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martes, 15 de abril de 2014

José Novo Valle. Registros en BNE y SGAE. Letras canciones


Registros de José Novo Valle en la BNE


1958 Tres piedras negras [Música notada] : vals ; Soy tejano : vals / José Novo. Grabadas en discos Columbia por Los Montejo
1959 Que más quisieras [Música notada] : ranchera / letra y música de José Novo.
1960 Duli du [Grabación sonora] ; Picolina ; Carta en la noche ; Entre las nubes / José Novo Hermanas Alcaide ; acompañamiento de orquesta ; director, maestro Tejada
1960 Somos la monda [Grabación sonora] ; Rancho "Dos clavos" ; ¡Como me gusta el rodeo! ; ¡Ay patroncito! / José Novo Los Montejo con José Novo al acordeón
1960 Somos la monda [Música notada] : bayón ... ; Hay una ventana en el cielo : bolero / original de José Novo
1961 Las cotorras del barrio [Música notada] : bayón ; !Ay, Mojamé! : cha-cha-chá / orig. de José Novo ...
1963 La puerta tienes abierta [Música notada] : (rock lento) / letra y música de José Novo
1964 Sin paz [Música notada] / orig. de José Novo
1964 No hay por que llorar [Música notada] : (corrido) / orig. de José Novo Valle
1971 Clary [Grabación sonora] / José Novo. Contiene:  La borracha : corrido ; Rancho bravo : huapango ; Isabel María : cumbia ; La caña verde : bolero / José Novo
1980 por Los Montejo: Somos la monda : bayón ; ¡Ay patroncito! : vals mejicano ; Una vez allá en mi tierra : vals vaquero ; Corazón no me llores : canción ranchera ; No quiero criticar : vals mejicano ; Soy tejano : canción ranchera ; Tres piedras negras : canción ranchera ; ¡Cómo me gusta el rodeo! : huapango ; Rancho "Dos Clavos" : vals vaquero ; Qué más quisieras
1987 Ortografía abreviada [Texto impreso] / por José Novo Torremolinos
¿1997 Ventana mágica [Texto impreso] / José Novo Málaga?

Canciones de José Novo Valle registradas en la SGAE

      A MI NEGRA
A MI ALEGRE MUÑEQUITA 
AMOR DE INDIA  
AUTOS DE CHOQUE 
AY CORDOBES
AY MOJAME
AY PATRONCITO
AY QUE OLAS
AY QUE OLAS BAÑERO
BEBE DE MI COPA
BOMBABABOMBA
BUENOS AIRES
CABARET DE PARIS
CALMATE LOCA
CAMPANAS QUE ME ATORMENTAN
CANTANDOLE AL VIENTO
CARTA EN LA NOCHE
CHARROS MENTIROSOS
CHIRIGUA
CINCO VINOS
COMO ME GUSTA EL RODEO
COMO UNA POSTAL
CON MELANCOLIA
CORAZON DE CERA
CORAZON NO ME LLORES      
CUANDO LA BARCA           
CUATRO CRUCES BLANCAS
CUCHILLITO TRAICIONERO
CUENTALE TU
DIOSA DE LOS PALMARES
DOS COHETES EN EL ESPACIO 
DOS LAGRIMAS FURTIVAS 
DOS TEJANOS CON SUERTE
DULCE COMO TU
DULCE  ISABELA            
DULI DO
EL CANGREJO
EL CANTANTE DEL DEL AMOR 
EL CHOTEO
EL JARIPEO
EL PAJARO BLANCO
EL VENDEDOR CUBANO
EN EL PICO
EN EL VOLGA
EN LOS RASCACIELOS
EN UN RINCON
ENTRE LAS NUBES
ES TRISTE RECORDAR
ES UN CIELO
ESTAS SIEMPRE TU
FIJATE QUE COSAS
GRISU
HAY UNA VENTANA EN EL CIELO
HIMNO A MALAGA
IREMOS
IRENE
ISABEL
ISABEL MARIA
ISLAS BALEARES
LA BORRACHA



LA CAÑA VERDE
LA CADENA DE DIOS
LA COPA ROTA
LA FLECHA DE TUS OJOS
LA PUERTA TIENES ABIERTA
LA TONTA DE LA ALAMEDA
LA YANGADA
LAMENTO AZTECA
LAS COTORRAS DEL BARRIO
LOLA PESARES
MAJALA MAJALA
MAS BUENO QUE EL PAN
ME MINTIERON TUS LABIOS
MI NOBLE CABALLO
NI AL AMOR NI AL MAR
NI SOÑARLO
NO HAY POR QUE LLORAR
NO QUIERO CRITICAR
NOCHE DE CINGAROS
OTRA COPA
PARA CANTAR
PEDRIN TIENE PELUCA
PERO HACE REIR
PESCADOR DE LA PAZ
PICOLINA CANCION
PLATA Y LUZ
POR TELEFONO
PORQUE RELOJ PORQUE
PUEDEN GOLPEAR
QUE DETALLE
QUE DULCE SON
QUE MAS QUISIERAS
QUE TENDREMOS EN EL ALMA
RANCHO BRAVO
RANCHO DOS CLAVOS
RINCON DE LA VICTORIA
ROCA DEL DIABLO
RONDANDO POR LA VIDA
SABRAS
SI ME QUIERES CUBANA
SI SI AMOR
SILUETAS EN LA NOCHE
SIN FINAL
SIN PAZ
SIOUK
SOMOS LA MONDA
SONRISA DE ANGEL
SOY TEXANO
SUSPIROS DE SALAMANCA
TREN DE TEXAS
TRES LOROS
TRES PIEDRAS NEGRAS
TU ALMA Y MI ALMA
TUS OJOS BRUJOS
UN CHICO CHICO
UNA RODADA
UNA SOMBRA EN CADA PIEDRA
UNA VEZ ALLA EN MI TIERRA
YO SOY EL MAR








Letras de canciones de José Novo Valle

A MI NEGRA
Calipso de losé Novo
Con este ritmo caliente, caliente,
toda la sangre se va al corazón;
cuando lo baila, lo baila la gente,
siente al momento feliz sensación.
Con este ritmo caliente, caliente,
hasta en el alma se siente calor;
por eso mismo, al bailarlo, la gente
al momento se abraza de amor.
Baila, negra, mi calipso
y no pierdas el compás;
baila, negra, que yo admiro
tu manera de bailar. (Bis)
Cuando se oye sonar el calipso
en una fiesta, junto al cafetal,
mi negra danza con gracia y con ritmo,
como ninguna del cañaveral.
Cuando se oye sonar el calipso,
atravesando el inmenso palmar,
llegan las negras y negros dispuestos
a bailar, a bailar, a bailar. (AI estribillo)

NI SOÑARLO
Cha cha cha de José Novo
Si tú me quieres, si yo te quiero,
menuda vida vamos a pasar.
Por mí te mueres, por ti me muero;
entonces, vida, no hay más que hablar.
Si tú me adoras, si yo te adoro,
vaya pareja que vamos a hacer;
yo soy muy guapa. Y yo, ¿qué dices?
Bastante feo, como pueden ver.
¿Quién, yo? Ni soñarlo.
¡Ay, manito, no digas que no!
¿Quién, yo? Ni soñarlo.
Dame un beso y así se acabó.
Si nos casamos, ¡qué matrimonio,
cuántos chamacos vamos a tener!
¡Verás si lloran! ¡deja que lloren.
que así llorones los quiero yo ver!
Si tú los cuidas, si los cuidamos
¡qué nochecitas, mi amor, sin dormir!
¿Qué dices, negra? No nos casamos.
Entonces tú a rabiar y a sufrir.
¿Quién yo? Ni soñarlo.
Chaparrita no digas que no.
¿Quién yo? Ni soñarlo.
Dame un beso y así se acabó.
Entre los hombres y las mujeres,
¡cuántas cositas tienen que pasar!
Pero en la vida hay que ser fuertes,
y con coraje saber aguantar.
Si algún chismoso en este mundo
quiere enredarnos con mala intención,
como tejanos pos le cantamos
el estribillo de nuestra canción:
¿Quién yo? Ni soñarlo.
Yo jamás cambiaría mi amor.
¿Quién yo? Ni soñarlo.
Dame un beso y así se acabó.

NO HAY POR QUE LLORAR
(Corrido de José Novo)
Allá en Texas yo tenía
una casa chiquitita,
¡qué bonita, qué bonita!
cinco bueyes, nueve cabras,
cuatro perros, veinte vacas
y mi suegra Dinamita.
Dinamita la llamaban
porque a veces estallaba
sin razón y sin motivo,
y con furia endemoniada
las paredes derrumbaba
cual si fuera un explosivo.
(Estribillo) Pero, aparte de esto,
no hay por qué llorar,
pues no ha sucedido
nada de particular.
Una noche que nevaba
y hasta mi suegra temblaba,
esto sí que tuvo guasa,
empezó a soplar el viento,
se llevó el Ayuntamiento
y el tejado de mi casa.
Los ladrones penetraron,
nuestras camas se llevaron
sin dejar un mal colchón;
y ahora estamos sin fortuna
bajo la luz de la luna,
congelando nuestro amor. (Al estribillo)
Registrando los rincones
nos tomaron por ladrones
y a la cárcel nos llevaron;
nos tuvieron dos semanas
solamente a pan y agua,
y una tarde nos soltaron.
Encontramos cinco pesos,
nos compramos pan y queso
y hasta aquí hemos llegado,
y aunque comemos sin grasa,
pues tenemos buena casa:
el Cañón del Colorado. (Al estribillo)

SIN PAZ  
(Tango, de José Novo)
 Los campos se cubren de fuego y metralla,
las gentes se matan sin fe y sin razón;
las casas se hunden, los pueblos se arrasan
y todo en la guerra es desolación.
Los hijos se marchan sin una esperanza,
las madres los lloran con hondo dolor,
y arden los pechos de odio y venganza,
buscando en la lucha saciar su rencor. (Estribillo)
Sin paz en el alma ni en el corazón,
los hombres se matan sin una razón.
Sin paz en la tierra a dónde se va;
buscando la guerra la ruina vendrá.
iQué piensan los sabios, que no se estremecen
mientras que preparan un arma mortal!
iQué piensan los rusos, qué piensan los yanquis,
por ese camino sin ver el final!
¿Quién es más cobarde, quién es más valiente?
Los grandes discuten, no saben por qué,
y el polvo se riega con sangre inocente,
porque ahora se vive sin Dios y sin fe. (Al estribillo)

Duli du
En la noche clara y bella
rutilante va una estrella
por un caminito azul.
Y angelitos, en el centro,
van alegres repitiendo:
“duli duli duli du”.
Una Virgen va con ellos,
tiene los ojos muy bellos,
esa virgen eres tú,
que también, con dulce acento,
lanza su canción al viento:
“duli duli duli du”.
Suave, como una sonrisa,
pasa la brisa
de norte a sur.
Y al meterse en la espesura,
también murmura
su “duli du”.


AY, MOHAMED
Aaay, Mohamed, Mohamed
aaay, déjame, déjame. (Bis)
 
Mohamed se quiere, se quiere casar,
con una frutera (?) blanca de verdad.
Y con su chilaba se pone a bailar
esos ritmos raros que se estilan por allá.
Pero por las noches no puede dormir
pues con sus amores sólo hace sufrir
y aunque a su kabila le van a esperar,
él por las moritas no se deja conquistar.
Mohamed, aaay, qué risa me da
con su pipa parece un sultán
y de pronto, sin saber por qué,
allá va, allá va a bailar el chá-chá-chá.
Aaay, Mohamed, Mohamed
aaay, déjame, déjame.(Bis).
 
Dicen que las moras se suelen tapar
y será sin duda para no asustar,
en cambio las blancas, más vale callar,
para que no digan que queremos criticar.
Cuentan que un morito de Alcazarquivir,
a una chica rubia se atrevió a seguir.
Y al tenerla cerca, no sé qué pasó
que sin darse cuenta, de pronto se le escapó.
Mohamed, aaay,
qué pena me da
con su pipa,
parece un sultán
y, de pronto,
sin saber por qué
allá va, allá va,
a bailar el chá-chá-chá.
Aaay, Mohamed, Mohamed,
aaay, déjame, déjame. (Bis)
 
(¡Hala, Mohamed!)

MÁS BUENO QUE EL PAN 
No hay una historia más cierta
que la que voy a contar:
la de un charro mexicano
que era más bueno que el pan.
Cierto que era un borracho,
mujeriego y jugador;
pero, por lo demás, era
de los charros el mejor.
Bien, es verdad
que a disparos con todos andaba,
y que, además,
a todita la gente insultaba;
por lo demás,
era un charro más bueno que el pan.
Bien, es verdad
que sin darse ni cuenta robaba,
y que, al robar,
muchas veces a algunos mataba;
por lo demás,
era un charro más bueno que el pan.
Este charro bondadoso
de la cárcel se fugó,
apoderóse del sheriff
y de un árbol lo colgó.
Con la pistola en la mano
en el pueblo era el terror;
pero, por lo demás, era
de los charros el mejor.
Bien es verdad...

LAS COTORRAS DEL BARRIO    (BAION)
(Lupita, bandida, baje un momentito, que le tengo que comunicar una cosita..)

Hoy las cotorras del barrio
 en corrillos estarán
¡y a cuántos, pobres vecinos,
 pronto despellejarán!
Dicen que a Pedro de juerga
la gente lo suele ver,
y que Felipe se gasta,
se gasta su sueldo en fumar y beber.

Dale que dale,
zumba que zumba,
ya las cotorras del barrio están.
Dale que dale,
zumba que zumba,
¡cuándo de envidia reventarán!
(bis)

Hoy las cotorras del barrio
no dejan de cotorrear,
como si comieran lengua
y no pudieran callar.
Que es una chica (?) muy fea,
y cuando se casarán,
que si Marcelo no tiene
con tanto que gana ¿en qué gastará?

(bis)

NO QUIERO CRITICAR 
El hijo del comisario
se me puso atravesado;
con cuatro onzas de plomo
pos lo puse más pesado.
El sheriff tiene una novia
con ojos como dos soles,
pero se engorda, se engorda,
y no de comer frijoles.
“Canta Claro” hoy me llaman
porque canto las verdades,
sin ganas de molestar;
“Canta Claro” hoy me llaman
pos canto las cosas claras
y no quiero criticar.
Qué cosas pasan ahora,
peor que en tiempos remotos:
por el suelo la vergüenza,
por las nubes los porotos.
Estoy cavando una fosa
en una tierra muy negra
para enterrar al fiscal
con el juez y con mi suegra.

CORAZON, NO ME LLORES 
Rebosando amargura,
retorcido de angustia
te miré sin saber qué decirte,
y aunque tú te llevabas
lo mejor de mi vida,
me quedé sin poder maldecirte.
Calla, corazón, no me llores,
déjame un instante de calma;
porque su traición no la olvido jamás,
sigue requemando mi alma.
No recuerdes más su desprecio,
búrlate del cruel desengaño,
déjame vivir un momento feliz,
calla, corazón, que haces daño.
Desprecié los consejos,
ocultándome lejos,
arrastrándome igual que un cobarde;
pos  anduve tomando,
aunque hoy me arrepiento,
p’a volver a querer ya es muy tarde.

QUÉ MÁS QUISIERAS 
De verdad me avergüenzo
porque fue necio
vivir una ilusión;
me creíste un cobarde
y te burlaste,
cuando lloré tu traición.
¡Qué más quisieras, ranchera,
que verme siempre llorar,
perdido en la borrachera
y sin un amor leal!
Juguete fui en tus brazos,
prisionero en tu mirar,
¡qué más quisieras, ranchera,
que verme siempre llorar!
Si jugaste conmigo,
has comprendido
que te tocó perder;
tarde ves tu destino,
y al buen camino
sé que quisieras volver.
Cuando estés acabada,
sin un amigo
y sin una ilusión,
lucharás por buscarme
hasta encontrarme
para pedirme perdón.

CANTÁNDOLE AL VIENTO 
Suspiros de mi garganta
brotando están sin cesar;
perdóname, madre santa,
por no quererte escuchar.
Cantándole al viento
sin esperanza,
le cuento el secreto
a mi guitarra.
Te llevo grabada tan dentro del alma
que sólo pensando en ti puedo vivir.
Cantándole al viento
sin esperanza,
le cuento el secreto
de tu traición.
Temblando en mis manos
está mi guitarra
y llora en silencio, ¡ay!
mi corazón.
Temblando en mis manos
está mi guitarra,
llorando en silencio, ¡ay!
mi corazón.

TRES PIEDRAS NEGRAS 
Tres piedras negras cruzan la senda
por donde un día te vi marchar;
tú me mirabas y te reías
sin importarte verme llorar.
Tres piedras negras cruzan la senda
y me recuerdan con precisión:
una, tus ojos; otra, tu alma;
y la tercera, tu corazón.
Tres piedras negras en el camino
que ya no me causan pena ni me producen dolor.
Tres piedras negras que, si pudieran
hablarte, te contarían cuánto sufrí por tu amor.
Dicen ahora que no la quise
porque mis penas las supe ahogar;
pero un amigo bien me decía:
“¡hay que ser macho y no llorar!”.
Gracias, amigo, ya ves ahora
que tus consejos los escuché;
tú me decías que la olvidara;
pos… ¡mira, mano! ya la olvidé.

UNA VEZ, ALLA EN MI TIERRA 
En mi tierra no mentimos,
pos’  decimos la verdad;
y por eso a un embustero
me lo tuve que colgar.
Y a sus dieciséis hermanos,
que lo quisieron vengar,
con mi Colt bien dirigido,
disparando un solo tiro,
me los pude madrugar.
Una vez, allá en mi tierra,
peleé con diez cuatreros,
y las balas que soltaban
las paré con mi sombrero.
Otra vez, allá en mi tierra…
(pero ¡bah! ¿p’a qué te cuento?
Si ya sé que estás pensando
que, por ser tejano, miento).
A una fiesta, allá en mi tierra,
me invitó el gobernador,
y a su hija, dulce y tierna,
la dejé loca de amor.
Mi figura en todo Tejas
despertaba admiración,
y a más de veinte bellezas,
que perdieron la cabeza,
les robé su corazón.




¡CÓMO ME GUSTA EL RODEO! 
Van llegando los vaqueros
con sus trajes de montar;
se acercan a sus caballos,
pues la fiesta va a empezar.
De pronto todos se agrupan
y, a la voz del caporal,
montan de un salto y esperan
la señal de galopar.
¡Aaahh, cómo me gusta el rodeo!
Laaah, y a la vaca burlar.
Ándele pronto vaquero,
sigue a aquel torito negro.
Ándele pronto vaquero,
que se enfada el caporal.
Suenan disparos y gritos
y, como una tempestad,
mugen las reses bravías
con estrépito infernal.
Mirando van los vaqueros
con furia de vendaval,
siguiendo las instrucciones
que les dicta el caporal.

RANCHO “DOS CLAVOS” 
Montando soy el primero,
disparando no hay nada igual;
y cuando en las sombras paro,
de verdad que soy genial;
me rifan hoy las mujeres
porque ven en mí al mejor,
aunque huyo de sus quereres,
pues yo tengo un gran amor:
Rancho “Dos clavos”
de la ilusión;
como vaquero soy el primero,
aunque un poco fanfarrón.
Rancho “Dos clavos”,
lindo lugar.
¡Ay, qué bonita mi chaparrita,
cuando me sale a esperar!
La hija del patroncito
me ha entregado ya su corazón,
aunque la gente me llama
el vaquero fanfarrón.
Pues cuando le hablo conmigo
se me quiere desmayar.
Y es puritita canela
Cuando me dejo besar

SOMOS LA MONDA 
Óyeme, chaparrita,
que me muero por un besito de tu boquita.
No me digas, pues no soy ambiciosa,
con un coche que tú me compres seré dichosa.
No me digas.
Digo yo, vida mía
Que tu cuerpo podrás lucirlo en un tranvía
No me digas, eres tú muy gracioso
Pero temo que estás conmigo haciendo el oso
No me digas
No me digas, no me digas,que no es buena nuestra canción;
que nosotros los mexicanos
somos la monda con el bayón
Óyeme chaparrita,
la canción que voy a cantarte es muy bonita.
No me digas. Déjate de falsetes,
que es más fácil que me convenzas con tus billetes.
No me digas.
Quiéreme, ¡ay, rechula!
que me estás resultando terca como una mula.
No me digas. Te daré calabazas,
o me pones una casita con dos terrazas.
No me digas.
Óyeme chaparrita,
Que me muero por un besito de tu boquita
No me digas, pues no soy ambiciosa
Con un coche que tú me compres seré dichosa
No me digas
Digo yo, vida mía
Que tu cuerpo podrás lucirlo en un tranvía
No me digas, eres tú muy gracioso
Pero temo que estás conmigo haciendo el oso
No me digas...

AY, PATRONCITO 
Llevaba rosas para mi novia,
pero a mi madre muerta encontré
y aquellas rosas pronto cubrieron
la imagen santa que yo adoré.
Cuando mi novia me vio llorando,
sin inquietarse por mi dolor,
por el camino se fue cantando,
tal vez en busca de un nuevo amor.
¡Ay, patroncito!, no se enamore,
pues no vaya a ser que llore
una mentida pasión;
¡ay patroncito! Que las mujeres
engañan con sus quereres
y no tienen corazón.
Mi madre santa se fue por pena,
pues comprendía mi gran error;
ella sabía que no era buena
la que tenía todo mi amor.
No sé sin ella vivir en calma,
pues me tortura mi gran pasión
y aquel desprecio quema mi alma,
a solas llora mi corazón.
¡Ay, patroncito!, no se enamore,
pues no vaya a ser que llore
una mentida pasión;
¡ay patroncito! Que las mujeres
engañan con sus quereres
y no tienen corazón.

HAY UNA VENTANA EN EL CIELO 
No es un sueño ni una quimera,
pues lo veo sin cesar,
en cuanto en la noche comienzan
las estrellas a brillar.
Hay una ventana en el cielo
que está iluminada con luz celestial,
y de vez en cuando por ella
asoma mi madre su rostro ideal.
Esa ventanita dorada
cuántas veces me hace llorar,
porque sólo se abre en la noche
y llegando el día se vuelve a cerrar.
Yo no sé porqué llega el día
con su intensa claridad,
tras la ventana se oculta
esa imagen de bondad.



SOY TEXANO  
Yo soy un texano pistolero,
disparando el trigo recogí;
saltaban los granos y, uno tras otro,
en 500 sacos los metí.
Luego disparé por la culata
y a una vaca pronto la ordeñé,
con tal puntería que toda la leche
condensada en bote la saqué.
Soy texano y disparando nací;
soy texano y en Texas somos así.
A balazos escribí en un pelo
esta frase con gran precisión:
"del hueso del hombre Dios la mujer hizo
y ese hueso fue la perdición".
Contra los guijarros del camino
a disparos también comencé;
las piedras quedaron con tal simetría
que un hermoso rancho edifiqué.
Soy texano y disparando nací;
soy texano y en Texas somos así.
Pero, cuando menos lo esperaba,
un invierno crudo comenzó;
disparé a las nubes, y el fatal invierno
bella primavera resultó.
También disparé contra mi suegra
y la bala en su bigote dio;
rebotó la bala, retembló la tierra
y hasta la pistola reventó.
Soy texano y disparando nací;
soy texano y en Texas somos así.

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