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martes, 31 de enero de 2017

"Txoria, txori" (El pájaro, pájaro), de Artze-Laboa

pincha, si no lees bien
Una servilleta con un poema
La historia es tan breve que casi cabe en una servilleta. 
Sucedió una noche de 1968, hace casi 50 años. Mikel Laboa (1934-2008) fue a cenar a un restaurante de San Sebastián, cerca de la Parte Vieja donostiarra. Y le llamó la atención que las servilletas estuvieran decoradas con unos versos –casualidades de la vida- que su amigo Joxian Artze (1939- ) había creado hacía 3 años, pero que aún no había publicado.
Conocido por ser el autor de las letras de canciones icónicas de Mikel Laboa, como 'Txoria, txori', 'Gure bazterrak' o 'Zaude lasai', J.A Artze esconde una obra poco conocida que ha desarrollado en diferentes campos artísticos y que -según los entendidos- lo emparentan con referentes como Laurie Anderson o John Cage.
Nosotros ya conocemos a Joxean por su afición a dejar frases muy profundas en las sidrerías y -ahora- servilletas con poemas en los restaurantes.
Aquella servilleta no fue utilizada para limpiarse el morro, sino que Mikel la guardó con profunda emoción en el bolsillo.
Al llegar a casa, antes de acostarse, compuso para el poema de la servilleta una de las melodías más bellas y sin duda la más conocida de su repertorio.


Una coma, clave para el sentido
Una humilde coma, pero muy importante.
Si miráis un poco por internet, veréis que esta página es la única que escribe el título de la canción así: "Txoria, txori".  ¿Alguien podría explicarme por qué nadie lo escribe como debería?  Esa coma es importantísima porque nos da con claridad el sentido de esa expresión: "El pájaro, pájaro", como cuando decimos "la mujer, mujer", "el hombre, hombre". 
Si entendemos el título, ya hemos captado más de la mitad del poema. Un poema que habla de la libertad en las relaciones entre personas, especialmente en la pareja. La libertad frente al afán de poseer al otro, de cosificarlo haciéndolo mío. Si yo le corto las alas y lo meto en una jaula, será mío, pero ya no será un pájaro. Y a mí lo que me gustaba era el pájaro.
Así pues, éste es el mensaje: "el pájaro, pájaro", "la mujer, mujer", "el hombre, hombre". Y que vuele libre. Y si un día para a tu lado, lo hace libremente, porque quiere.
Y al pan, pan. Y al vino... como locos


La letra
No se puede decir más con menos. No sobra nada, no falta nada. Es perfecta.
Txoria, txori
Hegoak ebaki banizkio,
nerea izango zen,
ez zuen aldegingo;
baina, honela,
ez zen gehiago txoria izango,
eta nik...
txoria nuen maite.
El pájaro, pájaro
Si le hubiera cortado las alas,
habría sido mío,
no habría escapado.
 Pero así,
ya no sería más un pájaro.
Y yo...
yo lo que amaba era un pájaro.


Dos versiones
Dos versiones, plenas de sabor, que me han encantado
1. Mikel Laboa:


2. Anne Etchegoyen:



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo triste de esta bellísima canción es que los de siempre la interpretan no como relaciones interpersonales, sino como el pueblo vasco enjaulado por España. Y ya la quieren convertir en el Himno de Euskal Herria. De locos..
J. Zariquiegui

Anónimo dijo...

Para mí, el más hermoso poema de amor. Ya me gustaba la versión de Laboa; me encantó la que grabó, muchos años después, acompañado del Orfeón Donostiarra, y creo que Anne Etxegoyen, sencillamente, la ha bordado.