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martes, 31 de mayo de 2016

Manuel Carrasco: Pamplona por bulerías

Manuel Carrasco cierra su concierto en Baluarte con una bulería dedicada a Pamplona

El artista sorprendió a un abarrotado Baluarte con una composición propia que emocionó al público.
La letra, compuesta por el artista, hace un recorrido por muchos de los rincones más emblemáticos de la ciudad y hace guiños al encierro, al juevincho, a Miguel Induráin, al posible ascenso (hoy más complicado) a primera de Osasuna, a Miguel de la Quadra-Salcedo y, por supuesto, a San Fermín.
Carrasco interpretó la bulería con un pañuelico rojo anudado al cuello, mientras el público, entregado, jaleó cada una de las estrofas.
Mucha gente recalcó el contraste entre la actitud respetuosa de Manuel Carrasco frente al desprecio, por parte de Arturo Valls, hacia el pañuelo rojo (encima regalado), un símbolo de la identidad de un pueblo. Carrasco, todo un caballero, supo meterse, así, al público en el bolsillo.
Muchas gracias, SEÑOR.
Y agradeciendo a Manuel en el alma esta bulería , quiero decirle que Pamplona -mejor dicho, su calle cardinal, el cardo romano, la calle Dormitalería- tiene también su bulería (pincha en el enlace). Esa calle, Manuel, también merece estar entre las que citas en tu preciosa canción.

Letra de la canción de Manuel Carrasco dedicada a Pamplona


Pamplona por bulerías
(Manuel Carrasco)

Pamploneses, pamplonesas,
¡viva San Fermín, gora San Fermín!
San Fermín bendito, danos tu bendición.

Pamplona…
Cuesta de Santo Domingo,
en la curva de Mercaderes,
yendo a la calle Comedias,
San Nicolás, Estafeta,
mezclados entre la gente.

Un vermut a mediodía
en la Plaza del Castillo,
en nuestro cuarto de estar;
en Casa Otano brindar
con un vino en un juevincho

Paseo de Sarasate,
el Monumento a los Fueros,
Puente de la Magdalena
para llenarte de besos.
Y a la Vuelta del Castillo,
Parque de Ciudadela,
y para volvernos locos
con todos los ptv, el festival 360.

Ni Lance Armstrong ni Pantani,
el mejor de to los tiempos
es don Miguel Induráin.
Lo vamos a conseguir,
el Sadar será una fiesta
en primera con Martín.

Hemingway hubiera escrito
sus aventuras, sus sueños
en la ruta de la gloria,
desgranando el Amazonas,
Miguel de la Quadra-Salcedo.

Las peñas ya se preparan,
el chupinazo que suena,
al cielo pañuelos rojos;
brindé con un kachi al conocerte
y como el asta de un toro
se me clavaron tus ojos
en un encierro de muerte.

Mañanita de tu lado,
de chocolate con churros,
gaiteros, txistularis,
gigantes y cabezudos.

Enero, febrero, marzo, abril,
mayo, junio, por fin
ya viene el 7 de julio,
celebramos San Fermín.

Pobre de mí, pobre de mí,
ya se acabó el concierto,
debo partir....




lunes, 30 de mayo de 2016

"Santander, la marinera", de Chema Puente


Vino Antonio desde Cantabría para el Día de las Comunidades que tuvo lugar en Pamplona este sábado, 28 de Mayo. 
La verdad es que no le costó mucho arrancarse a cantar cuando le pedimos alguna canción de su tierra.
Sentía auténtica devoción por Chema Puente, así que se lanzó con "Santander, la marinera", una impresionante habanera que Chema creó hace 17 años, allá por el 99.
Hoy en día José María Puente Rumayor es el rabelista-cantador más popular de Cantabria y no son pocos los que dicen que su "Santander, la marinera" no tardará mucho en ser himno oficial de la ciudad de Santander. Oficioso ya lo es: basta ver el sentimiento con que la cantan jóvenes y, sobre todo, mayores en este vídeo que intenta recoger diversos ambientes en los que suele entonarse.


La letra
He puesto algunos enlaces para comprenderla en toda su extensión e intensidad. Os pido, especialmente, que pinchéis en "Sotileza". Así entenderéis por qué dice "la que crió a Sotileza". Os aconsejo también que leáis el comentario de Sarastro.
"Hablar cantarina": creo que aquí hay un error, ya que 'hablar' es masculino y 'cantarina' femenino. De todos modos, tiene fácil arreglo: "habla cantarina"


Santander, la marinera
(Chema Puente)

Paseando por tus calles
me encontré un son de habanera
quizás la perdió un soldado
que de Cuba regresó.
Se me enredó en la memoria
me hizo un tiempo compañía
y una racha de Nordeste…
y una racha de Nordeste…
a tus calles devolvió.
(Estribillo)
Santander, la marinera,
es la que más quiero yo
la que tiene azul el alma
y al viento su corazón.
La que crió a Sotileza
la del hablar cantarina,
en el tendal ropa blanca
y un jilguero en el balcón.
Me tienes aquí atrapado
en una red invisible
trincada al Barrio Pesquero
siempre regreso a tu brisa
a la Luna en la bahía
y por lejos que me encuentre…
y por lejos que me encuentre…
…tu faro siento brillar.
(Estribillo)
Hay dinamita en tu entraña
y trajinar de los muelles
viento sur enloquecido
y una blusa azul de mar
en Puertochico te espero
frente de Peña Cabarga
ponte el pañuelo encarnado
ponte el pañuelo encarnado
y vamos a pasear…
(Estribillo)






sábado, 28 de mayo de 2016

Los okupijos, nueva casta pamplonesa


Consentida y mantenida por Bildu y Aranzadi -y con el VºBº de Geroa e IU- en Pamplona se está creando una nueva casta: los okupijos, todo un ejemplo de cómo se consigue un chalé y que encima pontifica sobre el fascismo (paciencia, Enrique y Yolanda)
Viendo el cartel que sostiene Enrique Maya, se me ocurren tres sesudas preguntas para ellos:
1. ¿Cómo hacen para conservarse tan bien? ¡Si parecen bebés!
2. No han encontrado una foto de Yolanda menos atractiva?
3. ¿En ké kedamos, "Kompañia" o "Konpainia"? 
Hasta que no nos respondan, esto es un simbibir

UPN denuncia que los okupas tienen el inmueble lleno de fotos de etarras
Maya denunció además que los carteles para anunciar una fiesta en la casa de la calle Compañía le llaman fascista Los regionalistas critican que el equipo de gobierno cede espacios públicos a colectivos afines a Bildu y Aranzadi
UPN convocó ayer a los medios de comunicación para hablar de la cesión de espacios públicos que el equipo de gobierno de Pamplona hace, y con el alcalde Joseba Asirón (Bildu) como máximo responsable, a colectivos afines a Bildu. Y eso dio pie a hablar del inmueble ocupado por un grupo de jóvenes en la calle Compañía desde hace más de medio año.



Según el portavoz regionalista Enrique Maya, mientras el cuatripartito se empeña en mostrar una imagen de jóvenes sin espacios y con ganas de trabajar, la realidad es que se trata de un lugar sectario, “plagado de fotos de etarras”, y donde promocionan sus fiestas poniendo imágenes de él y de Yolanda Barcina llamándolos fascistas. “Me parece muy grave que lo hagan con alguien elegido democráticamente”, dijo el concejal.
Y aún así, insistieron los regionalistas, el equipo de gobierno - “porque aquí no solo es Bildu, los demás callan”, dijo en referencia a Aranzadi, IE y Geroa Bai- les cede el chalé de Caparroso.
“Aunque el concejal Alberto Labarga (Aranzadi) dijo que no había noticias, en paralelo está ya todo hecho para que pasen al chalé, a este gaztetxe número 1”, comentó Maya, sobre este traslado anunciado para el 18 de junio.


¿En ké kedamos, "Kompañia" o "Konpainia"? ¡Esto es un simbibir! (pincha)
Palacio Redín
El regionalista, que estuvo acompañado en la rueda de prensa por María Caballero y Ana Elizalde, dijo número 1, porque para los regionalistas habrá un segundo, el Palacio Redín en la calle Mayor. Maya afirmó que el equipo de gobierno ha hecho un grupo motor de gente de Bildu, de Aranzadi y afines, que será el encargado de decidir a qué colectivos se les entregan los espacios del inmueble de la calle Mayor. “El gaztetxe dos”, lo calificó el regionalista.


Todo un chalé para los okupijos
Enrique Maya recordó el proyecto de UPN para el inmueble. “Nosotros queríamos destinarlo a jóvenes que quisieran emprender y no queremos que sean como los del gaztetxe uno, que trabajan desde el sectarismo”. Jóvenes, insistió sobre los okupas de la calle Compañía, cercanos al mundo Batasuna. “O directamente, son Batasuna”. Y mientras, criticó el portavoz regionalista, la edil responsable del Patrimonio, Patricia Perales (Bildu) no sabe ni contesta, y el Gobierno de Navarra, dueño del edificio, tampoco”.
Se le pidió a Enrique Maya un balance sobre este año de gobierno. Habló de ikurriñas impuestas de forma ilegal, del descontento en las escuelas infantiles por el cambio lingüístico, del descontento de los vecinos de Santa María La Real por el asentamiento ilegal, además de la paralización del Tren de Alta Velocidad. “Así que la única buena noticia es que ya ha pasado un año y solo quedan tres”.

“Ellos son los fascistas por privatizar lo público”
El tema de las cesiones de espacios públicos llegará al próximo pleno de la mano de los regionalistas en forma de declaración
M.M.Pamplona



Otro ejemplo más de lo que UPN ha bautizado como “privatizar para los suyos lo público” es la cesión de los espacios públicos para los colectivos durante las fiestas de San Fermín. “Parece que hasta que no han llegado ellos los Sanfermines no eran populares. Y lo único que van a hacer es llenar el Casco Antiguo en lo que antes se daba en llamar barracas políticas, mientras ponen restricciones a la hostelería”. Y finalmente, se habló del cambio de gestión en los civivox, como desveló Laura Berro (Aranzadi) en el último foro de barrio, con mayor participación de los colectivos. “En definitiva, se está montando una estructura que será muy difícil de desmontar para los que vengan después elegidos por las urnas” Enrique Maya anunció que este tema llegará al pleno de Pamplona en forma de declaración. “Que la gente sepa que se está cocinando. Nada es más público que lo que se gestiona en lo público, pero abrirlo solo a sus afines, eso sí que es fascismo”.

viernes, 27 de mayo de 2016

"Sol, buen sol" (canción de escuela)


Antes del siglo XX, los escolares sólo tenían fiesta -durante el curso- la tarde de los jueves. Se tenía clase todos los días, mañana y tarde, incluidos los domingos y festivos. Fue en 1904 cuando el Ministerio de Educación cedió ante las peticiones de la Iglesia que quería que los domingos los fieles asistieran a las funciones religiosas.
Cuando yo era niño (años 50), la cosa ya estaba mejor: además del domingo, me suena que ya teníamos libre la tarde del sábado. Y seguíamos manteniendo la tarde de los jueves sin clases. 
Pero, aunque las clases terminaban, los jueves también comíamos en las cantinas. Recuerdo perfectamente el menú del jueves (lo recitaba canturreando): "sopa, garbanzos con un trozo de chorizo y, de postre, leche". Y también me acuerdo de una cocinera (creo que se llamaba Camino) cuyo hijo (Martincho) estaba en mi clase.
Y no solo los escolares. La tarde de los jueves les daban suelta también a los chortas (así llamábamos en Pamplona a los quintos, los soldadicos que hacían la mili). Y a las chachas (empleadas de servicio doméstico, sirvientas). Os podéis imaginar las calles y plazas de Pamplona con todos los críos y mozos de suelta. 
Inge Morath San Fermín 1954
A veces pienso que el éxito del juevincho se debe a la añoranza de aquellos jueves infantiles y es un vestigio de esas tardes con las tascas llenas de chortas, bebiendo vino peleón.
Recuerdo oír algunas veces de niño eso de “Jueves, buen día para las mujeres”. Según he leído por ahí, era porque los jueves solía haber también mercado y podían hacer buenas compras.
Así que ya veis que los jueves eran días especiales y, lógicamente, además de refranes, tenían que tener su canción.  
De la que más conozco ("Sol, buen sol") recordaba bastantes trocitos pero me ha sorprendido una abuelita asturiana  que se la sabe completa y la canta requetebién. Marina tenía 93 años en 2015, así que la debió de aprender hacia 1930. Lucía, su bisnieta, la recogió a comienzos del año pasado e hizo una entrada bien bonita y muy instructiva.
Yo me he quedado con el audio y he colocado algunas imágenes del mundo de la escuela, especialmente de la Pamplona de mi infancia



Sol, buen sol
(popular)
Jueves llegó y hace mal día,
ya todo el cielo se encapotó.
Oh Virgen santa, mira la tierra,
con tu mirada brillará el sol.
Si brilla el sol con alegría,
canta el jilguero desde el balcón.
Cierren los libros, que dan las doce.
Basta de clase, que es jueves hoy.





Por la tarde a pasear,
que hoy no es día de estudiar.
Sol, buen sol,
cuando te escondes, quedamos tristes.
Sol, buen sol,
sal esta tarde, por favor.

jueves, 26 de mayo de 2016

"Moza de Ruta Quetzal", por Sonsoles

Si te parece que Miguel se merece una calle en Pamplona, al final encontrarás un enlace para firmar esta petición.

TRIBUNA CULTURAL El último explorador
Con motivo de la muerte de Miguel de la Quadra-Salcedo el pasado viernes, la autora rememora sus vivencias en la Ruta Quetzal 1993, la expedición que impulsó este periodista y aventurero.
Con 17 años, la ‘rutera’ viajó a Centroamérica y al interior de sí misma

Moza de Ruta Quetzal                                                                                           Sonsoles Echavarren
“No pueden subir a la habitación. Esperen aquí y ahora bajará la ropa que no le cabe en la mochila”. Las palabras de la monitora fueron tajantes y mi pobre madre se quedó desencajada. “¿Y no le puedo ayudar”, inquirió. “No. A partir de ahora, tendrá que hacer todo sola”. Así que, con mis 17 años y el miedo en la boca del estómago, subí a la habitación de un colegio mayor de la Universidad Complutense y saqué casi todo lo que llevaba. Me quedé con dos camisetas, tres mudas, tres pares de calcetines, un cepillo de pelo y otro de dientes, el chándal, las botas y las sandalias de Panama Jack que nos acaban de repartir a los 300 expedicionarios. “Es lo tenéis que llevar de vuelta a casa”, dije entregándole a mi madre una bolsa llena de ropa. Era el mediodía del 22 de agosto de 1993, un caluroso domingo en Madrid, a donde había viajado con mis padres desde Pamplona para empezar la mayor aventura de mi vida; la Ruta Quetzal. Un viaje de 51 días en el que yo pensaba que iba a recorrer España, la isla francesa de Guadalupe (en el Caribe), Puerto Rico, República Dominicana, Honduras, Guatemala y México. Pero en el que terminé viajando mucho más lejos; al interior de mí misma, a las injusticias del mundo y los desayunos con frijoles en plena selva, al barro en la mochila y los grandes amigos para siempre. El viernes pasado mientras paseaba con mi hermana por la Gran Vía madrileña se cerró el círculo. Un whatsapp de mi padre me informaba de que Miguel de la Quadra- Salcedo había muerto con 84 años. Y yo, a mis 40 y pletórica por haberme escapado un par de días de la vorágine de mi casa y de mis tres hijos, me quedé helada, empapada por una lluvia torrencial de recuerdos y volví a ser una joven de 17 en el mismo Madrid en el que empezó todo.


Expedicionarias cargadas con sus mochilas, en un campamento de la selva mexicana, durante la Ruta Quetzal Argentaria de 1993, la primera expedición que se celebró con este nombre (antes fue Aventura 92). DN
“No me imaginaba que hubieras estado en la Ruta Quetzal. No te hacía tan aventurera”, me confesó la madre de un amigo de mi hijo a la puerta del colegio. “Ya ves... He tenido un pasado. No siempre he estado entre pañales”, le contesté entre risas. Yo también fui una Moza de Ruta Quetzal, como cantaban los titiriteros del grupo salmantino Libélula, que con su música nos acompañaron durante toda la expedición. “Moza de Ruta Quetzal, si quieres que yo te quiera / moza de Ruta Quetzal, tienes que bailar conmigo, cantimplora en la cadera / esta noche en la pradera, moza de Ruta Quetzal / Buscas aventura, la vas a encontrar / porque desde Chichi te acecha el jaguar / busca el pajarito, que te salvará / ¡ay, mi pajarito, mi alegre quetzal / ¡Qué buena idea que tuvo Argentaria! / ¡Qué buena idea que tuvo Miguel!” Unos versos que a la mayoría de los lectores no les dirán nada pero que los cerca de 10.000 ruteros de Europa e Iberoamérica no podrán leer sin entonarlos en su cabeza con la musiquilla pegadiza que nos acompañaba a diario al son de la dulzaina y el bombo.
(Sobre esta canción, echa una ojeada al primer comentario, el de Oscar Andrés Casado)



Sí, yo también fui una Moza de Ruta Quetzal, de la primera edición que se celebró con ese nombre (antes se llamaban Aventura 92). De las que surcaron el Atlántico durante una semana a bordo de la universidad flotante del J. J Sister (un antiguo buque de la compañía Transmediterranea que hizo su última travesía con nosotros a bordo y que terminó sus días en Santo Domingo, con una grave avería que nos obligó a continuar el viaje en avión), de las que recorrió Centroamérica en una gua-gua desvencijada y asfixiante, de las que acampó en unas tiendas azules y moradas junto a los templos mayas de Tikal en Guatemala, una noche de luna llena; o remontó en una barcaza del ejército mexicano el río Usumacinta, frontera natural entre Guatemala y México. ¡Qué tiempo tan feliz! A pesar de la lluvia torrencial que nos obligó a evacuar un campamento en Cobán (Honduras) en medio de la noche y refugiarnos en un albergue de la Cruz Roja, de las picaduras de los mosquitos, del eterno arroz con frijoles para desayunar, comer y cenar que nos repartían soldados del ejército cada vez que instalábamos nuestras carpas o del olor a sudor y suciedad de mis dos camisetas con el logotipo de la Ruta Quetzal que llevábamos un día sí y otro también (y que no merecía la pena lavar en el río porque el aroma a humedad aún era peor).

Miguel de la Quadra-Salcedo con cuatro expedicionarios navarros (de izda. a dcha., Miguel Muñoz, Miguel López, Jon Ariztimuño y Cecilia Ocón), durante la Ruta Quetzal de 1997, en Puebla (México). DN
Sí, yo también fui una Moza de Ruta Quetzal. De las que se bañaron en cascadas paradisiacas después de una caminata de horas por la selva sin apenas agua en la cantimplora, recorrieron el colorido mercadillo indígena de Chichicastenango, salieron oliendo a incienso de la iglesia de Santo Tomás en ese mismo pueblo de Guatemala, asistieron a una misa en bañador en el río Usumacinta oficiada por el jesuita Jesús Aguirre o se creyeron protagonistas de un anuncio en una playa junto a las ruinas de Tulum en el azul turquesa del Caribe mexicano. De las que visitaron cabezas olmecas, jardines botánicos, plantaciones de cacao... Pero sobre todo, de las que aprendieron a querer a los demás. Miguel, conseguiste tu objetivo. Al margen de las clases magistrales de historia, literatura o biografías de los conquistadores que nos impartían catedráticos universitarios, los expedicionarios aprendimos el valor de la amistad... y del amor. Y desde entonces, los países de Iberoamérica y Europa llevan el nombre y apellidos de mis amigos ruteros. Pablo de Urugay, Christian de Perú, Emilia de Brasil, Ana Zulay de Costa Rica, Karen de El Salvador, Lucas de Albacete, Rodrigo de Portugal... y mis queridas Paula de La Coruña, Corín de Valencia, Aldara y Marta de Madrid, Ana de Burgos, Mar de Barcelona o Gema de Murcia, entre otros.



Miguel, sé que el otro día en tu funeral en Madrid cantaron Moza de Ruta Quetzal, la versión de una sanjuanera (’Moza que a la compra vas’) que se inventaron en Guatemala los titiriteros de Libélula en “varias noches embriagadoras”. Y yo, desde aquí, me uno a ese homenaje y te doy las gracias por ser mucho más que un periodista, un deportista o un aventurero. Fuiste un pionero en las relaciones entre Europa y Latinoamérica y en algo que está hoy tan de moda, en la empatía entre personas. Con mis 17 años aprendí que los cubanos no tenían libertad, quién era Alberto Fujimori o que hay dominicanos con mucho dinero, como mi compañera de camarote, que viven en mansiones, junto a la pobreza del Mercado Modelo de Santo Domingo. Pero, sobre todo, empecé a valerme por mí misma desde que una monitora le dijo a mi madre que me dejara sola y que no necesitaba tantas cosas para emprender el viaje de mi vida y a mi vida. El martes 12 de octubre, un mes y medio después de aquel día, nuestro avión aterrizó en Barajas y, entre mochilas y ponchos malolientes, los ruteros nos abrazamos, lloramos y nos hicimos las últimas fotos para terminar el carrete. Y de allí me fui cabizbaja y volví a mi vida anterior, aunque con una nueva identidad para el resto de mis días y que hoy, más que nunca, conservo orgullosa; la de Moza de Ruta Quetzal.
Periodista y ‘rutera’, Sonsoles es redactora en 
Diario de Navarra y expedicionaria en la Ruta Quetzal 93

Si te parece que Miguel se merece una calle en Pamplona, pincha aquí para firmar esa petición

martes, 24 de mayo de 2016

¿Puede ser Ramón Bengaray? Lo es, lo es

La de la boda es del 29.11.19. Las otras dos, lo ignoro (pinchad para ver mejor)
(Ver Actualización 25.05.16, al final)
Hoy tengo que pediros que me echéis una mano. El asunto que me gustaría resolver es el siguiente:
Recordaréis que en la entrada “Siempre p’alante” decíamos que en 1929 el Orfeón Pamplonés grabó esta Jota de Larregla y Blasco, y que la parte del barítono (“En los montes de Navarra…”) la cantó Ramón Bengaray, sindicalista y político republicano de izquierdas, quien luego sería fusilado en 1936.
He ido siguiendo la pista de Bengaray y he encontrado una amplísima biografía escrita por su hijo Manuel en la que entre otras- se trata esta faceta de cantante del padre, que fue un buen jotero -y amigo de Raimundo Lanas- y, como hemos señalado, barítono solista del Orfeón y directivo del mismo.
Manuel, al lado de su padre, nació en 1930 (pinchad para ver mejor)
Pues bien, “en los años en que Bengaray fue cantante del Orfeón, éste actuó en varias ciudades de España y Francia, resaltando por su importancia las siguientes actuaciones” -dice la página de Manuel Bengaray. Y la primera que cita es un  triple Concierto de 1927 con la Orquesta Sinfónica de Madrid interpretando piezas como el Réquiem Alemán, de Brahms; La Novena Sinfonía y la Misa Solemnis, de Beethoven; el Te Deum, de Bruckner, el Réquiem, de Fauré y otros.
Casualidades de la vida, el Orfeón tiene en sus archivos un vídeo de ese viaje a Madrid de noviembre de 1927, con imágenes increíbles (aunque mudas) de Madrid, Pamplona, los y las orfeonistas, del director Don Remigio Múgica… Y unas imágenes (mudas también, ¡qué pena!) de un cantante solista que son las que me tienen muy mosqueado. Por el aspecto y por la edad, bien podría ser Ramón Bengaray, quien nació el 02.02.1896, por lo que en noviembre de 1927 tendría 31 años.



Este es el asunto que me gustaría conocer: quién es ese solista y –ya de paso- qué está cantando (posiblemente alguna de las piezas antes citadas).
A ver si algún miembro del Orfeón, algún tenor -o barítono, como Bengaray-, algún estudioso de la historia del Orfeón… puede proporcionarnos las respuestas. O si esta entrada pudiera llegar a Venezuela, donde se encuentra su hijo Manuel, quizás éste nos lo podría aclarar.
Os he puesto algunas fotos de Ramón Bengaray para que podáis comparar y, así, descartar o confirmar su identidad.
Muchas gracias a todos.

Actualización 25.05.16
Como ya señalé ayer a primera hora de la tarde, Elena Leache, estudiosa del folclore navarro, nos garantizaba que las imágenes del solista del vídeo histórico (de 1927) del Orfeón Pamplonés que os proponía para su identificación corresponden -como sospechábamos- con Ramón Bengaray, y así ha quedado reflejado en el vídeo y el propio título de esta entrada.
Quiero agradeceros vuestro desvelo a todos los que os habéis preocupado por este asunto, a quienes habéis compartido esta entrada hasta dar con alguien que nos pudiera ayudar. Y muy especialmente a Elena por compartir su saber y los resultados de sus investigaciones en el Archivo Municipal de Pamplona.
Por otra parte, el hecho de que Ramón Bengaray, republicano de izquierdas, fuese -además de solista del Orfeón- cantador de jotas muy celebrado, terminando casi todos sus actos políticos con la interpretación de jotas navarras cantadas por él mismo, nos confirma en la convicción de que la jota nunca debe identificarse con una ideología, sino que está por encima de ellas. El ejemplo de Bengaray nos ayuda a romper el tópico de la jota como algo confesional y, si no franquista, sí al menos de derechas. La jota navarra es un cauce de expresión de sentimientos plural y ancho, en el que caben y confluyen cuantos sepan sentir y transmitir las vivencias de nuestra tierra y nuestras gentes.



En esa misma línea de pluralidad, vuelvo a destacar que el "Siempre p'alante", que algunos se empeñan en identificar con la derecha más cerril, fue creado para el Orfeón Pamplonés y fue cantado, y grabado como barítono solista en 1929, por Ramón, fusilado luego en el 36. 
Y en homenaje a él y a cuantos dan la cara (aunque se la partan) por su tierra navarra, he hecho algunos cambios explicitando un par de imágenes.
Va por ellos:


lunes, 23 de mayo de 2016

Anónimos populares: Ángel Inda

Ángel Inda, esta semana, con la bandurria que le acompaña a diario. JESÚS CASO 
Me alegré cuando ayer Pilar Fdez Larrea abrió la puerta de su página de Anónimos populares al amigo Ángel Inda. Será un buen empujón en su empeño de organizar la XV Concentración de Rondallas que el domingo 5 de Junio tendrá lugar en el Teatro Gayarre de Pamplona y a la que asistiremos de mil amores.
¡Enhorabuena, Ángel! Un reconocimiento muy merecido por tu dedicación altruista al mundo de la música.

ÁNGEL INDA ALONSO 
Llegó a tomar los hábitos con los Salesianos y los dejó. Marcado por la muerte de un hijo, ha explorado mil oficios, vericuetos de música, periodismo, hostelería y empresa. “Pero si eligiera sería reportero, siempre”, confiesa sin atisbo de duda. Ahora la música, rondallas y el órgano, llena sus horas. Estos días ultima el encuentro de rondallas del Gayarre.

DNI 
Nació en Huarte, el 2 de marzo de 1943. Estudió en Salesianos, tres años de Ciencias de la Información. Es graduado social y maestro. Fue jefe de personal, periodista en varios medios, hostelero y es músico. Padre de dos hijos, uno fallecido, y abuelo de tres nietos de 10, 9 y 5 años.

FRASES 
“Es una pena que la bandurria y el laúd no estén en las escuelas de música. Morirán”  

PILAR FDEZ. LARREA Pamplona
Ángel Inda ha sido hombre de mil oficios, de currículum grueso y versátil, tal vez por eso es capaz de condensar en una hora de conversación una trayectoria prolija como pocas. Va al grano, sin apenas aderezos, sin licencias para el exceso en el relato de 73 años, los que ha cumplido, bañados en periodismo, empresa, hostelería y música, con el trazo quebrado de una vida personal marcada por la muerte en un accidente de moto de su hijo Jorge. Tenía 19 años y vestía de blanco y rojo en mitad de los Sanfermines. La música es compañera de viaje y tal vez también bálsamo para este hombre inquieto que nació el 2 del 3 del 43 y estos días anda bien atareado en organizar la próxima concentración de rondallas del Gayarre. Será el 5 de junio.
Ángel Inda Alonso es de Huarte, estudió con los Salesianos, de los 12 a los 23. Llegó a vestir los hábitos. Y de ahí al uniforme, al verde caqui. La ‘mili’ le llevó al Sahara y compaginó después trabajo y estudios. Llegó hasta tercero en Ciencias de la Información. “Había que ir a clase, yo ya tenía dos hijos y no podía con todo”, cuenta. Se matriculó en Graduado Social, en la UNED. Se diplomó y también en Magisterio. “Pero, por encima de todo, me he sentido reportero”, aclara. Porque siempre encontró vericuetos para dar acomodo a su vocación.
Trabajó quince años como jefe de personal en Super Ser. Le tocó despedir a 750 personas. La empresa cerró y él montó el Asador Iturrama. Fundó la revista La Perdiz y escribió en la sección de Caza y Pesca de Diario de Navarra; también colaboró en programas de radio y en la televisión, primero en Canal 4 y luego en Popular Televisión, con el programa Al Rojo Vivo, donde desentrañaba de manera afilada la actualidad de Osasuna sobre todo. Se jubiló con 67 años. Pero un periodista no se acaba de retirar del todo, de modo que hace cuatro años inició un blog, Al Rojo Vivo, que suma más de medio millón de visitas, 400 al día.


Es también entrenador titulado de fútbol, balonmano y ciclismo y durante 15 años organizó el Trofeo Boscos de verano.
Toda esta trayectoria profesional la compagina siempre con la música. Aprendió con los Salesianos, piano, acordeón y bandurria. Llegó a dirigir coros, fue organista muchos años en Huarte, aún lo es en la iglesia de Mutilva, desde hace 15 años está en la rondalla Armonía y lleva 4 en la de Jus la Rocha. Ha tocado con grupos de jotas y le gusta animar cualquier evento. Pero lo cuenta un poco triste. “Las rondallas morirán con nosotros y el instrumento también”, describe mientras acaricia su bandurria. Lamenta que no se enseñe en escuelas de música e incluso en el conservatorio, como ocurre con otros instrumentos tradicionales. Ve muy negro el futuro de la bandurria y del laúd. Quedará la guitarra, pero no será lo mismo. Considera nula la implicación de las instituciones para dar cobijo a una música que se extingue.


Ángel Inda con Pilar Fernández Larrea
Pero de momento les queda cuerda y la exprimen. “Esto sí es envejecimiento activo”, evidencia Ángel. Ensaya cuatro días por semana, dos con cada rondalla, y tienen unas cuatro actuaciones al mes. Entretienen a muchos mayores en residencias y clubes y eso debe permitir dormir bien tranquilo por la noche. Pues no. “Uy, últimamente tengo insomnio, pero es por la concentración del Gayarre, hasta que esté todo bien atado no descansaré, o hasta que pase el día”, repara. Ha estado varias veces a punto de colgar las botas, pero siempre se arrepiente. Se reunirán 30 rondallas, más de 250 músicos. “Y merece la pena. El Gayarre tiene otro encanto. Baluarte será más grande, pero más frío”, admite su querencia.
Pero a pesar de todo y por encima de todo, Ángel se siente periodista. “Nunca olvidaré aquel encuentro con Santiago Bernabéu”.