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domingo, 28 de agosto de 2016

Contra el fuego nadie sobra

Impresionantes las imágenes que Javier Babu Medicen ha subido a Face
Yo, que soy de letras, cuando oigo que han ardido 4200 (no andará lejos) hectáreas, no me hago la idea de lo que eso supone. Necesito verlo. Y para ello, aunque me costó lo mío, me hice con un truco muy sencillo: pasar las hectáreas a kilómetros cuadrados, quitando dos ceros a la cifra de hectáreas. 4200 hectáreas son así 42 km2 . O sea, un cuadrado de 7 km x 6 km de lado. 
De este modo he caído en la cuenta de que lo que acaba de pasar en Navarra es la mayor tragedia ecológica desde hace muuuuchos años, concretamente desde el 89.
Es también algo de sentido común que los primeros momentos de un incendio son fundamentales.
Eso lo aprendió bien rápido aquel pastor de Arguedas, al que un tren le atropelló el rebaño, y algún día después, en una juguetería de Tudela, le pillaron aporreando a un trenecico. "A estos hay que matarlos de pequeños", fue la explicación que dio.

"A estas hay que matarlas de pequeñas", como diría el pastor de Arguedas

Me he acordado de esta anécdota cuando he leído que 
  • a las 11.55 horas del jueves 25 Audenasa alertó a SOS Navarra de que se había producido un incendio en un matorral de la mediana. La sala de coordinación movilizó a una brigada del parque de bomberos de Tafalla. 
  • Sobre las 12.30 horas, según el testimonio de los propios bomberos, llegó la BRIF (brigada helitransportada), y 10 minutos después, a las 12.40, despegaba el avión Azor de Noáin. Trabajaron 70 bomberos.
  • Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) fueron movilizados a las seis de la tarde, seis horas después de que hubiese comenzado el incendio. Las primeras unidades llegaron a la zona del incendio a las 19.30 horas. Llegaron en dos turnos 220 soldados.
Fuentes de la UME han afirmado que tenían listo el operativo tres horas antes de recibir el aviso. "Nosotros no podemos intervenir hasta no recibir la solicitud oficial", apuntan.
Alguien tendrá que dar una explicación del porqué de esa tardanza. Contra el fuego no sobra nadie y , siguiendo el ejemplo del pastor de Arguedas, más vale meter la manguera en exceso (que todos lo comprenderíamos en este agosto canicular) que meter la pata retardando la ayuda de la UME.

Barcos saluda al teniente coronel de la UME, Juan Manuel Salom, en presencia de la consejera Beaumont y de la delegada del Gobierno, Carmen Alba. Foto: Gobierno de Navarra.  
Pero si ya resulta difíl de entender la tardanza en el aviso a la UME,  lo que resulta de juzgado de guardia es lo que con toda razón denuncia Dulanz:  
"hay quien ha querido ver en esa solicitud de ayuda a la UME una incoherencia política (un gobierno nacionalista solicitando apoyo al Ejército), cuando lo grave habría sido no pedirla. Los militares, hoy, están para ayudar. Ayer lo comprobó hasta la consejera Beaumont. Aunque algunos no sean capaces ni de digerirlo".
Pues bendita incoherencia, porque contra el fuego todos somos pocos. Nos lo dijo hace ya muchos años Juan Manuel Serrat.

1 comentario:

Echenique dijo...

El fuego no entiende de fronteras ni nacionalismos; quema todo lo que tiene a su alcance. Hace falta ser un político muy quemado para no pedir la colaboración de todos. Contra el fuego no hay amigos ni enemigos, sino extintores, aunque vayan de uniforme militar.