuerte fue sanatorio penitenciario de enfermos de turberculosis “porque se pensaba que a esta altura evolucionaban mejor”. 
En 1945, el complejo retorna al Ministerio del Ejército y es utilizado como depósito de material de artillería. 
Hasta 1991 hubo una pequeña guarnición de soldados. Precisamente, algunos de los visitantes, como Patxi Paz, recordaban haber entrado en la cantina cuando eran críos “a pedir agua para la cantimplora”. 
El Fuerte es desde 2001 Bien de Interés Cultural. Ahora se pretende que la Unesco le otorgue un mayor grado de protección.
Actualmente, sus galerías las utiliza el Regimiento América 66 para ejercicios con equipos de visión nocturna.

Visitas guiadas
El suboficial mayor Guillermo Ramón (izq.)
explica los detalles de la fuga de mayo de 1938
junto a la puerta trasera del pabellón central
por la que huyeron los presos. GOÑI
En las visitas del viernes, día 3, participaron varios vecinos de Berrioplano, incluido su alcalde, Raúl Julio Bator (NA+). También un grupo de la Asociación Cultural Pompaelo (ver imágenes). Muchos planteaban la necesidad de restaurar los edificios y abrirlos al público. Otros recordaban fracasados proyectos, como el teleférico y el parque de atracciones. 
Los primeros viernes de mes por la mañana. Con motivo del centenario del Fuerte Alfonso XII, la Comandancia Militar de Navarra organiza visitas guiadas los primeros viernes de mes a lo largo de todo 2020. El horario de las visitas es de 10.00 a 13.00 horas y se desarrollan en grupos de hasta 20 personas. Cada visita dura unos 90 minutos. Los interesados pueden inscribirse en el correo electrónico COMILNA@mde.es.
Escolares y asociaciones La Comandancia también organiza visitas especiales para colegios y asociaciones.

3 comentarios:

Manuel Márquez Lucena dijo...

Que bonitos recuerdos me trae el Fuerte, en el servicio militar realizado en la compañía de Esquiadores Escaladores, hacíamos ejercicios de guerrillas en ciudad de lo grandioso que es. También realizábamos practicas de trampas para abatir al enemigo en el supuesto caso de un asalto a su interior. Aún conservo fotos de aquella bonita época. Es un fuerte digno de ver, al conocer la historia del fuerte me engrandece haber estado en el. Y nunca lo olvidare, como si fuese un gran amigo o parte de mi ser.

JOSE IRABURU dijo...

En el 82 uve la oportunidad de subir al fuerte con la banda de música del grupo de artillería a lomo vecino del America 66, era el guión del grupo y acompañé a la musica con el banderín. Fué una experiencia inenarrable, tocar a difuntos mirando a la cuenca desde lo alto de uno de los muros, impresionante, emotivo y a ratos aterrador. Luego he estado con mis hijos varias veces y es una pena que un monumento de semejante enverdagura se deje abandonado de esa forma. En fin, ahora por lo menos tenemos la garantía, con el nuevo gobierno, de que lo dinamitarán. Como todo lo demás.

desolvidar dijo...

Dinamitar el Fuerte? Será al nuevo Gobierno: "El Fuerte fue declarado Bien de Interés cultural en el año 2001, con la categoría de monumento."